Previously in Lorz ...
¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney!
Dos semanas AE (antes de Eurodisney):
De pronto tenemos una mancha en el pasillo. Concretando un poco más: tenemos una mancha en la recién pintada pared de nuestro recién pintado pasillo de nuestro recién pintado piso.
ZaraJota™ y yo la miramos con cara de pasmo un rato.
-Fuga comunitaria -decimos los dos a la vez.
Luego se hace un silencio incómodo.
-Está bien, ya hablo yo con el administrador -le digo.
Diez días AE:
Suena el teléfono.
-Hola, que soy el fontanero. ¿Cuándo puedo pasar a ver la mancha?
-Cuando quiera.
-Vale, pues esta tarde me paso.
Nueve días AE, o sea, al día siguiente:
Suena el telefonillo.
-Hola, que soy el fontanero, que le dije que me iba a pasar.
-Sí, ayer.
-Sí, la llamé ayer, sí.
-No, que dijo que se iba a pasar ayer.
-...
-Suba.
Mientras el fontanero sube me quito la batamanta y el pijama y me pongo ropa presentable, sin dejar de acordarme de su madre ni un minuto porque acabo de hacer la limpieza semanal y no he dejado el piso ehcamondao para que me lo llenen de barro y yeso.
-Bueno, ¿dónde está la mancha?
-En mi alma inmortal.
-La mancha de humedad.
-Sí, aquí.
-Que sitio más raro... Por ahí no pasa ninguna de tus tuberías.
-Ya, por eso pensamos que era comunitario.
-Bueno, pues le voy a abrir una cala a ver de dónde viene.
Abrir una cala es el término técnico para "abrir un agujero en la pared a martillazos".
Terminado el proceso, el fontanero me llama.
-Señora, toque.
-Mire, es que soy una mujer casada, y además no es usted mi tipo.
-...la tubería...
-¿Es obligatorio? Agacharme me hace potar. El olor a humedad me hace potar. Tocar cosas pringosas me hace potar. Resumiendo: si hay que tocar se toca, pero es que acabo de fregar.
-
Ah, bueno, no... Es sólo para que vea que aquí no hay fuga.
-¿Y la mancha de qué es?
-La tubería está húmeda, pero creo que viene de más arriba. ¿Le importa que le haga un agujero en el techo?
-¿El recién pintado techo de mi recién pintado pasillo de mi recién pintado piso? Sí, abra, abra.
El fontanero abre el agujero. En su honor diré que era muy pequeño. Y que después cogió dos trocitos de cartón blanco y tapó los agujeros de la pared y casi no parecía que estuvieran ahí.
-Pues aquí tampoco está. Este trozo también está humedo, pero no veo correr nada...
-¿Y qué hacemos?
-Voy a envolver la tubería con papel. En un par de días vuelvo a venir y la miro: si está mojado es que hay una fuga más arriba, y tendremos que hablar con el vecino.
El fontanero se va.
Dos días AE:
ZaraJota™ y yo estamos jugando al parchís (sí, es un eufemismo para sexo) cuando suena el telefonillo.
Mierda.
Entre las potas, el dolor de espalda, los madrugones y los examenes últimamente jugamos poco al parchís. A veces no llegamos ni a cinco veces por semana.
-¿Es tu madre? -pregunta
ZaraJota™.
Mi familia ha quedado en venir esta tarde a merendar para ver lo bonito que nos ha quedado el piso.
-No hace falta que parezcas TAN aterrorizado... ¿quién es?
-Hola, que soy el fontanero.
-¿El que iba a venir hace una semana?
-Eh... ¿subo?
-Será mejor que llames a tu madre.
Llamo a mi madre y le digo que el fontanero está aquí y que vengan un poquito más tarde.
Mientras, el fontanero sube y se pone a palpar las tuberías.
-Pues esto sigue mojado, pero fuga no hay. Voy a subir a casa del vecino de arriba a ver si se le ha derramado algo.
El fontanero sube al piso de arriba.
Oimos un martillazo.
Y de pronto...
-Creo que voy a coger la ropa del tendedero -le digo a
ZaraJota™-. Parece que oigo llover.
-No hace falta. En la terraza no llueve. Es en el pasillo.
Nos asomamos al pasillo y no lo vemos porque hay una cortina de agua en medio.
-Avisa al fontanero -le digo a
ZaraJota™.
ZaraJota™ sale corriendo a buscar al fontanero.
Yo salgo corriendo a buscar la fregona. Intento empapar un poco, pero el agua, sin ninguna consideración por su parte, todo hay que decirlo, cae más rápido de lo que yo recojo.
P*t* violencia estructural.
ZaraJota™ vuelve con el fontanero.
-Anda... -dice, y se va corriendo a cerrar la llave de paso comunitaria.
Mientras vuelve
ZaraJota™ y yo alejamos los muebles, localizamos un montón de toallas y empiezamos a formar un dique de contención para que el agua no se extienda por todo el piso... más.
El fontanero cierra la llave de paso de la comunidad y poco a poco deja de salir agua. En mi casa y en la de todos los grifos del edificio, claro.
Es viernes por la tarde antes del puente de mayo y hemos dejado a toda la comunidad sin agua.
-No sé qué ha podido pasar.
¡¡¡PUES QUE SE HA ROTO LA P*T* TUBERÍA!!!, pienso. Pero no lo digo. En vez de eso miro a
ZaraJota™.
ZaraJota™ me mira. Y nos da un ataque de risa.
-Por lo menos se lo toman ustedes bien.
-Jijiji, es que verá, nos vamos a Eurodisney a pasar el puente, ¿sabe?
-Pues han tenido suerte de que reventara la tubería hoy, revienta mañana y no hay nadie aquí para enterarse.
-Y es que además... jijiji... esta tarde viene a merendar toda mi familia... jijiji... para ver lo bonito que nos ha quedado el piso... jijiji...
-...
-jijiji... está todo inundado... jijiji...
El fontanero no tiene ningún sentido del humor. Se sube a la escalera y empieza a hacer cosas de fontaneros.
Entonces es cuando el bar de abajo se da cuenta de que no tiene agua. El camarero va a portal.
-Quién habrá sido el *mb*c*l que ha cerrado la llave de paso... -se pregunta retóricamente a sí mismo.
Y la abre.
De nuevo en mi piso, el fontanero, está feliz como una lombriz.
-Señora, ya casi lo tengo.
Y de pronto empieza de nuevo a caerle agua encima. A todo chorro.
Hay tanta agua que la pared se empapa y empieza a salir por los enchufes. De pronto salta la luz.
-Voy a cerrar el agua -dice
ZaraJota™-.
Y a avisar a los vecinos de que está cerrada. Y a quedarme montando guardia para que nadie la vuelva a abrir.
Y se va.
El fontanero se pone a trabajar a toda velocidad, ahora con una linterna.
Y yo empiezo de nuevo: retiro los muebles, formo un dique de contención con las toallas, empapo con la fregona...
Cuando parece que está todo controlado, llamo otra vez a mi madre.
-Hola pedorra.
-Hola, filla meva.
-Que nos ha reventado una tubería, ha saltado la luz y todo. El fontanero está aquí todavía, creo que es mejor que no vengáis.
-Vale, pues vamos para allá.
-¿QUÉ? ¡¡¡NO...!!!
Tarde, ya ha cortado.
Me da la risa histérica. Sin motivo aparente, ojo. Las mujeres embarazadas somos así, nos alteramos por cualquier insignificancia.
-¿Se encuentra bien?
A ver... ¿usted que cree? ¿Eh? ¿EH?
-Sí, sí, necesitaba sentarme, es que he estado todo el día con un poco de dolor de espalda.
-¿Le duele ahora?
¿DOLERME? ¿Cómo me va a doler nada, si tengo encima más adrenalina que ajolote cabreao?
-No, no me duele nada, es lo que estaba pensando: la próxima vez que me duela la espalda reviento una tubería y ya está, mano de santo.
El fontanero me mira mal.
-Pues conmigo no cuente.
Jo, que poquita colaboración.
Continuará...
Otro haiku:
En mi pasillo
cae agua como lluvia
todo lo llena
Estoy que me salgo.