17 septiembre 2018

Lo del wifi, 3

Previoulsy in Lorz...
¿Por qué las tuberías revientan a mi paso?


Pues ZaraJota, los niños y yo estuvimos en el pueblo estupendamente unos días, pero había una nube en el horizonte de nuestra felicidad: no teníamos wifi.
Mientras estaba tumbada al sol en el césped, escuchando el suave susurro del agua del río correr y los menos suaves berridos de los niños al jugar, con un refresco en una mano y algo ligerito para picar, yo qué sé, cochinillo o morcilla o churrasco en la otra, pensaba en el wifi y unos gruesos lagrimones resbalaban por mis mejillas.
-Se fuerte, Lorz -me decía a mí misma-. Tú puedes aguantar sin wifi.
Pero cuando ya llevaba tres o cuatro días la situación se hizo insoportable y ZaraJota llamó a mi familia.
-¡La he pillado subiéndose al tejado para lamer la parabólica del vecino! ¡LA PARABÓLICA! ¿Pero de dónde se ha sacado esta g*l*p*ll*s la idea de que puede pillar señal chupando una parabólica?
-Parecía una paellera -me defendí.
-¿Y DE DÓNDE HAS SACADO LA IDEA DE QUE SE PUEDE PILLAR SEÑAL DE INTERNET CHUPANDO UNA PAELLERA?
ZaraJota es que es así: siempre está cuestionando el método científico.
Total, que mis padres decidieron intervenir.
-Mañana mismo voy -me dijo mi padre- y te llevo el router portátil.
-Vale.
-Me llevaré a tu madre, claro. No me gusta conducir solo.
-Claro, a ver con quién discutes si no.
-Ahora que lo pienso, está aquí la Tita del Puerto. No podemos dejarla en Madrid, ya que ha venido a vernos.
-Claro, claro, que se venga.
-Y tendremos que llevarnos también a Hermano Mediano. Tiene 36 años y hace dos que no vive en casa, pero no vamos a dejarlo aquí solito, pobre.
-Claro, claro, lo que sea.
-Y a Hermano Pequeño. Tiene 33 años y hace casi diez que no vive en casa. De hecho ni siquiera quiere venir. Pero se viene.
-Claro, claro.
-Y bueno, ya que estamos allí no vamos a volvernos en el día. Estamos pensando en quedarnos una semana o así.
-LO QUE SEA PERO TRÁEME EL ROUTER YA.
Por desgracia, ZaraJota no era exactamente de la misma opinión.
-Lorz, si crees que voy a quedarme una semana en la casa de Norman Bates con toda tu familia estás muy equivocada.
-Pero...
-No me gusta tener que ponerte en esta situación, pero esta vez vas a tener que elegir: o tu familia o yo.
-ZaraJota -le dije con los ojos anegados en lágrimas-: sabes que yo siempre te elegiría a ti por encima de cualquiera, incluso de mi familia.
-Gracias.
-Pero es que ellos tienen wifi, así que arreando.

Continuará...







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10 septiembre 2018

Lo del wifi, 2

Previously in Lorz...
50%

Bueno, me están preguntando que por qué si soy de Córdoba la casa de mis abuelos está en Villanueva de la Vera, que no está ni en la misma provincia y yo casi diría que ni en la misma comunidad autónoma, y del país no digo nada porque seguro que ofendo a alguien tanto si digo que sí como si digo que no. 

Esta es la historia muy resumida: 

cuando mi abuelo (natural de Rute pero nacido en Iznájar, guardia civil en Blanes y otros puntos de Cataluña, después vivió muchos años en Madrid, donde falleció) tenía cerca de setenta años, se fue a pasar un fin de semana a la comarca de la Vera (Cáceres), donde no había estado en toda su vida, y aquello le gustó tanto que vendió la casita de la playa y se compró una casa semirruinosa en Villanueva con la idea de irla reformando poco a poco, lo que pasa es que en el entretanto le detectaron un cáncer y se murió y la casa se quedó así un poco de aquella manera. 

Para ser justos, el abuelo nos preguntó en su momento qué nos parecía todo el proyecto y le dijimos que era su casa y su dinero y que hiciera lo que le pareciera bien, pero a la hora de la verdad fue como si vendieran el único trozo de mi infancia que quedaba entero (la casa donde crecí se cae a cachos, la casa de mi bisabuela se echó abajo para hacer pisos, la casa de mis otros abuelos... bueno, esa es otra historia), cosa que me dejó muy j*d*d* y que hizo que le cogiera tanta manía al pueblo que empecé a llamarlo, nunca lo adivinaréis Villamatojo (del Arbustillo). 
Ahora que tengo hijos y veo cómo el pueblo se va convirtiendo en un trozo sin playa de su infancia empiezo a reconciliarme con la dichosa casa, y creo que ha llegado el momento de pedir disculpas al pueblo, que es muy bonito y os recomiendo visitar, a ser posible hablando en voz baja, que en esas calles retumba todo, j*d*r, un respeto.

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Que ZaraJota encontrara la llave de paso del agua nos vino muy bien porque así nos pudimos duchar, que es una cosa que no hacemos a menudo pero las vacaciones están para eso, para salirse de la rutina y tal.
ZaraJota se duchó el primero porque yo albergaba la esperanza de que se acabara todo el agua y no tuviera que ducharme, pero resulta que los veranos en esa zona no tienen NADA que ver con los veranos en Córdoba y hay agua para aburrir a un tonto, incluso si ese tonto soy yo, que no tengo hartura.
Por eso me extrañó mucho cuando ZaraJota salió de la ducha y me dijo:
-El agua tiene poquísima presión.
-Bueno, es que si está estresada en plenas vacaciones es para preocuparse.
-No, no: que sale muy floja.
-Bueno, tú también me has salido muy flojo y no te lo voy echando en cara todo el día.
-Que apenas sale agua, Lorz.
-Ah. Pues antes he llenado la regadera y ha salido perfectamente.
-Ya, pero en cuanto levantas un poco la alcachofa el agua deja de salir.
-Pues no levantes la alcachofa, que de verdad que no hace falta que limpies las verduras mientras te duchas, que hay agua de sobra.
-Es que si no levanto la alcachofa no me puedo mojar la cabeza.
Ahí me quedé un poco pillada, que lo mismo es que usa la alcachofa como tratamiento capilar y yo todo este tiempo comprándole champús anticaspa como una g*l*p*ll*s.
-Pues agáchate, yo qué sé, y de verdad deja de mojar las alcachofas que luego se ponen marrones y me dices que no te gustan.
Que tengo que estar yo a todo.
-Bueno, dúchate tú y verás.
Y eso hice: me metí en la bañera, cogí el duchatrón, abrí el grifo, y no salió ni una gota por arriba, porque toda salía por abajo.
-Creo que el tubo se ha pasado -le dije a ZaraJota-, vamos a tener que cambiarlo.
Obsérvese el plural mayestático, que se debe a que yo no tenía la menor intención de cambiar nada porque en casa tenemos las tareas perfectamente divididas: yo rompo las cosas y ZaraJota las repara.
ZaraJota no se alteró lo más mínimo porque está más que acostumbrado a las averías acuáticas y además no me estaba escuchando, pero al día siguiente, cuando volvió a ducharse (ahora que lo pienso, ZaraJota se ducha mucho cuando tiene que estar en casa conmigo) decidió por su cuenta que, efectivamente, había que cambiar el tubo, y lo cambió y con eso todos felices.
Casi.
El día siguiente me fui a duchar, que ahora que lo pienso yo también me estuve duchando mucho en el pueblo, que lo mismo va a ser un virus o algo, y cuando abrí el grifo no salió nada por arriba.
Me agaché para mirar la unión del tubo con el grifo y le hice toc-toc con el dedito Y DE PRONTO EMPEZÓ A SALIR AGUA POR TODAS PARTES, EN SERIO, AQUELLO ERA COMO EL TITANIC SOLO QUE EN VEZ DE LLEVAR UN VESTIDO CHULO ESTABA EN PELOTAS, Y ME CAÍ PARA ATRÁS, Y ME RESBALÉ PORQUE LA ALFOMBRILLA ANTIRESBALONES DE LA BAÑERA TIENE MÁS AÑOS QUE LLAMARSE ANGUSTIAS Y YA NO SE QUEDA PEGADA A LA BAÑERA, Y ME FUI A AGARRAR DE LA CORTINA Y NO SÉ CÓMO AGUANTÓ AQUELLO, Y ADEMÁS DIO IGUAL PORQUE ME PEGUÉ UNA TORTA QUE HE ESTADO TRES SEMANAS CON UN MORATÓN EN EL MUSLO TAN GRANDE COMO MI MANO.
Cerré el grifo como pude y lo estudié de cerca: corrosión generalizada. La unión grifo-tubo estaba totalmente podrida.
-¿Y ahora cómo solucionamos esto? -le pregunté a ZaraJota cuando conseguí cerrar el grifo y salir de allí.
-Pues habrá que esperar al lunes, porque un sábado por la tarde y en mitad del puente de agosto ya me dirás dónde encontramos un fontanero.
-¡Pero es que mañana viene mi familia al completo, acuérdate!
-Anda, Lorz, es verdad. Pues entonces ya sé lo que voy a hacer.
-¿Sí?
-Sí: volverme a Madrid.
Así entre nosotros, no estoy segura de que eso sea exactamente una solución.

Continuará...



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03 septiembre 2018

Lo del wifi, 1

Todo empezó cuando cogimos a los niños y unas setecientas maletas, tirando por lo bajo, los metimos en el coche, hicimos doscientos kilómetros y nos plantamos en un pueblo al que, para mantener su anonimato, llamaré Villanueva de la Vera.
El pueblo es muy bonito y la casa de mis abuelos es muy bonita pero más bonito aún era tener una casa en la playa y por más vueltas que le doy no sé qué parrús le entró a mi abuelo para venderla y cambiarla por esta y tiene una puerta muy bonita con una llave muy bonita que no abre. 
-Tu padre me ha dado una llave que no abre -me dijo ZaraJota. 
-Claro, claro, qué casualidad que cuando hace algo mal es mi padre. 
-Es que es tu padre. 
ZaraJota es que es así, muy de ensañarse con los que tenemos padre. 
-¿Y no te ha avisado?
-Sí, me dijo que tenía una llave que funcionaba y otra que no, pero que no sabía cuál era cuál, y que me daba esta porque total, tenía un 50% de posibilidades de ser la correcta. 
-¿Y no podía darte las dos?
-¿Para qué quiero dos llaves si solo hay una puerta? 
Me quedé mirando a ZaraJota con la boca abierta porque no es frecuente que me sienta más lista que él, pero en ese momento me estaba haciendo sentir como un premio Nobel, y no precisamente el de la paz.
Estábamos en estas cuando salió el vecino de delante, y obsérvese que no digo "enfrente"sino "delante", porque la calle tiene como un metro de ancho. 
-¿Que, a pasar unos días aquí?
-Sí, aquí. Literalmente aquí. No podemos abrir la puerta. 
-Ah, la puerta. Es que tiene truco. 
-Sí: traer la llave correcta. 
-Que no, que no, que tiene truco. 
ZaraJota hizo lo que le dijo el vecino y la puerta se abrió y entré con la desesperación de una madre: con la vejiga a punto de reventar, y sin atreverse a decirlo por si los niños se acuerdan de que ellos también. 
Estaba meando empolvándome la nariz cuando me llegó de nuevo la voz de ZaraJota. 
-Lorz, no encuentro la llave del agua. 
-¿No te la ha dado mi padre? 
-¿¡Cómo me va a dar la llave del agua!?
-Ay, no sé, como ahora estáis en plan súper compis, todo el día dándoos llaves...
-La llave del agua tiene que estar en la casa.
-Y la llave de la puerta tiene que ser capaz de abrir la puerta, y mira.  
-Voy a llamar a tu padre -me dijo ZaraJota. Y al rato-: Que dice tu padre que la llave de paso está fuera de la casa. 
-¿No me habías dicho que tenía que estar en la casa?
-Bueno, puede estar en la casa o fuera de la casa. Las posibilidades estaban al 50%.
Como las de recibir una colleja ahora mismo.


Continuará...




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