26 abril 2021
Relajadita
19 abril 2021
Benditos errores
12 abril 2021
Somos la leche
Hace casi quince años qué barbaridad, qué vieja soy que dejé de ser cajera y es que no falla: cada vez que que voy al súper me viene algún viej... anciano a preguntarme alguna cosa. Que a veces hasta tiene que ver con la compra que está haciendo, no digo que no.
05 abril 2021
Los filetes empanaos
22 marzo 2021
Chichifresco

15 marzo 2021
Una semana
En serio.
08 marzo 2021
Seguro, seguro
01 marzo 2021
Papeleo
Quizá estéis pensando que os da igual, porque no lo tendréis que hacer vosotros. Bueno, eso nunca se sabe.
22 febrero 2021
El condicionamiento
La prueba es que a veces Nene-kun se agarra a su cola (la del gato) y el gato lo arrastra por el salón sin el menor esfuerzo.
15 febrero 2021
La presa Hoover
25 enero 2021
Un descansito
Ahora que los niños han vuelto al cole (y ojalá que por mucho tiempo) las madres por fin podemos dedicarnos a eso que nos gusta tanto: ponernos al día con todo el trabajo acumulado durante el mes que los niños han estado en casa, y cuando digo "en casa" me refiero a literalmente en casa, y hemos tenido que ser profesoras, monitoras de tiempo libre, diosas de las manualidades, expertas en la gestión de conflictos, cocineras, gestoras de residuos, chaos coordinators y real life managers a tiempo completo.
Hace unos días, en el #videoclub de lectura de La Sombra, me preguntaban qué necesito para escribir y yo, que soy un alma de cántaro, no fui capaz de dar la respuesta más obvia: tiempo. No cualquier tiempo: a ser posible, a solas, y sin tener que ponerme una alarma porque hay que recoger a los niños, tengo que entregar este proyecto, se acerca la hora de comer, el súper cierra y no tenemos leche.
Tiempo sin condiciones y sin limitaciones, en lugar de minutos arañados por aquí y por allí mientras hago malabarismos con las prioridades.
Todo este rollo es para deciros que ahora mismo estoy un poco saturada y que no sé cuándo volveré a postear. Probablemente en un par de semanas, ¿eh? O sea, soy una adicta. Pero ahora mismo no sabría decir cuándo podré volver a centrarme como para escribir una entrada.
Estoy centrada en otras cosas, por supuesto. Tengo proyectos bonitos en proceso: terminar Crónicas Funestas, publicar un libro de una personita (pun intended) chachi y un nuevo verkami en el que a lo mejor hay hasta sugus, pero no prometo nada.
Si me echáis de menos, me tenéis en Twitter (si alguien está pensando que si dedicara menos tiempo a Twitter tendría más tiempo para otras cosas que se lo haga mirar, por favor). También tenéis quince años de archivo del blog, que se dice pronto: quince años, pero te paras a pensarlo y menudo vértigo.
Y por supuesto, tenéis todos mis libros: en papel en La Sombra y en digital en Lektu.
18 enero 2021
Controla tu caspa
–Lorz, tendríamos que hacer la compra.
–Todavía podemos aguantar, ya iré el sábado si eso.
Sábado 9 de enero de 2021
11 enero 2021
La nevada
04 enero 2021
Reyes Majos 2021
Normalmente mi enfoque con Nena-chan suele ser afrontar las cosas directamente, pero en esta ocasión he pensado que preguntarle "oye, ¿tú sospechas que los reyes magos son los padres?" quizá no era la forma más adecuada de abordar la situación.
¿Qué por qué pienso que la niña sospecha?
Bueno, ya tiene ocho años y es bastante lista, y no es que lo diga yo que soy su madre, es que es verdad. Por ejemplo, hace unos días compuso su primera canción, que es una cosa que no viene a cuento para nada pero es que me apetecía presumir.
Y los niños mayores del colegio no es que se corten precisamente. En la última semana de cole, fui un día a recogerlos con una bolsa de esa tienda que usted me habla y uno de los mayores se me acercó y me preguntó que había comprado.
El problema es que yo había comprado bragas, ¿vale? De las de cuello vuelto, en plan hagamos que Viana se sienta orgullosa. Y no era el plan de decírselo al niño en el patio del recreo con todas las madres alrededor. Aunque, ahora que lo pienso, si hubiéramos estado el niño y yo a solas habría sido casi peor.
Así que le dije:
-Nada.
-¿Cómo que nada? Algo llevarás.
Los niños de hoy en día son demasiado listos para nuestro bien, así os lo digo.
-Bueno, cosas.
-¿Qué cosas?
El niño hizo amago de mirar dentro de la bolsa y yo tuve un momento flashback pero en el presente, un ahoraback o como se llame, del niño con mis bragas de cuello vuelto en mitad del patio del recreo, y me entraron sudores fríos por el entreteto. Aunque eso bien pudiera ser porque había llegado corriendo y hacía frío.
-Nada.
-¿SON LOS REGALOS DE REYES DE TUS HIJOS?
Llegado a ese punto la progenitora del susodicho le metió un bocinazo que llegó hasta la muralla china y ahí rebotó y se proyectó hasta el espacio, donde seguirá extendiéndose hasta llegar a los confines de la galaxia.
Pero era tarde. Nena-chan andaba por ahí y yo no tenía ni idea de cuánto había oído, pero sospecho que bastante, porque a partir de ese día empezó a fijarse en todos los paquetes que entraban en casa. Sólo con los que llegaron de los guirihaikus ya tuvo entretenimiento para rato, así os lo digo. ZaraJota y yo hacíamos lo posible por abrir todas las cajas en su presencia, pero claro, todas-todas no se podían abrir.






























