05 marzo 2007
Sola en casa
¡Dije que le podías dar mi dirección de correo, no que desvelaras mi identidad secreta, que empiezo a parecer Spiderman!
También se lo dedico a mi prima segunda. Ya que estás, bienvenida; confío en tu discreción.
Por cierto: es traductora de las de verdad, por si alguien necesita una.
Igual que en los medicamentos pone "mantener fuera del alcance de los niños" en las recetas de cocina deberían poner "mantener fuera del alcance de Lorz", que luego pasa lo que pasa.
La culpa no es mía, es de Tita A., que se empeñó en enseñarme a hacer su receta especial.
-Venga, Lorz -decía-, si es superfácil, es imposible que salga mal.
-¿Te apuestas tu piso? -contesté yo, y ella no aceptó así que muy claro no lo debía tener.
El caso este fin de semana mis padres han estado de viaje y mis pobres hermanitos y yo hemos tenido que sobrevivir con nuestros propios medios.
Pero todo tiene un lado bueno: por fin podría demostrar al mundo que sé hacer algo más que macarrones.
Todo iba a salir bien: sólo tenía que seguir la receta paso a paso.
Paso 1:
Poner al fuego una orsita (perola) con dos dedos de aceite.
Hecho.
Paso 2:
Picar una cebolla en trocitos muy pequeños.
Um... ¿Se le quita la piel? Bueno, mejor que sobre que no que falte.
Paso 3:
Cuando el aceite esté caliente echar la cebolla y dejarla a fuego medio hasta que se dore.
Hecho. Esto está controlado, así que mientras se dora la cebolla voy a freir las patatas en la freidora.
Lo que yo no sabía es que Hermano Pequeño se la había dejado encendida desde aproximadamente dos horas antes.
En cuanto eché las patatas el aceite empezó a bullir, gorgotear y burbujear y acabó desbordando y esparciéndose por toda la cocina.
Eso sí, las patatas se hicieron instantáneamente.
Estaba restañando (jo, me encanta esta palabra, todo esto es sólo una excusa para usarla) el aceite con papel absorbente cuando empezó a oler a quemado.
La cebolla, que llevaba tanto tiempo al fuego que estaba parcialmente carbonizada por todas partes.
Jo.
Intenté despegarla del fondo, pero cuando estaba rascando con la cuchara de madera empecé a sentir un calor intenso en la mano con la que sujetaba la orsita (cacerola).
Que raro, pensé, si me he preocupado de agarrarla con un paño de cocina y todo para no quemarme.
Entonces miré y vi que lo que tenía en la mano no era un paño, sino uno de los papeles empachuchados en aceite, y que lo había acercado mucho al fuego y estaba ardiendo.
Lo primero que pensé fue en echarle agua, pero una vez hice un Curso de Prevención de Riesgos Laborales y decían que en los fuegos con grasa nunca hay que usar agua, así que en vez de eso empecé a correr por la cocina agitando los brazos y gritando.
Con eso sólo conseguí que se avivara el fuego, así que abrí el grifo y metí aquello debajo del chorro de agua (la caliente, encima), y se apagó, y llegué a la conclusión de que los Cursos de Prevención de Riesgos Laborales son una caca de la vaca Paca.
Entretanto había llegado el momento del paso 4.
Paso 4:
Cortar el pollo en trozos y echarlo en la orsita (una cosa de cocinar, hombreyá) junto con un puñao de sal, ajo y perejil muy muy picaditos.
Vale, esto es fácil.
Paso 5:
Cuando el pollo esté doradito, añadir una cerveza.
Esto es coña, ¿no?
A ver, ¿una cerveza cómo?
¿De medio, de 33, de 25 cl., con alcohol, sin alcohol?
Bueno venga, le echo una de lata, pero sólo porque mi mamá no me deja jugar con el abridor.
Paso 6
Tapar y dejar cocer a fuego medio hasta que tenga un aspecto comestible.
¡Casi está!
Le dejo a fuego medio y me voy a ver la tele, pero de pronto empiezo a oler a quemado.
Bueno, llevaba oliendo a quemado desde el Paso 3, pero ahora olía más a quemado.
Abrí el grifo (mejor prevenir que curar) y me acerqué a la perola.
Me di cuenta de lo que pasaba de inmediato.
Resulta que si pones la ruedecita de la cocina señalando a la mitad no es "fuego medio", sino "fuego máximo", y se ve que el pollo no es ignífugo.
Jo.
Bueno.
Estooo...
¿Pizza?
02 marzo 2007
Expomanga 2007
Os animo a visitarlo:
Habrá música.
Habrá disfraces.
Habrá videojuegos...
Lo que seguro que no habrá es Lorzagirl.
Este año tengo una cosa mucho más divertida que hacer: se llaman horas extras no remuneradas, y son como un sueño hecho realidad sólo que todo lo contrario y en peor.
Además la verdad es que a mí lo del Expomanga no me entusiasma demasiado; el año pasado sólo fui porque Eme A me tentó con falsas promesas de matrimonio.
Me pasé toda la mañana en la peluquería y eligiendo el vestido, y el ramo y convenciendo a Hermano Mediano para que fuera mi padrino y todo lo demás, pero cuando llegué allí Eme A no aparecía por ninguna parte.
No entiendo qué pudo pasar, cuando hablamos por correo electrónico Eme A estaba entusiasmado; lo noté por la forma en la que decía "eh, sí, sí, bueeeno, tú ve al Expomanga y búscame por ahí, si eso, que lo mismo hasta me encuentras".
En vano grité su nombre y busqué por todas partes: ni rastro.
Debía llevar unas cuatro o cinco horas preguntando a todos los otakus que pasaban si eran Eme A cuando Hermano Mediano tuvo una idea.
-Deberías preguntarle a esos tipos -dijo.
El 50% de las Charm, acosada por gente rara con la que yo jamás me dejaría ver en público.
-¿Por qué?
-Seguro que le conocen.
-¿Qué te hace pensar eso?
-Que son muy raros.
-Eh... oye...
-¿Sí?
-Exactamente, ¿raros con respecto a qué?
28 febrero 2007
A una madre
-Hola mamá.
-¡Qué estais viendo?
-El gigante de hierro.
-Ah.
-¿Por qué? ¿Quieres ver algo?
-No, no (snif).-¿Seguro?
-Sí. Es sólo...
-¿Qué?
-Nada, que después de todo el día trabajando y haciendo cosas y todo, cuando llego a casa me apetece ver Cincuenta por Quince.-¿Lo ponemos?
-No, no (snif), si no importa...
-¿Eso que suena es un violín?
-Total, yo todo el día dejándome la piel vendiendo cerillas. ¡Señor! ¡Señor! ¡Cómpreme cerillas! ¡Por favor! Si no las vendo todas mis hijos no me dejarán ver Cincuenta por Quince. ¡Hace tanto frío! Creo que encenderé una cerilla, sólo una...
-Está bien, ya quito la película.
-Si no hace falta.
Ya, claro.
26 febrero 2007
Nochevieja VI
¿Entendido?
¡NADA!
Nadie estuvo allí.
Nadie cogió caramelos.
Y desde luego a nadie le entraron unas ganas repentinas de cantar esto:
Se acabó, hombreyá.
Fin.
23 febrero 2007
Nochevieja V
Mi padre trabaja por la mañana y a veces por la tarde y a veces por la noche y a veces los fines de semana, que jode más.
Mi madre trabaja por la mañana y a veces por la tarde.
Hermano Mediano va a clase de lunes a viernes por la mañana, y trabaja los fines de semana por la tarde.
Hermano Pequeño no va a clase nunca (ups, se me escapó) y trabaja por las tardes de lunes a viernes y los sábados por la mañana.
Yo voy a clase por la mañana y trabajo por la tarde, y los fines de semana desaparezco.
Así que en mi casa los Reyes Majos no vienen el 5 o el 6 de enero como en el resto de las casas, sino que los tenemos el día en que podemos reunirnos todos o al menos un porcentaje razonable.
Este año tocó en nochevieja.
Menuda nochecita.
Eso es bueno porque haces las compras antes de que a todo el mundo le de el siroco consumista compulsivo, y luego puedes pasear tranquilamente mientras ves a los demás cargados de bolsas y paquetes.
Jijijijiji, he dicho paquetes, jiji.También es bueno porque no hay que esperar.
La parte mala es que llega el día 5 y todo el mundo está superilusionado y superfeliz esperando regalos, y yo no.
Jo.
Además este año mis padres se fueron a pasar esos días fuera, así que tampoco hicimos el numerito de todos los años, a saber:
Mi madre compra roscón.
"Niños, niños, hay roscón, ¿quién quiere?
"Madre, que no nos gusta el roscón"
"Que tontos son mis hijos" dice mi madre, y desayuna roscón durante las siguientes dos semanas.
Así que pensé eh, podía hacer algo realmente típico de la noche de reyes, e irme a la cabalgata.
Debí pensarlo en voz alta, porque enseguida intervino ZaraJota.
-Jo, snif, que divertido, snif, cabalgata de reyes. Yo nunca he estado en una, snif. Ojalá alguien me llevara, snif -decía, con cabeza gacha y mirando hacia un lado, como como dice Chache.
Menos mal que yo ya había aprendido la lección.
-Vale, vente.
Ya está, me ha vuelto a engañar.
Continuará...
22 febrero 2007
Nochevieja IV
-Jiji, que tonto. Si mi familia no da miedo.
Mi madre, para llevarme la contraria, nos abrió la puerta con una Cosa Verde con Luces Brillantes y Parpadeantes colgando del pelo.
Mi padre vio que se estaba quedando atrás en el concurso "Aterrorizar a Zarajota" y ensayó una maniobra arriesgada: cuando nos montábamos en el coche para ir a casa de Latita, arrancó antes de que se hubiera subido del todo.
Desde la acera, mi madre, a la que no le había dado tiempo a montarse, nos miraba con cara de "Él no lo haría".
En casa de Latita la cosa fue bien durante los tres primeros minutos: lo que tardamos en encontrarnos con F.
F. es un señor que vive con Latita sin estar legalmente obligado a ello, cosa que nunca ha dejado de sorprenderme.
F. acababa de ver las noticias.
-¿Habeis visto? ¡Es que los catalanes están destruyendo España! ¡Había que ir a Cataluña con un lanzallamas y hacer una hoguera blaugrana...!
-¿F.? Mira, este es Zarajota.
-Hombre, hola. Curioso nombre, ¿de dónde eres?
-De Barcelona.
-...
-...
No sé por qué, pero de pronto se hizo un silencio incómodo. Por suerte F. encontró un nuevo tema de conversación.
-Bueno, y esta noche ¿qué? ¿Vais a salir?
-Sí.
-¿Por dónde?
-Por Tribunal.
-¡TRIBUNAL! ¿Ese barrio de putas, drogadictos y maricas?
ZaraJota tragó saliva con dificultad.
-Yo vivo allí.
Esto no puede acabar bien.
Continuará...
20 febrero 2007
Nochevieja III
7:00
Hace sueño y frío y estoy lejos de casa, así que me autoinvito a quedarme a dormir en el sofá de Be.
ZaraJota nos acompaña y se queda dormido, así que Be le pone un colchón en el suelo con sus mantitas y todo.
7:30
A Be le da un ataque de anfitrionitis.
-¿Quereis un colacao? ¿Un zumo? ¿Un poco de whisky, tal vez? ¿Algo?
-¿Dormir?
-Jo.
7:35
Be me ha dejado un pijama, pero yo siempre duermo en camiseta, y me siento incómoda.
Echo un vistazo de reojo a ZaraJota: parece dormido.
Me quito el pantalón del pijama.
7:45
Llega R., el compañero de piso de Be. Be le sale al paso.
-Oye, no te asustes, Lorz y ZaraJota se han quedado a dormir.
-¿ZaraJota no vive a dos manzanas de aquí?
-...
-Da igual, sólo voy a abrir la puerta de la terraza para que el perro pueda salir a hacer sus cosas.
-¡De eso nada!
-¿Por qué?
-¡Los niños están durmiendo! ¡Va a entrar frío! Si el perro tiene que hacer cosas le bajas a la calle a hacer cosas, hombre!
7:50
El Santo Varón R., después de toda la noche de fiesta, baja al perro a la calle a hacer cosas.
8:00
Parece ser que el perro es el mejor en lo que hace (y lo que hace no es agradable): R. vuelve en menos de 10 minutos.
8:30
Empieza a sonar el telefonillo.
Me pregunto quién será, y por qué mi familia no contesta.
Al final decido ir yo.
Aparto las sábanas, me levanto y en vez de pisar el suelo de mi habitación piso un colchón blandito.
¿Qué?
No estoy en mi casa.
No es mi habitación.
Y lo más importante...
¡NO LLEVO PANTALONES!
Por suerte ZaraJota está dormido y nunca nadie sabrá lo que ha pasado.
A no ser que lo cuente yo, claro.
Oh, mierda...
Continuará...
19 febrero 2007
Nochevieja II
-Pues mi familia se junta con unos amigos...
-Nosotros hacemos un sacrificio ritual y luego devoramos vivos bebés no bautizados...
-Mi abuela...
-Cantamos villancicos guarros y luego...
Zarajota no decía nada.
-¿Y tú qué haces?
-Estoy triste y solo en Madrid, así que me quedaré en posición fetal dentro del armario lamentando mi desdicha, y cuando tenga hambre lameré las pelusas que se acumulan en los bosillos de los abrigos.
Se ve que los demás ya se conocen las sucias tretas de este chico, porque fingieron que no habían oído nada.
Yo piqué.
-Jooooo.... ¡No puedes estar solo en nochevieja!
-No, snif, no me importa, snif, estoy acostumbrado.
-¡Vente a cenar a mi casa!
-No, no.
Lo educado es insistir dos veces.
-¡Venga, va, vente!
Lo educado es rechazar el ofrecimiento dos veces, pero nada, oyes.
-Vale.
Oh, mierda.
Ahora tenía que decírselo a mi familia.
-¿Mamá, puedo invitar a alguien a cenar en nochevieja?
-Sí, claro...
-Menos mal...
-Pero vamos a cenar a casa de Latita.
Latita es la hermana de mi padre, o al menos eso le dijeron a él.
Es una persona capaz de llevar a su cándida e inocente sobrinita (yo) a una playa nudista y luego ponerse a cantar el cuplé de la pulga.
Snif.
No me quedó más remedio que llamarla por teléfono.
-Latita, ¿puedo llevar a un chico a cenar en nochevieja?
-¿Un chico?
-¡NO ES LO QUE PARECE! ¡ES PEQUEÑO! ¡NO ME INTERESA NI ME INTERESARÁ NUNCA!
-Bueno, vale.
-Mmmmm, ¿Latita?
-¿Qué?
-Os comportareis, ¿verdad?
-Lorz, Lorz, Lorz... Los milagros navideños tienen un límite.
Continuará...
18 febrero 2007
Nochevieja I
-¡Te dije que siguieras drogándole!
-Demasiado tiempo: se ha vuelto inmune...
-¡Pues un golpe seco en la nuca!
-¡No le llego! ¡Y nunca se queda parado cerca de un escalón!
-Bueno, quizá no recuerde nada, ¿qué está haciendo?
-Se ha puesto a dibujar, Lorz. Dice que el mundo tiene derecho a conocer la verdad...
-Me prometió que no lo haría.
-La gente tiende a prometer cualquier cosa cuando les presionas los genitales con unos alicates.
-Pues si él va a dar su distorsionada y maléfica versión, ¡yo también!
Continuará....
16 febrero 2007
Estrella invitada XV
"Hablando del tema, aunque no sea una estrella invitada, no me lo puedo callar, yo, mi novia, y una cuchilla de afeitar.......20 minutos después se podían oir los alaridos de dolor al cauterizar las heridas con aftershave en MIS PARTES!!!!! y va la muy insensata me llama nenaza!!!!"
Yo le invité de inmediato a que contara la historia completa y se convirtiera en mi Estrella Invitada XIV...
sin darme cuenta de que la Estrella Invitada XIV fue Eme A.
Jo, pues la XV.
No seais muy crueles, él no lo haría... Bueno, lo mismo sí.
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Santander, agosto de 2005...
Mi hermana me había pedido que fuera a veranear allí, bueno, sólo a mí, pero no podía dejar sola a mi Novia Anónima en Badajoz (por diversas razones que ahora no voy a enumerar).
La convencí prometiendole que no me pasaría toda la estancia de tienda de comics en tienda de comics.
Insensata, pensé yo, no sabe que hay un pedazo de parque al lado de una de las tiendas de comics (no voy a hacer publicidad) y que si compraba sobre las 10:30 podría tirarme hasta las 12:30 allí y despues coger el tren de vuelta, todo ello sin tener que levantar la vista de la lectura (incauto de mí).
Cinco minutos después de llegar a casa de mi hermana, mi N.A. (Novia Anónima) ya era la mejor amiga de mi hermana de toda la vida... y como sabeis no hay nada peor que dos mujeres que conocen muchos trapos sucios: los cuentan como anécdotas.
Lo odio.
Pero yo estaba impaciente por ir a las tiendas de comics al día siguiente. Después de una noche en la que me despellejaron vivo rememorando la ANÉCDOTA DEL BOTIJO (ya la contaré si mi post tiene aceptación) me levanté temprano para coger el tren que me llevaría a Santander capital.
Tres tiendas de comics en menos de un kilometro a la redonda... para mí es el cielo (es que estoy acostumbrado a la sequía).
Bueno, me metí en la primera...
Cuando terminé de apartar todo lo que me llevaría, le pregunté al buen tendero (esta anécdota ya la conté en Zona Negativa... la de los comics, claro) dónde podría comprar una mochila para llevar todo aquello y seguir comprando, claro...
En fin, después de comprar una mochila, llenarla, y llegar a la última tienda, ir a por mas dinero al cajero (por cierto me regalaron un muñeco), en definitiva, ni descansar ni nada, irme a casa con todo el cargamento... sin saber lo caro que me iba a costar.
Una vez en casa me di cuenta que no me podría llevar todo lo comprado en la maleta y mientras pienso en soluciones a ese dilema me llega N.A. y me dice: a cambio de que te haya dejado ir a las tiendas mañana nos vamos a la playa.
La discusión que sigue la omito.
Día siguiente: estoy en la playa, bañador blanco... agua y bañador blanco no se llevan muy bien si ambos se transparentan, solución: mi hermana le dice a N.A. que mi cuñado se afeita.
Incluso le dió a N.A. un arma nueva...
Esa misma tarde aprovechando que volvemos de la playa me coge desprevenido mientras nos duchamos y me convence con malas artes de que me depile.
Yo sin experiencia en los lindes de la depilación estética y con su juramento de que no dolía (esto me enseñó a no creer en la confianza ciega, pero vamos que no soy tonto y sabía que dolería). Después de atascar el desagüe de la bañera llega el momento de la desinfección y me da a elegir entre aftershave y colonia.
Elegí el aftershave por lo suave que queda la cara.
...maldita sea...
Podía ver literalmente las estrellas, Dios!!!
Y con todo mi sufrimiento allí mismo, n.a. me llama nenaza y se va del cuarto de baño corriendo.
Luego oía como se lo contaba a mi hermana entre risas, carcajadas y lloros...
Decir que ahora estoy a favor de la depilación, por supuesto, unos minutos de infierno compensa las satisfacciones venideras.
Días después estoy en la oficina de correos empaquetando LA ROPA para llevar conmigo los comics durante el viaje: FRIKI ANTE TODO.
Con esto he aprendido a que si algo parece que duele, duele mucho más de lo que piensas, que la confianza ciega queda muy bien en las películas, que ni de coña me voy a hacer la cera en las piernas y que ante todo, y sobre todo cuando cambie de novia (CAPÓN SUMINISTRADO POR N.A.) lo haré por una friki que me entienda (CAPON DOBLE).
14 febrero 2007
14 febrero
Otra vez.
Jo.
Sin embargo este año, después de largas deliberaciones, y dadas las catastróficas consecuencias que tuvo mi anuncio del año pasado, he llegado a la siguiente conclusión:
Que la próxima vez que me apetezca intercambiar fluidos corporales lo mejor que puedo hacer es chupar un kleenex usado.
Me voy.
Si alguien pregunta por mí estaré en la calle rebuscando en las papeleras.
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Editado 17:00: ¡Es broma! ¡Que no cunda el pánico!
11 febrero 2007
Llilet sensor for guoman
-Sí.
-No lo pone en ningún lado.
-Bueno, es rosa chillón, lleva una pulsera de regalo, y en la caja se lee "ideal para axilas e ingles".
-Ay, señorita, hoy en día nunca se sabe.
Pues ahora que lo menciona, eso explicaría el varonil apurado que presentan mis axilas.
09 febrero 2007
Vacaciones
-Ah, sí. Pues en mayo.
-No, mayo está cogido. Piensa otro.
-No sé, jefe, el primer turno que te quede.
-A veeeeeeer... Sí, noviembre.
-¿NOVIEMBRE?
-Exacto.
-¿El primero que queda?
-El ÚNICO que queda.
-Pero, entonces, ¿por qué me pregunta qué quiero?
-Por si coincidía que querías noviembre y te daba una alegría.
Sí, suena hasta lógico.
07 febrero 2007
Estrella Invitada XIV: Eme A
Obviamente le doy mucho más miedo que los frikicosos.
Si alguien más se anima a colaborar voluntariamente puede dirigirse a lorzagirl@gmail.com.
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Si la vida fuera como las series de televisión la de Lorzagirl sería como una telecomedia de las que tienen risas enlatadas de fondo, mientras que la mía... digamos que la habrían cancelado hace años porque la audiencia habría abandonado en masa la visión de semejante muermo. Así que me disculparán ustedes (y hasta me lo agradecerán) si mi figura desaparece de este post y me limito a contar una de las muchas anécdotas que la vida de Lorz genera
Era de noche y sin embargo llovía.
Nuestra heroína volvía a casa acompañada de alguien a quien nos referiremos como Acompañante Anónimo por su propio bien. Como la siempre precavida Lorzagirl se había acordado de coger un paraguas al salir de casa pero Acompañante Anónimo no (nunca dejes que la lógica ni la comodidad interfiera en lo molón que queda un tipo duro con las manos en los bolsillos), ambos compartían paraguas. Al llegar a Lorzacasa, estimando la distancia entre ésta y la boca de metro más cercana y viendo la que estaba cayendo, nuestra generosa protagonista ofreció su paraguas a Acompañante Anónimo
-No, gracias, no lo necesito
-Yo soy la que no lo necesito, tengo otro
-Y yo. En casa
-Te vas a mojar por el camino
-Así crezco
-¡COGE EL PARAGUAS! ¡ES UNA ORDEN! ¡Y NO HAY MÁS QUE HABLAR!
-¡COMÉMELA! ¡ES UNA ORDEN! ¡Y NO HAY MÁS QUE HABLAR!
-Pero... pero... ¡NO te la voy a comer!
-¿Has visto como "es una orden" no es un argumento de peso para convencer al otro?
-¡Pero dejandote el paraguas te hago un favor!
-¡Y si me la comieras me harías un GRAN favor!
En este punto de la historia el mosqueo de Lorzagirl debió alcanzar proporciones tan épicas que Acompañante Anónimo cogió el paraguas sin rechistar y se encaminó hacia el metro.
Esta vez con solo una mano en el bolsillo, la cabeza agachada, un paraguas de chica sobre él y el convencimiento de que Lorz nunca, nunca le iba a hacer un GRAN favor
05 febrero 2007
Love is all around
Me doy la vuelta y me encuentro con el jefe.
No, lo he dicho mal.
EL jefe. El superjefe. El jefe al que todas las cajeras temen. El jefe que tiene que dar su aprobación si quiero optar a un puesto mejor. Ese jefe.
-¿Qué?
-¿Estás enamorada?
Jo. Esto es una pregunta con truco, seguro.
-Eh... ¿Por qué?
-Por que estás tontísima, chica.
Bueno, al menos lo considera como un estado transitorio.
02 febrero 2007
Matices
Lorzagirl se vuelve y mira al cliento con su deslumbrante sonrisa de cajera profesional de supermercado.
-Señorita -corrige.
-Bueno -dice el cliento-: operaria.
Pues tú más.
Pd: Cuando me llaman señorita digo que no, que señora. Es que soy así de tocanarices.
31 enero 2007
Estrella invitada XIII
Pero Josemi se negó, y yo lo asumí con la elegancia que me caracteriza:
-Jooooooo... ¿Por qué? ¿Por qué? ¿POR QUÉ?
-Porque ahora toca la estrella invitada XIII, y da mal rollo.
Jo.
Iba a tener que engañar a alguien cuyo bienestar personal no me importara.
Y Sark aceptó.
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-Jona…
-La diferencia entre saber que nos estamos aburriendo y saber que otro es un pelmazo es exactamente la misma que hay entre saber que nos están asesinandoy saber que otro es un asesino.
-¿Qué dices?
-Es de Chesterton, y la respuesta es no.
-¿A qué?
-A lo que vayas a pedirme, Lorz.
-¿Pedirte? ¿Yo? ¿Qué te hace suponer eso?
-No sé… ¿los ojitos de Bambi?
-Pensaba que eran tu postre favorito.
-Ah, una broma. Vamos mejorando.
-Te quería pedir…
-Es imposible, ya lo sabes. Además, Eme A dijo “me la pido” primero… Contentémonos con montar un periódico o una agencia de detectives.
-Pequeña cosa calva, gritona y arrogante…
-Con halagos no conseguirás ablandarme.
-Lo único que te quería pedir es…
-Estoy tan sorprendido.
-Verás… ¿Querrías ser mi estrella invitada 13?
-¿De cinco a ocho?
-No, un texto.
-No, el número de orden. Vamos, ya he sido tu estrella invitada. Pregunta a mi secretaria. Estoy seguro de que mandé un texto y una foto firmada.
-Pero alguien tiene que serlo.
-Haz lo que todas, búscate a alguien que haga dibujitos.
-Golpe bajo.
-Profundicemos.
-Bueno… es que toca ser la estrella invitada XIII
-Y has pensado que haga un post sobre Viernes 13, claro.
-Ahm…
-Puedo contar eso tan divertido sobre los actores que hicieron de Jason…
-Pues…
-Espera, tú te quedaste dormida con esa.
-Aha…
-Y con Pesadilla en Elm Street, y con los Zombies, y con las de terror asiático… ¿Cómo eres capaz de dormirte?
-Sí, sé que no debería hacerlo con vosotros cerca pero soy una chica dura.
-Pensé que ibas a hablar de tu familia.
-Ellos ya lo saben.
-Claro, la policía se lo dijo.
-Puedes hablar para la juventud.
-¿Quieres ponerte nostálgica o un texto para los chavales de Manolo?
-¿Escribirías algo para ellos?
-Claro, Manolo nunca descubre qué redacciones escribí yo.
-¿Y para mí?
-Es difícil estar a tu nivel.
-Gracias.
-Después siempre me duele la cabeza.
-Adelante, denígrame si te apetece.
-No, no, ya lo veo claro, tú lo que quieres es algo en tu línea.
-Sí.
-Ancho.
-Serás…
-Encantador.
-Sin duda. Pero hay mucho que puedes contar. ¿Por qué no das tu versión?
- Ella dijo que era mayor de edad.
-No, de lo del museo.
-No pienso escribir sobre eso.
-¡¡¡Llevabas una navaja!!!
-Ni siquiera lo sabía.
-¿Cómo puedes llevar una navaja sin saberlo?
-Uno no puede tener controlados todos sus bolsillos.
-¡¡¡Y no te querías desprender de ella!!!
-Tonterías, no me importa desprenderme de la navaja pero me molesta tener que dejar en la puerta mis principios.
-Tú…
-Siguiente tema…
-¿Y tu velociraptor?
-¿Cuál?
-El que te regalamos…
-¿Era un velociraptor?
-Lo es.
-No lo parece.
-Pero lo es.
-¿Sí? ¿Los recuerdas de la infancia?
-Pedazo de… Lo compré en el Museo, es una recreación fidedigna de…
-Tiene pelo
-...de lo que…
-…y una cresta…
-…se supone que fue…
-Parece que Spike se folló a Gizmo y salió un mapache.
-¡¡¡Es un regalo!!!
-Como la Estatua de la Libertad. No tienes muy claro si va con segundas, no sabes dónde ponerlo, no tiene que ver contigo y lo único que sabes es que el otro pensó “Seguro que no tenía uno de estos”.
-Es lo que consigues siendo agradable con alguien.
-No, eso es que se te caiga la nariz.
-¡¡¡ERES IMPOSIBLE!!!
-Sólo ligeramente improbable.
-Así que no me escribirás nada.
-¿He dicho yo eso?
-¿Lo harás?
-Claro, algo divertido, cómico, ligero. Nada de dos páginas de diálogo, mejor un chiste.
-¿Un chiste?
-Los Siete Enanitos quieren ver al Papa. Consiguen una audiencia y le preguntan: ¿Hay monjas enanas? El Papa, sorprendido, pide a un secretario que haga averiguaciones. Rápidamente la consulta es respondida: No, no las hay. En ese instante, entre grandes carcajadas seis de los siete enanitos comienzan a cantar: “¡¡¡Gruñón se ha follado a un pingüino, Gruñón se ha follado a un pingüino!!!”
-La próxima vez paso de decirte nada.
29 enero 2007
Racas!
"Si tú saltas yo salto"
"Como desees"
"Tú haces que quiera ser mejor persona"
"Me gustas tal como eres"
Y estas son las cosas que oye Lorzagirl...
"Harías buena pareja con mi hijo. Como los dos sois gorditos..."
"Me gustaría que me hicieras una mamada pero me da vergüenza que me veas la colita"
"Me siento cómodo contigo porque no pareces una mujer"
"Me gusta abrazarte, eres tan blandita"
"Te penetraría por todos los orificios si no fuera porque eres capaz de defenderte"
"Necesito contacto físico. No es por ti, lo haría con cualquiera"
"Niña, no te preocupes, que si pierdes unos cuantos kilos todavía puedes conseguir novio"
Estoooo... gracias. Creo.
26 enero 2007
Niños tontos
A veces, cuando voy a visitar un museo con mis alumnillas, el museo nos pone un guía.
Normalmente eso supone que la calidad de la explicación aumenta en un 1000%.
Normalmente, ojo.
Porque como tiene que haber de todo, una vez nos tocó un guía especial.
Saber de lo suyo sí que sabía. Muchísimo. Y lo explicaba de maravilla. Y se notaba que disfrutaba.
El problema era que para amenizar la charla incorporaba añadidos personales.
A lo largo de la visita tuvimos que oir cosas como:
"Los cristianos siempre hemos sido superiores a los musulmanes."
Haciendo amigos.
Bueno, sí, puede ser. Lo que pasa es que los cristianos se dejaban dar de toñas por educación.
"Fernando el Católico no pintaba nada. Isabel inventó lo del tanto monta para que no se sintiera desplazado."
Uf... Habría que preguntarle a Isabel, que lo mismo ella nos dice que Fernando lo que es montar, montaba más de la cuenta.
"Los ingleses ganaron en Trafalgar porque los franceses huyeron."
Pues mira, sí, suele ocurrir que el que huye pierde.
"Nelson no tenía ni idea, lo que pasa es que tenía mucha suerte."
Ahí mi corazoncito empezó a llorar lágrimas de sangre como poco. A mí Nelson no me lo toca nadie. Pero bueno, más o menos aguanté, toda educada, sin decir ni pío.
Y entonces soltó esto:
"Antes el que era fuerte sobrevivía, y el débil moría: así se lograban las hazañas. Y no como ahora, que cuando nace un niño tonto el estado le da una pensión y hay que mantenerlo hasta que se muera."
Llegado este punto me metí un puño en la boca y me dije a mí misma "soy la profe, tengo que comportarme". Bueno, en realidad fue más bien un "doy da frofe, dengo gue gorbordarme", que hablar con un puño en la boca no es fácil y se te pone el jersey lleno de babas.
El caso es que mis alumnas no tienen la, ejem, serenidad interior y capacidad de autocontrol que yo tengo, así que antes de que me diera cuenta una ya se me había desmadrado:
-Y a los que no pueden darles pensión, ¿les ponen de guías?
Jo. Me temo que las estoy llevando por el Reverso Tenebroso.
24 enero 2007
El meme de Ternin
La idea es esta:
Ábrelo por la página 123
Busca la quinta frase (que no línea)
Y escribes las 3 frases que le sigan en tu blog.
A mí al principio la idea me pareció buena, porque normalmente cerca del ordenador lo que tengo más a mano son un montón de libros de esos que cuando los vas leyendo en el metro la gente te mira como si fueras inteligente.
Así que dispuesta a seguir las instrucciones alargué el brazo y agarré el que coronaba la pila...
Y resultó ser este:

Venga, ahora lo escaneo de canto como si fuera un adláter serio:
Y esto, ¿de dónde c*ñ* ha salido?
Rebobinamos:
Cuando pasé mi etapa chunga le pedí a Eme A que me prestara libros.
-¿Qué tipo de libros? -preguntó.
-Libros alegres, de gente feliz, porfi -el porfi es una licencia artística para parecer más humana. En realidad a mí me va más el "AHORA".
Eme A, con toda su buena intención, seguro, empezó a traerme libros, lo que pasa es que para mí que los escogía a mala leche.
Después de leerme El Maestro de Esgrima, Cachito y El Húsar, los tres de Arturo Pérez-Reverte, llegué a la conclusión de que tenía que hablar con Eme A y aclararle sutilmente un par de cosillas.
-¿Esto es lo que tú entiendes por libros alegres, eh?
-Bueeeeno...
-¡Uno es un triste, el otro un pringao, y al otro le van a dar tal somanta palos que va a tener que cantar La Marsellesa con una ouija...!
-Bueno, Lorz, no te pongas así (y baja el arma, ¿quieres?). Tengo uno que te va a gustar.
-¿Es alegre?
-Reirte seguro que te vas a reir...
Y me endosó el tomito.
Yo le di una oportunidad, de verdad: lo abrí, vi que empieza cuando muere el padre de la prota y llegué a la conclusión de que Eme A me odia y escoge los libros a mala leche para amargarme la vida.
El libró lo abandoné en la pila de "evitar a toda costa", con El código da Vinci, y me olvidé...
Y ahora me toca sacarlo en un meme.
En fin.
Cojo la página 123 (que no sea un dibujo, por favor, que no sea un dibujo), la quinta frase, y lo que leo es:
Soy feliz.
Jo. Pues esta vez sí que ha elegido bien.
Pd: Ahora se lo tengo que pasar a cinco personas... Se lo paso a las chicas de Quédate a dormir (cuentan como 4, ¿no? Jo), a Eme A (y que él elija si se lo endosa a Cosas de Frikis o a ADLO!, Tako (para que vea que en realidad no le odio tanto), Perlita de Huelga y Gato.
21 enero 2007
Lluvia dorada
En este museo concreto tenían cuentacuentos los domingos por la mañana: se escogía un objeto, y se contaba una historia relacionada con él.
El objeto de aquel día era una lucerna griega.
Una lucerna es como la lámpara de Aladdín pero más corta, más plana, de cerámica y con dibujos. Vaya, que se parece a la lámpara de Aladdín en que tiene asa, tapita y salen cosas por el pitorro.
El cuentacuentos tenía un público nutrido, compuesto de críos y padres de críos, y estaba triunfando:
-Acrisio, rey de Argos, estaba muy preocupado porque no tenía hijos varones, así que decidió consultar a un oráculo para ver si iba a tener alguno. El oráculo se salió por la tangente y le dijo que su hija Dánae tendría un hijo que lo mataría -a Acrisio, no al oráculo, que sospecho que al rey lo que le hagan al oráculo se la pela-, así que Acrisio decidió encerrar a Dánae en una torre para que no tuviera hijos. Por desgracia Zeus se enamoró de Dánae -debía tener internet en la torre-, consiguió llegar hasta ella en forma de lluvia dorada y la dejó embarazada. Dánae tuvo un hijo, Perseo, y a Acrisio le entró el pánico -de corbata se le pusieron, oyes-. No se atrevía a matar a un hijo de Zeus, así que lo que hizo fue encerrar a Dánae y a Perseo en un cofre de madera y arrojarlos al mar, y así si se ahogan yo no he sido. Se salvaron, y Perseo creció y creció. Como conocía la profecía, trató de evitar el reino de Argos a toda costa, pero coincidió con Acrisio en unos juegos atléticos. Estaba Perseo jugando a lanzar la jabalina, la lanzó y ¡zas!: la jabalina alcanzó acidentalmente a Acrisio y lo mató. Y así fue como se cumplió la profecía.
Jo.
Yo estaba superemocionada de ver allí a todos los críos tan pequeñitos, escuchando sin perder palabra y en silencio total.
Llegado a este punto el cuentacuentos decidió convertir el cuento en una actividad interactiva.
-A ver, niños -dijo-. ¿Quién creeis que tiene la culpa de que Perseo matara a su abuelo?
Entonces uno de los niños, pequeñito y mono, de esos que sólo se ven en los anuncios, levantó la mano.
-¿Mi papá?
Curiosamente, la que se puso colorada fue la madre.
19 enero 2007
Tarquinio el Soberbio
¡Pedidle a vuestro profe de Lengua que os lo presente!
Parece que al final esta va a convertirse en la semana del museo...
En una etapa muy chunga de mi vida me vi convertida en guía de una exposición.
Y dentro de esa etapa hubo un momento especialmente chungo en el que tuve que enseñarle la exposición a niños.
Sí.
NIÑOS.
De entre 5 y 10 años.
La cosa no empezó mal.
El cuadro de "la explosión" les gustó mucho.

El Vesubio visto por Pierre-Jacques Volaire.
Y después de enseñarles a Santa Eufemia devorada por el león ya me los había ganado por completo.
Santa Eufemia, por Andrea Mantegna
Y entonces llegamos a esto.
Lucrecia, de Parmigianino.
-¿Habeis oído hablar del Imperio Romano? -empecé.
-¡Sííííííí!
-Pues antes del Imperio había una República, y antes de la República una Monarquía con sus reyes y todo. El último rey romano se llamaba Tarquinio, apodado El Soberbio. Estaba un día Tarquinio con sus generales cuando empezaron a discutir quién tenía la mujer más virtuosa. Como todos decían que la suya era la mejor esposa y no se ponían de acuerdo, decidieron ir a espiarlas. Se llevaron una gran decepción, todas las esposas eran unos pendones desorejaos... Menos Lucrecia, que en ausencia de su marido se dedicaba a bordar junto con sus esclavas, la muy sosa. Su marido ganó la apuesta, pero por desgracia para entonces Tarquinio ya se había enamorado de ella, así que envió al marido de Lucrecia a una misión muy lejos de allí, y mientras él no estaba se plantó en la casa y le dijo a Lucrecia que... que...
Empezaba a darme cuenta de que mejor hubiera hecho en saltarme ese cuadro.
O hablarles de la pureza de los tonos y la riqueza cromática de la paleta.
Lo que fuera, menos meterme en ese berenjenal, porque me daba la impresión de que a los padres de los chavales no les iba a hacer ninguna gracia que les contara la versión íntegra de la historia.
-¿Qué le dijo, profe?
-Um... Le dijo que quería ser su, eh... amigo. Sí. Eso. Pero Lucrecia le dijo que no podía, porque quería mucho a su marido. Entonces Tarquinio le dijo que la mataría a ella y a su esclavo, y le diría a todo el mundo que les había sorprendido, estoooo, jugando juntos. Así que Lucrecia, para salvar su vida y la del esclavo, se hizo, ejem, amiga de Tarquinio. Cuando su esposo regresó le contó lo que le había pasado, y luego le dijo, "churri, yo sé que mi corazón es puro, pero por si alguien duda, me mato". Y se mató.
-Qué complicado, profe...
-Sí, un poco.
-¿Por qué no dices que se acostaron y ya está?
Pues sí, mira, habría sido más sencillo.
16 enero 2007
Resistencia a la autoridad
En una ocasión, acompañando a un grupo de chavales mexicanos, un prosegur les llamó sudacas.
Por suerte eran jóvenes e inocentes.
-¿Qué es sudaca? -me preguntaron.
-Pueeeeeees, ejem, un gentilicio.
-Que gracioso hablan acá -dijeron, y la cosa no llegó a más.
La vez que yo ya me veía en un calabozo fue el día que visité el Palacio Real con mis alumnas.
Madrid tiene un Palacio Real muy bonito, que se puede visitar, y que además organiza unas exposiciones temporales muy interesantes y de pase gratuito, un lujo.
Así que cogí a mis chicas y me planté en la puerta del Palacio, y cuando íbamos a entrar se nos acercó un miembro de las fuerzas de seguridad del estado, con su uniforme de gala y todo.
-¿Dónde van?
-A la exposición.
-No se puede pasar.
-¿Por qué?
-Actos oficiales.
Se me olvidaba un pequeño detalle: el Palacio Real sigue en uso, y cuando hay actos oficiales se cierra al público. Normalmente se puede consultar por teléfono los días que está abierto, pero a veces surgen imprevistos y plaf, te lo cierran sin avisar.
-Pe-pero... si está la puerta abierta...
-Sí, pero por motivos de seguridad sólo se puede entrar a la cafetería.
Me quedé de pasta boniato. ¿Seguridad para quién? Desde luego, no para el pincho de tortilla.
En fin, como está muy mal discutir con las fuerzas de seguridad del estado, sobre todo si son tres veces más grandes que yo y van armados, me volví a mis alumnas y les anuncié que mejor no íbamos a ver la exposición, pero no porque lo diga este señor, eh, sino porque a mí ya no me apetece.
-¿Y qué hacemos?
-Pues ya que estamos aquí vamos a ver la Catedral de la Almudena.
-Pero si es muy fea...
-No es fea, es... simpática.
Más o menos convencidas nos dirigimos a ver los famosos relieves de la puerta principal, pero cuando íbamos a mitad el representante de la autoridad de la puerta llegó corriendo hasta nosotras.
Jo. Eso es que le he gustado.
-¿Dónde van? -volvió a preguntar.
-A ver las puertas de la Catedral...
Para mí que sonó a mentira de las gordas. La gente intenta mirar la Catedral lo menos posible, por si se le desprenden las córneas o algo.
-No pueden estar aquí...
-¿Tampoco?
-No. Es por motivos de seguridad...
-Oiga, somos una clase de arte. Yo soy inofensiva -vale, mentí-, y mis alumnas también.
Detrás mía mis alumnillas pusieron cara de buenas. O lo intentaron. No coló.
-Lo siento, no puede ser.
-Vale, no importa.
Retrocedimos unos metros.
-Bueno, tendré que explicarlo desde aquí...
-Disculpen, aquí tampoco puede ser.
-¿Y un poco más allá?
-Tampoco.
-¿Y...?
-Que no.
-Jo.
A estas alturas ya teníamos a tres señores de uniforme a nuestro alrededor, y entonces fue cuando mis alumnas sacaron la rebeldía adolescente que llevan dentro.
-Que sólo queremos ver las puertas...
-¡Si no vamos a hacer nada!
-Somos buenas.
-Y monárquicas.
-Será un ratito, ¿a que sí, profe?
A la profe, o sea a mí, le estaba dando un temblor de pensar que tenía que explicarles a las familias de las alumnas que las habían detenido por resistencia a la autoridad. Además es que las conozco, y ese afán repentino por aprender me estaba dando mala espina hasta a mí. Mira que si resulta que son una férula terrorista de esas, a ver quién se va a creer luego que yo no tenía ni idea.
-Venga, chicas, da igual, os las explico desde lejos.
Nos fuimos alejando, escoltadas por los tres señores de uniforme, que sólo nos faltaba el palio.
Nos acompañaron hasta la acera.
Lejos.
Muy lejos.
Superlejos.
Y además empezó a llover.
Pero aquello ya era una cuestión personal, así que me planté en la acera, y mis alumnas detrás mía, y delante los tres señores de uniforme haciendo de barrera, con cara de circunstancias.
-Bueno -empecé-, si mirais por encima del benemérito de la izquierda, podeis ver parte del relieve de la Trinidad...
Cuando acabé de explicar di las gracias a los guardaespaldas y nos fuimos a ver el interior de la Catedral que, por suerte, tiene puertas también por el otro lado.
Jo, pensé, después de esto ya no nos puede pasar nada.
Error.
Dentro de la Catedral me empeñé en explicarles a las chicas que no es que las vidrieras sean feas, es que son simbólicas.
A las alumnas les dio la risa floja.
-Jijijiji... simbólicas...
-Jijijiji, simbolizan lo feas que son...
Yo intentaba poner orden.
-Chicas, que estamos en un recinto sagrado, por favor, un poco de autocontrol...
Pero ni caso, oyes.
Entonces se oyó La Voz.
-SILENCIO, POR FAVOR.
A mí se me hizo el estómago una bolita.
Lo que faltaba.
-¿Dios? -pregunté.
-No profe -dijeron mis chicas-: altavoces.
Jo, que susto.
15 enero 2007
Arte!
Recientemente hemos llegado a la conclusión de que ir al cine puede ser peligroso.
Por eso hemos decidido evitarlo, y en lugar de irnos a ver María Antonieta, la reina adolescente, Efe, Eme A, Sark, ZaraJota, Be y yo decidimos ir a ver una exposición en un museo.
Jo.
Había mogollón de gente.
Total, para ver cuadros, que es que en esta ciudad hay gente para todo.
Tuvimos que esperar casi una hora de cola.
Y luego, cuando por fin llegamos a la entrada, nos encontramos con que había que pasar los bolsos por un escáner y las personas humanas por un arco detector de metales.
Be y Efe pasaron sin problemas, demostrando con ello que las medidas de seguridad del recinto eran de lo más permisivas.
Los problemas empezaron con ZaraJota, porque el escáner detectó un peligroso artefacto dentro de su mochila: un objeto metálico punzante de triple punta envuelto en una carcasa de plástico...
Un tenedor dentro de un tupper, vaya.
-Es que como en el trabajo, y me tengo que llevar la comida y...
-Pues va a tener que dejarlo en la cabina de seguridad.
-Snif.
Obediente, ZaraJota fue a la cabina de seguridad.
-Vengo a entregar esto.
-¿Por qué?
-Porque no voy a sacar el tenedor de dentro, que debe estar asqueroso...
Ante la solidez del argumento el de seguridad se queda con el tupper.
Mientras, todavía en la entrada, Sark cruza el arco detector y pita.
-Por favor -dice la azafata-, saque los objetos metálicos de los bolsillos del abrigo y deposítelos en esta bandeja.
Sark no dice nada.
Eme A y yo damos un paso atrás.
Con lentitud pasmosa, Sark empieza a sacar objetos de sus bolsillos.
TODOS.
UNO a UNO.
-Esto es un libro. Esto es un paquete de chicles. Esto un boli. Azul. Esto una factura -explica mientras saca cosas y las pone en manos de la azafata.
-Por favor -suplica la chica-, sólo los objetos metálicos.
-¿Y cómo voy a saber si son metálicos si no los saco para verlos?
Ningún ser humano ha estado nunca tan cerca de ser golpeado a la vez por una azafata, un prosegur y una Lorz que estaba a medio nanosegundo de convertirse en un supersaiyan de nivel chorrocientos, del puro cabreo.
Faltaba menos de una hora para que cerraran la exposición, y la gente que hacía cola detrás de nosotros empezaba a proponer un linchamiento colectivo.
De eso nada, pensé.
Si hay que lincharlo ya lo lincho yo, hombreyá.
Cuando la bandeja estuvo a rebosar de sarktefactos apareció el objeto metálico en cuestión: una navajita suiza de las de toda la vida, con su sacacorchos y todo.
-No puede pasar con esto a la exposición -informa el prosegur-. Tiene que dejarlo en la cabina de seguridad.
Bien, pensé. Solucionado. Y además así el objeto metálico punzante de triple punta no se sentirá solo, oyes, que tiene que ser muy duro que te dejen en la cabina de seguridad cuando todo el mundo está por ahí divirtiéndose salvajemente en una exposición.
Pues de eso nada, porque Sark se negaba a separarse de la navaja suiza.
Por si nos atacaba un oso, supongo.
-¿Y por qué no puedo pasar con la navaja?
-Porque es peligroso -explicaba el prosegur.
-Sí, claaaaaaaaro... Una navaja de boy scout, ya sabe, esos famosos vándalos...
La tensión se mascaba en el ambiente.
Por suerte en ese momento intervino Eme A.
-Lorz, por favor, no le pegues...
-¿Por qué?
-Porque hay lista de espera, y los que llevan años se pueden cabrear si te adelantas.
Jo.
Siempre me estropea la diversión.
La historia según Efe, aquí, aquí y aquí
Y si alguien se anima a dar su versión (sí, lo digo por ti) que me lo haga saber.
12 enero 2007
Vigilancia
-Un taladro.
-¿Y qué hace aquí un taladro?
-Lo habrá dejado el de mantenimiento, como están desmontando el pasillo de los juguetes...
-Menuda idea, para que venga cualquiera y se lo lleve.
-No creo, está aquí Lorz.
-Sí, pero Lorz no se entera de nada, ¿verdad Lorz?
-¿Qué?
Pd. Tardaron casi media hora en contarme de qué se reían.
10 enero 2007
Estrella invitada XII: Ternin
Jo.
Con lo que me costó engañar a los demás, y ahora me salen voluntarios.
Pd: Si hay un degenerao más al que le apetezca ahorrarme trabajo que se diriga a lorzagirl@gmail.com.
----------------
Aquí estoy henchido de placer e intentando ganarme el honor de ser la estrella invitada del blog de Lorzagirl.
Bueno ¿y de qué hablo? Porque algo tendré de decir, digo yo. ¿Quizás alguna anécdota humillante? No, de esas ya hay muchas por aquí. Como mi blog va de tebeos y esas cosas que pervierten la mente, hablaré de algo igual de morboso a la par que misterioso: las identidades secretas.
Es el alter ego, el personaje inventado de todos los blogueros. La verdad es que tener un nick como, yo que sé, Antonio Jesús... pues no mola. Sobre todo pudiéndote apodar Doctor Gótico o Dj Devoltura. Yo soy Ternin (qué tal está, yo encantado de conocerle), mi novia se llama Elara y lo que voy a contar es un testimonio estremecedor a la vez que verídico.
Yorkshire (otra identidad secreta) llama por teléfono a mi casa para quedar conmigo pensado que yo ya vivo con mi futura mujer (Elara).
Ring, ring, ring
-Diga.
-Hola, Elara. Soy Yorkshire ¿está Ternin?
-...
Fundido en negro.
La Terninmamá, la persona que cogió el teléfono, se quedó con las patas colgando y la prueba evidente de que su hijo está metido en movidas muy raras...
Pues nada más, con este trocito de verdad de la buena, me despido no sin antes soltar la moraleja cual final de capítulo de los
Masters del Universo: ¡Cuidad vuestras identidades secretas, chavales!
08 enero 2007
La venganza de los Reyes Majos
-¡Siiiiiiiií!
-Es taaaaan bonito...
-¿Puedo tocarlo?
-Claro, toca.
-Oh, ¡que suave es!
-Sí, me encantan los pelitos que tiene.
-Y el color.
-Además es dócil, se deja hacer de todo.
...
Queridos Reyes Majos: ¿tan difícil habría sido regalarle a la abuela un hámster?
04 enero 2007
Carta a los Reyes
Este año he sido muy...
Este año he sido bu...
Este año he sido fiel a mí misma.
El año pasado me pedí a Johnny Depp y me cayó una bufanda.
Espero que después de la conversación que he mantenido con Melchor (a quien deseo un pronto restablecimiento) ese lamentable error no volverá a producirse.
Con cariño,
Lorz.
03 enero 2007
Ya vienen los Reyes Majos...
-¡Sí, claro! Le haré un bonito paquete. Me encantan los paquetes, ¿sabe? Y además se me dan fenomenal. Soy la que mejor se ocupa de los paquetes de todo el supermercado, tanto que puedo asegurarle desde ya que una vez que acabe con su paquete usted quedará enteramente satisfecho.
-Gracias.
Jo.
Malditos mente-limpia.
02 enero 2007
Propósitos de año nuevo
Propósitos para el 2006
|
Propósitos para el 2007
|
Perder peso
|
Recuperar mis bufas
|
Salir más
|
Ver a mi familia
|
Conseguir otro trabajo
|
Dejar uno de los trabajos
|
Dormir ocho horas
todas las noches |
Dormir todas las noches
|
No apalancarme en el sofá
|
No apalancarme
en el sofá de Be |
Comer sano
|
Comer
|
Hacer amigos
|
Hacer amigos normales
|
29 diciembre 2006
Resumen de lo publicado
Aprendí a sobrevivir en circunstancias adversas:
Diario de Pitágoras 1
Diario de Pitágoras 2
Diario de Pitágoras 3
Diario de Pitágoras 4
Diario de Pitágoras 5
Diario de Pitágoras 6
Diario de Pitágoras 7
Estuve a punto de casarme, pero me plantaron ante el altar.
Construí mi propia espada láser.
Hice un exámen chungo.
Me fui de vacaciones al extranjero:
Crónicas parisinas 1
Crónicas parisinas 2
Crónicas parisinas 3
Crónicas parisinas 4
Crónicas parisinas 5
Crónicas parisinas 6
Crónicas parisinas 7
Crónicas parisinas, epílogo
Experimenté ciertas incidencias técnicas:
ADSL 1
ADSL 2
ADSL 3
Y recibí visitantes ilustres:
Eme A
Fray Albertus
Hermano Pequeño
Novio
Lorzapadre
Lorzamadre y el motivo de la mamada
Sark
Anómalo
Lorzamadre y las obras
Latita
En el 2007, más.
Feliz año a todos.
28 diciembre 2006
Comunicado
Hacía mucho tiempo que no me sentía a gusto conmigo.
Que me sentía encerrada.
Que no sabía qué hacer.
Sabía cual era la solución, pero no me atrevía a dar el paso.
Por suerte he contado con el apoyo de la gente que me quería.
De mi familia, que siempre ha sospechado lo que sentía.
De mis amigos: de 3,14, por ser un ejemplo, de Florecilla, por ser Florecilla, y los demás, cada uno a su manera.
De mis, eh, recientes adquisiciones, sobre todo Eme A, que me demostró que a veces estas cosas pueden salir bien (él mismo es una prueba viviente).
Y del equipo de Cirugía Transgenérica del Mulan Memorial Center, cuyos especialistas se han esforzado hasta el límite por hacer realidad mi sueño.
Gracias a todos ellos ahora soy una persona nueva, que se siente a gusto con su nuevo cuerpo.
27 diciembre 2006
Juguetes
-Ah, bien. De momento estamos tranquilos pero esperamos una tarde movidita.
-Ya, me imagino.
-Nunca te había visto. ¿Habías estado antes en el pasillo de juguetes?
-Sí, varias veces.
-¿Y te gusta?
-Tanto como la prisión vietnamita en la que fui torturada hasta la muerte.
-¿Qué...? Ja, ja, que graciosa eres.
-Eso dicen.
-¿Como te llamas?
-Lorz.
-¿Lorz? Es bonito. Te pega.
-...
-¿Alguna vez te han dicho que eres muy simpática?
-Sólo gente que no me conoce.
-Es por tu sonrisa. Tú, eh, novio estará encantado.
-No.
-Me lo imaginaba. Tienes aspecto de haber sufrido mucho por los hombres.
-Sí. Ahora, por ejemplo.
-Eh, no te estarás molestando. Yo soy así, todo esto lo digo sin segundas intenciones.
-Lo sé. Nadie que quisiera ligar conmigo usaría tantos tópicos.
-...
-...
-Eh, bueno, Lorz, tengo que irme. Lejos. Muy lejos. No creo que vuelva.
Jo.
Me pregunto qué habré hecho mal.
25 diciembre 2006
25 diciembre
Peladillas.
Villancicos.
Papel de colores.
Luces en la calle.
Turrón de chocolate.
Vestirse de fiesta para cenar.
Cositas que brillan y parpadean.
...
La verdad es que, si dejamos aparte lo de estar con la familia, la navidad no está tan mal.
Me van a llover collejas, lo presiento.
22 diciembre 2006
Clases particulares
-... al campo, las dos semanas...
-... tengo un vestido que...
-... cine, hace mucho que no...
-¿Me está escuchando alguien?
-... hacen un pan de pueblo...
-... con pantalones no es lo mismo...
-... la de los pingüinos esa...
-¡¡¡EJEM, EJEM!!!
-Eh, la profe tiene tos...
-No me extraña: va siempre sin bufanda.
-¿Quieres un caramelo, guapa?
Vale. Ya lo capto. Me rindo.
Feliz navidad a todos.
19 diciembre 2006
La fiebre de las compras
-Es que ahora mismo no puedo prescindir de ninguna chica.
-Por favor. Estamos desbordados. Todos los Baby Poo se han puesto a hacer lo que mejor saben a la vez. Hordas de niños disfrazados de Batman han profanado a un Ken. Hay pelusa de relleno de Lunni por todas partes. Y en el pasillo de ultracongelados hay dos señoras luchando a muerte por el último triciclo rosa...
18 diciembre 2006
Navidad VIII
En las familias normales se cuentan las de los demás, avergonzando al protagonista, que se va poniendo colorado progresivamente.
En mi familia cada uno cuenta las suyas, avergonzando a los demás, que se ponen colorados progresivamente mientras se plantean cambiarse de apellido.
Como ejemplo de tan bonita costumbre, he pedido a Latita que escriba una anécdota humillante de SU infancia.
Que la disfruten.
Me pide mi Lorzasobri (pedorra vengativa) que escriba un poni.
Es más, hasta me concreta de cual de mis múltiples ponis quiere que hable.
Es lo que tiene la familiaridad y el haber compartido muchas cenas navideñas, que tus miserias se vuelven obscenamente públicas.
En fin, aunque me duele adentrarme en este trauma infantil complaceré a Lorz básicamente por un tema de sintonía con la temporada navideña que nos acosa.
Corrían los años 60 cuando yo era una niña de ojos grandes y claros que comenzaba a ver las primeras emisiones de televisión en blanco y negro. Debió ser en alguna de ellas cuando descubrí la existencia de un artilugio navideño de nombre rimbombante y pelín ordinario para mi gusto y de apariencia un tanto turbadora.
Era una especie de caja cilíndrica con una cubierta por la parte superior de un extraño material parduzco y avejentado que tenía insertado en su parte central un palo de tamaño no despreciable que colgaba sin caerse del agujero como por arte de birlibirloque.
Hasta ahí, vaya, ni fu ni fa. Pero resultó que aquella cosa por gracia de una hábil y ensayada manipulación emitía unos sonidos que a mí, sencillamente, me fascinaron.
-Mamá, quiero una zambomba.
-¿Una zambomba? ¿Para qué? -he decir en justo desagravio de mi madre que a pesar de la preguntita no tiene un pelo de tonta.
-Pues para darle con la manita al palito, como las de la tele.
-Anda niña, ¿tú sabes lo difícil que es eso? Yo una vez tuve una y nunca aprendí a tocarla...
¡¿...?!
-Y a mi qué... Si esas pueden yo también. Y creo que me va a gustar.
-Que no, que son carísimas y no vas a saber tocarla... Mañana te compro una pandereta en Saldos Arias… -jóvenes generaciones sustituir por “en los chinos”.
-¡Joooooooooooo! ¡Que no! ¡Que no quiero una pandereta! ¡Yo quiero una zambomba! Además a las de saldos Arias se les caen las chapitas enseguida...
-Lorzabuelo -le dijo a mi padre en un aparte-, la niña está muy rara... ¡pues no se ha empeñado en que quiere una zambomba! A mí esto me da muy mala espina…
Desde mi inocencia infantil no conseguía yo ni siquiera entrever por qué a mi madre le producía tanta inquietud la cosa, y mucho menos el porqué de tanta resistencia. Algunos años más tarde (bastantes) mi mente coniderablemente más sucia consiguió enlazar alguna idea.
El caso es que pasaron años y años sin que, a pesar de mi insistencia, yo consiguiera ablandar el corazón (y el monedero) de mi madre y sin poder acceder a la posesión del preciado objeto.
Mis ojos se llenaban de deseo y envidia cada vez que veía en los puestos de la Plaza Mayor, el despliegue zambombero y /o era testigo de lo que unas hábiles manos podían extraer del instrumento.
El episodio de la zambomba era tema de conversación en todas las cenas navideñas familiares hasta que una nochebuena de no hace muchos años mi madre me la regaló.
¡No se lo perdonaré nunca!
No sólo me hizo alimentar mi poni durante toda la infancia sino que cuando empezaba a superarlo, me generaba otro aún peor...
Por más que hice la guarrada de escupirme en la mano, por más que ensayé mil y una maneras de desplazar la mano por el palito, frota que te frota...
Primero lento...
Luego rápido, más rápido, más, más, mucho más rápido…
Y todas las combinaciones posibles…
Lento-rápido, lento-lento-rápido, rápido-rápido-lento...
Por más que sudé, jadeé, saqué la lengua (es mi gesto de concentración máxima)...
No conseguí sacar del artilugio más que una especie de gruñido lastimero.
Todos los componentes de mi deslenguada familia estaban allí...
Mi madre me miró, hizo una mueca falsamente amable y sentenció.
-Te lo dije...
Me fui a llorar y no salí hasta el año siguiente...
Eso sí, a solas, cuando nadie me ve… sigo ensayando.
........
Una zambomba es un instrumento rústico musical, de barro cocido o de madera, hueco, abierto por un extremo y cerrado por el otro con una piel muy tirante, que tiene en el centro, bien sujeto, un carrizo a manera de mástil, el cual, frotado de arriba abajo y de abajo arriba con la mano humedecida, produce un sonido fuerte, ronco y monótono.
O eso dice la RAE.
15 diciembre 2006
Navidad VII
Todos los años mi madre nos llevaba al único sitio en mitad de las terroneras en el que no habían plantado olivos, y no porque no quisieran, sino porque aquello tenía tanta pendiente que más que plantarlos había que colgarlos y en fin, los olivos pueden crecer de lado si hace falta, pero boca abajo todavía no he visto ninguno.
El caso es que nosotros nos íbamos allí y arrasábamos con todo: con el musgo, con las piedras, con las ramas, y en general con cualquier cosa que no corriera más que nosotros.
Lo más importante era el árbol. En casa siempre usábamos un árbol de verdad, pero como no se puede tener todo en esta vida no era un abeto, sino un acebuche.
Acebuche; prácticamente idéntico a un abeto.
"Un acebuche es un olivo salvaje", explicaba mi madre; y yo siempre pensaba que habría que preguntarle al acebuche, que lo mismo pensaba que la salvaje era aquella loca que lo sacaba del campo a escardillazo limpio.
El arbolito acababa en una maceta en mitad de nuestro salón, cubierto de espumillón, bolas y figuritas varias, y se quedaba ahí hasta que el gato lo descubría.
Unos cinco minutos, más o menos.
Así empezaba la rutina diaria de sacar bolas abolladas, figuritas mustias y trozos despeluchados de espumillón de los lugares más insospechados, y volverlas a colgar en un acebuche cada día más calvo.
La frase "¿que hace esto aquí?" se hacía de lo más popular (seguida muy de cerca por "yo quería un perro").
Un año mi madre se hartó y decidió pasar del acebuche y sustituirlo por ramas de un árbol que crece por allí y que se parece mucho a un acebo pero no lo es, porque todo el mundo sabe que en realidad los acebos sólo existen en las películas.
El no-acebo tiene unas ojitas muy pequeñas y rodeadas de espinitas más pequeñas aún que se clavan y enganchan y arañan y cuando consigues librarte de ellas se te hincha la piel y desearías no haber nacido, o al menos no haber visto un jodío no-acebo en tu vida.
Miralo, que cara de bueno pone.La odisea de arrancar, transportar y trasplantar el mierdimatojo era como un documental de National Geographic pero sin planos de puestas de sol, pero lo peor era adornarlo, no sólo por los pinchazos, sino también por la imagen que daba el espumillón atravesado de espinas, las bolas arañadas, y las figuritas abrazadas unas a otras y gritando "no quiero morir, no quiero morir".
Mi madre miraba el no-acebo y decía "creo que este año no voy a poner las luces, no vaya a ser que una de las espinas atraviese el cable...". No acababa la frase, pero yo sabía que lo que estaba pensando era "y lo único que le falta a esto es que además dé calambre".
Total, que con gran riesgo para nuestra integridad física y mental decorábamos el árbol de navidad, y nos quedábamos mirando al gato como desafiándole a que se atreviera a tocar las bolas.
Y el muy jodío se atrevía.
Yo no sé si es que no le afectaba o que le iba el rollo de la mutilación y el dolor, pero el bicho seguía esparramando espumillón, bolas y figuritas por toda la casa, y en una ocasión incluso consiguió volcar la maceta y esparcir no-acebo por todo el salón.
Para el año siguiente mi madre decidió volver a usar el acebuche.
Pobrecillo, que culpa tendría.
13 diciembre 2006
Navidad VI
Antes el mundo se paralizaba para oir el sorteo de la lotería.
Los niños pedían el aguinaldo.
Papá Noel era una cosa de extranjeros.
Los abuelos perdían a sus nietos.
En la tele ponían películas ñoñas...
Hoy en cambio no se respeta la navidad, y todo lo que vemos es violencia en las películas y sexo en televisión.
¿Dónde están los valores tradicionales en los que solíamos confiar?
¿Eh?
Pues en mi casa, porque mi familia sí cree en los valores tradicionales.
Por eso, cuando llega la Navidad, no se dedica a cantar moñadas como Noche de Paz, o la cosa esa de la burra que va a Belén repartiendo chocolate, que digo yo que en Belén el chocolate lo repartirán los camel...
Ups.
Pues eso. Que lo que canta mi familia en Navidad son los villancicos de toda la vida de mi pueblo, a saber:
se pusieron a peer
Cagajambre pego un peo
y tiró media pared
su mujer pegó un follón
y trepó medio escalón
Pajú, pajú, pajú
Chirrín, chirrín, chirrín
Si alguien conoce un villancico más, ejem, tradicional que este le regalo una piruleta.
Para que se consuele.
No acumulable a otras ofertas.
Hasta fin de existencias.
Pd: Yo me he criado oyendo esto y no me ha quedado ninguna secuela. Jiji. Pedo. Jijiji.
10 diciembre 2006
Vamos al cine!
Y las conseguimos, sí, pero entonces Sark no aparecía por ninguna parte, ni cogía el teléfono, ni decían nada por la tele de que un genio del mal en mallas hubiera secuestrado un autobús, así que esperamos y esperamos y esperamos bajo la lluvia y el frío y el resquemor creciente...
Seguíamos bajo la lluvia y el frío cuando Sark llamó.
-¡Es que esta ciudad está mal hecha!
-¿Te has perdido?
-¡No me he perdido! ¡Es el resto del mundo el que no sabe dónde está!
-...
-No me espereis.

Le dejamos la entrada de Sark al taquillero ("Va a venir un chico... ¿amigo nuestro? No, no. Le compramos la entrada por una apuesta. Sí. Eso. Se la dejamos aquí. Es azul y pixelado, imposible confundirse. Gracias") y entramos.
La peli ya había empezado.
Jo.
Y nuestros asientos estaban al fondo.
Jo.
Y estaban ocupados.
Requetejó.
Sheena, que encabezaba la expedición, intentó solucionarlo.
-Perdonad, jiji, es que estais en nuestros asientos.
-No.
-Sí, mira la entrada... Son nuestros asientos.
-Ah, sí.
-Pues eso, que si os quitais para que nos podamos sentar.
-No.
-¿Qué?
-Que no nos movemos.
-¿QUÉ? ¡Si son nuestros asientos!
-Pues no haber llegado tarde.
Vosotros no conoceis a Sheena, claro.
Es una chica pequeñita y adorable, como una muñeca.
Da la impresión de que si aprietas mucho se rompe, y eso es más o menos lo que debían estar pensando los usurpasientos.
Error.
En menos de un segundo Sheena se transformó en SuperSheena.

Hacía rato que yo me había dado la vuelta y estaba viendo la peli de pie en mitad del pasillo, pero noté que algo pasaba porque empecé a oir cosas como "vas a mear sangre el resto de tu vida" y "volcán invertido". Por si acaso, yo seguí mirando la pantalla.
Entonces llegó el acomodador.
-Venga, estais ocupando los asientos de estos chicos, ¿qué tal si os quitais y...?
-¡¡¡Y UNA MIERDAAA!!!
A estas alturas el resto del público se estaba alborotando.
Y no entiendo por qué, si la peli estaba en un idioma raro y no se iban a enterar de todas formas, y además los 10 primeros minutos son un poco rollo, y lo que importa es que el final el asesino es Jack el Forastero.
Total, que el acomodador nos dijo que esperáramos fuera mientras trataba de solucionarlo, y nos salimos.
Otra vez los cuatro bajo la lluvia y el frío y el resquemor creciente...
En realidad estábamos en el vestíbulo del cine, así que lluvia y frío no, pero resquemor creciente sí que había en abundantes proporciones.
Y Sark sin aparecer.
Y la película ya por la mitad.
Y los cuatro nos miramos y nos dimos cuenta de que todos estábamos pensando lo mismo...
"Esto lo tengo que contar en el blog"
Que panda de enfermos, oyes.
08 diciembre 2006
Diplomacia
El único y último, o al menos eso espero.
Museo, 10:35 de la mañana
-Ahora quiero que os fijeis con mucha atención en este cuadro, a ver quién encuentra una marip...
-¿Lorz?
-Anda, hola...
-¿Qué haces aquí?
-Pues les enseño el museo a mis alumnas. Saludad, chicas.
-¡¡¡Holaaaa!!!
-Ah, eso. Sí, ya me dijeron que ahora eres acompañante.
-No soy acompañante, soy profesora.
-Venga ya, si suspendiste el exámen.
-Jijiji, sí, suspendí la oposición, pero esto es otra cosa...
-¿Sí? ¿Para esto contratan a cualquiera?
-...
-Bueno, Lorz, me alegro de verte. Estás, um, bien.
-Gracias. Creo.
-Adiós.
-Sí, adiós...
-Profe, ¿seguimos?
-Sí. A ver. ¿Por dónde iba? Ah, sí. Ahora quiero que os fijeis con mucha atención en este cuadro, a ver quién encuentra mi autoestima.
Jo.
Aludidos: lorzagirl@gmail.com
06 diciembre 2006
Estrella invitada XI: Latita
Asunto: Estrella invitada
Lorz, eres una pedorra.
Eres capaz de invitar a cualquiera antes que a tu tía.
Pues que te la pique un pollo: he decidido escribir de todas maneras.
Ahí va.
Estaba yo esta mañana (como casi todas) en mi puesto de trabajo cuando, ante el tedio sublime que me produce y teniendo en cuenta que mi máxima aspiración profesional en estos momentos es que despidan con una, a ser posible, jugosa indemnización, me acordé de que hacía mucho tiempo que no entraba en el blog de mi Lorzasobri...
-Voy a darme un garbeito visual a ver que dice la niña.
Y yo, que soy casi experta en libros de autoayuda, que creo en el amor cósmico (y en el otro también, cuanto más físico mejor) en la energía positiva, en la sanación de las emociones, en los chakras y en el trasnochado pero aún válido “haz el amor y no la guerra”... Me he visto invadida sin poder remediarlo por el peor de los pecados capitales: la envidia.
¿Cómo es que mi niña no me ha invitado nunca a escribir en su blog? La muy...
Vale, ya sé que soy una tía un poco desnaturalizada, que se me olvidan los cumpleaños y, si no fuera porque me dan un día libre, hasta la navidad... pero en mi pobre y cansando corazón albergo sentimientos como toda personita humana y profeso a Lorzasobri un profundo y sincero cariño desde los tiempos, demasiado lejanos para mi gusto, en los que le gustaba internarse en mi habitación de universitaria y descolocarme los mil y un cacharros que por allí había.
¡Cómo hablaba la joia con un añito, qué daba hasta un poco de miedo oírla!
¡Con lo pequeñita (también de tamaño) qué era y la soltura lingüística que se gastaba!
Y aquellos ojos azules, admiración de propios y extraños... y aquellos piececillos titubeantes... y ¡cómo me quería!
En fin.
No voy a seguir en esta línea que para mí que esto de la nostalgia y la pena envejecen y no esta una para asumir este tipo de riesgos...
Total que, acudiendo a mi bagaje formativo humanista y corriendo en pos de mi propia excelencia (que una es muy bien mandada y para algo me he gastado una pasta en cursos de crecimiento personal) He aplicado el art. 386, apartado 386.1.4 del Manual Cómo ser una buena persona (y mejor pariente) y decido pasar a la acción y no regocijarme con el dolor que el ninguneo del que soy víctima me provoca.
Así que, querida Lorzasobri, te regalo estas líneas por si tienes a bien compartirlas con tus asiduos y, por lo que he visto, cada vez más numerosos lectores.
Te recuerdo sin ánimo de chantajear, ya que mi código ético me lo impide, que mis increíbles dotes interpretativas algún día darán sus frutos y pasearé por la Alfombra Roja de algún cine o teatro camino de recoger algún Oscar, Goya, Concha o Fotogramas (qué tampoco estamos para hacer ascos) y que ese día me gustará estar acompañada de los míos... aunque puede que no me lleguen las invitaciones para todos.
De Lorzagirl a Latita
Asunto: Estrella invitada
Tita, esto es una moñada.
No puedo publicarlo: algún diabético podría leerlo y morir.
De Latita a Lorzagirl
Asunto: Estrella invitada
Si lo prefieres puedo contar alguna anécdota humillante de tu infancia.
Jo.
Maldita sierpe retorcida...
