Debido a una serie de catastróficas desdichas, vuelvo a tener en casa al gato de
Sheena, Naaru.
Bieeeeeeeeen.
Bueno, bien a lo del gato, no a lo de
Sheena, que es una caca de la vaca Paca y esperamos que se recupere pronto.
La cosa fue más o menos así:
Hace algún tiempo
Tow nos preguntó:
-¿Podéis quedaros con el gato cuando Sheena tenga que ir al hospital?-¿Está
operada? La gata, no
Sheena.
-Sí.
-¡Entonces claro que nos la quedamos!, ¿Verdad,
ZaraJota™?
-Claaaaaaaaro... claaaaaaaaaro.... Pero todavía falta mucho para eso, ¿verdad?
-Sí, un par de meses.
-Vale.
Una semana más tarde...
-¿Podéis venir a recoger al gato?
-¡¡¡BIEEEEEEEEEN!!!
-Yo iría -dijo
ZaraJota™-,
pero es que tengo que irme muy rápido y muy lejos.-Jo, a veces te comportas como si no te gustaran los gatos.
-¡Porque los odio!-¡Que gracioso! Si es que tienes una chispa...
-...ZaraJota™ y yo salimos de casa con destino gato.
A mitad de camino, de pronto, tuve una revelación.
-Me he dejado el fuego encendido.
-¿Has vuelto a encender una hoguera en casa? Ya no sé cómo decírtelo: los huevos que hay en la nevera son de pollo. Por mucho que los arrojes a una pira no va a salir un dragón.
-No, no es eso, es que estaba preparando la comida de mañana.
-¿Y te has dejado el fuego encendido?-Sip.
-M**rd********... Mejor nos damos prisa. Echamos a correr gritando y agitando los brazos como posesos... Bueno,
ZaraJota™ corría, y yo iba detrás gritando y agitando los brazos como una posesa, hasta que de pronto se paró.
-Creo que nos hemos pasado. -¿Sí? ¿Cómo lo sabes?
-Acabo de ver una señal que pone "BURGOS 4 KM."Media vuelta.
Para cuando llegamos a casa de
Sheena había empezado a llover, no llevábamos paraguas, estábamos empapados, llevábamos una hora andando y empezábamos a sospechar que no teníamos casa a la que volver.
Tow nos abrió la puerta.
-Pasad, pasad, ¿queréis un café?-No podemos pararnos me he dejado una olla puesta en el fuego y el fuego encendido y si fueran lentejas no me importaría pero es pollo y a estas horas es posible que mi casa sea pasto de las llamas.
-¿Qué?-¡DAME AL P*T* GATO AHORA!
Tow empezó a recoger cosas de gato a toda velocidad. Que si la comida blanda. Que si el pienso duro. Que si los cacharros para el agua. Que si la arena. Que si la cosa para las bolas de pelo... En menos de cinco minutos estábamos en la puerta, con el gato metido en el transportín y maullando lastimeramente.
-Adiós, Naaru, te voy a echar de menos. -¡Miauuuuuuu!Jo, me dio muchísima penita oirla maullar así.
Rápido, pensé, di algo que le consuele. No podemos permitir que se le cree un trauma por esto.
-No te preocupes, Naaru-chan -le dije, asomándome a la puerta del transpotín-. Sólo te vienes con nosotros porque ellos ya no te quieren.
¡ARREGLADO!