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25 mayo 2013

HAVER K ASEMO AORA

Las últimas semanas han sido un despiporre.
Por una parte, he tenido un montón de entrevistas para el puesto "ya te llamaremos", y creo que he debido conseguir el trabajo en todas porque aquí estoy, esperando que me llamen.
Por otra, es época de preinscripciones, solicitudes y becas, y me he pasado varios días corriendo de un lado a otro para entregar impresos por triplicado y fotocopias.
Además he tenido exámenes. Un montón. Las notas todavía no han salido, y teniendo en cuenta lo mal que me ha ido más les vale no salir.
También hemos pasado por un "virus", que en klingon significa "irse por la patilla a saco a la vez que devuelves a saco y no sabes qué parte del cuerpo acercar al retrete hasta que al final decides que da lo mismo y que ya te ducharás cuando pase, si es que pasa, y si es que sobrevives".
Entre medias hemos estado en Barcelona. A ese tema tengo que dedicarle más tiempo, creo.
Y por si eso no fuera poco, el INEM ha decidido que si no encuentro trabajo es porque no quiero, y me ha metido en un programa de búsqueda de empleo activo que consiste en que cada vez que voy a una entrevista tengo que pedir un justificante y llevarlo al INEM.
-Pero, ¿las entrevistas me las buscáis vosotros o qué?
-No, no, las entrevistas las buscas tú.
-A ver si lo entiendo... Tengo que encontrar ofertas de empleo, que ya de por sí hay pocas. Tengo que conseguir que me llamen para hacer una entrevista entrevista. Y una vez que estoy allí, en lugar de centrarme en conseguir el empleo, tengo que pedir un justificante para el INEM.
-Eso es.
-¿Y no creéis que andar tocándole las narices al entrevistador puede limitar mis posibilidades de conseguir el puesto?
-Lo que pasa es que no tienes iniciativa para el empleo, espíritu proactivo y afán emprendedor.
-No, no, por suerte estoy al día de todas mis vacunas.
Pero lo que más tiempo me ha robado ha sido un curso que estoy haciendo. Tenía varias posibilidades, pero lo hice online porque odio a la gente y pensé que así no tendría que relacionarme con nadie no tengo tiempo para ir a clase, y es una pena, con los sociable que yo soy.
Por suerte, existe el wahtsapp.
Yujú.
Y las chicas del curso pensaron que sería una buena idea crear un grupo de whatsapp.
Yujú.
De esta forma podríamos hablar entre nosotras y socializar.
Yujú.
Ahora recibo unos cincuenta mensajes diarios sólo de ese grupo, pero no me importa, porque son superinteresantes, por ejemplo:

"XIKAS, SABEIS N LA PREGUNTA 9 SI AI K PONERLO TODO LO K PREGUNTA O K?"

Yo no lo sé. Lo que sí sé es que al final del tema están las soluciones para que resuelvas todas las dudas que te puedan surgir.

"NO LO SE, LE AS PREGUNTAO A LA TUTORA"

"SI, LE MANDAO UN MENSAGE PERO NO CONTESTA"

A lo mejor es porque son las doce de la noche y está durmiendo. Los profesores es que son todos unos vagos, todo el mundo lo sabe.

"PUES NO SE, HAVER SI MAÑANA T DISE ALGO"

Os lo juro, era todo así. Continuamente. Y a medida que se acercaban los exámenes fue a peor.

"XIKAS, K ME AN DIXO QUE LOS EXAMENES SON MUY DIFICILES", decía una.

"KIEN T A DIXO ESO"

"UNA AMIGA K TIENE UNA AMIGA QUE TIENE UNA AMIGA K UNA VEZ SE CRUSO POR LA CAYE CON UNA XICA K SE AVIA PRESENTAO"

"K FUERTE, VAN A PIYAR, K ME LO HAN DIXO UN DIA QUE FUI A SECRETARIA A PREGUNTAR, K TODOS LOS AÑOS VAN A PIYAR"

Yo me imagino a la chica en cuestión, en la secretaría.
-Hola, ¿tienen hora?
-¡Van a pillar! ¡Que lo sepas! ¡Todos los años van a pillar!

"SON UNOS SINVERGENZAS, VAN A SAKARNOS EL DINERO NA MAS"

Cada asignatura cuesta 9 euros. Esto es robo a gran escala y lo demás son tonterías.

"K SI K ME LO HA DIXO MI PRIMA K TODO EL MUNDO SUSPENDE"

Y así todo.
Yo normalmente ignoraba todos los mensajes, hasta que un día no pude aguantar el ambiente de conspiranoia y decidí intervenir.

"Vamos a ver, no os dejéis llevar por el pánico. Esa gente que dice que los exámenes son muy difíciles ¿te ha explicado por qué? ¿Las preguntas son muy rebuscadas? ¿Preguntan cosas que no están en temario? ¿Puntúan a la baja?"

Después de una larga espera, recibí la respuesta.

"K SON UNOS CABRONES Y KITAN PUNTOS X LAS FALTAS DE ORTOGRAFIA"

Vale, sí, dejaos llevar por el pánico.

03 enero 2013

Carta a los Reyes Majos 2013




Bonus track:

Ufff, que triste está este post, sólo con el vídeo y ni una mísera línea de texto ni nada.
Vamos a meterle algo de mondongo.

Ayer vino a traerme la compra el señor de siempre, que es muy majo y muy simpático y siempre me echa una manilla con las cosas que pesan.
Entre las cosas de la compra venía un rollo de papel de regalo.
-Acuérdate que tienes "esto" -me dice, señalando el rollo-. Aunque claro, tu niña todavía es muy pequeña para darse cuenta de todo el tema de los reyes.
-Sí, de momento sí.
-Al mío se lo hemos tenido que contar esta navidad.
-Pobrecillo... ¿cómo se lo ha tomado?
-Fenomenal. Para él ha sido un alivio saberlo.
-¿Sí?
-Por eso se lo hemos contado, porque el pobre estaba asustadísimo.
-¿De los Reyes Majos?
-Sí, claro, imagínate, el pobre decía "estos tipos se esperan a que esté dormido, se meten en mi habitación, y ahora si me muerde un camello qué hago, ¿eh?"
Así visto tenía razón el niño.

¡Que los Reyes Majos os traigan muchas cosas y que no os muerda un camello!

24 septiembre 2012

A mi preciosa, no tan diminuta niña

Una vez alguien nos dijo a tu papá y a mí que nos queremos tanto, que en nuestro cuento no queda sitio para un dragón.
Pues no, no nos cabe.
Además, ¿qué hacemos nosotros con un dragón?
Son grandes, escupen fuego, comen carne humana... ¡y deben hacer unas cacas enormes! 
Que no, que no, que son muy poco prácticos.
Además, lo que papá y yo queríamos no era un dragón, sino un bebé.
Es lo que pasa cuando te sale el amor a borbotones, ¿sabes?
Nuestra pequeña familia se nos quedaba aún más pequeña por falta de gente a la que querer.

Entonces mamá tuvo un accidente. Ya hablaremos de eso cuando seas mayor. Ahora lo único que importa es que el médico le dijo a mamá que iba a tener muchas dificultades para tener hijos.
Eso dolió más que el accidente, mucho, mucho más.

Después hubo otro accidente. Sí, también hablaremos de eso cuando seas mayor. Esta vez el médico dijo que mamá iba a tener muchas dificultades para tener hijos, y que de todas maneras quizá era lo mejor para todos.
Ni que decir que no estaba de acuerdo, no lo estaba en absoluto.

Hizo falta otro médico diferente, mucho tiempo después.
-Tienes un útero precioso -dijo.
-¿Y eso que significa?
-Que eres tan fértil que te puedes quedar embarazada bebiendo del mismo vaso que tu marido.
El médico exageraba, no es así como se tienen los bebés... ya te lo explicaré cuando seas mayor. Muy mayor. Unos cincuenta o sesenta o así.

Papá y mamá empezaron a beber del mismo vaso en noviembre del 2011, pero no te fabricaron hasta la navidad de ese mismo año, una de las más tristes que hemos tenido.
A la tita del Puerto le acababan de detectar un cáncer de pecho, y no se podía mover de su casa porque iban llamar para que se operara en cualquier momento. Los abuelos se fueron al Puerto con ella, para que no pasaran la navidad sola. A cambio dejaron a sus hijos solos en Madrid. Que es verdad que ya éramos mayorcitos, pero, ¿te imaginas una cena de navidad sin los abuelos?
Sin los gorritos absurdos de la abuela, sin el abuelo de los nervios porque alguien llega cinco minutos tarde, sin las toneladas de comida, sin el cabreo porque ha salido una botella de cocacola en la foto, sin las velitas y el “mira que mono me ha quedado el árbol”.
No es lo mismo, ¿verdad?

Al final a la tita del Puerto la operaron el mismo día que supimos que venías de camino.
Papá y mamá acordaron no decirle nada a nadie, ¡eras tan pequeñita, tan frágil! Pensábamos que con sólo nombrarte el viento se te llevaría.

Aunque ocultarlo era difícil. Mamá estaba hecha una pupa. Devolvía, se mareaba, le dolía todo, a veces se quedaba dormida de pie... lo que pasa cuando tienes un bichillo inquieto creciendo dentro de ti.
A pesar de todo, ese segundo fin de semana de enero nos fuimos al Puerto a ver a la tita. Nada más verme, me cogió del brazo y me llevó aparte; la tita era la única que sabía que te andábamos buscando.
-¿Que tal?
-¡Creo que estoy embarazada!
A la tita se le cambió la cara.
-¿Seguro?
-El palito dice que no, pero yo lo sé, estoy tan malita...
Y mamá, tan malita como estaba, sonreía.
-¿Se lo vas a decir a tu madre?
-No, no se lo digas, es muy pronto...
Papá y mamá pasaron el fin de semana en el Puerto haciendo equilibrios para que nadie notara nada. La tita, recién operada como estaba, se dedicó a cubrirnos. Creo que en el fondo se lo estaba pasando hasta bien. Y entre unas cosas y otras, nadie notó las escapadas para devolver, o que mamá esquivaba ciertas comidas y luego comía frutos secos y manzanas todo el día, o que apenas tocaba a los gatitos.

Volver a Madrid sólo fue un alivio en parte.
Porque verás, mi niña, cuando estás embarazada (y prométeme que tú tardarás mucho, mucho en estarlo) necesitas mucho a tu mamá. No sé si es el instinto, o que necesitas mimitos, o qué, el caso es que así es. 
Y justo, justo cuando mamá necesitaba a su mamá, la abuela estaba en el Puerto. Un mes entero, y que largo que fue.
Todos los días hablábamos por teléfono, y cuando colgaba me sentía más frustrada que antes, porque no se lo podía decir; la abuela ya lo estaba pasando bastante mal: 
Estaba preocupada por la tita, porque un cáncer no es cosa de broma.
Estaba preocupada por su trabajo, porque para cuidar de la tita había tenido que pedir una excedencia; una suspensión de empleo y sueldo durante un mes, y no sabía si a la vuelta seguiría teniendo trabajo, tal y como estaban las cosas.
Estaba preocupada por el dinero, claro, porque un mes sin sueldo no es algo que una familia pueda asumir así como así.
Estaba preocupada por sus hijos, porque estaban solos en Madrid. Por aquel entonces el más pequeño tenía 26 años y vivía con su pareja, pero los hijos son siempre niños.
Estaba preocupada por el abuelo, porque ya sabes que los abuelos se pasan el día rezongándose, y luego no pueden estar el uno sin el otro.
Y además, “¡a saber cómo me está dejando la casa! Porque ya sabes cómo son los hombres, que limpian, pero no afinan. Le temo, le temo a lo que me voy a encontrar cuando vuelva”. Las cosas de la abuela.

Al final, la tita me convenció para que se lo contara.
Me dijo que la abuela estaba muy triste. Me dijo que eso la animaría. Me dijo que le haría sonreír. Y sobre todo, me dijo que o se lo contaba yo, o se lo contaba ella, que no podía guardarse un secreto tan gordo ni un día más.
Ya sabes cómo son los abuelos. Si se lo hubiera dicho antes a la abuela, el abuelo se habría enfurruñado, “nadie me quiere”, “nadie me cuenta nada”, “no pinto nada en esta casa” y todo lo demás. Si se lo hubiera dicho antes al abuelo, la abuela no me habría vuelto a hablar en la vida. Que ahora que lo pienso, así a largo plazo, igual era una ventaja.
La solución fue mandar un mensaje al móvil, a los dos a la vez, y si uno lo leía antes que el otro era su problema, ¿no?
Ellos no lo vieron así. Sobre todo la abuela. “Mira que decirme una cosa así por mensaje”, decía. El cabreo le duró poco: iba a ser abuela, y estaba muy ocupada anunciándolo a gritos por la calle.

Por aquel entonces eras tan pequeña que papá y yo te llamábamos Cigotito: medías 9 milímetros. Nos parecía mentira que aquella manchita diminuta fuera a convertirse en un bebé, y aún así, empezamos a prepararnos para tu llegada.
Conseguimos una hipoteca, todavía no sabemos muy bien cómo, y nos compramos un piso con una habitación grande y ventilada para ti.
Peleamos con pintores, albañiles, técnicos y papeleos de diverso tipo.
Y luego nos mudamos.

Hija, si puedes, no te mudes nunca, o mejor, múdate mil veces, pero ve ligera de equipaje. Una mudanza es como el infierno, con cajas y pelusas en vez de llamas y diablillos.
La mudanza fue especialmente traumática para Arale-Chan, durante un tiempo pensamos que no lo superaría. 

No te preocupes,  lo superó.


Cuando acabamos las reformas, la mudanza y nos asentamos, ¡pluf! Reventó una tubería que nos inundó la casa. Por suerte el fontanero, no te lo creerás, estaba en el edificio, y actuó rápido. Bueno, actuamos: el fontanero, papá, tú en la tripa y yo, recogiendo agua, apartando muebles, construyendo pequeños diques con toallas... En medio del desbarajuste, mamá se hizo daño en la rodilla, y por eso se pasó los siguientes meses cayéndose de todas partes: de las escaleras, del autobús, andando en llano por la calle... Cada caída era un susto, porque te podías haber hecho daño tú también.


Apenas nos habíamos recuperado de la emoción de tener un parque acuático en casa cuando la tía Noli nos llevó a Eurodisney. Tú ya eras un bichillo de tamaño considerable, empezabas a dar patadas y con ellas jugábamos a imaginar lo que te gustaba y lo que no.

Por entonces, cuando parecía que todo estaba perfecto y listo para la llegada de nuestra pequeña, mamá se quedó sin trabajo. Económicamente no suponía ningún problema, mamá llevaba muchos años trabajando, y tenía derecho a su prestación. El problema era, precisamente, que mamá llevaba muchos años trabajando, y no sabe estar parada. Y por mucho que buscó trabajo, con cinco millones de parados como había, a ver quién contrataba a una embarazada.
Al final mamá se resignó y se dedicó a estudiar. La de horas que habremos pasado, tú y yo, recitando lecciones de inglés, de historia, de arte. La de exámenes que hemos hecho juntas, escritos y orales, y lo que nos hemos reído cuando los examinadores veían a esa opositora de tripa enorme acercándose a la tarima...

Nada más acabar los exámenes, cuando ya me saboreaba un mes de paz, tranquilidad y piscina, la tita del Puerto tuvo un accidente de coche. El coche quedó como un acordeón. Por suerte la tita llevaba el cinturón puesto, así que en vez de quedar hecha mermelada y que la tuvieran que recoger del asfalto con una palita, sólo se hizo un magullón en el pecho que durante unos días le impidió moverse con normalidad. Para que veas lo importante que es el cinturón, hija, hay que ponérselo siempre. Y si alguna ves no te apetece, piensa si prefieres moratón o mermelada, porque de eso se trata.
Lo peor para la tita fue el bajón, porque acabar un tratamiento de cáncer y justo tener un accidente es como para deprimir a cualquiera. Por eso le dije que me iba con ella unos días.
Eso me costó una bronca con tu padre. Ya sabes que tu padre y yo no discutimos, y no es por que yo no lo intente, que va, es culpa suya, que lo único que hace es levantar una ceja y así no hay manera de discutir con nadie, que poca consideración.
Esta vez, en cambio, tu padre no tuvo bastante con levantar una ceja.
-Es que no entiendo que tengas que ir tú.
-Porque mi madre no puede pedirse más días en el trabajo.
-¿Y no hay nadie más?
-Sí, pero...
-Que no es porque vayas, que ya sabes que no... Es que estás de siete meses, tienes una rodilla inútil, anemia, nauseas casi todas las mañanas y contracciones casi todas las tardes... Que no estás para ayudar a nadie, estás para que te ayuden.
-Bueno, no sé, al menos le haré compañía, ¿no?
Tu padre accedió al fin a regañadientes.
Luego, cuando llegué al Puerto y la tita me vio puso cara de espanto.
-¡Yo no sabía que estabas así!
Que tampoco era para tanto, es que ya sabes lo exageradas que son.


Después de pasar cuatro días con la tita, contracción va, contracción viene, la tenía tan asustada que me acompañó a Madrid porque tenía miedo de lo que me pudiera pasar si me venía sola.
Ya ves, como si no hubiera ido yo sola, para empezar.
Porque había una cosa que tuve clara desde el principio: estar embaraza no es estar enferma.
Bueno, a veces lo es. No en mi caso, no en nuestro caso.
Es verdad que tenía días en los que se encontraba muy mal, y tenía que quedarme en la cama abrazándome la tripita y repitiendo “es por mi bebé, es por mi bebé” como forma de consuelo.
En cambio, la mayoría de los días, hemos hecho de todo juntas, tú y yo.
Hemos hecho exámenes, hemos ido en avión, nos hemos montado en atracciones de Eurodisney. Hemos estado en la playa, y en el cine, y en una obra de teatro en la que mamá se rió tanto que papá dijo que al final nos ibas a salir centrifugada.
Hemos ido a la piscina y nadado largos a un lado y al otro como si nos fuera la vida en ello. Hemos hecho pilates, y ejercicios para embarazadas, y otro tipo de ejercicios de los que te hablaré cuando seas mayor. 
Hemos hecho vida normal, la limpieza de los viernes, la intensiva premudanza y la general de otoño (un poco adelantada), ido a la compra, cargado con el carrito hasta los topes, cocinado cosas ricas para papá, incluso cuando a veces mamá no era capaz de comer nada después.
Hasta el último día, hemos ido a todas partes en autobús y en metro, salvo cuando el abuelo nos hacía de taxista. Una vez hicimos la croqueta en el suelo de un interurbano. Otra, el abuelo nos prestó el coche, se nos rompió en un túnel de la M30 y nos tuvo que sacar la grúa. Hemos viajado en ave, y en un ascensor con sorpresa.
Hemos subido y bajado miles de escaleras, a veces a pie, y a veces dando saltitos sobre el culo de mamá. Ya pasados los ocho meses de embarazo, subimos tres pisos a pie para secuestrar un gato.

Hemos reído hasta llorar, y hemos llorado hasta que papá nos ha hecho reír contándonos chistes de pollos.
Hemos puesto el hombro para que lloraran otras personas, y no quiero señalar a nadie.

Hemos oído miles de horas de música clásica, cantado, escuchado los cuentos que leía papá para que te acostumbraras al sonido de su voz.
Todas las noches le hemos dado el beso de buenas noches a papá, y todas las mañanas hemos recibido los suyos de buenos días, uno para mí y otro en el ombligo para ti.

Y todo eso, mi pequeña, cuando no eras más que un bultito dentro de la tripa de mamá.
Estoy deseando ver todo lo que somos capaces de hacer los tres juntos ahora que estás fuera.








Pd: Un post moñas al año no hace daño, ¿no?


Pd2: Ya está cambiada la errata, quejicas. Así, tecleando con el índice de la mano derecha y sujetando a Bebé-chan con la izquierda.
Gracias a todos por vuestros comentarios (los de este post y los del anterior). Me gustaría responderlos uno a uno, aunque creo que no voy a tener tiempo para hacerlo hasta dentro de unos 18 años o así.

23 junio 2012

El examen ya llegó y la fiesta comenzó

Pues nada, que la Comunidad de Madrid ha vuelto a convocar oposiciones para profesores de secundaria, mostrando una vez más su compromiso con la educación pública y las políticas de creación de empleo.

Es verdad que convocar oposiciones no les obliga a contratar a nadie después, más bien al contrario. Al convocar oposiciones todos los interinos van a la calle y se les vuelve a empezar a llamar desde el principio de lista por orden. Algunos podrían llegar a decir que se convocan oposiciones sólo para que los interinos tengan que abandonar su puesto sin que parezca un despido y oye, si luego no se llama a nadie para cubrir las bajas no se nota. Pero no vamos a ser malpensados.
.
También es curioso que las tasas de presentación a examen hayan subido. Sabemos que hay pocas plazas y que se presenta mucha gente. Podría parecer incluso que se convoca el examen sólo para sacar un dinerillo que ayude con ese déficit que la Comunidad no tiene. Pero no vamos a ser malpensados.

Y llama la atención que en esa convocatoria no haya puntos por los cursos. Si el auténtico objetivo de esta convocatoria es contratar los mejores profesores, cualquiera diría que hay que dar ventaja a aquellos que han pasado años perfeccionándose, y no a quienes tienen la inmensa suerte de que les cae el único tema que se han estudiado y pueden hacer un examen de matrícula. Pero no vamos a ser malpensados.

Es más, tal y como está planteada la convocatoria, parece como si se hubiera diseñado a propósito para que los profesores que llevan años trabajando de interinos tuvieran todas las de suspender, de manera que sea perfectamente legítimo dejarles sin trabajo, y contratar en su lugar a gente nueva. Que así dicho no es mala idea, hasta que caes en la cuenta que a la gente nueva no hay que pagarle antigüedad, tiene menos experiencia y está tan agradecida de tener un trabajo que puedes reducir sus derechos hasta límites infrahumanos sin que se quejen. Pero no vamos a ser malpensados.

No vamos a ser malpensados porque no merece la pena.

En lugar de eso vamos a seguir estudiando, perfeccionando y mejorando cada día, porque nuestros chavales se merecen los mejores profesores, aunque la Comunidad de Madrid no se los merezca.


Nos vemos en dos semanas, que tengo mucho que repasar.

18 diciembre 2011

Es la historia de un amor como no hay otro igual 3

En capítulos anteriores...
Me dieron a escoger entre dinero o mis principios y me quedé con mis principios.
¡Seré lela!

Después de poner la reclamación recibí una llamada de la academia.
-Estamos muy sorprendidos porque es la primera vez que nos ponen una reclamación.
-Pues a mí no me sorprende, si a todo el mundo le ofrecen dinero para que no la pongan.
-No creo que sea eso.
-¿No?
-Lo que pasa es que la gente normal no le da importancia a las faltas de ortografía.
Espero, ¿me está diciendo que no soy normal? ¡Si ni siquiera me conoce! ¿He llegado al punto en que la gente no tiene ni que verme para darse cuenta? Es el olor, ¿verdad?
-Verá, es que no estamos hablando de cualquier tipo de gente. Ustedes ofrecen cursos para profesores. ¿De verdad pretende que me crea que no les importan las faltas de ortografía?
-Sí. Quiero decir, ¡nuestros libros no tienen faltas de ortografía!
-¡Claro que tienen y es vergonzoso!
-Está bien. Le ofrecemos nuestras disculpas. Lamentamos mucho los transtornos que le hayamos podido causar. Haremos que nuestros mejores expertos revisen los materiales y le enviaremos una copia corregida.
Claaaaaro, claaaaaaaro, y voy yo y me lo creo.
Pues bien, aproximadamente una semana más tarde recibí por correo certificado una copia del libro del curso teóricamente corregido.
Y digo teóricamente porque una semana me parecía poco para corregir, imprimir y enviar, por no hablar de que los veía capaces de decir "vamos a enviarle la misma copia, total, no creo que sea tan rara como para leerse el mismo libro DOS veces".
Durante unos días he tenido el libro encima del escritorio, sin atreverme a abrirlo, por miedo a que siguiera teniendo faltas de ortografía.
Además, ayer Sark salió en su defensa. Que por cierto, ya le vale. Si en un cómic hay una errata es el fin del mundo, en cambio le parece bien que un libro de texto las tenga a porrillo...
-Todos tenemos faltas de ortografía.
-Ya, ya... A veces no sé que haría yo sin Efe.
-Sobretodo cuando escribimos rápido y no lo leemos después.
-Hombre, lo normal es leerlo después. Sobre todo si te están pagando por ello.
-Además, ser corrector es muy difícil. Llega un punto en que no ves lo que lees.
-No creo que hayan usado un corrector. De hecho, creo que no han usado ni el corrector de word.
-Bueno, a lo mejor sí lo han usado, y han creído que las líneas rojas y verdes eran para resaltar lo más interesante.
-De todas formas, no son sólo las faltas de ortografía.
Escribir es muy difícil. No me refiero a escribir bien, o cosas buenas, o cosas interesantes. Me refiero al simple hecho de escribir cualquier cosa: a las normas gramaticales, al orden de las palabras, al uso de las comas. Son cosas que puedes intentar aprender de memoria, pero, por lo general, sólo se aprenden bien leyendo mucho, mucho, mucho, hasta que interiorizas el ritmo.
Aunque por supuesto, yo no soy nadie para dar lecciones: ¡precisamente por eso no me dedico a escribir libros para formar a profesores!
Total, que hoy me he levantado dando un salto mortal, he cogido un boli rojo y me he puesto a leer el libro, marcando todo lo que estaba mal. No he sido muy estricta, les he perdonado el mal uso de las comas si a pesar de ello se entendía el sentido de la frase.
Por suerte para mi salud mental, tengo que admitir que han pasado el autocorrector de word. Y sé que ha sido el autocorrector de word, y no una persona humana que se haya leído el texto porque las palabras que se pueden escribir de dos maneras diferentes no han sido corregidas, como aparte, sino, cuánto...

Lorzconsejo memotécnico: todo junto se escribe separado, y aparte se escribe todo junto.
Por Rowling, que si tengo que leer un "esto lo pondremos a parte" más me arranco los ojos.
También me gustaría recordar que se puede escribir "si no" y "sino", y que a pesar de lo que se pueda pensar NO son SINÓNIMOS. Sorprendente pero cierto.


Total, que después de leerme las primeras treinta páginas del libro he llegado a la conclusión de que realmente habían hecho el esfuerzo, lo que pasa es que, simplemente, no dan más de sí.
La conciencia me dice que debería volver a reclamar, pero realmente no es culpa suya no poder hacerlo mejor. Y además es Navidad. Y ayer me atiborré de chocolate y me siento muy en paz conmigo misma.
Resumiento, que en vez de protestar he decidido colaborar, y voy a ponérselo fácil dándoles la solución:

Ahí vamos.


¿Preparados?


¿Listos?


CONTRATAD A ALGUIEN QUE SEPA HACER SU TRABAJO.




Si es que más sencillo imposible.

13 diciembre 2011

Es la historia de un amor como no hay otro igual 2

En capítulos anteriores...
La educación privada te da un título a cambio de dinero, cuando lo que debería hacer es darte conocimientos a cambio de dinero.


Dada la dificultad de los exámenes los hice todos seguidos, todos del tirón, sin leer los apuntes para nada y en un tiempo aproximado de una hora.
Acto seguido recibí un correo de mi tutor diciéndome que ya había aprobado y dónde y cuándo podría recoger mi título.
Como había hecho el curso en una hora y se suponía que era de 130 me sentí un poco culpable y decidí leerme los apuntes a pesar de todo, a ver si por casualidad aprendía algo.
Pues no. Aprender, lo que se dice aprender, no aprendí nada. Pero los apuntes me trajeron muchos recuerdos de juventud, concretamente de cuando me compré mis primeros apuntes de Magister: faltas de ortografía y erratas de todo tipo, información incorrecta o directamente errónea, párrafos sin ningún tipo de sentido...
Esto me tocó mucho la moral.
Pero mucho mucho.
Porque veréis, Magister tiene mucho prestigio en el mundillo. Al menos, entre lo que nunca han sido alumnos suyos.
Parte de este prestigio se debe a que la propia academia difunde el rumor de que:
a) los miembros del tribunal que examina, cuando no conoce un tema, utiliza el manual para corregir
b) los propios profesores de la academia son, en muchas ocasiones, miembros del tribunal examinador
Se supone que esto habla a favor de la academia, pero, aplicando la lógica: ,si lo

Si los miembros del tribunal no tienen ni idea de la materia
Y
los miembros del tribunal son profesores de Magister
SE DEDUCE QUE
los profesores de Magister no tienen ni idea de la materia

No lo digo yo, lo dice la Filosofía de 3º de BUP.
Pero no debe estar tan claro, porque con la velada amenaza de que Magister controla los tribunales de oposición consiguen que no haya nadie que les chiste.
Eso no puede ser. Los alumnos no somos clientes de una mafia, somos clientes de una empresa a la que pagamos porque preste un servicio, y no lo está prestando correctamente. Por ello, en lugar de agachar la cabeza y hacer la pelota al tutor ante la remota posibilidad de que esté en el tribunal que nos examine, deberíamos quejarnos.
Y en consecuencia, fui a poner una reclamación.
Mala, mala idea.
Vivo a escasos 100 metros de la academia y hago todas mis gestiones por internet porque cuando voy me tratan como a ganado. Puedo estar más de media hora esperando a que me atiendan mientras las chicas charlan entre ellas, y cuando por fin me hacen caso es con desgana y sin educación.
Tuve que ir tres veces hasta conseguir que alguna de las chicas me dirigiera la palabra.
A la tercera, muy educadamente, les pedí por favor una hoja de reclamaciones.
-¿Por qué?
-Porque quiero poner una reclamación.
-Espera.
La chica se fue y volvió con un señor con bigote. El señor con bigote traía la (y digo la porque luego me enteré de que no tenían más) hoja de reclamaciones cogida de una esquinita, como si fuera tóxica.
-¿Eres tú la que ha pedido una hoja de reclamación?
A punto estuve de decir que no, pero como no había nadie más me pareció que sería estúpido negarlo.
-Sí.
-¿Por qué?
Porque quiero escribir un haiku y me he quedado sin papel, ¿usted qué cree?
-Porque quiero poner una reclamación.
-¿Por qué?
Me hace ilusión. Es una apuesta. Me han dicho que si pongo una reclamación me dan una piruleta...
-Porque no estoy contenta con el curso que he hecho.
-¿No?
-Está lleno de faltas de ortografía.
-Eso no es cierto.
-¿Lo ha leído usted?
-Eh... Nuestro curso está hecho por grandes profesionales.
Francamente, que sean obesos no aporta nada a esta conversación. No sé por qué lo sacó a relucir.
-¿Me va a dar la hoja de reclamaciones?
-Te la doy si me explicas para qué la quieres.
-Para poner una reclamación.
-No tienes ningún motivo para poner una reclamación.
-¡El curso es infecto!
-¿Cómo te atreves a venir a MI casa a insultarme?
-No le insulto a usted, es al curso, y no es un insulto, es la cruel realidad.
-¿Ah, sí? Entonces, ¿por qué hasta ahora no ha venido aquí nadie a quejarse?
-No sé, ¿porque es un curso a distancia? ¿Me va a dar la reclamación o no?
-Te la doy, si quieres te la doy, pero no puedes ponerla. ¡Hasta ahora nunca nos han puesto ninguna!
-Pues mira que me extraña. ¿Me va a dar la hoja de reclamaciones o no?
-¡Está bien! ¡Te devuelvo el dinero del curso!
-No quiero dinero. Quiero la hoja de reclamaciones.
Esto, para mí, no era una cuestión de dinero. Era una cuestión de moral, de que quedara constancia de que esta gente no está haciendo bien su trabajo, y que no formo parte de la masa que se resigna y permite que el sistema se perpetue.
Entonces se giró a las chicas.
-¿Estáis oyendo? ¡Le estoy ofreciendo devolverle el dinero! ¡Y no lo quiere! ¡Sois todos testigos! ¡Le ofrezco dinero en lugar de la hoja de reclamaciones y no lo quiere! ¡Que quede claro que tengo testigos!
-Muy bien, ya tiene usted cuatro testigos de que ha intentado sobornarme. Ahora, ¿me puede dar la hoja de reclamaciones?
-Te la doy, si quieres te la doy, pero no puedes ponerla. ¡Hasta ahora nunca nos han puesto ninguna!
Me da la impresión de que no estamos avanzando.



Como sé que no os gusta esperar para saber el final, os lo cuento ya y me ahorro unos cuantos twits.
No conseguí que me diera la hoja de reclamaciones, y, como se puso muy violento, me fui sin conseguir rellenarla.
Una vez en la calle me di cuenta: ¡se había salido con la suya!
Volví, y con muchísima dificultad y después de llamar a la policía conseguí que me diera la hoja. La rellené, se la entregué, se retiró a su despacho y me la devolvió con un añadido: "se le ofrece el dinero y no lo quiere".
Estupendo, señor, ahora también ha dejado constancia por escrito.

Continuará...

08 diciembre 2011

Es la historia de un amor como no hay otro igual 1

Bueno, una historia de amor, de odio, de lo que sea.
Esta es la fantástica historia de mi relación con una academia de formación para el profesorado cuyo nombre no voy a mencionar para que preservar su anonimato.
Sí, es Magister.
A la m**rd* el anonimato.
Hace años me compré el temario de Magister (ya no le pongo más links, a ver si encima voy a acabar haciéndoles publicidad) para presentarme a las oposiciones de Profesores de Enseñanza Secundaria (especialidad Geografía, Historia y Arte).
Aquel temario pesaba once kilos, de lo cuales sólo me fueron de provecho los 100 gramos de las tapas, que usé para hacer manualidades. Las mandíbulas de las marionetas, para ser más exactos.
El resto lo acabé tirando. Después hice mis propios apuntes, con los que, casualmente, conseguí a aprobar.
Parte del problema eran las faltas de ortografía. A ver, en todos los libros hay errores ortotipográficos, pero ¿tantos? Lo peor era que a veces o estaba claro si era un error ortotipográfico o no, (como muestra un botón) por lo que había que revisarlo todo y corregirlo, y claro, una vez que dudas de las palabras empiezas a dudar también de las cifras: ¿será verdad que Colón llegó a América en 1942? Al final resulta que tienes que revisar cada dato para asegurarte que es correcto y, francamente, así no se avanza mucho.
Después de 72 temas llegas a la conclusión de que el autor de semejante horror no sólo no sabe de su materia, es que no sabe escribir, y, lo que es peor, ¡no sabe usar el autocorrector de word!
Además estaban las cuestiones "de estilo", las que ni con word se arreglan: parrafos sin ningún signo de puntuación, o con signos de puntuación aleatorios a porrillo, casi entre palabra y palabra. Frases que se quedaban a medias, así, por que sí, sin que nunca llegues a saber cómo acababan. Frases sin sujeto. Frases sin verbo. Párrafos copiados y pegados de otros libros que contradecían al párrafo anterior, o que directamente no tenían nada que ver.
Y los errores ortotipográficos no eran el único problema. Los apuntes que te daban (a cambio de la friolera de 350 €) eran fotocopias de las fotocopias de las fotocopias de los originales. Las imágenes, que en cualquier caso eran robadas de cualquier otra publicación, apenas se veían, y te las tenías que imaginar por lo que decía el pie de página. El tema de la Revolución Francesa no hablaba de la Revolución Francesa, Napoleón nunca existió y, a pesar de que alardean de que los temarios son actualizados, la Unión Europea nunca superó los 12 miembros, aunque debo reconocer que sí habían actualizado el título del tema, lo que resultaba aún más desconcertante.
Después de aquello me juré a mi misma que no volvería a Magister.
Peeeeeeero hace poco empezaron a anunciar unos cursos de formación para profesorado.
Mi voz interior me dijo "¡no lo hagas, insensata!".
Mi voz exterior me contestó "bueno, está avalada por la Universidad Francisco de Vitoria, que aunque no sea gran cosa no habrá dejado que usen su nombre para cualquier bodrio de curso, ¿no?".
Ejem...
Me apunté.
Error. De los gordos.
Porque yo de verdad quería aprender, y este curso no está pensado para eso: está pensado para que pagues, te den un título, y punto.
Por que si de verdad quisieran que aprendieras algo, las tareas de evaluación no serían estas:








"TAREA 2
A continuación vamos a realizar una participación en un foro. Para la realización de esta práctica se puede utilizar cualquier foro que esté disponible en la web, o bien el foro proporcionado por el curso [...].
En el foro se tendrán que valorar las ventajas que supone utilizar plataformas E-learning en la educación virtual, qué ventajas e inconvenientes puedes suponer ante la enseñanza tradicional."


No sé ahora, pero cuando yo hice el curso el "foro proporcionado por el curso" no pirulaba, por lo que la única opción que tenía era "utilizar cualquier foro que esté disponible en la red".
Muy bien, me dije, lo único que tengo que hacer es entrar en el El Focoforo y soltarles una filípica sobre las ventajas del E-learning... y después correr a esconderme.
Porque se me cae la cara de vergüenza hacer una tarea tan estúpida, pero sobre todo se me cae por haber pagado para hacer un curso diseñado por alguien capaz de idear una tarea tan estúpida.

Por suerte, había más tareas.


"TAREA 4
En esta tarea vamos a hacer una intervención en el chat (se podrá utilizar cualquier chat que se conozca). No hace falta que se hable con ningún usuario, basta con hacer un monólogo"
A ver si lo he entendido: me meto en cualquier chat, suelto cualquier parida y me dan un título de profesor de e-learning.
Por favor, por favor, por favor, decidme que lo he entendido mal...

Por si las tareas te resultan demasiado difíciles, o si te parece que conseguir un título sin haber aprendido nada es vergonzoso, tienes la opción de hacer algunos exámenes.
Los exámenes son tipo test, puedes repetirlos las veces que quieras y te dan las preguntas por adelantado en el libro de texto.
Menos mal, porque las preguntas son así de difíciles:







Yo no digo que esta pregunta sea tonta. Al menos no en un curso presencial. En un curso online en el que te informas por mail y te apuntas por internet igual ya podemos presuponer que los alumnos saben usar su correo.









Depende de qué docente. El que ha planeado este curso se podía haber quedado en casa. De hecho, es lo que hizo. Cuando le mandé dudas por correo electrónico me dijo que no sabía, y que lo buscara por internet.




Y mi favorita:





"¿Cuando no hay grupos separados significa que todos los alumnos trabajan juntos?"




No sé si decir que sí, que no, o pedir el comodín del público.





Continuará...

16 junio 2011

Con mucho arte

El último examen de arte fue un rollo repollo: todo lo que cayó era normal y aburrido. No merece la pena contarlo. En cambio, voy a poneros lo que me hubiera gustado que cayera.



Tipo con el torso semidesnudo se pone a bailar sevillanas en mitad del campo ante la mirada estupefacta que una señora que pasaba por ahí.




Goku superguerrero sin pantalones.



Señora pierde una lentilla en una fiesta. Los asistentes tienen que quedarse todos quietosparaos para no pisar la lentilla mientras la señora la busca, al mismo tiempo que intentan darle consejos del tipo "has mirado en...".



Niña feísima jugando al piedra-papel-tijeras con un señor más feo todavía. Los demás no sé que pintan, debe ser para rellenar hueco.


Señora con casco metida en una bolsa de cadáveres, niño en caja y vaca (?) dentro de un queso de tetilla al que rodean un montón de figuritas. La teoría más probable es que el autor había comido setas ese día, sí, pero de las alucinógenas.



Bragas de cuello vuelto con un estampado horroroso.



Tipo en pelota picá secuestra a un Papá Noel aparentemente borracho.


Para esta se me ocurren unas cuantas explicaciones, pero no las voy a decir que hay niños mirando.




Pd: ¿Alguien se atreve a adivinar los títulos (erróneos, por supuesto) que se han dado a estas obras?














31 mayo 2011

Mitología e Iconografía

Tengo un montón de exámenes atrasados por contar.

La semana pasada me presenté a Mitología Clásica e Iconografía Cristiana.
-¿De qué va?-preguntó ZaraJota™.
-Va de los mitos griegos y de los testamentos cristianos
-Ah. O sea que en tu facultad ponen la mitología al mismo nivel que la historia sagrada.
-¡Estás manipulando la información! ¡Todos los ateos sois iguales!
-¿Yo soy ateo? ¿Y tú que eres?
-¡Demasiado guapa para plantearme esas preguntas!

Y así fue como acabé estudiándome los testamentos.

El día del examen resultó que no tendría que haber estudiado tanto, porque me sabía de antes todas las preguntas, a saber.

1.- El nacimiento de Afrodita.
Superfácil:
Cogieron a la Jacinta
la moza de mejor pinta
y en mitad la plazoleta
la pusieron en porreta
y la echaron al pilón
sin mayor vacilación

2.-El pecado original
¿Original? ¡Si en esta vida ya está todo inventado!

3.-Comenta las imágenes



Eh... relieve de señora sin cabeza y tipos de p*l*l* pequeña en posturas raras.
A juzgar por el estado de conservación debe ser griego. El verano pasado estuve en Grecia y todo, TODO, estaba roto. No me extraña que al país le vaya como le va, esa gente no sabe cuidar sus cosas.


Señor calvo con cara de no ser muy espabilado se dispone hacer guarrerías con un chaval cuando es interrumpido por un tío en pelotas que le dice que eche el freno, que la cabra pidió antes la vez.




Y ahora a esperar mi sobraliente.

25 mayo 2011

A copiar!

Seguro que lo he dicho alguna vez: tengo la teoría de que la edad del alumno es directamente proporcional al descaro con el que copia.
Es decir: a mayor edad, mayor descaro.
Si quieres comprobarlo, ve a cualquier examen de la UNED, siéntate en la última fila, y para mitad del examen, cuando el profesor de turno está relajadamente leyendo el periódico, mira hacia delante: abuelas sacando papelitos misteriosos de la funda de las gafas de ver de cerca, señores mirando con extremo interés debajo del puño de su camisa, y señoras mirando de reojo el examen del de al lado.
Los examenes de inglés no son una excepción. Es más, son peores, porque a ver quién vuelve a casa diciendo que ha suspendido inglés, después de haber castigado al nene tres semanas sin videojuegos porque le quedó el inglés en primer trimestre.
En mi primer examen escrito en la EOI, una señora se abrió el libro sobre la mesa y estuvo pasando páginas hasta que la profesora, con edad para ser su hija, le dijo que lo cerrara.
-Perdona -le constestó la señora-, no me había dado cuenta.
Ni cuenta, ni vergüenza, ni nada, por lo visto.
Este trimestre me ha tocado hacer el examen oral a la vez que esta señora en concreto.
Cuando llegué a clase me la encontré sentada en un pupitre escribiéndose cosas en un brazo.
-¿Te estás haciendo una chuleta? -le preguntó otra compañera.
-¡Es que se me olvidan las cosas!
-¡No puedes hacer eso!
-¿Por qué?
A mí se me ocurrieron de inmediato tres respuestas:
1) Escribirse una chuleta en el antebrazo cuando estamos a 35º no sirve de nada, porque se convierte en un borrón automáticamente.
2) Escribirse una chuleta en el antebrazo cuando llevas manga corta es, digamos, poco sutil, a no ser que tu estrategia sea que la profe decida que no hay nadie tan estúpido como para escribirse una chuleta tan a la vista y que lo que está viendo es producto de su imaginación.
3) Es un examen oral. ¿Cuándo vas a mirar la chuleta? ¿Cuando la profesora parpadee? ¿Le dices "mira allí" y esperar que cuele?
Pero había una cuarta respuesta que no había contemplada.
-¡Eres directora de instituto! ¡Vas a perder toda la credibilidad!
Sí, ese también es un buen motivo.

23 abril 2011

Día del Libro 2011

Interrumpimos la programación habitual porque hoy es el Día del Libro.
¡Bien! ¡Bien! ¡Fiesta!
Y para celebrarlo, voy a hablar del libro que últimamente centra todos mis pensamientos (los dos), este:






Sí, ya, no es que sea muy glamuroso...


Y como es un libro muy largo, voy a hablar de la historia que más me ha gustado, la de Los Doce Trabajos de Heracles.



Heracles era un héroe griego al que posteriormente se le conocería como Hércules, posiblemente porque sonaba más comercial.
Heracles realizó una serie de hazañás a las órdenes de su primo Euristeo, que además era el rey de la Argólida.
No me preguntéis dónde está la Argólida. La he estado buscando en Google Maps y no sale.
El motivo por el que realizó dichos trabajos no está muy claro, aunque recientes investigaciones sugieren que la gente se aburría mucho antes de que se inventara el WOW.

La primera prueba que le puso Euristeo a Heracles fue derrotar el león de Nemea, un monstruo malo malísimo de la muerte que asolaba la región. Heracles lo mata, lo despelleja, usa su cráneo como casco y su piel como vestimenta.
Tenía que ir monísimo.
Cuando fue a entregarle el botín a Euristeo, éste se fue por la patilla de ver lo bruto que era su primo, y le dijo que no hacía falta que entrara en la ciudad, si eso que dejara el botín a las puertas y ya lo recogería o algo.

La segunda prueba fue derrotar a la hidra de Lerna, una serpiente acuática mala malísima de la muerte, con varias cabezas y aliento venenoso, que por razones que nadie llega a comprender no tenía amigos. Heracles intentó cortarle las cabezas, pero le volvían a crecer, lo que, si alguien me pregunta mi opinión, es muy práctico. Como vio que no podía con ella le pidió ayuda a su sobrino Yolao, que fue cauterizando las heridas según Heracles cortaba las cabezas para que no volvieran a crecer.
Cuando fue a contárselo a su primo, Euristeo le dijo que este trabajo no contaba porque había recibido ayuda, aunque fuera de Yolao, que con ese nombre debía ser bastante moñas.

La tercera prueba fue capturar al jabalí de Erimanto, una bestia mala malísima de la muerte. No debió de ser gran cosa, francamente, después de un león y una hidra, no sé, el jabalí como que te sabe a poco.

La cuarta prueba fue enfrentarse a la cierva de Cerinia, un animal malísimo de la muerte que asolaba las cosechas.
Venga, va, ¿en serio?
Vale lo del león. Vale lo de la hidra. Vale lo del jabalí. ¿Una cierva? ¿Qué es lo peor que puede hacerte? ¿Mirarte con ojos de Bambi hasta que llores?
Vaya m**rda de prueba.

La quinta prueba fue matar a las aves del lago Estínfalo.
Esto está degenerando cosa mala. Lo siguiente será cazar un ratón o abrir un bote de mayonesa, ya lo verás.

La sexta prueba fue limpiar los establos de Augias.
Menos mal.
Augias era el rey de Élide, y tenía los establos hechos una caca. Literalmente. Además, como el estiércol estaba acumulado en los establos el campo no se abonaba y no le crecía ni un matojillo.
Esta parte no la entiendo. Se ve que las ovejas de Augias sólo hacían caca indoor, o que si hacían caca en el campo la recogían y la echaban en el establo, las muy c*br*n*s.
Sea como sea, Euristeo ordenó a Heracles que limpiara los establos. Se ve que quería humillarlo obligándole hacer un trabajo servil, aunque determinados expertos (yo) sospechan que cuando se levantaba airecillo de poniente debía llegar el tufo del establo a toda Grecia.
Heracles acordó su salario con Augias, y después derribó las paredes del establo, cavó una zanja e hizo que dos ríos pasaran por allí y limpiaran todo.
Se ve que Augias se negó a pagarle porque no quedó contento con el trabajo. Ahí tengo que darle la razón: primero se lo destroza, luego se lo inunda, le cae una multa por vertido ilegal al río y encima se le resfrían las ovejas. Un desastre.
Euristeo tampoco quiso contarlo como trabajo, porque, como seguramente habréis notado a estas alturas, el pobre era un poco tocapelotas.

La séptima prueba era capturar vivo al toro de Creta, un bicho malo, malísimo, etc., etc...
Heracles lo apresó y lo llevó a Grecia para ofrecérselo a Hera, pero Hera lo rechazó.
A ver, es que como mascota debía ser pelín incómodo.
Así que Heracles lo liberó.
El resultado de esta prueba es que el toro malo malísimo de la muerte en lugar de estar dando por c*l* en Creta, lo estaba en Grecia. Euristeo debía estar encantado.

La octava prueba era capturar las yeguas del rey de Diomedes. Y cuando digo capturar, lo que quiero decir es robar. Las yeguas se alimentaban de carne humana. Heracles consiguió que devoraran a su dueño y cuando ya estaban saciadas se las llevó a Euristeo.
La pregunta es, ¿cúando vuelvan a tener hambre qué?

La novena prueba era capturar el cinturón de la reina de las Amazonas. A estas alturas la fama le precedía y la reina decidió darle el cinturón voluntariamente. Esto dejó al público sumamente frustrado, así que Hera provocó una lucha entre los hombres de Heracles y las Amazonas, y se produjo el obligatorio baño de sangre.
Ya sé lo que os estáis preguntando: ¿A qué espera la HBO para hacer una serie sobre esto?

La décima prueba era capturar los bueyes de Gerión, custodiados por un gigante con tres cuerpos y tres cabezas.
Espera, si tenía tres cuerpos y tres cabezas, ¿no serían tres gigantes? ¿O uno que se movía muy rápido?
El único interés de esta prueba es que Heracles levantó a sus paso las dos columnas de Hércules: el peñón de Gibraltar y el de Ceuta, que entonces no se llamaban así, claro.
Heracles le llevó el ganado a Euristeo que lo sacrificó en honor de Hera.

La undécima (o oncécima) prueba fue secuestrar al can Cerbero, un perro de tres cabezas que custodiaba la puerta del infierno. No sé si cuenta como secuestro porque le pidió permiso al propietario, así que fue más bien un préstamo.
En el infierno Heracles se encontró a un montón de colegas, entre ellos al rey Meleagro, que le contó su historia y Heracles, conmovido, le prometió casarse con su hermana Deyanira.
Así que el tal Meleagro ve aparecer en el infierno a un tío bestia con un modelito de piel de león, y le dice, "oyes, que sufro mogollón, me ayudaría bastante si te casaras con mi hermana".
La opinión de la hermana nos la trea fresca, claro.
Pero es que además, imaginaros el numerito:
-Oyes, que he estado hablando con tu hermano muerto, y que dice que me case contigo.
-Pues es la peor excusa para ligar que he oido nunca.
Total que Heracles coge al perro y se lo lleva a Euristeo, que se asustan tanto que le dice que si eso que mejor lo devuelva al Infierno, y ya irá a verlo en fines de semana alternos o algo.

Y por fin la última, la duodécima (o docécima) prueba: las manzanas de oro de las Hespérides.
Gea le regaló a Hera unas manzanas de oro, y Hera las mandó plantar en su jardín, haciendo que las custodiaran un dragón malo malísimo de la muerte y, ejem, tres ninfas.
A estas alturas de la historia Hera iba corta de monstruos, por lo que se ve.
De camino, Heracles mató y torturó a un par de personas más, y de paso liberó a Prometeo, que estaba encadenado a una roca donde un águila le comía los higadillos cada día. Prometeo, muy agradecido, le contó a Heracles que no debía coger las manzanas por sí mismo, porque sólo las podía coger Atlante.
¿Por qué? Eh... ¡lo hizo un mago!
Atlante era un gigante que había sido castigado por Zeus a sostener el cielo sobre sus hombros. Heracles se ofreció a sostenerlo un ratito a cambio de que le cogiera las manzanas. El gigante aceptó, pero cuando tuvo las manzanas en la mano le dijo a Heracles:
-Oyes, que si eso ya te quedas tú ahí sujentando el cielo, y ya le llevo yo las manzanas al plasta de tu primo.
Heracles vio que le acababan de tangar e ideó una estratagema.
-Vaaaaaaale -le dijo-, pero si me voy a quedar más rato por aquí será mejor que coja una almohadilla cervical o algo. ¿Te importa sostener el cielo un ratito mientras busco una?
-Vale.
Y sí, Atlante volvió a coger el cielo sobre sus hombros.
Muy listo no era, el chaval.
En cuanto se vió libre, Heracles cogió las manzanas y salió corriendo a todo correr a casa del primo.
-Mira, que te he traído unas manzanas.
-Pues ya no las quiero.
Así que Heracles se las ofreció a Hera.
-¿Ofrecer? ¡Si ya eran mías! Lo que hay que aguantar.

Para los griegos, el héroe personificó los valores atléticos de la competición, la superación y el esfuerzo, y también el triunfo de la astucia sobre la fuerza, lo que explica la frecuencia de su representación en la Antigüedad.




A mí, personalmente, me parece un vándalo, pero claro, como no soy griega, a lo mejor es que no lo estoy entendiendo bien.

22 febrero 2011

F*ck*ng Beckham

Una de las cosas que más me preocupaban de estudiar inglés era el examen oral.
Al contrario de lo que puede parecer, soy supertímida.
Mucho, mucho, mucho.
Y vergonzosa.
En el sentido de que siento vergüenza, no de que doy vergüenza.
Por desgracia, no es una timidez de encogerme sobre mí misma cual bola.
Bueno, depende.
A mí lo que me pasa es que me pongo nerviosa, y empiezo a hablar mucho, y cuánto más hablo más tonterías digo y cuántas más tonterías digo más nerviosa me pongo y así en un círculo vicioso de chorradas y nervios.
Es horrible.
Y lo peor es que nadie se da cuenta de lo mal que lo paso, porque me ven hablar así, tan alegremente.
Por eso mi mayor preocupación en el examen oral no era quedarme muda de espanto, sino decir cualquier horror, y no poder volver a clase nunca más.
El día del exámen escrito la profesora disipó todos mis temores.
-Sólo tienen que hacer el examen oral lo que aprueben el examen escrito.
Ah, menos mal. Por que ni de c*ñ* voy a aprobar después de lo que hice, jijiji, el sistema educativo no está tan mal, ¿verdad?
Y entonces voy y apruebo.
Mierdaaaaaa.
Tres días más tarde me tocó ir al examen oral, que consistía en hablar sobre un tema que propusiera la profe. Entramos en clase, nos sentamos en círculo, y la profe miró a la primera.
-Háblame sobre tus últimas vacaciones -le dijo.
Y la compañera se explayó hablando de sus vacaciones.
-Cuéntame que opinas de la dieta mediterránea-le dijo a la siguiente.
Y la compañera se explayó hablando de la comida.
La siguiente era yo. Había entrado al examen muy nerviosa, pero después de las dos intervenciones me había relajado. Por favor, ¿vacaciones? ¿comida? ¡Esto está tirado!
-Lorz, te toca.
-Cuando quieras.
Y pensé para mis adentros "¡JA!".
-Dime, ¿crees que los sueldos millonarios que reciben algunos futbolistas desvirtuan la esencia del fútbol como deporte?
Por supuesto, sólo hay una respuesta posible a esa pregunta:
-WHAT THE F*CK?
Y entonces voy y apruebo.



Pd.: Del resto de mi discurso sólo recuerdo haber gritado "I don't f*ck*ng care about f*ck*ng Beckham!". Supongo que me dieron puntos por la riqueza de mi vocabulario.

15 febrero 2011

El examen de arte

Hoy también he tenido examen, pero esta vez de Arte.
Concretamente (o sea, con forma de concreta) de Historia del Arte de la Antigua Edad Media, que es una asignatura muy bonita para quién se la haya estudiado.
En mi caso, no puedo opinar.
Como tengo la licenciatura en Historia, pensé que no hacía falta que me mirara esta, porque me conozco todo el contexto y para aprobar sólo necesito comentar un poco por encima la imagen y enrollarme con lo que ya sé.
Así fue como aprobé el exámen de oposición.
Mentira. En realidad aprobé porque el día de antes no me apetecía estudiar y me puse a leer un libro en el que de forma totalmente casual hablaban de la imagen que cayó. De verdad.
Una vez más, mi técnica de estudio ha dado un buen resultado, porque las imágenes que había que identificar eran superfáciles.


Señora envuelta en cortina haciendo juegos malablares.

Ángel interrumpiendo una orgia para avisar de que un ninja (o Batman, según otros eruditos) ha lanzado una de esas estrellitas metálicas que se clavan.

Fila de señores haciendo el trenecito. Los de abajo están cabreados porque no les han invitado. Lógico. Imagina la de vaselina que habría hecho falta, con lo grandes que son ellos y lo pequeños que son los otros.

Señor alegrándole el día a un león.


Anuncio de desodorante.


Y ahora le voy a mandar un correo al profe para decirle que no se moleste en publicar la nota, que ya sé que tengo sobresaliente.






Pd: Otros estudiosos del tema, con unos conocimientos inferiores a los míos, han dado otras interpretaciones a estas obras de arte. ¿Alguién sabe como llaman (erróneamente) a estas obras? Piruleta para el primero.

09 febrero 2011

El exámen de inglés

Mi profesora de francés creía que la mejor forma de aprender el idioma era a través de canciones.
Su idea era que, al ser más divertido que una clase tradicional, prestábamos más atención, y todas las palabras, estructuras y sonidos que escuchábamos quedaban grabados en nuestro subsconciente sin que nos diéramos cuenta, listos para aflorar en el momento preciso.
Por algún extraño motivo, después del examen cambió de opinión.
La culpa es suya por ponernos canciones con palabrotas.

Estos días, cuando me he estado preparando para el examen de inglés, he seguido el mismo método: en lugar de estudiar me he dedicado a ver series y películas en versión original, con la esperanza de que el día del examen un manantial de conocimiento brotara de mi interior.

A llegar al exámen, nada más leer la hoja con las preguntas, me di cuenta que de mi estrategia había sido un éxito, porque me sabía la respuesta de todas:

1.-What's your name?
My name is Gladiator.

2.-How are you?
I'm not insane! My mother had me tested!

3.-How old are you?
I'm ten, and I think your dress is the ugliest one I ever saw!

4.-Where do you live?
I live in a pineapple under the sea

5.- Where do you come from?
Somewhere over the rainbow

6.-What time is it?
It's clobbering time!

7.-What do you do?
EXTERMINATE! EXTERMINATE!

El resto de las preguntas no las contesté, porque con esto ya tenía nota suficiente para aprobar y no quería parecer que iba de sobrada.






----------
Sí, ya sé que no todo el mundo tiene un conocimiento de idiomas como el mío (por suerte para la diplomacia mundial).
Haciendo un esfuerzo sobrehumano voy a traducir las preguntas del examen.

1.-¿Cómo te llamas?
Mi nombre es Gladiador.

2.-¿Cómo estás?
¡No estoy loca! ¡Mi madre hizo que lo comprobaran!

3.-¿Cuántos años tienes?
Tengo diez, y creo que tu vestido es el más feo que he visto nunca.

4.-¿Dónde vives?
Vivo en una piña en el fondo del mar.
(Ahora es cuando tenéis que decir "!Bob Esponja, Bob Esponja!" Así me gusta.)

5.-¿De dónde eres?
Algún lugar más allá del arcoiris.

6.-¿Qué hora es?
¡Es la hora de las tortas!

7.- ¿A qué te dedicas?
¡EXTERMINAR! ¡EXTERMINAR!


07 julio 2008

El puto examen, step zri

Pues se ve que con un examen teórico y otro práctico no tenían suficiente: además hay que entregar una cosa que se llama Programación Didáctica y que por lo visto no consiste en lavarle el cerebro a un profesor (lo he preguntado).
Como el exámen me había ido un poco así como de puta pena pensé que sería buena idea esforzarme con la Programación, para compensar un poco, así que me puse en serio y me salió bastante bien.
Como además de entregar el trabajo hay que exponerlo delante del tribunal saqué dos copias: en una pegué un post-it en el que ponía "copia para entregar" y la guardé como oro en paño para dársela al tribunal.
La otra la guardé para mí, pero para estar segura de que lo hacía bien le añadí notas, resúmenes de la legislación vigente, ejercicios, textos que me gustan, citas...
Para que no se confundieran, en la portada escribí, justo debajo del título, "íntimo y personal".
El día del exámen llevaba las dos en el bolso, por si me daba tiempo a repasar un poquillo.
Cinco minutos antes de la hora de entrega saqué la copia del tribunal, le quité el post-it (jo, es que soy capaz de entregarla con el post-it y todo) y revisé por millonésima vez que todo estaba correcto.
Entonces decidí ir al baño, porque no sabía cuanto se iba a alargar aquello y me había bebido algo así como treinta coca-colas, con el calor que hacía, y no me parecía correcto automiccionarme en público.
El baño estaba mega guarro. No había ni un centímetro que no estuviera cubierto de agua sucia.
Desde luego no iba a apoyar mi trabajo ahí, así que lo volví a meter en el bolso.
Nada más salir del baño llegó mi turno, fui corriendo hasta el señor del tribunal, saqué la Programación del bolso y la entregué...
O eso creía yo.
Porque la copia para entregar volvió a casa conmigo, y hasta que no quise sacar mi copia para ponerme a estudiar* no me di cuenta de que había entregado la que no era.
Jo.
Eso me va a suponer perder un 15% de la nota, así de golpe, pero no me preocupa.
Lo que realmente me quita el sueño es la cara que van a poner los del tribunal cuando lean en la primera página:

BACHILLERATO
íntimo y personal



*Es un decir. Quizá sería más correcta la expresión "mirar fijamente los apuntes como si estuviera estudiando cuando en realidad estoy pensando en bajar a la tienda y zamparme medio kilo Chunky Monkey".

03 julio 2008

El puto examen, step chu

El examen me fue fatal.
Para empezar, en el teórico no me cayó el tema que me había estudiado.
Estoy segura de que es un error y tarde o temprano lo corregirán, así que escribí el tema que me sabía de todas formas y me quedé tan tranquila.

Por desgracia, no era mi día.
Cuando llegó la hora de hacer el práctico van y me sueltan esto:




-Oyes -le dije a uno de los señores del tribunal-, que la mía está rota.
-Es así.
Jo.
Odio el arte contemporáneo.

01 julio 2008

El puto examen, step guan

Los exámenes para las oposiciones de profesor de secundaria se hacen en institutos de secundaria.
Lógico, ¿verdad?
Es como los exámenes de Antropología de la UNED, que se hacen en el mismo pabellón en el que se celebra el Expomanga.
El problema es que no hay instituto de secundaria en Madrid lo bastante grande como para que quepamos todos los que nos presentamos (al menos no sentados, supongo que apilados unos sobre otros sí que cabemos), así que nos reparten en grupos por los institutos de la provincia.
A mí la idea me pareció muy bien, así que fui otra vez a la ventanilla donde me inscribí a decirles que instituto me venía mejor.
Resultó que las cosas no funcionan así.
-Tú no eliges el instituto -me explicaron-. Tienes que mirar donde te toca en el listado de tribunales.
Jo, me parece fatal, pero supongo que como yo he elegido el tema que me estudio pues es justo dejarles a ellos que elijan el sitio.
Así que fui a mirar el listado de los tribunales y según lo que decía allí a mí me tocaba en un instituto de Torrelodones.
Jijijiji.
Torrelodones...
Que bromistas son estos funcionarios...
¡Si todo el mundo sabe que Torrelodones no existe, que se lo inventó Sabina para usarlo en una canción!
¿Verdad Google Earth?


Anda coño...



Y ahora me diréis que Carabanchel tampoco se lo inventó Elvira Lindo.

23 junio 2008

Oposiciones 2008 (segunda parte. O dos)

Estimados amigos y compañeros lectores del Fabuloso, Sensacional, Riguroso y Serio blog de Lorzagirl.

No soy Lorz. Soy ZaraJota...

Lorz ha estudiado mucho mucho.

Al parecer estudió un tema para el examen. Le he preguntado que cual tema le tocó, pero cada vez que la obligo a pensar su cerebrito se cortocircuita... Así que intento que no se esfuerce mucho. Le estoy dando mimitos y ánimos para que se recupere después del titánico esfuerzo del examen.

A partir de ahora ningún esfuerzo más. Relax.
La tengo dormidita en la cama, con un ventilador, llevándole comidita para picar y refrescos, que se ha portado como una campeona...

Jo. Es que mi Lorz sabe que un compromiso es un compromiso y lo del examen se lo ha tomado muy en serio, y desde el principio al final ha estudiado todo, todo, para quitárselo de en medio y solo esperar las notas.

Un saludo.

ZaraJota.
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- Lorz, ¿Esto que pone "convocatoria" ya lo puedo tirar?
- Si, si... Ya no hace falta...
- Es que dice que esta semana tienes que hacer un segundo examen...
- No, no si ya hice dos...
- ¿La parte oral también?
- ¡¡¡¡MIERDA!!!


Er... Creo que esta semana Lorz tampoco escribirá mucho por aquí...

12 junio 2008

Oposiciones 2008

Faltan seis días para que empiecen los exámenes de la oposición y creo que ya a siendo hora de estudiar.
A ver, ¿dónde guardé los apuntes la última vez?
De todas formas este año no voy a preocuparme porque tengo un plan tan astuto que os vais a quedar patitiesos cuando os lo cuente, a saber:

El temario de la oposición tiene 72 temas, más 16 para la segunda parte del exámen, lo que hace un total de... dos y seis son ocho, me llevo dos, siete y una son también ocho, y dos que me llevo hacen... muchos temas.
En la anterior convocatoria cometí un error: me los estudié todos.
Bueno, quien dice estudiar dice "acordarme de que existen de cuando en cuando y aplazar la fecha para empezar a estudiar de forma indefinida con una excusa u otra".
Pero bueno, la intención es lo que cuenta.
Luego, cuando llegué al exámen creyendo que entraban los 72 temas, me llevé una desagradable sorpresa:
¡¡¡En realidad sólo te preguntan por uno!!!
¿Y todo el tiempo que he pasado proponiéndome estudiarlos todos qué?
Jo.
Esta gente se ha creído que soy tonta, pero se equivocan.
Este año no voy a volver a caer en la trampa:

Voy a estudiarme un sólo tema.

JA!

Pd: Suerte a todas las lamentables víctimas del sistema educativo. Nos vemos el mes que viene.

29 febrero 2008

En la ventanilla

Hace unos días por fin por fin salió la convocatoria de las oposiciones para las que Florecilla del Campo y yo estamos, ejem, estudiando, y decidimos ir a echar los papeles, a pesar de que por lo que nos han comentado nuestras posibilidades de conseguir una plaza son del 0.08 %.

Supongo que para media plaza las posibilidades son del 0.16%, un cuarto de plaza 0.32%, y así sucesivamente.

Después de leernos la convocatoria unas quince veces y descubrir que no nos enterábamos de nada, optamos por ir a una de las oficinas directamente y que nos lo explicaran.
En la oficina había mucha cola y nosotras nos pusimos al final sin preguntar ni nada.
Cuando me mudé a Madrid yo pensaba que eso de ver una cola y ponerse era una extraña enfermedad genética y hereditaria que tenían los madrileños, pero después de diez años aquí me he dado cuenta de que no, que debe ser algo que le echan al agua, porque ahora yo también lo hago.
Total, que allí estábamos Florecilla y yo, con cara de circunstancias mientras esperábamos turno, cuando una funcionaria muy amable* nos preguntó qué queríamos, y cuando le dijimos que preguntar un par de cosillas nos dijo que esa cola era para otras cuestiones que no vienen al caso y que podíamos pasar directamente a la ventanilla de "información".
Florecilla y yo nos frotamos las patitas de felicidad, porque en esa ventanilla sólo esperaban turno un par de personas, y apenas tuvimos que esperar para hacer nuestras preguntas:
-Hola, hemos dado clases particulares y queremos saber que documentación necesitamos para demostrarlo.
-Esa información está en la convocatoria.
-Es que lo hemos buscado y no lo encontramos.
-Pues está ahí. Leed la convocatoria.
-De verdad, lo hemos leído varias veces y no hemos sido capaces de encontrarlo, si pudiera ayudarnos...
-¿No lo habeis encontrado? A ver -la señorita empezó a rebuscar entre las fotocopias, encontró la página correcta y nos la mostró-. Está aquí.
-Vale, ¿nos podría decir que es lo que hace falta?
-Leedlo vosotras, está en la convocatoria.
Florecilla y yo estábamos alucinando pepinillos. Vale, que sí, que estaba en la convocatoria, pero la convocatoria estaba en casa, lejos, y esa era la ventanilla de "información", jo.
-Lo hemos leído y no hemos sido capaces de entenderlo, ¿le importaría explicarnos qué tenemos que hacer?
-Es muy fácil -dijo la funcionaria, y Florecilla y yo contuvimos la respiración pensando que por fin íbamos a descubrirlo -. Tenéis que leer la convocatoria y seguir las instrucciones.

Empiezo a pensar que mis posibilidades reales de aprobar son del 0.01 %.





*Dentro de los parámetros que el cuerpo de funcionarios permite.