Pues resulta que un día empecé a toser y no le di mucha importancia porque me pasa como a Sabina, que siempre me dan ataques de tos en los momentos más inoportunos.
17 junio 2024
La tos felina
03 junio 2024
A la hora en punto
Cuando llegó a mi casa pesaba, según su cartilla, 13,5 kilos, que es un peso muy razonable si eres, pongamos por caso, un tigre, pero empieza a ser un poco demasiado para un gato.
El veterinario me echó la bronca como si lo hubiera cebado yo, pero claro, supongo que me vio gorda y la gordura es como el mariconismo, que se pega por contacto, así que dio por hecho que la culpable era yo.
Esto me sentó regular tirando a mal y me tomé como un reto personal que el gato recuperara su peso ideal.
Bueno, su peso ideal no, porque según el veterinario su peso ideal son 7 kilos y a mí me parece que un gato con esta envergadura (jajajaja, en verga dura, jajajaja) si se queda en 7 kilos va a ir desmayándose por las esquinas.
13 mayo 2024
Nunca más
Estaba a punto de subirme cuando descubrí que a la misma hora salían dos: uno que iba directo y otro que hacía seis paradas. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal mientras miraba el billete.
Efectivamente, tenía el de las seis paradas.
Jo.
No os puedo contar el viaje porque lo único que recuerdo es que no me senté en mi sitio. Fue por una buena obra: para que una madre y una hija se sentarán juntas. Bueno, es verdad que lo hice para que la madre no se sentara conmigo. Pero eso ellas no lo saben.
Llegué a Madrid sobre las once de la noche, me subí a un taxi y empecé a dar cabezadas:
29 abril 2024
Evasión o Vitoria
En autobús.
Con una maleta tipo mamotreta hasta arriba de libros.
Era un plan sin fisuras: coger la línea 5, que no tiene ascensores ni rampas ni escaleras mécanicas, en Urgel, ir hasta Oporto y hacer trasbordo hasta la línea 6, que no tiene ascensores ni rampas y solo algunas escaleras mecánicas, ir hasta Avenida de América, no sé si tiene ascensores o rampas o escaleras mécanicas, coger el autobús que sale de Madrid a las 0:30 y llega a Vitoria a las 5:30, esperar en la estación hasta las 9, caminar unos 40 minutos hasta el Zabaliburu, vender libros toda la mañana, coger el autobús de las 17:45, que hace nada menos que 6 paradas por aproximadamente todos los pueblos de España, llegar a Madrid a las 23:30, coger la línea 6 en Avenida de América, ir hasta Oporto, coger la línea 6 hasta Oporto, no tiene ascensores ni rampas y solo algunas escaleras mécanicas, coger la línea 5 hasta Urgel...
Por suerte, rápidamente me di cuenta de que era una locura: ¿por qué ir en metro si ZaraJota podía dejarme en Avenida de América dos horas antes de que saliera el autobús?
Así fue como, después de haber trabajado de 9 a 6, sin haber dormido siesta, acabé con una maleta mamotreta hasta arriba de libros en la estación de autobuses, dos horas antes de que saliera el mío.
Yo era optimista.
Tengo una gran facilidad para dormir donde y como sea, y contaba con echarme mis buenas cinco horitas de sueño en el autobús.
Contaba mal.
15 abril 2024
Hola, maja, ¿cómo estás?
Tenía que haber sospechado. Siempre que ZaraJota me llama así es porque quiere algo.
-Qué.
-¿Tenemos algo programado para el 20 de abril?
-¿Del noventa? -para mi generación es imposible oír "20 de abril" y no completar con "del noventa", eso sí que es adoctrinamiento y lo demás son tonterías-. No, de momento no, está muy cerca del día del libro pero para entonces nuestra parte, que es enviar los libros, estará terminada.
Para los que me leéis desde fuera de España, Celtas Cortos son un grupo de música que tiene una canción llamada "20 de abril del 90".
La canción va de un tóxico que va a llorarle a su exnovia porque todos sus amigos han madurado mientras él sigue comiendo Doritos en el sótano de sus padres. La canción se podía haber llamado 20 de noviembre del 75 y habrían tenido muchos problemas con la audiencia nacional, pero me habrían facilitado mucho la vida, como se verá a continuación.
01 abril 2024
El paquete
Una de las actividades en familia que más hago con los niños es... um... ir a la oficina de Correos a llevar paquetes.
La oficina de Correos nos pilla de camino al colegio, así que el proceso suele ser: por la tarde preparamos los paquetes/pedidos/etcétera, y digo preparamos porque los niños me "ayudan" señor dame fuerzas a poner las pegatinas, y a la mañana siguiente, de camino al colegio, los dejamos en la oficina.
En la oficina ya nos conocen. O sea, nos ven casi todos los días.
Me conocen a mí, conocen a los niños, conocen los paquetes.
O eso creían, porque un día estábamos allí, dejando los chorromil paquetes reglamentarios, cuando de pronto dice Nene-kun:
-Mami, ¿qué hay en esos paquetes?
18 marzo 2024
La bacteria
Me lo he buscado sola, la verdad.
Empecé este verano con dolor de estómago intermitente. Luego era permanente. Luego tuve que empezar a dormir sentada. Luego empezó el dolor en el pecho, como si me lo atravesaran con una lanza.
Luego empezaron los ataques en los que parecía que alguien me cogía el corazón y lo apretara como una pelota antiestrés.
12 febrero 2024
Las rotondas
Más o menos, porque no la tengo puesta. En el último viaje condujo todo el rato ZaraJota, y ZaraJota quitó la L y la dejó de cualquier modo en el maletero, para cogerla si hacía falta, pero luego paramos a desayunar y abrimos el maletero para sacar los abrigos y justo en ese momento se nos paró al lado un coche de la guardia civil y pensé: estos se van a pensar que estamos conduciendo sin la L, lo que era rigurosamente cierto porque el que conducía ZaraJota y tiene más de veinticinco años de carnet, pero yo entré en pánico de todas maneras y cogí la L y la tiré al fondo del maletero, que estaba a tope de cajas, y se cayó entre dos cajas y desde entonces no la hemos vuelto a ver, lo que de facto me ha impedido conducir durante la última semana
Esta terrible circunstancia me ha impedido cumplir mi sueño de quemar la L en una pira. Bueno, eso y que ZaraJota me dice ni se me ocurra. No sé qué de que el humo puede ser tóxico. Cosas suyas.
En este año de carnet he cogido el coche muy poquito por una sencilla razón: en el autobús me dejan ir mirando el móvil pero mientras conduzco por lo que sea está mal visto. Y yo le tengo mucho aprecio a mi móvil.
Las pocas veces que he conducido he llegado a una sencilla conclusión y es que los madrileños conducen como el culo. Como el puto culo. Y encima, son unos maleducados.
O sea, yo no puedo reiniciar la marcha hasta que el semáforo esté en verde. A mí me da igual que tú pases todos los días por ahí y sepas exactamente cuánto dura el semáforo y arranques medio nanosegundo antes de que se ponga en verde: yo lo tengo que ver en verde.
Luego está lo de pitar. La obsesión de los conductores madrileños por tocar el pito es, como mínimo, psicoanalizable. Yo tengo mis teorías al respecto. Por si os lo estáis preguntando, todas ellas tienen que ver con pollas. Con pollas pequeñas, en concreto. Y de poco aguante.
15 enero 2024
El crecimiento
Todos engordamos en navidad, así que de entrada no le dimos mucha importancia. El problema es que Nena-chan decidió engordar solo en el tobillo. En uno. Que se le pudo como el de un elefante.
Aquí no somos de juzgar y menos a los elefantes, lo que pasa es que la niña se empezó a quejar de que le dolía, le dolía, le dolía, una cosa lleva a la otra y finalmente acabamos en urgencias. Un 23 de diciembre a las siete de la tarde.
01 enero 2024
2024
¿Cómo ha ocurrido esto? Parece que fue ayer cuando estábamos preocupados por el efecto 2000.
Y con razón, lo que pasa es que el "efecto 2000" no fue exactamente el que esperábamos.
18 diciembre 2023
La operación
04 diciembre 2023
Wiii
No importa cuándo leas esto, siempre estuve en Barcelona hace unos días. Últimamente paso tanto tiempo allí que estoy pensando en mudarme, lo que pasa es que claro, el agua en Madrid es como sus fachas: inigualable.
El problema de Barcelona es que vas y luego tienes que volver.
La estación de Sants es una cosa que en sí misma podría justificar un 155 y hasta un 156. No hay sitio para los trenes, así que el embarque se demora hasta el último minuto, lo que provoca que tampoco haya sitio para los pasajeros. Que la zona de larga distancia sea un corralito de cristal pegado a una pared de cristal no ayuda, sobre todo en verano. La gente, siendo gente, tampoco ayuda demasiado.
Y los baños. LOS BAÑOS.
20 noviembre 2023
La aplicación
-Sí, nosotros también lo hemos notado, sí.
-Estamos llamando a todos nuestros clientes para hacerles una propuesta que podría mejorar su situación.
-Pues ya me dirá.
-No, no, tienen que venir a la oficina.
Y así fue como acabamos en la oficina. Pero no en la de nuestro banco, sino de otro.
Eso ya nos tenía que haber dado una pista, pero no nos la dio porque estábamos en shock por haber tenido que ponernos pantalones para salir a la calle. Que llevamos casi cuatro años teletrabajando, por favor, un poco de consideración.
06 noviembre 2023
El robo del abrigo
Y tanto que se estaba aireando, que por Madrid hemos tenido unos vientos que si pillan a Scarlet O'hara la película hubiera durado diez minutos en vez de tres horas. Lo que pasa es que tenía que irme a Sevilla con Patch y pensé: este abrigo no está lo bastante aireado para pasarse doce horas pegaíta a nadie, seis de ellas en Iryo que eso es como en una lata de sardinas con rueditas.
Así que un par de días antes lo lavé en la lavadora, que lo mismo estáis pensando: pero dónde vas so loca, metiendo el abrigo en la lavadora, pero es que era un abrigo de Primark que compré súper rebajado y me ha salido buenísimo, ya lo había metido en la lavadora un montón de veces, sale estupendo y se seca en un plis.
Y para que se secara aún más rápido que un plis, lo puse en la barandilla de la terraza, que es donde más da el sol. Y lo pillé con dos pinzas. La experiencia me dice que con dos pinzas es más que suficiente. La experiencia no contaba con semejante vendaval.
16 octubre 2023
Pipí wars
02 octubre 2023
La vuelta al cole
Septiembre siempre es un mes loquísimo.
Están los cumpleaños (el del niño, el de la niña, el mío); está la vuelta al cole; está el cambio de tiempo y el cambio de armario; está descubrir que los niños han crecido durante el verano y la del año anterior no les sirve y "cambio de armario" requiere "compra de armario"; están las reuniones con los nuevos tutores; están la recogida de los libros (bendito plan Accede); está reunir todo el material (maldito Lamela amarillo); está el trabajo, claro, y el otro trabajo; está el último Verkami y claro, como vi que me sobraba tiempo, me metí a organizar la TacitaCon.
Entonces fue cuando el gato empezó a hacerse pis fuera del cagadero. En una esquinita, justo al lado del cagadero. Pero fuera. Todas las mañanas. Todas. Las. Putas. Mañanas.
El primer día pensamos que le había dado un apretón y no le había dado tiempo, así que limpié el pis, recogí la cocina, preparé las meriendas de los niños, les recordé amablemente a gritos unas cincuenta veces que se pusieran los zapatos, cogieran las meriendas, los llevé al colegio, me fui a comprar material escolar o a recoger los libros o a comprar un pantalón de chándal o a preparar cajas para la TacitaCon, hice la comida, recogí a los niños, llevé a la nena a inglés, llevé los niños a casa, estuve toda la tarde trabajando y no le di más importancia.
El segundo día pensamos que se nos había quedado la puerta de la terraza cerrada sin darnos cuenta, así que limpié el pis, recogí la cocina, preparé las meriendas de los niños, les recordé amablemente a gritos unas cincuenta veces que se pusieran los zapatos, cogieran las meriendas, los llevé al colegio, me fui a comprar material escolar o a recoger los libros o a comprar un pantalón de chándal o a preparar cajas para la TacitaCon, hice la comida, recogí a los niños, llevé a la nena a inglés, llevé los niños a casa, estuve toda la tarde trabajando y no le di más importancia.
El tercer día pensamos que a lo mejor nos habíamos despistado y tenía el arenero sucio, así que limpié el pis, recogí la cocina, preparé las meriendas de los niños, les recordé amablemente a gritos unas cincuenta veces que se pusieran los zapatos, cogieran las meriendas, los llevé al colegio, me fui a comprar material escolar o a recoger los libros o a comprar un pantalón de chándal o a preparar cajas para la TacitaCon, hice la comida, recogí a los niños, llevé a la nena a inglés, llevé los niños a casa, estuve toda la tarde trabajando y no le di más importancia.
El cuarto día pensamos que a lo mejor era una forma de llamar nuestra atención porque con el cambio de rutina septembrino le estábamos poniendo la comida un poco más tarde de lo normal, así que limpié el pis, recogí la cocina, preparé las meriendas de los niños, les recordé amablemente a gritos unas cincuenta veces que se pusieran los zapatos, cogieran las meriendas, los llevé al colegio, me fui a comprar material escolar o a recoger los libros o a comprar un pantalón de chándal o a preparar cajas para la TacitaCon, hice la comida, recogí a los niños, llevé a la nena a inglés, llevé los niños a casa, estuve toda la tarde trabajando y no le di más importancia.
Dos semanas más tarde ya no sabía qué pensar. El puto bicho se había pis todos las mañanas, exactamente en el mismo sitio, exactamente a la misma hora, cuando el resto del día usaba el cagadero sin el menor problema. La puerta de la terraza estaba abierta toda la noche, el cagadero estaba limpio, le poníamos la comida a primerísima hora y aún así se seguía haciendo pis en la esquinita de la terraza. Y luego, nos avisaba para que lo limpiáramos. Y yo lo limpiaba. Y luego recogía la cocina, preparaba las meriendas de los niños, les recordaba amablemente a gritos unas cincuenta veces que se pusieran los zapatos, cogieran las meriendas, los llevaba al colegio, me iba a comprar material escolar o a recoger los libros o a comprar un pantalón de chándal o a preparar cajas para la TacitaCon, hacía la comida, recogía a los niños, llevaba a la nena a inglés, llevaba los niños a casa, estaba toda la tarde trabajando y me comía la cabeza pensando en qué coño le podía pasar al gato.
Hasta que lo busqué por internet.
Ya, ya. Que parezco nueva.
"Si su gato empieza a hacerse pis fuera de su arenero, puede deberse a que se encuentra estresado", decía la página web.
ESTRESADO. Que el gato estaba estresado. EL GATO.
O sea.
-Que dice internet -le dice a ZaraJota- que a lo mejor se mea fuera por estrés.
-¿Por estrés? ¿Nuestro gato?
-Sí, bueno, a lo mejor la procesión va por dentro.
18 septiembre 2023
El museo
Por ejemplo, un día me fui con los niños al Museo del Prado, que es un sitio que nos gusta mucho porque
Como siempre, nos bajamos en la parada de la puerta de Murillo, porque hace por lo menos veinte años que no se entra al Prado por ahí pero mi cerebro todavía no lo ha asimilado. Y en la parada hay unos asientos. Y en los asientos había un chaval presuntamente durmiendo la mona, yo no quiero juzgar a nadie pero vaya.
Como vivo en la tierra de la libertad, encontrarse borrachos inconscientes por la calle no me llama mucho la atención. Lo que pasa es que este era un chico muy joven, muy bien vestido, muy limpio. Y era un martes a las 10 de la mañana. En el Paseo del Prado.
Me acerqué al chico y le pregunté: ¿Estás bien?
El chico no reaccionó.
Le toqué el brazo.
Ni se movió.























