Como el fin de semana pasado fui a ver Encantada y el próximo iré a ver el musical de La bella y la bestia he pensado que este fin de semana podía hacer algo realmente cultural para compensar.
La primera opción que me planteé fue el Museo del Prado, pero hace un par de semanas estuve con Eme A viendo la exposición sobre el siglo XIX y me llevé una decepción terrible.
Jo.
He estado estudiando arte desde hace 12 años, y en todos los libros que he leído los cuadros eran pequeñitos, pequeñitos... como media página o así. Y de pronto llego y resulta que algunos ocupan hasta una pared entera, es que no hay derecho a que te engañen de así, jo, que manera de jugar con mi percepción espacial.
Además en el resto de las salas hay pintadas muchas señoritas ligeras de ropa, y como últimamente estoy engordando me hacen sentir violenta, porque estoy segura de que aunque me ponga igual de tocina que ellas no me va a sentar igual de bien.
Mi segunda elección era La Casa Encendida, porque está cerca de casa de mi abuela y así después voy y me hace tortitas de masa para merendar, pero actualmente tiene una exposición sobre Warhol y la verdad es que desde que vi una exposición en el que el plato fuerte eran fotos de la sombra de la nariz de Warhol le he perdido todo el respeto.
Ya a la desesperada pensé en ir a la exposición del Canal. El problema es que me da miedo ir, porque si está el mismo segurata del año pasado y se acuerda de mi cara me la parte seguro.
Así que al final he pensado en pasar de los eventos culturales serios e irme al Expocómic, que además tiene lo mejor de las tres opciones anteriores:
Hay señoritas ligeritas de ropa, está cerca de casa de mi abuela, y si alguno de los calvos a los que hice foto el año pasado reconoce mi cara me la parte seguro.
29 noviembre 2007
26 noviembre 2007
Encantada
Cuando era pequeña iba al cine a ver películas de dibujos con mis hermanos.
Ahora, por supuesto, somos personas maduras y responsables, así que Hermano Mediano no ve películas de dibujos, yo voy con ZaraJota™, y Hermano Pequeño, eh... va con mi madre.
Este fin de semana he ido a ver Encantada, que no es que sea una película de dibujos pero da lo mismo. La verdad es que iba un poco asustada, porque la última película infantil que vi en el cine me traumatizó mucho (la frase "primero perdió el apetito, después la esperanza y finalmente la cordura" aún resuena en mis pesadillas) y porque las películas de hoy en día no son como las de antes (y esta frase prueba definitivamente que he madurado).
La verdad es que me lo pasé en grande y no yo sola: el público en el cine hacía ahs y ohs y se reía y aplaudió en algunos números y al final, exactamente igual que en la que es sin duda la mejor comedia del año pasado, 300.
Lo malo es que echaba mucho de menos a mis hermanitos; me hubiera gustado que estuvieran allí y me daba como cosita cada vez que veía algo que podría hacerles gracia.
Por eso lo primero que hice en cuanto se encendieron las luces del cine fue encender el teléfono y llamar a Hermano Pequeño.
-Hermano Pequeño -le berreé en cuanto me contestó-, ¡acabo de ver Encantada!
-¿Has visto esa mierda carente de originalidad, inteligencia y talento?
Eh... ¿no?
Ahora, por supuesto, somos personas maduras y responsables, así que Hermano Mediano no ve películas de dibujos, yo voy con ZaraJota™, y Hermano Pequeño, eh... va con mi madre.
Este fin de semana he ido a ver Encantada, que no es que sea una película de dibujos pero da lo mismo. La verdad es que iba un poco asustada, porque la última película infantil que vi en el cine me traumatizó mucho (la frase "primero perdió el apetito, después la esperanza y finalmente la cordura" aún resuena en mis pesadillas) y porque las películas de hoy en día no son como las de antes (y esta frase prueba definitivamente que he madurado).
La verdad es que me lo pasé en grande y no yo sola: el público en el cine hacía ahs y ohs y se reía y aplaudió en algunos números y al final, exactamente igual que en la que es sin duda la mejor comedia del año pasado, 300.
Lo malo es que echaba mucho de menos a mis hermanitos; me hubiera gustado que estuvieran allí y me daba como cosita cada vez que veía algo que podría hacerles gracia.
Por eso lo primero que hice en cuanto se encendieron las luces del cine fue encender el teléfono y llamar a Hermano Pequeño.
-Hermano Pequeño -le berreé en cuanto me contestó-, ¡acabo de ver Encantada!
-¿Has visto esa mierda carente de originalidad, inteligencia y talento?
Eh... ¿no?
23 noviembre 2007
Agua cortada
Ayer me levanté, desayuné, fregué los platos del desayuno, me duché y puse la lavadora.
Alrededor de la una bajé a la compra, y cuando volví a casa me di cuenta de que en el portal había un cartel nuevo:
"Se informa a todos los vecinos que debido a las obras el suministro de agua permanecerá cortado el día 22 de noviembre de 9 a 17 horas. "
Nada más leerlo a mi actividad neuronal le dio un colapso, y me quedé mirando el cartel con la boca abierta, para ventilar la zona, supongo.
Me debí quedar así, con la bolsa de la compra en una mano y la llave en la otra y la boca abierta y mirando fijamente el cartel un rato, porque el final el portero me vio y vino a rescatarme.
-Es que hemos tenido que cortar el agua para reparar la tubería -me dijo.
-Pe-pero... ¿El día 22 de noviembre cuándo es?
Yo me había propuesto ganarme el respeto del portero, pero creo que después de una pregunta como esa ya no lo conseguiré nunca.
-Es hoy.
-Si he puesto la lavadora y me he duchado y todo... ¡Todavía tengo el pelo húmedo!
-Es imposible: los fontaneros han cortado las llaves de paso.
Bien, entonces...
¿con qué me he lavado yo?
Gracias Hermano Pequeño.
Alrededor de la una bajé a la compra, y cuando volví a casa me di cuenta de que en el portal había un cartel nuevo:
"Se informa a todos los vecinos que debido a las obras el suministro de agua permanecerá cortado el día 22 de noviembre de 9 a 17 horas. "
Nada más leerlo a mi actividad neuronal le dio un colapso, y me quedé mirando el cartel con la boca abierta, para ventilar la zona, supongo.
Me debí quedar así, con la bolsa de la compra en una mano y la llave en la otra y la boca abierta y mirando fijamente el cartel un rato, porque el final el portero me vio y vino a rescatarme.
-Es que hemos tenido que cortar el agua para reparar la tubería -me dijo.
-Pe-pero... ¿El día 22 de noviembre cuándo es?
Yo me había propuesto ganarme el respeto del portero, pero creo que después de una pregunta como esa ya no lo conseguiré nunca.
-Es hoy.
-Si he puesto la lavadora y me he duchado y todo... ¡Todavía tengo el pelo húmedo!
-Es imposible: los fontaneros han cortado las llaves de paso.
Bien, entonces...
¿con qué me he lavado yo?
Gracias Hermano Pequeño.
21 noviembre 2007
El fin de los spoilers está cerca
Gracias a todos los que me han enviado correos avisando, porque últimamente estoy en el guindo y si no llega a ser por el mogollón de mails ni me entero.
La editorial Salamandra, que publica los libros de Harry Potter en España, ha anunciado que el último libro de la saga saldrá a la venta en castellano y resto de idiomas patrios el 21 de febrero de 2008 a las 18:30.
Jo.
Ya era hora.
Desde que lo sacaron en inglés hasta ahora lo he pasado fatal, porque yo me lo he leído pero mucha gente de mi alrededor no, y cada vez que intentaba decir algo se ponían a agitar los brazos y a gritar "¡SPOILER!¡SPOILER!", jo, que ya no podía ni hablar del tiempo sin que pensaran que les estaba desvelando partes trascendentales de la trama.
Además no me parece justo porque la gente que lo lea ahora tiene más información que la que tuve yo, porque cuando lo leí Dumbledore todavía no era gay, y ahora sí, y eso cambia bastante las cosas.
Bueno, al menos cambia bastante la profundidad del concepto "amigo de Dumbledore".
Me pregunto como decidiría J. K. Rowling una cuestión como esta. Supongo que se levantó una mañana y pensó, "um, hace al menos dos días que ninguna asociación religiosa condena mis libros... jijiji, pues ahora digo que Dumbledore es gay, ya verás que risa".
Por lo menos no ha escogido a Snape, porque entonces me habría hundido las fantas...
Um....
Estooooo...
Que bien que queden sólo tres meses, ¿no?
La editorial Salamandra, que publica los libros de Harry Potter en España, ha anunciado que el último libro de la saga saldrá a la venta en castellano y resto de idiomas patrios el 21 de febrero de 2008 a las 18:30.
Jo.
Ya era hora.
Desde que lo sacaron en inglés hasta ahora lo he pasado fatal, porque yo me lo he leído pero mucha gente de mi alrededor no, y cada vez que intentaba decir algo se ponían a agitar los brazos y a gritar "¡SPOILER!¡SPOILER!", jo, que ya no podía ni hablar del tiempo sin que pensaran que les estaba desvelando partes trascendentales de la trama.
Además no me parece justo porque la gente que lo lea ahora tiene más información que la que tuve yo, porque cuando lo leí Dumbledore todavía no era gay, y ahora sí, y eso cambia bastante las cosas.
Bueno, al menos cambia bastante la profundidad del concepto "amigo de Dumbledore".
Me pregunto como decidiría J. K. Rowling una cuestión como esta. Supongo que se levantó una mañana y pensó, "um, hace al menos dos días que ninguna asociación religiosa condena mis libros... jijiji, pues ahora digo que Dumbledore es gay, ya verás que risa".
Por lo menos no ha escogido a Snape, porque entonces me habría hundido las fantas...
Um....
Estooooo...
Que bien que queden sólo tres meses, ¿no?
16 noviembre 2007
Contrato
Desde que empecé a trabajar en mi más tierna infancia he tenido todo tipo de contratos, en su mayoría una caca de la vaca Paca.
Estuve en una empresa en la que firmaba el contrato cada día a la entrada y el finiquito cada día a la salida.
Estuve en otra en la que trabajé 15 días y por algún extraño motivo sólo coticé 2.
Trabajé en la universidad por 234 € al mes y sin derecho a paro o baja por enfermedad ("beca" lo llaman).
Trabajé en un programa de televisión. Al parecer los productores habían descubierto que el rendimiento caía bruscamente durante una hora al día: la hora de la comida. Para solucionarlo decidieron que lo mejor era que trabajáramos durante la hora de la comida. En aquel momento me pareció muy mal, pero luego vi lo que le hicieron a los concursantes y creo que fui muy afortunada.
Luego estuve en una empresa en la que cuando llegó el momento de hacerme contrato indefinido me dijeron que mi perfil no se ajustaba al puesto que estaba desempeñando... así que me hicieron otros seis meses de contrato para seguir en el mismo puesto.
También estuve en una empresa en la que te pagaban por minuto hablado. Mis compañeros se quejaban mucho, y no entiendo porqué, yo cobré un dineral.
La verdad es que siempre me ha dado igual que el horario fuera malo, o el sueldo escaso, o las condiciones higiénicas, um... especiales. Lo peor de todos esos contratos es que eran temporales.
Los contratos temporales son un rollo repollo.
Nunca puedes hacer planes a largo plazo, y además siempre estás pensando que si metes la pata te van a echar, y acabas aburriéndote y perdiendo interés.
Yo estaba deseando que en el supermercado me hicieran un contrato de verdad, y después de casi cuatro años por fin lo he conseguido:
¡Me han hecho un contrato indefinido!

Indefinido, como los genitales de Ken.
Ahora ya tengo que hacerla muy gorda para que me echen.
Jiji.
Jijiji.
JIJIJIJI...
¡¡¡POR FIN UN RETO!!!
Estuve en una empresa en la que firmaba el contrato cada día a la entrada y el finiquito cada día a la salida.
Estuve en otra en la que trabajé 15 días y por algún extraño motivo sólo coticé 2.
Trabajé en la universidad por 234 € al mes y sin derecho a paro o baja por enfermedad ("beca" lo llaman).
Trabajé en un programa de televisión. Al parecer los productores habían descubierto que el rendimiento caía bruscamente durante una hora al día: la hora de la comida. Para solucionarlo decidieron que lo mejor era que trabajáramos durante la hora de la comida. En aquel momento me pareció muy mal, pero luego vi lo que le hicieron a los concursantes y creo que fui muy afortunada.
Luego estuve en una empresa en la que cuando llegó el momento de hacerme contrato indefinido me dijeron que mi perfil no se ajustaba al puesto que estaba desempeñando... así que me hicieron otros seis meses de contrato para seguir en el mismo puesto.
También estuve en una empresa en la que te pagaban por minuto hablado. Mis compañeros se quejaban mucho, y no entiendo porqué, yo cobré un dineral.
La verdad es que siempre me ha dado igual que el horario fuera malo, o el sueldo escaso, o las condiciones higiénicas, um... especiales. Lo peor de todos esos contratos es que eran temporales.
Los contratos temporales son un rollo repollo.
Nunca puedes hacer planes a largo plazo, y además siempre estás pensando que si metes la pata te van a echar, y acabas aburriéndote y perdiendo interés.
Yo estaba deseando que en el supermercado me hicieran un contrato de verdad, y después de casi cuatro años por fin lo he conseguido:
¡Me han hecho un contrato indefinido!

Ahora ya tengo que hacerla muy gorda para que me echen.
Jiji.
Jijiji.
JIJIJIJI...
¡¡¡POR FIN UN RETO!!!
14 noviembre 2007
Martes y trece, el terror te llama
Nocon-troles, miformade cantar por-que es to-tal...
-¿Digaa?
-Buenas tardes, quería hablar con Lorzagirl.
-Yo misma.
-Soy tu ginecólogo.-¡¡¡ARG!!!
-Te llamo porque tienes cita mañana a las 11:30, y no voy a poder estar. ¿Te importa que la cambiemos?
-No.
-¿Cuándo te vendría bien?-¿Nunca?
-¿Ocho y media?-¿De la tarde?
-No, de la mañana. ¿Te parece bien?
A veeeeer...
Levantarme a las 6:30 después de haber dormido 5 horas y cruzarme Madrid en cercanías, metro y autobús en hora punta para que un desconocido con las manos frías me explore las partes bajas...
¡¡¡PUES CLARO QUE NO ME PARECE BIEN!!!
Un poco más tarde...
Nocon-troles, miformade cantar por-que es to-tal...
-¿Diga?
-Hola Lorz, soy tu madre.
-¡¡¡ARG!!!!
-Que he pensado que te puedo acompañar al ginecólogo.
-...
-Estupendo, pues me pido el día libre y voy contigo.
Dos pocos más tarde...
Nocon-troles, miformade cantar por-que es to-tal...
-¿Diga?
-Hola Lorz, soy tu padre.-¡¡¡ARG!!!
-Me ha dicho tu madre que vas al ginecólogo.-Bien, ahora que lo sabemos todos no hace falta que cuelgue la pancarta.
-He pensado que para que no tengais que coger el autobús tan temprano os llevo yo.
Muy bien: al próximo que se apunte le cobro entrada.
-¿Digaa?
-Buenas tardes, quería hablar con Lorzagirl.
-Yo misma.
-Soy tu ginecólogo.-¡¡¡ARG!!!
-Te llamo porque tienes cita mañana a las 11:30, y no voy a poder estar. ¿Te importa que la cambiemos?
-No.
-¿Cuándo te vendría bien?-¿Nunca?
-¿Ocho y media?-¿De la tarde?
-No, de la mañana. ¿Te parece bien?
A veeeeer...
Levantarme a las 6:30 después de haber dormido 5 horas y cruzarme Madrid en cercanías, metro y autobús en hora punta para que un desconocido con las manos frías me explore las partes bajas...
¡¡¡PUES CLARO QUE NO ME PARECE BIEN!!!
Un poco más tarde...
Nocon-troles, miformade cantar por-que es to-tal...
-¿Diga?
-Hola Lorz, soy tu madre.
-¡¡¡ARG!!!!
-Que he pensado que te puedo acompañar al ginecólogo.
-...
-Estupendo, pues me pido el día libre y voy contigo.
Dos pocos más tarde...
Nocon-troles, miformade cantar por-que es to-tal...
-¿Diga?
-Hola Lorz, soy tu padre.-¡¡¡ARG!!!
-Me ha dicho tu madre que vas al ginecólogo.-Bien, ahora que lo sabemos todos no hace falta que cuelgue la pancarta.
-He pensado que para que no tengais que coger el autobús tan temprano os llevo yo.
Muy bien: al próximo que se apunte le cobro entrada.
08 noviembre 2007
F*ll*m*s?
Este post tiene muchas palabrotas, así que pido por favor a los menores de 12 años que se tapen los oídos mientras lo leen.
Gracias.
Tow dice que mi barrio es muy peligroso, y debe tener razón porque a mediados de octubre fue tomado por el ejército y todo.
Hace unos días salí de casa a toda prisa porque llegaba tarde al trabajo, y eché a correr en dirección al metro. Bueno, desde luego a mí me parecía que corría mucho, pero la verdad es que como soy paticorta y culigorda por mucho que me esforzara iba a la misma velocidad que el resto de la gente y además parecía un hamster en una rueda.
De pronto un tipo se me puso al lado.
-¿Follamos? -preguntó.
Yo pensé que la cosa no iba conmigo y seguí trotando, pero el tipo insistió.
-¿Follamos?Entonces me di cuenta de que me hablaba a mí, y me pareció superfuerte, jo, así sin flores ni bombones ni un "que guapa estás" de por medio, así que me cabreé.
-Anda y que te jodan -le grité.
Quizá tendría que haber escogido mejor mis palabras y haber dicho "vete al peo" o "a tu madre vas a ir", porque el interfecto ese oyó "jodan" y se lo tomó como un ofrecimiento, así que se animó y cogió carrerilla.
-¿Me la chupas? ¿Te doy por culo? ¿Te como el...
Llegado a este punto era muy tarde, y además me estaba poniendo nerviosa porque no me gusta que me toquen y empezaba a sospechar que el tipo ese quería tocarme, aunque no sabría explicar de dónde salía esa sensación.
No podía correr más, no parecía que hubiera nadie dispuesto a defenderme, y estaba a punto de perder el tren, así que saqué el móvil del bolso, me lo puse delante de la cara y apreté el botón de la cámara:
-Para la denuncia, gilipollas.
El tipo salidorro ese podía haberme quitado el móvil, podía haberme pegado, o al menos podía haberse dado cuenta de que el móvil estaba apagado y de que la cámara apuntaba hacia mí (los nervios del directo).
En lugar de eso se dio la vuelta y salió corriendo.
Jo.
Ahora nunca sabré que era lo que quería comerme.
Pd. No, no me lo expliqueis.
Gracias.
Tow dice que mi barrio es muy peligroso, y debe tener razón porque a mediados de octubre fue tomado por el ejército y todo.
Hace unos días salí de casa a toda prisa porque llegaba tarde al trabajo, y eché a correr en dirección al metro. Bueno, desde luego a mí me parecía que corría mucho, pero la verdad es que como soy paticorta y culigorda por mucho que me esforzara iba a la misma velocidad que el resto de la gente y además parecía un hamster en una rueda.
De pronto un tipo se me puso al lado.
-¿Follamos? -preguntó.
Yo pensé que la cosa no iba conmigo y seguí trotando, pero el tipo insistió.
-¿Follamos?Entonces me di cuenta de que me hablaba a mí, y me pareció superfuerte, jo, así sin flores ni bombones ni un "que guapa estás" de por medio, así que me cabreé.
-Anda y que te jodan -le grité.
Quizá tendría que haber escogido mejor mis palabras y haber dicho "vete al peo" o "a tu madre vas a ir", porque el interfecto ese oyó "jodan" y se lo tomó como un ofrecimiento, así que se animó y cogió carrerilla.
-¿Me la chupas? ¿Te doy por culo? ¿Te como el...
Llegado a este punto era muy tarde, y además me estaba poniendo nerviosa porque no me gusta que me toquen y empezaba a sospechar que el tipo ese quería tocarme, aunque no sabría explicar de dónde salía esa sensación.
No podía correr más, no parecía que hubiera nadie dispuesto a defenderme, y estaba a punto de perder el tren, así que saqué el móvil del bolso, me lo puse delante de la cara y apreté el botón de la cámara:
-Para la denuncia, gilipollas.
El tipo salidorro ese podía haberme quitado el móvil, podía haberme pegado, o al menos podía haberse dado cuenta de que el móvil estaba apagado y de que la cámara apuntaba hacia mí (los nervios del directo).
En lugar de eso se dio la vuelta y salió corriendo.
Jo.
Ahora nunca sabré que era lo que quería comerme.
Pd. No, no me lo expliqueis.
05 noviembre 2007
Mi fin de semana rural
Sí, lo sé, mi saber estar y mi insuperable capacidad de supervivencia me hacen parecer una mujer cosmopolita, pero tengo que admitir que no nací en una glamourosa capital europea, sino aquí:
Y que durante aproximadamente el 50% de mi vida he vivido aquí:
O dos.
Este fin de semana como tenía puente he decidido arrastar a ZaraJota™ conmigo para que conozca mis raíces.
A mi madre le pareció muy buena idea que fuera este fin de semana concreto.
-Este fin de semana están tus reprimos Atractiva, Guapo y Buenapersona, así los conoce también -me dijo.
Como soy peatona de nacimiento y masoquista por afición me empeñé en ir hasta Córdoba en autobús.
Las cosas empezaron mal porque nos levantamos un poco tarde y no nos dio tiempo a desayunar.
-No importa -le dije a ZaraJota™-, el autobús hace una parada a medio camino, ya tomaremos algo.
Llegamos al autobús con el tiempo justo, nos sentamos, el reloj dio la hora en la que teníamos que arrancar y aquello no arrancaba porque nuestro busero estaba hablando con el busero de al lado.
-Es que todos los días lo mismo: llegan a la hora que les da la gana, y como no les esperes montan el número. Pues a mí me da igual que vaya el autobús vacío: si a y cinco no han venido, yo me voy.A y cinco, efectivamente, nos fuimos, con el autobús casi vacío y el busero cabreado.
Poco después llamó mi madre.
-¿Habeis salido ya?-Sí, vamos de camino.
-Ah, bueno. Oye, que tu primo Buenapersona se va ya.
-¡...!
-Bueno, luego te lo explico.No puedo decir mucho del viaje porque me lo pasé, eh... meditando hasta Despeñaperros, pero llegado a ese punto me desperté con ganas de ir al baño.
No importa, me dije, el autobús siempre para después de pasar Despeñaperros.
El autobús no paró.
Siguió y siguió y siguió hasta Andújar, y una vez allí, por fin, se detuvo.
Con lágrimas de felicidad me acerqué al busero para preguntarle si podía bajar para ir al baño y comer algo.
-De eso nada -dijo el busero, que debía seguir, estoooo.... tenso-, en cuanto se bajen los que se tengan que bajar nosotros seguimos.Jooooooooo...
Era la una, no habíamos desayunado, tenía grandes problemas para controlar mis necesidades micciatorias y aún quedaban, según el horario previsto, dos horas para llegar a Córdoba...
Y entonces va la viajera del asiento de delante, saca un bocadillo del bolso y se lo empieza a comer despacito, despacito...
Me salvó de convertirme en asesina una llamada de mi madre.
-¿Dónde estais?
-En el reino de la desesperación.
-Ah, vale. Oye, que tu primo Guapo se va.-¡...!
-Esta tarde te lo cuento.
A mí me daba la impresión de que esa tarde no iba a llegar nunca y me daba igual, porque yo lo que quería era ir al baño pero ya.
El conductor debía pensar lo mismo. Eso o estaba cabreado todavía y lo pagó con el acelerador, porque llegamos a destino casi una hora antes de los previsto.
En cuanto me bajé del autobús llamé a mi madre.
-Madre, ya estamos aquí.
-Ah, bien. Oye, tu prima Atractiva se ha ido.
Si es que lo hacen a propósito.
Y que durante aproximadamente el 50% de mi vida he vivido aquí:
En una imprecisa mancha marrón.
Así que debajo de todo mi glamour en realidad se esconde una chica de provincias.O dos.
Este fin de semana como tenía puente he decidido arrastar a ZaraJota™ conmigo para que conozca mis raíces.
A mi madre le pareció muy buena idea que fuera este fin de semana concreto.
-Este fin de semana están tus reprimos Atractiva, Guapo y Buenapersona, así los conoce también -me dijo.
Como soy peatona de nacimiento y masoquista por afición me empeñé en ir hasta Córdoba en autobús.
Las cosas empezaron mal porque nos levantamos un poco tarde y no nos dio tiempo a desayunar.
-No importa -le dije a ZaraJota™-, el autobús hace una parada a medio camino, ya tomaremos algo.
Llegamos al autobús con el tiempo justo, nos sentamos, el reloj dio la hora en la que teníamos que arrancar y aquello no arrancaba porque nuestro busero estaba hablando con el busero de al lado.
-Es que todos los días lo mismo: llegan a la hora que les da la gana, y como no les esperes montan el número. Pues a mí me da igual que vaya el autobús vacío: si a y cinco no han venido, yo me voy.A y cinco, efectivamente, nos fuimos, con el autobús casi vacío y el busero cabreado.
Poco después llamó mi madre.
-¿Habeis salido ya?-Sí, vamos de camino.
-Ah, bueno. Oye, que tu primo Buenapersona se va ya.
-¡...!
-Bueno, luego te lo explico.No puedo decir mucho del viaje porque me lo pasé, eh... meditando hasta Despeñaperros, pero llegado a ese punto me desperté con ganas de ir al baño.
No importa, me dije, el autobús siempre para después de pasar Despeñaperros.
El autobús no paró.
Siguió y siguió y siguió hasta Andújar, y una vez allí, por fin, se detuvo.
Con lágrimas de felicidad me acerqué al busero para preguntarle si podía bajar para ir al baño y comer algo.
-De eso nada -dijo el busero, que debía seguir, estoooo.... tenso-, en cuanto se bajen los que se tengan que bajar nosotros seguimos.Jooooooooo...
Era la una, no habíamos desayunado, tenía grandes problemas para controlar mis necesidades micciatorias y aún quedaban, según el horario previsto, dos horas para llegar a Córdoba...
Y entonces va la viajera del asiento de delante, saca un bocadillo del bolso y se lo empieza a comer despacito, despacito...
Me salvó de convertirme en asesina una llamada de mi madre.
-¿Dónde estais?
-En el reino de la desesperación.
-Ah, vale. Oye, que tu primo Guapo se va.-¡...!
-Esta tarde te lo cuento.
A mí me daba la impresión de que esa tarde no iba a llegar nunca y me daba igual, porque yo lo que quería era ir al baño pero ya.
El conductor debía pensar lo mismo. Eso o estaba cabreado todavía y lo pagó con el acelerador, porque llegamos a destino casi una hora antes de los previsto.
En cuanto me bajé del autobús llamé a mi madre.
-Madre, ya estamos aquí.
-Ah, bien. Oye, tu prima Atractiva se ha ido.
Si es que lo hacen a propósito.
31 octubre 2007
Halloween 2007
En episodios anteriores...
Hay momentos en los que hasta la más malvada de las brujas siente el imperioso deseo de pedir una pizza. Precisamente por eso la malvada bruja no tiene teléfono: para evitar tentaciones.
Pero en esa oscura noche y en ese oscuro bosque la bruja malvada se maldecía a sí misma; hacía días que no comía más que sapos y culebras y su estómago empezaba a pedirle algo más tierno, a ser posible un algo rubio y de mejillas sonrosadas. Una princesa, tal vez, la bruja había oído que las princesas, especialmente las que estaban a punto de encontrar a su amor verdadero, eran realmente deliciosas asadas en el jugo de su propio vestido.
Por supuesto la bruja era consciente de que era muy difícil que cualquier cosa rubia y de mejillas sonrosadas, y menos una princesa, apareciera mágicamente en su casa; no, si quería algo de comer iba a tener que buscarlo ella misma.
Hacía años que la malvada bruja no se acercaba a la aldea y no sabía qué ponerse. Mientras miraba su reflejo un tanto oblongo y cabeza abajo en el cucharón se dijo a sí misma que no le vendrían mal unas cuantas verrugas de más, así que decidió que de camino a la aldea tendría que recoger algunos gusarapos para hacerse un ungüento.
La bruja abrió la puerta con la decisión del que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, y se encontró en el umbral a una joven princesa, con sus zapatitos de cristal y todo.
La bruja se arrepintió inmediatamente de no haber deseado que viniera ya cocinada. La joven princesa empezó a contarle una larga historia llena de desdichas que a la bruja no le importaban en lo más mínimo. La malvada bruja la miraba con la boca abierta, sin acabar de creer que un ser humano pudiera llegar a ser tan pesado, y cuando la princesa le preguntó si sería tan amable de ayudarla estaba tan, tan cansada que prometió que haría todo lo que estuviera en su mano, porque pensaba que así por fin la joven princesa se callaría.
Se equivocaba. La joven princesa, al oírla, no cabía en sí de gozo por haber encontrado una persona tan buena, amable y comprensiva, y no paraba de repetirlo una vez, y otra, y otra.
Y otra.
A la bruja se le estaban rizando los pelos de pura irritación, y le hubiera gustado comprobar si la joven princesa era capaz de seguir parloteando metida en el horno con una manzana en la boca, pero había prometido que la ayudaría, y para una bruja la palabra dada es ley.
Bueno, no es que sea ley, pero es una cosa muy importante, y de cualquier forma después de tanto rato mirando cabellos como el sol, ojos como lagos, dientes como perlas y el resto de la parafernalia se le había quitado el apetito.
Los días que siguieron fueron para la malvada bruja una pesadilla. La joven princesa barrió, fregó y restregó cada milímetro de la cabaña, mientras la bruja pensaba que menuda m··rd· de princesa era aquella que tenía tanta experiencia limpiando. Además cantaba y bailaba con los pajarillos, y de vez en cuando se apoyaba en el alfeizar de la ventana a suspirar por su amor verdadero. Si unos días antes le hubieran preguntado a la bruja que qué era un alfeizar hubiera respondido que una enfermedad venérea muy peligrosa, y ahora que había descubierto lo que era en realidad no lo podía disfrutar porque tenía una joven princesa suspirando allí gran parte del día.
Por si sus sufrimientos no fueran ya lo bastante atroces un día apareció en su puerta un apuesto príncipe, sí, con sus mallas y todo. El apuesto príncipe y la joven princesa hablaron durante un rato, y después el príncipe se fue y la princesa corrió inundada en lágrimas a contarle a la bruja que el apuesto príncipe iba a luchar contra un dragón para recuperar su reino, y cuando lo consiguiera volvería a por ella y le pediría que se casara con él, y sería reina, y no haría otra cosa en todo el día que cuidar de los muchos hijos que tendrían, todos ellos rubios y de mejillas sonrosadas, y todos serían felices y comerían perdices.
A la bruja le estaban dando unas arcadas terribles, pero las contuvo porque se dio cuenta de que por fin tenía una forma de cumplir su promesa de ayudarla. Mientras la princesa sollozaba en el alfeizar de la ventana la bruja cogió uno de los tiestos con flores, se acercó a ella y se lo estampó en la nuca una y otra vez, hasta asegurarse de que ya no podría cantar con los pajarillos nunca más.
La bruja sonrió satisfecha: había salvado a la joven princesa de un destino terrible, y además iba a disfrutar de una fabulosa cena.
Y cuando el príncipe volviera... bueno, comprobaría a qué saben esas mallas.
Hay momentos en los que hasta la más malvada de las brujas siente el imperioso deseo de pedir una pizza. Precisamente por eso la malvada bruja no tiene teléfono: para evitar tentaciones.
Pero en esa oscura noche y en ese oscuro bosque la bruja malvada se maldecía a sí misma; hacía días que no comía más que sapos y culebras y su estómago empezaba a pedirle algo más tierno, a ser posible un algo rubio y de mejillas sonrosadas. Una princesa, tal vez, la bruja había oído que las princesas, especialmente las que estaban a punto de encontrar a su amor verdadero, eran realmente deliciosas asadas en el jugo de su propio vestido.
Por supuesto la bruja era consciente de que era muy difícil que cualquier cosa rubia y de mejillas sonrosadas, y menos una princesa, apareciera mágicamente en su casa; no, si quería algo de comer iba a tener que buscarlo ella misma.
Hacía años que la malvada bruja no se acercaba a la aldea y no sabía qué ponerse. Mientras miraba su reflejo un tanto oblongo y cabeza abajo en el cucharón se dijo a sí misma que no le vendrían mal unas cuantas verrugas de más, así que decidió que de camino a la aldea tendría que recoger algunos gusarapos para hacerse un ungüento.
La bruja abrió la puerta con la decisión del que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, y se encontró en el umbral a una joven princesa, con sus zapatitos de cristal y todo.
La bruja se arrepintió inmediatamente de no haber deseado que viniera ya cocinada. La joven princesa empezó a contarle una larga historia llena de desdichas que a la bruja no le importaban en lo más mínimo. La malvada bruja la miraba con la boca abierta, sin acabar de creer que un ser humano pudiera llegar a ser tan pesado, y cuando la princesa le preguntó si sería tan amable de ayudarla estaba tan, tan cansada que prometió que haría todo lo que estuviera en su mano, porque pensaba que así por fin la joven princesa se callaría.
Se equivocaba. La joven princesa, al oírla, no cabía en sí de gozo por haber encontrado una persona tan buena, amable y comprensiva, y no paraba de repetirlo una vez, y otra, y otra.
Y otra.
A la bruja se le estaban rizando los pelos de pura irritación, y le hubiera gustado comprobar si la joven princesa era capaz de seguir parloteando metida en el horno con una manzana en la boca, pero había prometido que la ayudaría, y para una bruja la palabra dada es ley.
Bueno, no es que sea ley, pero es una cosa muy importante, y de cualquier forma después de tanto rato mirando cabellos como el sol, ojos como lagos, dientes como perlas y el resto de la parafernalia se le había quitado el apetito.
Los días que siguieron fueron para la malvada bruja una pesadilla. La joven princesa barrió, fregó y restregó cada milímetro de la cabaña, mientras la bruja pensaba que menuda m··rd· de princesa era aquella que tenía tanta experiencia limpiando. Además cantaba y bailaba con los pajarillos, y de vez en cuando se apoyaba en el alfeizar de la ventana a suspirar por su amor verdadero. Si unos días antes le hubieran preguntado a la bruja que qué era un alfeizar hubiera respondido que una enfermedad venérea muy peligrosa, y ahora que había descubierto lo que era en realidad no lo podía disfrutar porque tenía una joven princesa suspirando allí gran parte del día.
Por si sus sufrimientos no fueran ya lo bastante atroces un día apareció en su puerta un apuesto príncipe, sí, con sus mallas y todo. El apuesto príncipe y la joven princesa hablaron durante un rato, y después el príncipe se fue y la princesa corrió inundada en lágrimas a contarle a la bruja que el apuesto príncipe iba a luchar contra un dragón para recuperar su reino, y cuando lo consiguiera volvería a por ella y le pediría que se casara con él, y sería reina, y no haría otra cosa en todo el día que cuidar de los muchos hijos que tendrían, todos ellos rubios y de mejillas sonrosadas, y todos serían felices y comerían perdices.
A la bruja le estaban dando unas arcadas terribles, pero las contuvo porque se dio cuenta de que por fin tenía una forma de cumplir su promesa de ayudarla. Mientras la princesa sollozaba en el alfeizar de la ventana la bruja cogió uno de los tiestos con flores, se acercó a ella y se lo estampó en la nuca una y otra vez, hasta asegurarse de que ya no podría cantar con los pajarillos nunca más.
La bruja sonrió satisfecha: había salvado a la joven princesa de un destino terrible, y además iba a disfrutar de una fabulosa cena.
Y cuando el príncipe volviera... bueno, comprobaría a qué saben esas mallas.
29 octubre 2007
Mi versión de los hechos
Pues sí, la hermana de ZaraJota™ vino a pasar a Madrid unos días y a mí se me ocurrió la genial idea de presentarle a mis padres, así que preparé una reunión en un lugar neutral en el que si las cosas iban mal me pudiera consolar con chocolate .
Y tercero, ¿sabrá J.K. Rowling que el tal Judas le está plagiando los argumentos?
Como mi familia tiene que llevar la contraria en todo ya habían quedado para esa tarde, así que en vez de quedar para atiborrarnos de chocolate quedamos a comer en mi casa.
El infierno en la tierra, oyes.
Las horas previas al encuentro se notaba una ligera tensión. En mi nevera sólo cabían 14 cervezas, éramos 6 y en toda la casa no había más que 5 vasos, y además, en fin, digamos que no se me da muy bien cocinar para 6 personas.
Ni para 5, ni para 4, ni para 3... Es que las matemáticas nunca han sido lo mío.
Además mi madre no paraba de llamar para preguntarme que a qué hora venía, que si traía algo, que qué se ponía, que si estaba segura de que ella era mi madre y que si no sería mejor que presentara a otra.
ZaraSister™, por su parte, había asumido que no tenía escapatoria, y lo único que preguntaba era que qué se ponía para dar buena impresión.
Jo.
Me empezaba a parecer que iba a tener que vestir a toda la familia, así que decidí poner punto y final a aquello.
-Mira, no te preocupes –le dije-. Mi madre se arregla para trabajar, pero los fines de semana suele ir en vaqueros y camiseta.
ZaraSister™ se quedó muy convencida con mis argumentos y se puso vaqueros y una camiseta.
Media hora después mi madre apareció con su traje de chaqueta, los taconazos y recién salida de la peluquería.
Creo que he dejado de caerle bien a la ZaraSister™.
SPOILER
SPOILER
SPOILER
Tú mismo/a...
Esa misma tarde fuimos a ver Jesucristo Superstar a un sitio que parece un cine pero más grande y con las imágenes en 3D.
En el intermedio, a ZaraJota™ le dio un pronto extraño y empezó a hablar.
-En su evangelio Judas dice que Jesús le pidió que le traicionara. Si no lo hacía él no lo haría nadie, y Jesús era consciente de que tenía que morir, porque si no todo lo que había hecho no habría servido para nada.
Aquello me impactó mucho, y durante el segundo acto no me enteré de nada porque no podía parar de darle vueltas a varias cosas:
Primero, ¿mi novio no era mudo?
El infierno en la tierra, oyes.
Las horas previas al encuentro se notaba una ligera tensión. En mi nevera sólo cabían 14 cervezas, éramos 6 y en toda la casa no había más que 5 vasos, y además, en fin, digamos que no se me da muy bien cocinar para 6 personas.
Ni para 5, ni para 4, ni para 3... Es que las matemáticas nunca han sido lo mío.
Además mi madre no paraba de llamar para preguntarme que a qué hora venía, que si traía algo, que qué se ponía, que si estaba segura de que ella era mi madre y que si no sería mejor que presentara a otra.
ZaraSister™, por su parte, había asumido que no tenía escapatoria, y lo único que preguntaba era que qué se ponía para dar buena impresión.
Jo.
Me empezaba a parecer que iba a tener que vestir a toda la familia, así que decidí poner punto y final a aquello.
-Mira, no te preocupes –le dije-. Mi madre se arregla para trabajar, pero los fines de semana suele ir en vaqueros y camiseta.
ZaraSister™ se quedó muy convencida con mis argumentos y se puso vaqueros y una camiseta.
Media hora después mi madre apareció con su traje de chaqueta, los taconazos y recién salida de la peluquería.
Creo que he dejado de caerle bien a la ZaraSister™.
SPOILER
SPOILER
SPOILER
Tú mismo/a...
Esa misma tarde fuimos a ver Jesucristo Superstar a un sitio que parece un cine pero más grande y con las imágenes en 3D.
En el intermedio, a ZaraJota™ le dio un pronto extraño y empezó a hablar.
-En su evangelio Judas dice que Jesús le pidió que le traicionara. Si no lo hacía él no lo haría nadie, y Jesús era consciente de que tenía que morir, porque si no todo lo que había hecho no habría servido para nada.
Aquello me impactó mucho, y durante el segundo acto no me enteré de nada porque no podía parar de darle vueltas a varias cosas:
Primero, ¿mi novio no era mudo?
Segundo: si Judas se suicidó después de que le pagaran, ¿cuándo escribió el evangelio? ¿Y cómo acaba, con un “pues ahora voy y me suicido” o con un “aaaaaahg”?
Y tercero, ¿sabrá J.K. Rowling que el tal Judas le está plagiando los argumentos?
24 octubre 2007
Estrella invitada XXIII: mi mamá
Son como niños.
----------
El otro lado de la cama
Suena mi móvil, Lorz me llama para decirme que nos invitan a comer a su casa el sábado a mediodía porque viene la familia de ZaraJota™
Lorzapadre.- ¿Qué me pongo? Hay que dar buena impresión, que parezcamos una familia normal.
Lorzamadre.- ¿Que parezcamos "una familia normal"? pero, ¿ no lo somos?
LP.- Me pondré estos pantalones que me compré y aún no he estrenado. A ver como me quedan…ufff… creo que han encogido, no puedo abrocharme el botón.
LM.- ¿No será por la tripita cervecera? Ponte los azules a ver si no “han encogido”.
LP.- Que va, si peso lo mismo que el año pasado. Esta camisa le va bien aunque está un poco arrugada. ¿Me la puedes planchar? es que a mi la plancha no se me da muy bien.
LM.-Ni bien ni mal ni de ninguna forma.
L.P. - ¿Hay que llevar algo de bebida?
LM.- Me ha dicho Lorz que tienen unas 14 cervezas.
LP.- ¿Sólo 14 ? Pero los demás no beben, ¿no? Por si acaso llevaremos una botella de rioja del 2001, que siempre queda bien el detalle. ¿Y de comida llevamos algo?
LM.- Voy a llevar unos pimientos asados, a Lorz le gustan.
LP.- Los hacemos a medias: yo compro los pimientos y tú los asas.
LM.- El viernes al salir del trabajo voy a ir a la peluquería.
LP.- ¿El viernes? ¿Por qué no el sábado?
LM.- Porque el sábado tengo que limpiar el piso, poner la lavadora, tender la ropa, asar los pimientos y planchar ropa, incluida tu camisa.
LP.-Vale, el viernes te recojo y te llevo a la pelu.
LM.- Ah, y del postre nos encargamos nosotros.
LP.- Bueno, antes de ir a casa de Lorz nos pasamos por la pastelería y compras los pasteles, que tú entiendes más.
LM.-Debe ser por el curso de CCC que hice de “Experta en pastelería fina”.
LP.- ¿Qué te vas a poner, falda o pantalón?
LM.-Falda.
LP.- ¿Tienes medias?
LM.- Sí.
LP. - ¿Voy a comprarte más por si se te hace una carrera?
LM.-No hace falta. ¡¡¡M**rd*, una carrera en la medias!!!
LP.- ¡¡¡Lo sabía, sabía que te pasaría, te lo dije!!! Voy a comprarte otras.
LM.- ¿Vas a bajar y subir andando los cinco pisos por ir a comprar una medias?
LP.- Sí, sí, no vas a ir con una carrera en las medias, hay que dar…
LM.- Sí, ya sé, buena impresión.
Al acabar la comida familiar y mientras los demás estábamos de charla, Lorzapadre se quedó un poco-bastante dormido en el sofá.
Ahora entiendo su concepto de “dar buena impresión”.
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El otro lado de la cama
Suena mi móvil, Lorz me llama para decirme que nos invitan a comer a su casa el sábado a mediodía porque viene la familia de ZaraJota™
Lorzapadre.- ¿Qué me pongo? Hay que dar buena impresión, que parezcamos una familia normal.
Lorzamadre.- ¿Que parezcamos "una familia normal"? pero, ¿ no lo somos?
LP.- Me pondré estos pantalones que me compré y aún no he estrenado. A ver como me quedan…ufff… creo que han encogido, no puedo abrocharme el botón.
LM.- ¿No será por la tripita cervecera? Ponte los azules a ver si no “han encogido”.
LP.- Que va, si peso lo mismo que el año pasado. Esta camisa le va bien aunque está un poco arrugada. ¿Me la puedes planchar? es que a mi la plancha no se me da muy bien.
LM.-Ni bien ni mal ni de ninguna forma.
L.P. - ¿Hay que llevar algo de bebida?
LM.- Me ha dicho Lorz que tienen unas 14 cervezas.
LP.- ¿Sólo 14 ? Pero los demás no beben, ¿no? Por si acaso llevaremos una botella de rioja del 2001, que siempre queda bien el detalle. ¿Y de comida llevamos algo?
LM.- Voy a llevar unos pimientos asados, a Lorz le gustan.
LP.- Los hacemos a medias: yo compro los pimientos y tú los asas.
LM.- El viernes al salir del trabajo voy a ir a la peluquería.
LP.- ¿El viernes? ¿Por qué no el sábado?
LM.- Porque el sábado tengo que limpiar el piso, poner la lavadora, tender la ropa, asar los pimientos y planchar ropa, incluida tu camisa.
LP.-Vale, el viernes te recojo y te llevo a la pelu.
LM.- Ah, y del postre nos encargamos nosotros.
LP.- Bueno, antes de ir a casa de Lorz nos pasamos por la pastelería y compras los pasteles, que tú entiendes más.
LM.-Debe ser por el curso de CCC que hice de “Experta en pastelería fina”.
LP.- ¿Qué te vas a poner, falda o pantalón?
LM.-Falda.
LP.- ¿Tienes medias?
LM.- Sí.
LP. - ¿Voy a comprarte más por si se te hace una carrera?
LM.-No hace falta. ¡¡¡M**rd*, una carrera en la medias!!!
LP.- ¡¡¡Lo sabía, sabía que te pasaría, te lo dije!!! Voy a comprarte otras.
LM.- ¿Vas a bajar y subir andando los cinco pisos por ir a comprar una medias?
LP.- Sí, sí, no vas a ir con una carrera en las medias, hay que dar…
LM.- Sí, ya sé, buena impresión.
Al acabar la comida familiar y mientras los demás estábamos de charla, Lorzapadre se quedó un poco-bastante dormido en el sofá.
Ahora entiendo su concepto de “dar buena impresión”.
21 octubre 2007
Estrella invitada XXII: mi papá
El jueves sonó el despertador a las ocho de la mañana, abrí los ojitos y pensé "vale, me levanto, estudio un rato y me voy a trabajar".
Cinco horas más tarde volví a abrir los ojitos y pensé "mierda, mierda, mierda".
Después de hacer lo mismo durante otros dos días mi padre ha decidido tomar las riendas del blog y usurpar mi lugar, porque dice que me estoy durmiendo en los laureles.
Jo.
Que no es verdad, que cuando me porto bien ZaraJota™ me deja dormir en la cama.
------------------------------------------
Comida de familia.
Suena el teléfono de Lorzamadre, es Lorzahija que llama para decirle que viene la hermana de ZaraJota™ y que vayamos a comer a su casa el sábado a mediodía.
Lorzamadre y yo no somos muy dados a convencionalismos y compromisos, pero queríamos dar buena imagen como padres de la-lagarta-que-se-ha-quedado-con-mi-hermano, no fuera a ser que se llevara al niño a casa y Lorz tuviera que volver a la nuestra, con el trabajo que nos ha costado echarla.
Todo ello provocó el siguiente dialogo con su conclusión mientras Lorzamadre revisaba armario y yo intentaba enterarme de qué coño es la cromatografía de gases.
Lorzamadre.- ¿Qué me pongo? Vaqueros como que no, pantalones no pegan, minifalda... que van a pensar... A ver si tengo algo serio por debajo de las rodillas. Ya está, el traje de chaqueta marrón que no me pongo nunca.....¿Que te parece?
Lorzapadre.- Bien.
Lorzamadre.- Y el pelo ¿tengo que ir a la pelu? Creo que no lo tengo bien, me lo veo un poco largo, pero no, está bien, no voy a ir a la pelu. Bueno sí; así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges y me llevas a la pelu.
Lorzapadre.- Vale.
LM.- De comida no tenemos que llevar nada que se encarga de todo Lorz, de todas formas me da palo no llevarle nada, pero que le vamos a hacer... Aunque claro, si le aso unos pimientos rojos de esos que le gustan tanto, se los llevamos. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu y compras un kilo de pimientos para asar.
LP.- Pozi.
LM.- Dice que tiene 14 latas de cerveza con alcohol ¿tendrás bastante?
LP.- Si los demás no bebeis cerveza si.
LM.- Vino, podíamos llevar una botella de tinto.
LP.- Así que el viernes cuando salgas de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica te recojo, te llevo a la pelu, compro un kilo de pimientos para asar y una botella de vino.
LM.- El postre me dijo que sí, se me olvidaba. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino y algo para postre.
LP.- ...
LM.- ¡Una carrera¡. Una carrera en la medias, y eran las ultimas que me quedaban de este color, y las negras no pegan con el traje y las de rejilla menos, me tienes que comprar.
LP.- ¿De que DIN? ¿10,15 o 20?
LM – El que pegue para este tiempo. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino, algo para postre y unas medias con blonda color carne.
LP.- De acuerdo
El viernes recogí a Lorzamadre al salir de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica, la llevé a la pelu, compré un kilo de pimientos para asar, una botella de rioja del 2001, el postre para la comida y dos pares de medias de blonda color carne.
Al llegar a casa me dice el portero: El ascensor no funciona hasta el lunes.
Menos mal que solo vivimos en un quinto.
Cinco horas más tarde volví a abrir los ojitos y pensé "mierda, mierda, mierda".
Después de hacer lo mismo durante otros dos días mi padre ha decidido tomar las riendas del blog y usurpar mi lugar, porque dice que me estoy durmiendo en los laureles.
Jo.
Que no es verdad, que cuando me porto bien ZaraJota™ me deja dormir en la cama.
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Comida de familia.
Suena el teléfono de Lorzamadre, es Lorzahija que llama para decirle que viene la hermana de ZaraJota™ y que vayamos a comer a su casa el sábado a mediodía.
Lorzamadre y yo no somos muy dados a convencionalismos y compromisos, pero queríamos dar buena imagen como padres de la-lagarta-que-se-ha-quedado-con-mi-hermano, no fuera a ser que se llevara al niño a casa y Lorz tuviera que volver a la nuestra, con el trabajo que nos ha costado echarla.
Todo ello provocó el siguiente dialogo con su conclusión mientras Lorzamadre revisaba armario y yo intentaba enterarme de qué coño es la cromatografía de gases.
Lorzamadre.- ¿Qué me pongo? Vaqueros como que no, pantalones no pegan, minifalda... que van a pensar... A ver si tengo algo serio por debajo de las rodillas. Ya está, el traje de chaqueta marrón que no me pongo nunca.....¿Que te parece?
Lorzapadre.- Bien.
Lorzamadre.- Y el pelo ¿tengo que ir a la pelu? Creo que no lo tengo bien, me lo veo un poco largo, pero no, está bien, no voy a ir a la pelu. Bueno sí; así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges y me llevas a la pelu.
Lorzapadre.- Vale.
LM.- De comida no tenemos que llevar nada que se encarga de todo Lorz, de todas formas me da palo no llevarle nada, pero que le vamos a hacer... Aunque claro, si le aso unos pimientos rojos de esos que le gustan tanto, se los llevamos. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu y compras un kilo de pimientos para asar.
LP.- Pozi.
LM.- Dice que tiene 14 latas de cerveza con alcohol ¿tendrás bastante?
LP.- Si los demás no bebeis cerveza si.
LM.- Vino, podíamos llevar una botella de tinto.
LP.- Así que el viernes cuando salgas de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica te recojo, te llevo a la pelu, compro un kilo de pimientos para asar y una botella de vino.
LM.- El postre me dijo que sí, se me olvidaba. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino y algo para postre.
LP.- ...
LM.- ¡Una carrera¡. Una carrera en la medias, y eran las ultimas que me quedaban de este color, y las negras no pegan con el traje y las de rejilla menos, me tienes que comprar.
LP.- ¿De que DIN? ¿10,15 o 20?
LM – El que pegue para este tiempo. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino, algo para postre y unas medias con blonda color carne.
LP.- De acuerdo
El viernes recogí a Lorzamadre al salir de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica, la llevé a la pelu, compré un kilo de pimientos para asar, una botella de rioja del 2001, el postre para la comida y dos pares de medias de blonda color carne.
Al llegar a casa me dice el portero: El ascensor no funciona hasta el lunes.
Menos mal que solo vivimos en un quinto.
16 octubre 2007
Satisfacción
Durante las últimas semanas he estado trabajando de encuestadora para sacarme unas pelillas.
El trabajo consistía en llamar clientes del supermercado y hacerles un pequeño cuestionario si se dejaban. Las preguntas eran tipo test, pero al final había un campo en el que se podía redactar, y nos dijeron que ahí podíamos hacer un pequeño resumen de lo que nos hubiera dicho el cliente.
Yo quería hacer mi trabajo muy bien, así que me esforzaba mucho en rellenar ese campo, y ponía cosas como esta:
"Llamo al cliente por encuesta, expresa su satisfacción con la atención recibida, así como con los precios y gama de productos ofertados".
Después de un par de semanas llamando a una media de 100 clientes al día para hacerle la encuesta mi interés por el campo de texto libre empezó a disminuir, de manera que empecé a resumirlo, primero con un
"Llamo cliente por encuesta, expresa su satisfacción"
y más tarde un simple
"Llamo cliente, satisfacción".
Además perfeccioné la técnica con un copia-y-pega, de tal manera que copiaba el primer "Llamo cliente, satisfacción" y lo pegaba en todas las encuestas, y como ya me sabía las preguntas de memoria no tenía ni que mirar a la pantalla y podía dedicar mi tiempo a mirar por la ventana, que la verdad es que tiene vistas a un muro, pero oyes, menos da una piedra.
Por desgracia mi depurada técnica tenía un fallo, y me di cuenta el primer día que mi jefa se puso a revisar las encuestas.
-Oye, Lorz -me dijo un día-, ¿podrías explicarme lo que pone aquí?
-¿Qué pone?
-"Lamo al cliente; satisfacción".
Pues a mí me parece que está clarísimo.
El trabajo consistía en llamar clientes del supermercado y hacerles un pequeño cuestionario si se dejaban. Las preguntas eran tipo test, pero al final había un campo en el que se podía redactar, y nos dijeron que ahí podíamos hacer un pequeño resumen de lo que nos hubiera dicho el cliente.
Yo quería hacer mi trabajo muy bien, así que me esforzaba mucho en rellenar ese campo, y ponía cosas como esta:
"Llamo al cliente por encuesta, expresa su satisfacción con la atención recibida, así como con los precios y gama de productos ofertados".
Después de un par de semanas llamando a una media de 100 clientes al día para hacerle la encuesta mi interés por el campo de texto libre empezó a disminuir, de manera que empecé a resumirlo, primero con un
"Llamo cliente por encuesta, expresa su satisfacción"
y más tarde un simple
"Llamo cliente, satisfacción".
Además perfeccioné la técnica con un copia-y-pega, de tal manera que copiaba el primer "Llamo cliente, satisfacción" y lo pegaba en todas las encuestas, y como ya me sabía las preguntas de memoria no tenía ni que mirar a la pantalla y podía dedicar mi tiempo a mirar por la ventana, que la verdad es que tiene vistas a un muro, pero oyes, menos da una piedra.
Por desgracia mi depurada técnica tenía un fallo, y me di cuenta el primer día que mi jefa se puso a revisar las encuestas.
-Oye, Lorz -me dijo un día-, ¿podrías explicarme lo que pone aquí?
-¿Qué pone?
-"Lamo al cliente; satisfacción".
Pues a mí me parece que está clarísimo.
11 octubre 2007
Merienda
-¿Diga?
-Buenas tardes, soy Lorzagirl, le llamo de su supermercado.
-Mis papás no están.
-Vaya. ¿Cuándo vuelven?
-Cuando me acabe la merienda.
Eso me pasa por preguntar obviedades.
-Buenas tardes, soy Lorzagirl, le llamo de su supermercado.
-Mis papás no están.
-Vaya. ¿Cuándo vuelven?
-Cuando me acabe la merienda.
Eso me pasa por preguntar obviedades.
08 octubre 2007
Superioridad moral
Llevo dos meses en esta casa y el portero ya me tiene calada.
El primer incidente se produjo cuando después de probar a abrir la puerta del portal con todas y cada una de las llaves que me habían dado en la agencia sin conseguir nada el portero decidió levantarse y venir en mi ayuda.
-Estaba abierta -dijo, y me miró como si dudara seriamente de mis capacidades mentales, cosa que por otra parte no le reprocho.
La siguiente vez pensé que no podía volver a hacer el ridículo, así que mirando de reojo a la portero-cueva empujé y empujé y empujé hasta que el portero volvió a levantarse para venir a abrirme.
-Pero mujer, empuja fuerte.
-Estaba empujando fuerte...
-¿Eso es empujar fuerte? Las mujeres de hoy en día no valeis para nada. Mi hija igual, siempre "no puedo, no puedo"...
Eso es porque somos sensibles y delicadas, c#j#n#s.
Poco después me quedé encerrada en el ascensor.
Jo.
Yo estaba dentro, y el portero me gritaba desde fuera que no me preocupara, y yo le gritaba que no me preocupaba, pero que nos sacaran de allí de una vez, que se me iban a quemar las lentejas. Como esas experiencias unen mucho yo pensé que cuando saliera el portero me abrazaría y me diría que al ver con que entereza había sobrellevado el drama había comprendido lo mucho que molo, y me suplicaría perdón por haberme juzgado mal, y las cosas serían muy distintas.
En lugar de eso cuando me vio salir a cuatro patas por el hueco del ascensor lo primero que hizo fue reirse.
-¿Qué pasa, no tienes bastante con la puerta que tienes que pelearte también con el ascensor?Jo.
Yo estaba muy depre porque es muy triste comprobar que aunque te mudes tu personalidad sigue siendo la misma.
Más o menos por entonces empezaron las obras y la presidenta puso un papel en la portería para que apuntáramos el teléfono todos los vecinos, y yo aproveché un momento que el portero no estaba y me apunté.
Al día siguiente el portero llamó a mi timbre.
-Hola, vengo porque necesito el número de teléfono para lo de las obras, y nos lo ha dado todo el mundo menos tú.
-Si yo ya lo he dado...
-De eso nada, mira: falta el 3º b.
Entonces vi que el momento de la revancha había llegado.
-Yo soy el 3º c.
¡JA!
Al dia siguiente salí de casa toda digna, dispuesta a emanar cantidades ingente de superioridad moral cuando me cruzara con el portero, pero por desgracia el portero no estaba. Iba a irme con mi dignidad a otra parte cuando me acordé de que la casera había prometido dejarnos unas llaves en la portería.
En aquel momento pensé que a lo mejor el portero las tenía en su portero cueva, así que pensé en asomarme a ver si estaban por allí.
Desde luego que no pensaba registrar ni nada, sólo mirar por encima.
Las llaves estaban en un cajón, con un letrero en el que ponía "3º c".
Desde mi superioridad moral pensé, jo, ya le vale, dejar las llaves aquí donde las puede ver cualquiera...
Al menos cualquiera que se suba a un taburete, abra un cajón, levante papeles varios y encuentre la llave...
En fin, que decidí que sería mejor que me las llevara.
Total, estaba ahí con toda la manaza metida en el cajón de la portero-cueva cuando lo oí:
-¿Se puede saber qué estás haciendo?Pues perder mi superioridad moral.
El primer incidente se produjo cuando después de probar a abrir la puerta del portal con todas y cada una de las llaves que me habían dado en la agencia sin conseguir nada el portero decidió levantarse y venir en mi ayuda.
-Estaba abierta -dijo, y me miró como si dudara seriamente de mis capacidades mentales, cosa que por otra parte no le reprocho.
La siguiente vez pensé que no podía volver a hacer el ridículo, así que mirando de reojo a la portero-cueva empujé y empujé y empujé hasta que el portero volvió a levantarse para venir a abrirme.
-Pero mujer, empuja fuerte.
-Estaba empujando fuerte...
-¿Eso es empujar fuerte? Las mujeres de hoy en día no valeis para nada. Mi hija igual, siempre "no puedo, no puedo"...
Eso es porque somos sensibles y delicadas, c#j#n#s.
Poco después me quedé encerrada en el ascensor.
Jo.
Yo estaba dentro, y el portero me gritaba desde fuera que no me preocupara, y yo le gritaba que no me preocupaba, pero que nos sacaran de allí de una vez, que se me iban a quemar las lentejas. Como esas experiencias unen mucho yo pensé que cuando saliera el portero me abrazaría y me diría que al ver con que entereza había sobrellevado el drama había comprendido lo mucho que molo, y me suplicaría perdón por haberme juzgado mal, y las cosas serían muy distintas.
En lugar de eso cuando me vio salir a cuatro patas por el hueco del ascensor lo primero que hizo fue reirse.
-¿Qué pasa, no tienes bastante con la puerta que tienes que pelearte también con el ascensor?Jo.
Yo estaba muy depre porque es muy triste comprobar que aunque te mudes tu personalidad sigue siendo la misma.
Más o menos por entonces empezaron las obras y la presidenta puso un papel en la portería para que apuntáramos el teléfono todos los vecinos, y yo aproveché un momento que el portero no estaba y me apunté.
Al día siguiente el portero llamó a mi timbre.
-Hola, vengo porque necesito el número de teléfono para lo de las obras, y nos lo ha dado todo el mundo menos tú.
-Si yo ya lo he dado...
-De eso nada, mira: falta el 3º b.
Entonces vi que el momento de la revancha había llegado.
-Yo soy el 3º c.
¡JA!
Al dia siguiente salí de casa toda digna, dispuesta a emanar cantidades ingente de superioridad moral cuando me cruzara con el portero, pero por desgracia el portero no estaba. Iba a irme con mi dignidad a otra parte cuando me acordé de que la casera había prometido dejarnos unas llaves en la portería.
En aquel momento pensé que a lo mejor el portero las tenía en su portero cueva, así que pensé en asomarme a ver si estaban por allí.
Desde luego que no pensaba registrar ni nada, sólo mirar por encima.
Las llaves estaban en un cajón, con un letrero en el que ponía "3º c".
Desde mi superioridad moral pensé, jo, ya le vale, dejar las llaves aquí donde las puede ver cualquiera...
Al menos cualquiera que se suba a un taburete, abra un cajón, levante papeles varios y encuentre la llave...
En fin, que decidí que sería mejor que me las llevara.
Total, estaba ahí con toda la manaza metida en el cajón de la portero-cueva cuando lo oí:
-¿Se puede saber qué estás haciendo?Pues perder mi superioridad moral.
04 octubre 2007
Obras
Estamos de obras.
Jo.
Van a cambiar las cañerías de toda el edificio, supongo que para adaptarlas a la temporada otoño-invierno.
Jo.
Parece que soy gafe: hace unos años también cambiaron las de la casa de mis padres (nota mental, esta frase me hace parecer vieja) y fue una experiencia horrible.
Todos los días cortaban el agua de 9 de la mañana a 6 de la tarde, y al principio yo pensé que era porque los fontaneros trabajaban mucho, así que estaba encantada, pero los días que estuvieron picando en nuestra casa pude comprobar que la jornada de trabajo era la siguiente:
10:00 llegaban a casa, se metían en la cocina y empezaban a dar martillazos
11.00 bocata
12:00 volvían del bocata y daban más martillazos
13:00 comida
15:00 martillazos
16:00 fin de jornada
Además en aquella época yo trabajaba por la tarde, así que lo de poner lavadoras y lavavajillas nocturnos se convirtió en una costumbre.
Para ducharme me iba al gimnasio y era horrible, porque para disimular no me quedaba más remedio que hacer ejercicio, jo, tenía que haber demandado a la comunidad de propietarios por daños a la integridad de la persona (yo). Al menos creo que esto sólo me afectaba a mí, porque me parece que lo de ducharse para mis exvecinos era una costumbre exótica (#).
Aquello duró meses,
y meses,
y meses,
y meses...
Desde entonces las obras me dan como un poco de repelús, pero esta de momento va bien, en gran parte porque la presidenta lo ha organizado todo estupendamente: desde el primer día puso un cartel en el ascensor en el que se explicaba lo que se iba a hacer y cómo, pedía la colaboración de los vecinos y al final añadía:
“si tienen alguna duda contacten con la presidenta, no hablen con los operarios para no dificultar su trabajo”.
Yo estaba de acuerdo con la señora presidenta porque si cada vecino va a hacer que paren el trabajo para pedirles explicaciones la obra no se acaba nunca.
Um... va a ser eso lo que pasa en la Sagrada Familia...
El primer día de la obra los albañiles empezaron a picar y descubrí con entusiasmo que no ponen Camela, silban estupendamente y además son muy cuidadosos: cada vez que tienen que hacer algo en el pasillo retiran todos los felpudos y los vuelven a poner después.
Al final ya me dio cargo de conciencia y fui a preguntarle a uno de los chicos:
-Perdona, ¿quito el felpudo para que no os moleste?
El chico me miró con cara de espanto.
-¡No hablar! ¡No hablar! -dijo.
Y se fue.
Jo.
Ahora la obra no se acabará nunca, y será culpa mía.
(#)Un martes a las doce de la mañana me fui a duchar y estábamos sin agua caliente. Bajé (me vestí antes) y se lo dije al portero. “Pues hasta ahora nadie se ha quejado”, dijo, como si estar sin agua caliente fuera un capricho que me hubiera dado a mí de pronto. Al rato me avisó de que habían cortado el agua caliente la noche de antes y se habían olvidado. Yo después de aquello decidí llevar un bote de ambientador encima para cuando tuviera que subir con alguien en el ascensor.
Jo.
Van a cambiar las cañerías de toda el edificio, supongo que para adaptarlas a la temporada otoño-invierno.
Jo.
Parece que soy gafe: hace unos años también cambiaron las de la casa de mis padres (nota mental, esta frase me hace parecer vieja) y fue una experiencia horrible.
Todos los días cortaban el agua de 9 de la mañana a 6 de la tarde, y al principio yo pensé que era porque los fontaneros trabajaban mucho, así que estaba encantada, pero los días que estuvieron picando en nuestra casa pude comprobar que la jornada de trabajo era la siguiente:
10:00 llegaban a casa, se metían en la cocina y empezaban a dar martillazos
11.00 bocata
12:00 volvían del bocata y daban más martillazos
13:00 comida
15:00 martillazos
16:00 fin de jornada
Además en aquella época yo trabajaba por la tarde, así que lo de poner lavadoras y lavavajillas nocturnos se convirtió en una costumbre.
Para ducharme me iba al gimnasio y era horrible, porque para disimular no me quedaba más remedio que hacer ejercicio, jo, tenía que haber demandado a la comunidad de propietarios por daños a la integridad de la persona (yo). Al menos creo que esto sólo me afectaba a mí, porque me parece que lo de ducharse para mis exvecinos era una costumbre exótica (#).
Aquello duró meses,
y meses,
y meses,
y meses...
Desde entonces las obras me dan como un poco de repelús, pero esta de momento va bien, en gran parte porque la presidenta lo ha organizado todo estupendamente: desde el primer día puso un cartel en el ascensor en el que se explicaba lo que se iba a hacer y cómo, pedía la colaboración de los vecinos y al final añadía:
“si tienen alguna duda contacten con la presidenta, no hablen con los operarios para no dificultar su trabajo”.
Yo estaba de acuerdo con la señora presidenta porque si cada vecino va a hacer que paren el trabajo para pedirles explicaciones la obra no se acaba nunca.
Um... va a ser eso lo que pasa en la Sagrada Familia...
El primer día de la obra los albañiles empezaron a picar y descubrí con entusiasmo que no ponen Camela, silban estupendamente y además son muy cuidadosos: cada vez que tienen que hacer algo en el pasillo retiran todos los felpudos y los vuelven a poner después.
Al final ya me dio cargo de conciencia y fui a preguntarle a uno de los chicos:
-Perdona, ¿quito el felpudo para que no os moleste?
El chico me miró con cara de espanto.
-¡No hablar! ¡No hablar! -dijo.
Y se fue.
Jo.
Ahora la obra no se acabará nunca, y será culpa mía.
(#)Un martes a las doce de la mañana me fui a duchar y estábamos sin agua caliente. Bajé (me vestí antes) y se lo dije al portero. “Pues hasta ahora nadie se ha quejado”, dijo, como si estar sin agua caliente fuera un capricho que me hubiera dado a mí de pronto. Al rato me avisó de que habían cortado el agua caliente la noche de antes y se habían olvidado. Yo después de aquello decidí llevar un bote de ambientador encima para cuando tuviera que subir con alguien en el ascensor.
01 octubre 2007
La línea telefónica
Lo primero que hicimos cuando nos dieron las llaves del piso fue ir allí con el ordenador portátil y comprobar si teníamos algún vecino generoso dispuesto a compartir con nosotros su conexión inalámbrica a internet.
Um... bueno, realidad lo que hicimos fue salir de la agencia con toda la dignidad del mundo y en cuando estuvimos a una distancia prudencial levantamos los brazos e hicimos el bailecito de la victoria, pero claro, eso no es relevante para la historia.
El caso es que ninguno de nuestros vecinos tiene conexión inalámbrica a internet.
Jo.
Se ve que me he mudado a los años ochenta.
No nos quedó más remedio que conseguir internet por nuestros propios medios, y eso implicaba contratar una línea telefónica. Resultó muy difícil, porque la línea telefónica se contrata por teléfono y nosotros no teníamos, y si nuestros vecinos no estaban dispuestos a prestarnos internet lo del teléfono iba a estar chungo, pero al final lo solucionamos llamando desde otro teléfono porque mi padre me explicó que no era necesario llamar por teléfono desde la casa en la que quieres poner el teléfono...
Creo que me he perdido.
Contratamos la línea un día y al siguiente teníamos en casa a un señor con mono azul en casa.
-¿Dónde está la roseta? -preguntó.
Que bien, una pregunta que me sé.
-Ahí.
-Eso no es una roseta.-¿No?
-Las rosetas son de otra manera.
-Ah...
-Pero no pasa nada, podemos buscarla -dijo el señor del mono-, tengo un aparato que detecta por dónde pasa el cable -explicó-. Sólo tenemos que seguir el cable hasta la roseta.
ZaraJota y yo íbamos detrás de él, flipando en colores y preguntándonos qué clase de técnico necesita un aparatito para detectar por dónde pasa un cable que está a la vista.
El técnico siguió el cable hasta la cocina (se subió al taburete para pasar el aparatito por encima de los muebles de la cocina), luego pasó al dormitorio, y finalmente se metió en el armario empotrado para llegar a la conclusión de que la roseta estaba exactamente dónde le había señalado que estaba.
Se ve que para los hombres cualquier excusa es buena para sacar el aparatito.
Esa misma tarde empezó a funcionar nuestra línea telefónica, y a la mañana siguiente, a las ocho de la mañana, empezaron nuestros problemas.
Nuestro número de teléfono es, pongamos por caso, 91 111 11 11.
El número de teléfono del centro de salud del barrio es 91 111 11 12.
El número de torpes de nuestro barrio es infinito.
Cada día, entre las ocho y las once de la mañana, recibimos llamadas de gente que quiere cita con el médico, la matrona, la enfermera o cosas peores.
Yo les digo muy educadamente que se equivocan y que llamen al otro número de teléfono, y normalmente la gente se lo toma bien, pero hay gente que se enfada o, peor aún, que llama y llama y llama y llama y llama y llama hasta que se aseguran de que realmente se han equivocado de número de teléfono y no es que la recepionista sea una vaga y con tal de no trabajar es que es capaz de cualquier cosa, es increible, la seguridad social está cada vez peor...
En fin...
El caso es que como mi barrio es, digamos, étnicamente interesante, llama mucha gente que tiene problemas con el idioma, así que a veces se me plantean algunas dificultades, por ejemplo:
-Buenos días, yo quería pedir cita con la enfermera.
-Disculpe, se equivoca.
-¿No se dice así?
Sí que se dice así, lo que no se dice es aquí.
Hace unos días una viej... anciana me sacó de la ducha tres veces para preguntarme que si podía mandar a su hija a por unas recetas y yo ya estaba un poco harta, así que cuando sonó el teléfono por cuarta vez lo cogí dispuesta a masacrar.
-Perdone, ¿estoy llamando al centro médico?
-No señora -contesté-, está usted llamando a mi casa.
Que a gusto me he quedado, oyes.
Um... bueno, realidad lo que hicimos fue salir de la agencia con toda la dignidad del mundo y en cuando estuvimos a una distancia prudencial levantamos los brazos e hicimos el bailecito de la victoria, pero claro, eso no es relevante para la historia.
El caso es que ninguno de nuestros vecinos tiene conexión inalámbrica a internet.
Jo.
Se ve que me he mudado a los años ochenta.
No nos quedó más remedio que conseguir internet por nuestros propios medios, y eso implicaba contratar una línea telefónica. Resultó muy difícil, porque la línea telefónica se contrata por teléfono y nosotros no teníamos, y si nuestros vecinos no estaban dispuestos a prestarnos internet lo del teléfono iba a estar chungo, pero al final lo solucionamos llamando desde otro teléfono porque mi padre me explicó que no era necesario llamar por teléfono desde la casa en la que quieres poner el teléfono...
Creo que me he perdido.
Contratamos la línea un día y al siguiente teníamos en casa a un señor con mono azul en casa.
-¿Dónde está la roseta? -preguntó.
Que bien, una pregunta que me sé.
-Ahí.
-Eso no es una roseta.-¿No?
-Las rosetas son de otra manera.
-Ah...
-Pero no pasa nada, podemos buscarla -dijo el señor del mono-, tengo un aparato que detecta por dónde pasa el cable -explicó-. Sólo tenemos que seguir el cable hasta la roseta.
ZaraJota y yo íbamos detrás de él, flipando en colores y preguntándonos qué clase de técnico necesita un aparatito para detectar por dónde pasa un cable que está a la vista.
El técnico siguió el cable hasta la cocina (se subió al taburete para pasar el aparatito por encima de los muebles de la cocina), luego pasó al dormitorio, y finalmente se metió en el armario empotrado para llegar a la conclusión de que la roseta estaba exactamente dónde le había señalado que estaba.
Se ve que para los hombres cualquier excusa es buena para sacar el aparatito.
Esa misma tarde empezó a funcionar nuestra línea telefónica, y a la mañana siguiente, a las ocho de la mañana, empezaron nuestros problemas.
Nuestro número de teléfono es, pongamos por caso, 91 111 11 11.
El número de teléfono del centro de salud del barrio es 91 111 11 12.
El número de torpes de nuestro barrio es infinito.
Cada día, entre las ocho y las once de la mañana, recibimos llamadas de gente que quiere cita con el médico, la matrona, la enfermera o cosas peores.
Yo les digo muy educadamente que se equivocan y que llamen al otro número de teléfono, y normalmente la gente se lo toma bien, pero hay gente que se enfada o, peor aún, que llama y llama y llama y llama y llama y llama hasta que se aseguran de que realmente se han equivocado de número de teléfono y no es que la recepionista sea una vaga y con tal de no trabajar es que es capaz de cualquier cosa, es increible, la seguridad social está cada vez peor...
En fin...
El caso es que como mi barrio es, digamos, étnicamente interesante, llama mucha gente que tiene problemas con el idioma, así que a veces se me plantean algunas dificultades, por ejemplo:
-Buenos días, yo quería pedir cita con la enfermera.
-Disculpe, se equivoca.
-¿No se dice así?
Sí que se dice así, lo que no se dice es aquí.
Hace unos días una viej... anciana me sacó de la ducha tres veces para preguntarme que si podía mandar a su hija a por unas recetas y yo ya estaba un poco harta, así que cuando sonó el teléfono por cuarta vez lo cogí dispuesta a masacrar.
-Perdone, ¿estoy llamando al centro médico?
-No señora -contesté-, está usted llamando a mi casa.
Que a gusto me he quedado, oyes.
26 septiembre 2007
Huelga de transporte
Me he acostumbrado a que el tren de y seis pase algunos días a en punto y otros días a y diez.
Acepto la idea de que es normal que el de y diez llegue a destino un cuarto de hora más tarde que el de en punto porque oye, el espacio y el tiempo son relativos.
Asumo que la llegada de mi tren sólo se anuncie cuando ya esté en el andén y sea imposible llegar a tiempo, y que el tiempo de espera que marcan los letreros sea meramente orientativo.
Tolero que las maquinitas de acceso se nieguen a leer mi billete y me lo escupan invariablemente, y me he empezado a tomar a broma lo de saltar los tornos para entrar porque la taquilla de la estación suele estar cerrada.
Lo de que los vagones tengan la calefacción puesta en verano tiene incluso su gracia, y ayuda a reducir la retención de líquidos, y cuando les da por poner el aire acondicionado a todo trapo es bueno para las arrugas, sin duda alguna.
He cogido en hora punta y no punta, me he metido en vagones en los que mi bolso no cabía y hacía el viaje colgando fuera de la puerta y en vagones desiertos.
He oído prácticamente toda la música clásica del mundo.
He leído cientos de libros y me he dormido en todas las posturas imaginables. Una vez me desperté al notar mi propia babilla enfriándose en el cuello y me encontré a mi profesor de Moderna en el asiento frente al mío. Otra vez me dormí sobre un señor que se inclinó para que estuviera más cómoda, y varias veces se han dormido sobre mí.
Y cuando ya creía haberlo visto todo, me salen con esto:
Señores viajeros, Cercanías les informa de que debido a los paros convocados los días 25 y 26 de septiembre el servicio mañana 25 de septiembre se prestará de la forma habitual.
No sé si es una forma descarada de negar la realidad o una forma discreta de aceptarla.
Acepto la idea de que es normal que el de y diez llegue a destino un cuarto de hora más tarde que el de en punto porque oye, el espacio y el tiempo son relativos.
Asumo que la llegada de mi tren sólo se anuncie cuando ya esté en el andén y sea imposible llegar a tiempo, y que el tiempo de espera que marcan los letreros sea meramente orientativo.
Tolero que las maquinitas de acceso se nieguen a leer mi billete y me lo escupan invariablemente, y me he empezado a tomar a broma lo de saltar los tornos para entrar porque la taquilla de la estación suele estar cerrada.
Lo de que los vagones tengan la calefacción puesta en verano tiene incluso su gracia, y ayuda a reducir la retención de líquidos, y cuando les da por poner el aire acondicionado a todo trapo es bueno para las arrugas, sin duda alguna.
He cogido en hora punta y no punta, me he metido en vagones en los que mi bolso no cabía y hacía el viaje colgando fuera de la puerta y en vagones desiertos.
He oído prácticamente toda la música clásica del mundo.
He leído cientos de libros y me he dormido en todas las posturas imaginables. Una vez me desperté al notar mi propia babilla enfriándose en el cuello y me encontré a mi profesor de Moderna en el asiento frente al mío. Otra vez me dormí sobre un señor que se inclinó para que estuviera más cómoda, y varias veces se han dormido sobre mí.
Y cuando ya creía haberlo visto todo, me salen con esto:
Señores viajeros, Cercanías les informa de que debido a los paros convocados los días 25 y 26 de septiembre el servicio mañana 25 de septiembre se prestará de la forma habitual.
No sé si es una forma descarada de negar la realidad o una forma discreta de aceptarla.
23 septiembre 2007
Estrella invitada XXI
La boda de Florecilla fue salvaje, uno de esos acontecimientos de los que la gente suele decir que imposible captar su intensidad a través de las fotos.
Yo no podría decir tanto, ya que la única foto que fui capaz de hacer refleja exactamente todo lo que recuerdo:

Además hoy me he levantado con un extraño dolor de cabeza, ojos irritados, sequedad de garganta e intolerancia a los ruidos. Debí comer algo que me sentó mal.
Estaba segura de que no iba a poder escribir nada, y entonces...
¡Hal Jordan va y se ofrece voluntariamente a escribir por mí!
¡Y voluntariamente de verdad, no como los otros!
Madrugada del martes al miércoles. 4:40. El susodicho, es decir, yo, al que llamaremos el Injustamente Tratado Por Su Familia (ITPSF, qué guay es usar siglas), llega a su casa tras ejercer de psicólogo/consejero/amigo en plan"québuenrollitoyquémajonoserásgay".
Dado que tiene que levantarse a las 6:30, decide pasar las horas que quedan sentado dormitando en el sofá, vestido, con zapatos y todo, para poder dormir media hora más y levantarse a las 7:00.
Coge su mantita, y al grito de "ñamñammantitabuena", se acurruca, planta las piernas encima de la mesa, se acomoda en el sofá, se arrebuja, y se queda sopa a las 5:00.
6:30. Despierta sobresaltado al oír un grito estridente:
"¿¿PERO QUÉ **ÑO HACES AHÍ??"
Abro un ojo. Dos. Veo a mi padre (a partir de ahora, el Bastardo Que Debería Irse Buscando Un Asilo, para abreviar, BQDIBUA)
Pienso: "o es mi padre, o es Freddy Krueger; y Freddy no tiene ojos que resplandecen en la oscuridad como brasas, debe ser mi padre"
Intento enlazar frases."mskdajfksdj he llegado hace 2 horas mschhhhsss paso de irme a la cama porque me quedaría totalmente roque pschmssmsm---"
"¿TÚ NO ESTÁS BIEN, VERDAD???¡¡TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN!!" (así, tres veces, como si estuviera invocando a Candyman)
"¿Y CON LOS ZAPATONES??¿¿Y CON ESE CUERPO????"(vale, papá, no soy Johnny Depp o Christian Bale, pero tampoco estoy tan mal, joe)
"EN FIN...!!!"
BQDIBUA se aleja hacia el cuarto de baño, echando pestes.
IJTPSF empieza a desconectar la alarma del móvil.
Vuelve BQDIBUA.
"¿¿QUÉ HACES AHORA CON EL MÓVIL???"
IJTPSF: "estoyy mssccchhshss (intentando no volverte los cataplines del revés, que eres mi padre, y eso, pero jodeeeerrr)apagando la alarma...(e intentando recuperar la media hora que me has jodido, mamón)..."
BQDIBUA: "de verdad, en fin...tú no estás bien..."(que síii que ya ha quedado claro; estás pegando unas voces que ríete tú de los gritos de guerra uruk-hai, a las 6y30 de la mañana, haciendo preguntas chorras en vez de pasar de largo y volver a la cama a dormir, como alguien normal, y yo soy el que "no está bien"...)
IJPSF se vuelve a acurrucar, se reboza en su manta acogedora donde todo es bonito y nada puede hacerle daño...
...para descubrir que es hora de mover el culo y levantarse.
NCHSSS.
Perros...
Papá, ni regalo de cumpleaños ni del Día del Padre;y cuidado no confundas"accidentalmente" el frasco del azúcar con el de la sal y te eches 2 cucharadas en el café.
Aaahhh qué a gusto me he quedado...
¿Será delito
cometer parricidio
por necesidad?
(haiku!)
Yo no podría decir tanto, ya que la única foto que fui capaz de hacer refleja exactamente todo lo que recuerdo:
Además hoy me he levantado con un extraño dolor de cabeza, ojos irritados, sequedad de garganta e intolerancia a los ruidos. Debí comer algo que me sentó mal.
Estaba segura de que no iba a poder escribir nada, y entonces...
¡Hal Jordan va y se ofrece voluntariamente a escribir por mí!
¡Y voluntariamente de verdad, no como los otros!
A ver si cunde el ejemplo, hombreyá.
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Madrugada del martes al miércoles. 4:40. El susodicho, es decir, yo, al que llamaremos el Injustamente Tratado Por Su Familia (ITPSF, qué guay es usar siglas), llega a su casa tras ejercer de psicólogo/consejero/amigo en plan"québuenrollitoyquémajonoserásgay".
Dado que tiene que levantarse a las 6:30, decide pasar las horas que quedan sentado dormitando en el sofá, vestido, con zapatos y todo, para poder dormir media hora más y levantarse a las 7:00.
Coge su mantita, y al grito de "ñamñammantitabuena", se acurruca, planta las piernas encima de la mesa, se acomoda en el sofá, se arrebuja, y se queda sopa a las 5:00.
6:30. Despierta sobresaltado al oír un grito estridente:
"¿¿PERO QUÉ **ÑO HACES AHÍ??"
Abro un ojo. Dos. Veo a mi padre (a partir de ahora, el Bastardo Que Debería Irse Buscando Un Asilo, para abreviar, BQDIBUA)
Pienso: "o es mi padre, o es Freddy Krueger; y Freddy no tiene ojos que resplandecen en la oscuridad como brasas, debe ser mi padre"
Intento enlazar frases."mskdajfksdj he llegado hace 2 horas mschhhhsss paso de irme a la cama porque me quedaría totalmente roque pschmssmsm---"
"¿TÚ NO ESTÁS BIEN, VERDAD???¡¡TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN!!" (así, tres veces, como si estuviera invocando a Candyman)
"¿Y CON LOS ZAPATONES??¿¿Y CON ESE CUERPO????"(vale, papá, no soy Johnny Depp o Christian Bale, pero tampoco estoy tan mal, joe)
"EN FIN...!!!"
BQDIBUA se aleja hacia el cuarto de baño, echando pestes.
IJTPSF empieza a desconectar la alarma del móvil.
Vuelve BQDIBUA.
"¿¿QUÉ HACES AHORA CON EL MÓVIL???"
IJTPSF: "estoyy mssccchhshss (intentando no volverte los cataplines del revés, que eres mi padre, y eso, pero jodeeeerrr)apagando la alarma...(e intentando recuperar la media hora que me has jodido, mamón)..."
BQDIBUA: "de verdad, en fin...tú no estás bien..."(que síii que ya ha quedado claro; estás pegando unas voces que ríete tú de los gritos de guerra uruk-hai, a las 6y30 de la mañana, haciendo preguntas chorras en vez de pasar de largo y volver a la cama a dormir, como alguien normal, y yo soy el que "no está bien"...)
IJPSF se vuelve a acurrucar, se reboza en su manta acogedora donde todo es bonito y nada puede hacerle daño...
...para descubrir que es hora de mover el culo y levantarse.
NCHSSS.
Perros...
Papá, ni regalo de cumpleaños ni del Día del Padre;y cuidado no confundas"accidentalmente" el frasco del azúcar con el de la sal y te eches 2 cucharadas en el café.
Aaahhh qué a gusto me he quedado...
¿Será delito
cometer parricidio
por necesidad?
(haiku!)
20 septiembre 2007
Florecilla de blanco
Esta es Florecilla del Campo

No, no va disfrazada.
Florecilla y yo nos conocimos en la universidad y nos hicimos amigas gracias a un profesor cuya erudición y fama sólo es comparable a su capacidad para dormir al auditorio.
Nosotras no nos perdíamos ni una sola clase, y nos las pasábamos básicamente haciendo el moñas. Menos mal que estaba 3,1416 para dejarnos los apuntes, que si no no sé qué habríamos hecho ese año (y el siguiente, y el siguiente... luego, por razones que no acabo de entender, decidió cambiarse de especialidad y nos abandonó a nuestra suerte).
Hace unos meses Florecilla anunció que se casaba y me pareció muy bien.
También me pareció muy bien cuando me dijo que me invitaba a la boda, e incluso acepté alegremente la idea de que había que hacerle un regalo.
Entonces las otras amigas de Florecilla empezaron a planear la despedida, y eso ya no me hizo tanta gracia.
Igual que Be, yo ya me veía difrazada de cerdita, con una diadema-pilila en la cabeza, y cenando puré de patatas en forma de bufa y salchicha en forma de, ejem, salchicha, en un antro penoso en el que de postre sacarían a una masa de músculos a dejarse sobar por un montón de futuras esposas borrachas.
¿Puede haber algo peor?
Lo hay:
un fin de semana multiaventura en una casa rústica.
Sol. Aire puro. ¡¡¡Ejercicio!!!
Como no podíamos faltar sin ofender a Florecilla (la mala baba que tiene cuando se pone, oyes), 3,1416 y yo lo que hicimos fue poner una excusa para llegar lo más tarde posible:
3,1416 dijo que tenía clase (¿un sábado por la mañana? no se lo cree ni ella).
Yo dije que prefería quedarme en casa durmiendo.
No creo que nadie sospechara nada.
Calculamos exactamente el tiempo para llegar a la hora de la barbacoa, pero nos salió mal: nada más bajarnos del coche nos dijeron que no habían podido hacer todo el rafting y que para compensar el guía les llevaba a hacer espeleología.
Yo no tenía muy claro que era eso, pero pensé que con ese nombre no podía ser nada sano, así que dije que bueno, que vale.
Jo.
Resulta que lo de la espeleología consistía en dar un paseo por el campo, todo lleno de verde, brisa saludable y sol, para recorrer una cueva y disfrutar de la vista.
Se me pone la piel de gallina y todo al acordarme.
Tanto aire limpio no me dejaba respirar, y el sol hizo que me saliera una cosa muy rara en la piel que el médico dijo que se llama "melanina".
Jo.
Después de eso tardé meses es recuperar mi blanco amarillento habitual.
Cuando por fin acabamos de hacer ejercicio me sentí muy aliviada, sin saber que mis desdichas no habían hecho sino empezar:
En la casa rústica había un karaoke...
No pasa nada, me dije, en condiciones normales nunca canto en público.
sangría Don Simón en abundancia...
Vale, me he pillado un pedo y he cantado La chica ye-ye, pero no pasa nada porque las demás estaban peor que yo y no se van a acordar.
y 3,1416 tenía una cámara de vídeo y nos grabó a todas sin decir nada.
Cacho guarraaaaaaaaa!!!!!!
Florecilla del Campo se casa por fin este sábado.
Y 3,1416 y yo no vamos a llorar en la ceremonia.
No. Casi nada.
Pd: Acabo de recibir un correo de Florecilla: por razones de seguridad el cura-párroco ha prohibido que se tire arroz a los novios. Menos mal que había comprado un saco de peladillas por si acaso.
No, no va disfrazada.
Florecilla y yo nos conocimos en la universidad y nos hicimos amigas gracias a un profesor cuya erudición y fama sólo es comparable a su capacidad para dormir al auditorio.
Nosotras no nos perdíamos ni una sola clase, y nos las pasábamos básicamente haciendo el moñas. Menos mal que estaba 3,1416 para dejarnos los apuntes, que si no no sé qué habríamos hecho ese año (y el siguiente, y el siguiente... luego, por razones que no acabo de entender, decidió cambiarse de especialidad y nos abandonó a nuestra suerte).
Hace unos meses Florecilla anunció que se casaba y me pareció muy bien.
También me pareció muy bien cuando me dijo que me invitaba a la boda, e incluso acepté alegremente la idea de que había que hacerle un regalo.
Entonces las otras amigas de Florecilla empezaron a planear la despedida, y eso ya no me hizo tanta gracia.
Igual que Be, yo ya me veía difrazada de cerdita, con una diadema-pilila en la cabeza, y cenando puré de patatas en forma de bufa y salchicha en forma de, ejem, salchicha, en un antro penoso en el que de postre sacarían a una masa de músculos a dejarse sobar por un montón de futuras esposas borrachas.
¿Puede haber algo peor?
Lo hay:
un fin de semana multiaventura en una casa rústica.
Sol. Aire puro. ¡¡¡Ejercicio!!!
Como no podíamos faltar sin ofender a Florecilla (la mala baba que tiene cuando se pone, oyes), 3,1416 y yo lo que hicimos fue poner una excusa para llegar lo más tarde posible:
3,1416 dijo que tenía clase (¿un sábado por la mañana? no se lo cree ni ella).
Yo dije que prefería quedarme en casa durmiendo.
No creo que nadie sospechara nada.
Calculamos exactamente el tiempo para llegar a la hora de la barbacoa, pero nos salió mal: nada más bajarnos del coche nos dijeron que no habían podido hacer todo el rafting y que para compensar el guía les llevaba a hacer espeleología.
Yo no tenía muy claro que era eso, pero pensé que con ese nombre no podía ser nada sano, así que dije que bueno, que vale.
Jo.
Resulta que lo de la espeleología consistía en dar un paseo por el campo, todo lleno de verde, brisa saludable y sol, para recorrer una cueva y disfrutar de la vista.
Se me pone la piel de gallina y todo al acordarme.
Tanto aire limpio no me dejaba respirar, y el sol hizo que me saliera una cosa muy rara en la piel que el médico dijo que se llama "melanina".
Jo.
Después de eso tardé meses es recuperar mi blanco amarillento habitual.
Cuando por fin acabamos de hacer ejercicio me sentí muy aliviada, sin saber que mis desdichas no habían hecho sino empezar:
En la casa rústica había un karaoke...
No pasa nada, me dije, en condiciones normales nunca canto en público.
sangría Don Simón en abundancia...
Vale, me he pillado un pedo y he cantado La chica ye-ye, pero no pasa nada porque las demás estaban peor que yo y no se van a acordar.
y 3,1416 tenía una cámara de vídeo y nos grabó a todas sin decir nada.
Cacho guarraaaaaaaaa!!!!!!
Florecilla del Campo se casa por fin este sábado.
Y 3,1416 y yo no vamos a llorar en la ceremonia.
No. Casi nada.
Pd: Acabo de recibir un correo de Florecilla: por razones de seguridad el cura-párroco ha prohibido que se tire arroz a los novios. Menos mal que había comprado un saco de peladillas por si acaso.
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