21 febrero 2006

Diario de Pitágoras, día 1

Mis padres se han ido de vacaciones por primera vez en ni se sabe el tiempo.
Estaban muy contentos, aunque no tengo muy claro si era por el viaje en sí o porque nos perdían de vista una semana. No sé, esa manera de sonreir que tenían cada vez que decían "ya no nos vemos hasta el lunes"... Luego, cuando encontré mi pasaporte a trocitos no parecían nada sorprendidos. Y eso de que la legislación internacional no permite que las familias viajen al extranjero juntas no me lo acabo de creer.
Aparte de eso, la principal preocupación de mi madre era que nos acordáramos de cambiarle la arena al gato. De darle de comer no ha dicho nada, así que antes de meter la pata mejor nos abstenemos.
Mi padre, como siempre, insistía en la comida. Que he comprado carne. Que hay patatas. Que hay que ir a por leche, que queda poca. Es normal que se preocupe, a fin de cuentas Hermano Pequeño todavía tiene veinte añitos.
Total, que después de expresar reiteradamente su desconfianza en nuestra capacidad personal, hicieron las maletas y huye... digoooo, se fueron.
Bien, yo, personalmente, podría sobrevivir toda la semana a base de madalenas, pero como el niño (Hermano Pequeño) está en edad de crecer, he decidido que tiene que alimentarse debidamente aunque no esté madre.
Para hoy voy a hacer macarrones.
Un puñaito para mí.
Un puñaito para Hermano Mediano, que siempre dice que no viene a comer pero al final aparece.
Dos puñaitos, mejor.
Un puñaito para Hermano Pequeño.
Otro puñaito por si Russell Crowe descubre que soy el amor de su vida y decide venir por sorpresa a pedirme que me fugue con él.
Otro puñaito por si alguien repite.
Otro porque seguro que se me achicharra la capa de arriba y hay que quitarla.
Otro para la de abajo.
Que leches, el paquete entero...

-Plof-

Cuando los macarrones empezaron a pujarse y a rebasar la perola sembrando un mar de pasta por toda la cocina empecé a sospechar que me había pasado.
Yo no sabía que eso podía llegar a crecer tanto.

Bueno, así tenemos para varios días.


Continuará...

6 comentarios:

Scarlett Witch dijo...

Lo mismo eran macarrones mutantes...

Para no tener problemas, dieta mediterránea, pasta o arroz tres delicias al mediodía y bocata de jamon para cenar. Para incluir pescado en la dieta, se puede sustituir el jamon por atún con pimientos o sardinas en tomate.

Y lo de las madalenas es una idea que no deberias desechar.

gianis dijo...

menú aconsejado para toda la semana: pan bimbo y sobrasada para untar. es repugnante pero si russell crowe se lo come, puedes creer que es el amor de tu vida

Errol Flyn dijo...

Recuerdo cuando mis padres se fueron de vacaciones y me dejaron solo sin un misero trozo de pan duro en la nevera y sin un duro.

Solución: invitame a mis amigos a una fiesta y les dije que trajesen comida y cosas para picar.

Me quede con la comida y después les eche.

Errol Flyn dijo...

Quería decir "invité", no "invitame".
Solo por si a caso.

jimmy patterson dijo...

secundo la idea de gianis, aunque puedes variar el menú incluyendo además de sobrasada nocilla, fiambres (que los venden en sobres cortaditos), chocolate, y en general cualquier cosa que no chorree al ponerla entre dos panes

lorzagirl dijo...

Gracias a todos por vuestro interés, pero gracias a años de dieta incontrolada ahora tengo una reserva de grasas a la altura de las caderas que me permitirá sobrevivir a estos dramáticos días :p