31 octubre 2007

Halloween 2007

En episodios anteriores...

Hay momentos en los que hasta la más malvada de las brujas siente el imperioso deseo de pedir una pizza. Precisamente por eso la malvada bruja no tiene teléfono: para evitar tentaciones.
Pero en esa oscura noche y en ese oscuro bosque la bruja malvada se maldecía a sí misma; hacía días que no comía más que sapos y culebras y su estómago empezaba a pedirle algo más tierno, a ser posible un algo rubio y de mejillas sonrosadas. Una princesa, tal vez, la bruja había oído que las princesas, especialmente las que estaban a punto de encontrar a su amor verdadero, eran realmente deliciosas asadas en el jugo de su propio vestido.
Por supuesto la bruja era consciente de que era muy difícil que cualquier cosa rubia y de mejillas sonrosadas, y menos una princesa, apareciera mágicamente en su casa; no, si quería algo de comer iba a tener que buscarlo ella misma.
Hacía años que la malvada bruja no se acercaba a la aldea y no sabía qué ponerse. Mientras miraba su reflejo un tanto oblongo y cabeza abajo en el cucharón se dijo a sí misma que no le vendrían mal unas cuantas verrugas de más, así que decidió que de camino a la aldea tendría que recoger algunos gusarapos para hacerse un ungüento.
La bruja abrió la puerta con la decisión del que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo, y se encontró en el umbral a una joven princesa, con sus zapatitos de cristal y todo.
La bruja se arrepintió inmediatamente de no haber deseado que viniera ya cocinada. La joven princesa empezó a contarle una larga historia llena de desdichas que a la bruja no le importaban en lo más mínimo. La malvada bruja la miraba con la boca abierta, sin acabar de creer que un ser humano pudiera llegar a ser tan pesado, y cuando la princesa le preguntó si sería tan amable de ayudarla estaba tan, tan cansada que prometió que haría todo lo que estuviera en su mano, porque pensaba que así por fin la joven princesa se callaría.
Se equivocaba. La joven princesa, al oírla, no cabía en sí de gozo por haber encontrado una persona tan buena, amable y comprensiva, y no paraba de repetirlo una vez, y otra, y otra.
Y otra.
A la bruja se le estaban rizando los pelos de pura irritación, y le hubiera gustado comprobar si la joven princesa era capaz de seguir parloteando metida en el horno con una manzana en la boca, pero había prometido que la ayudaría, y para una bruja la palabra dada es ley.
Bueno, no es que sea ley, pero es una cosa muy importante, y de cualquier forma después de tanto rato mirando cabellos como el sol, ojos como lagos, dientes como perlas y el resto de la parafernalia se le había quitado el apetito.
Los días que siguieron fueron para la malvada bruja una pesadilla. La joven princesa barrió, fregó y restregó cada milímetro de la cabaña, mientras la bruja pensaba que menuda m··rd· de princesa era aquella que tenía tanta experiencia limpiando. Además cantaba y bailaba con los pajarillos, y de vez en cuando se apoyaba en el alfeizar de la ventana a suspirar por su amor verdadero. Si unos días antes le hubieran preguntado a la bruja que qué era un alfeizar hubiera respondido que una enfermedad venérea muy peligrosa, y ahora que había descubierto lo que era en realidad no lo podía disfrutar porque tenía una joven princesa suspirando allí gran parte del día.
Por si sus sufrimientos no fueran ya lo bastante atroces un día apareció en su puerta un apuesto príncipe, sí, con sus mallas y todo. El apuesto príncipe y la joven princesa hablaron durante un rato, y después el príncipe se fue y la princesa corrió inundada en lágrimas a contarle a la bruja que el apuesto príncipe iba a luchar contra un dragón para recuperar su reino, y cuando lo consiguiera volvería a por ella y le pediría que se casara con él, y sería reina, y no haría otra cosa en todo el día que cuidar de los muchos hijos que tendrían, todos ellos rubios y de mejillas sonrosadas, y todos serían felices y comerían perdices.
A la bruja le estaban dando unas arcadas terribles, pero las contuvo porque se dio cuenta de que por fin tenía una forma de cumplir su promesa de ayudarla. Mientras la princesa sollozaba en el alfeizar de la ventana la bruja cogió uno de los tiestos con flores, se acercó a ella y se lo estampó en la nuca una y otra vez, hasta asegurarse de que ya no podría cantar con los pajarillos nunca más.
La bruja sonrió satisfecha: había salvado a la joven princesa de un destino terrible, y además iba a disfrutar de una fabulosa cena.
Y cuando el príncipe volviera... bueno, comprobaría a qué saben esas mallas.

29 octubre 2007

Mi versión de los hechos

Pues sí, la hermana de ZaraJota™ vino a pasar a Madrid unos días y a mí se me ocurrió la genial idea de presentarle a mis padres, así que preparé una reunión en un lugar neutral en el que si las cosas iban mal me pudiera consolar con chocolate .

Como mi familia tiene que llevar la contraria en todo ya habían quedado para esa tarde, así que en vez de quedar para atiborrarnos de chocolate quedamos a comer en mi casa.
El infierno en la tierra, oyes.
Las horas previas al encuentro se notaba una ligera tensión. En mi nevera sólo cabían 14 cervezas, éramos 6 y en toda la casa no había más que 5 vasos, y además, en fin, digamos que no se me da muy bien cocinar para 6 personas.
Ni para 5, ni para 4, ni para 3... Es que las matemáticas nunca han sido lo mío.
Además mi madre no paraba de llamar para preguntarme que a qué hora venía, que si traía algo, que qué se ponía, que si estaba segura de que ella era mi madre y que si no sería mejor que presentara a otra.
ZaraSister™, por su parte, había asumido que no tenía escapatoria, y lo único que preguntaba era que qué se ponía para dar buena impresión.
Jo.
Me empezaba a parecer que iba a tener que vestir a toda la familia, así que decidí poner punto y final a aquello.
-Mira, no te preocupes –le dije-. Mi madre se arregla para trabajar, pero los fines de semana suele ir en vaqueros y camiseta.
ZaraSister™ se quedó muy convencida con mis argumentos y se puso vaqueros y una camiseta.
Media hora después mi madre apareció con su traje de chaqueta, los taconazos y recién salida de la peluquería.
Creo que he dejado de caerle bien a la ZaraSister™.


SPOILER
SPOILER

SPOILER

Tú mismo/a...

Esa misma tarde fuimos a ver Jesucristo Superstar a un sitio que parece un cine pero más grande y con las imágenes en 3D.
En el intermedio, a ZaraJota™ le dio un pronto extraño y empezó a hablar.
-En su evangelio Judas dice que Jesús le pidió que le traicionara. Si no lo hacía él no lo haría nadie, y Jesús era consciente de que tenía que morir, porque si no todo lo que había hecho no habría servido para nada.
Aquello me impactó mucho, y durante el segundo acto no me enteré de nada porque no podía parar de darle vueltas a varias cosas:
Primero, ¿mi novio no era mudo?

Segundo: si Judas se suicidó después de que le pagaran, ¿cuándo escribió el evangelio? ¿Y cómo acaba, con un “pues ahora voy y me suicido” o con un “aaaaaahg”?

Y tercero, ¿sabrá J.K. Rowling que el tal Judas le está plagiando los argumentos?

24 octubre 2007

Estrella invitada XXIII: mi mamá

Son como niños.

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El otro lado de la cama

Suena mi móvil, Lorz me llama para decirme que nos invitan a comer a su casa el sábado a mediodía porque viene la familia de ZaraJota™

Lorzapadre.- ¿Qué me pongo? Hay que dar buena impresión, que parezcamos una familia normal.

Lorzamadre.- ¿Que parezcamos "una familia normal"? pero, ¿ no lo somos?

LP.- Me pondré estos pantalones que me compré y aún no he estrenado. A ver como me quedan…ufff… creo que han encogido, no puedo abrocharme el botón.

LM.- ¿No será por la tripita cervecera? Ponte los azules a ver si no “han encogido”.

LP.- Que va, si peso lo mismo que el año pasado. Esta camisa le va bien aunque está un poco arrugada. ¿Me la puedes planchar? es que a mi la plancha no se me da muy bien.

LM.-Ni bien ni mal ni de ninguna forma.

L.P. - ¿Hay que llevar algo de bebida?

LM.- Me ha dicho Lorz que tienen unas 14 cervezas.

LP.- ¿Sólo 14 ? Pero los demás no beben, ¿no? Por si acaso llevaremos una botella de rioja del 2001, que siempre queda bien el detalle. ¿Y de comida llevamos algo?

LM.- Voy a llevar unos pimientos asados, a Lorz le gustan.

LP.- Los hacemos a medias: yo compro los pimientos y tú los asas.

LM.- El viernes al salir del trabajo voy a ir a la peluquería.

LP.- ¿El viernes? ¿Por qué no el sábado?
LM.- Porque el sábado tengo que limpiar el piso, poner la lavadora, tender la ropa, asar los pimientos y planchar ropa, incluida tu camisa.

LP.-Vale, el viernes te recojo y te llevo a la pelu.
LM.- Ah, y del postre nos encargamos nosotros.

LP.- Bueno, antes de ir a casa de Lorz nos pasamos por la pastelería y compras los pasteles, que tú entiendes más.

LM.-Debe ser por el curso de CCC que hice de “Experta en pastelería fina”.
LP.- ¿Qué te vas a poner, falda o pantalón?

LM.-Falda.
LP.- ¿Tienes medias?
LM.- Sí.
LP. - ¿Voy a comprarte más por si se te hace una carrera?

LM.-No hace falta. ¡¡¡M**rd*, una carrera en la medias!!!
LP.- ¡¡¡Lo sabía, sabía que te pasaría, te lo dije!!! Voy a comprarte otras.

LM.- ¿Vas a bajar y subir andando los cinco pisos por ir a comprar una medias?

LP.- Sí, sí, no vas a ir con una carrera en las medias, hay que dar…

LM.- Sí, ya sé, buena impresión.


Al acabar la comida familiar y mientras los demás estábamos de charla, Lorzapadre se quedó un poco-bastante dormido en el sofá.

Ahora entiendo su concepto de “dar buena impresión”.

21 octubre 2007

Estrella invitada XXII: mi papá

El jueves sonó el despertador a las ocho de la mañana, abrí los ojitos y pensé "vale, me levanto, estudio un rato y me voy a trabajar".
Cinco horas más tarde volví a abrir los ojitos y pensé "mierda, mierda, mierda".

Después de hacer lo mismo durante otros dos días mi padre ha decidido tomar las riendas del blog y usurpar mi lugar, porque dice que me estoy durmiendo en los laureles.

Jo.

Que no es verdad, que cuando me porto bien ZaraJota™ me deja dormir en la cama.

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Comida de familia.

Suena el teléfono de Lorzamadre, es Lorzahija que llama para decirle que viene la hermana de ZaraJota™ y que vayamos a comer a su casa el sábado a mediodía.
Lorzamadre y yo no somos muy dados a convencionalismos y compromisos, pero queríamos dar buena imagen como padres de la-lagarta-que-se-ha-quedado-con-mi-hermano, no fuera a ser que se llevara al niño a casa y Lorz tuviera que volver a la nuestra, con el trabajo que nos ha costado echarla.
Todo ello provocó el siguiente dialogo con su conclusión mientras Lorzamadre revisaba armario y yo intentaba enterarme de qué coño es la cromatografía de gases.

Lorzamadre.- ¿Qué me pongo? Vaqueros como que no, pantalones no pegan, minifalda... que van a pensar... A ver si tengo algo serio por debajo de las rodillas. Ya está, el traje de chaqueta marrón que no me pongo nunca.....¿Que te parece?
Lorzapadre.- Bien.

Lorzamadre.- Y el pelo ¿tengo que ir a la pelu? Creo que no lo tengo bien, me lo veo un poco largo, pero no, está bien, no voy a ir a la pelu. Bueno sí; así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges y me llevas a la pelu.
Lorzapadre.- Vale.
LM.- De comida no tenemos que llevar nada que se encarga de todo Lorz, de todas formas me da palo no llevarle nada, pero que le vamos a hacer... Aunque claro, si le aso unos pimientos rojos de esos que le gustan tanto, se los llevamos. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu y compras un kilo de pimientos para asar.
LP.- Pozi.
LM.- Dice que tiene 14 latas de cerveza con alcohol ¿tendrás bastante?

LP.- Si los demás no bebeis cerveza si.

LM.- Vino, podíamos llevar una botella de tinto.

LP.- Así que el viernes cuando salgas de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica te recojo, te llevo a la pelu, compro un kilo de pimientos para asar y una botella de vino.
LM.- El postre me dijo que sí, se me olvidaba. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino y algo para postre.

LP.- ...

LM.- ¡Una carrera¡. Una carrera en la medias, y eran las ultimas que me quedaban de este color, y las negras no pegan con el traje y las de rejilla menos, me tienes que comprar.

LP.- ¿De que DIN? ¿10,15 o 20?

LM – El que pegue para este tiempo. Así que el viernes cuando salga de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica me recoges, me llevas a la pelu, compras un kilo de pimientos para asar, una botella de vino, algo para postre y unas medias con blonda color carne.

LP.- De acuerdo

El viernes recogí a Lorzamadre al salir de trabajar de la multinacional-de-comunicaciones-que-no-es-Telefónica, la llevé a la pelu, compré un kilo de pimientos para asar, una botella de rioja del 2001, el postre para la comida y dos pares de medias de blonda color carne.

Al llegar a casa me dice el portero: El ascensor no funciona hasta el lunes.

Menos mal que solo vivimos en un quinto.

16 octubre 2007

Satisfacción

Durante las últimas semanas he estado trabajando de encuestadora para sacarme unas pelillas.
El trabajo consistía en llamar clientes del supermercado y hacerles un pequeño cuestionario si se dejaban. Las preguntas eran tipo test, pero al final había un campo en el que se podía redactar, y nos dijeron que ahí podíamos hacer un pequeño resumen de lo que nos hubiera dicho el cliente.
Yo quería hacer mi trabajo muy bien, así que me esforzaba mucho en rellenar ese campo, y ponía cosas como esta:

"Llamo al cliente por encuesta, expresa su satisfacción con la atención recibida, así como con los precios y gama de productos ofertados".

Después de un par de semanas llamando a una media de 100 clientes al día para hacerle la encuesta mi interés por el campo de texto libre empezó a disminuir, de manera que empecé a resumirlo, primero con un

"Llamo cliente por encuesta, expresa su satisfacción"

y más tarde un simple

"Llamo cliente, satisfacción".

Además perfeccioné la técnica con un copia-y-pega, de tal manera que copiaba el primer "Llamo cliente, satisfacción" y lo pegaba en todas las encuestas, y como ya me sabía las preguntas de memoria no tenía ni que mirar a la pantalla y podía dedicar mi tiempo a mirar por la ventana, que la verdad es que tiene vistas a un muro, pero oyes, menos da una piedra.
Por desgracia mi depurada técnica tenía un fallo, y me di cuenta el primer día que mi jefa se puso a revisar las encuestas.
-Oye, Lorz -me dijo un día-, ¿podrías explicarme lo que pone aquí?
-¿Qué pone?
-"Lamo al cliente; satisfacción".
Pues a mí me parece que está clarísimo.

11 octubre 2007

Merienda

-¿Diga?
-Buenas tardes, soy Lorzagirl, le llamo de su supermercado.
-Mis papás no están.
-Vaya. ¿Cuándo vuelven?
-Cuando me acabe la merienda.

Eso me pasa por preguntar obviedades.

08 octubre 2007

Superioridad moral

Llevo dos meses en esta casa y el portero ya me tiene calada.
El primer incidente se produjo cuando después de probar a abrir la puerta del portal con todas y cada una de las llaves que me habían dado en la agencia sin conseguir nada el portero decidió levantarse y venir en mi ayuda.
-Estaba abierta -dijo, y me miró como si dudara seriamente de mis capacidades mentales, cosa que por otra parte no le reprocho.
La siguiente vez pensé que no podía volver a hacer el ridículo, así que mirando de reojo a la portero-cueva empujé y empujé y empujé hasta que el portero volvió a levantarse para venir a abrirme.
-Pero mujer, empuja fuerte.
-Estaba empujando fuerte...
-¿Eso es empujar fuerte? Las mujeres de hoy en día no valeis para nada. Mi hija igual, siempre "no puedo, no puedo"...
Eso es porque somos sensibles y delicadas, c#j#n#s.
Poco después me quedé encerrada en el ascensor.
Jo.
Yo estaba dentro, y el portero me gritaba desde fuera que no me preocupara, y yo le gritaba que no me preocupaba, pero que nos sacaran de allí de una vez, que se me iban a quemar las lentejas. Como esas experiencias unen mucho yo pensé que cuando saliera el portero me abrazaría y me diría que al ver con que entereza había sobrellevado el drama había comprendido lo mucho que molo, y me suplicaría perdón por haberme juzgado mal, y las cosas serían muy distintas.
En lugar de eso cuando me vio salir a cuatro patas por el hueco del ascensor lo primero que hizo fue reirse.
-¿Qué pasa, no tienes bastante con la puerta que tienes que pelearte también con el ascensor?Jo.
Yo estaba muy depre porque es muy triste comprobar que aunque te mudes tu personalidad sigue siendo la misma.
Más o menos por entonces empezaron las obras y la presidenta puso un papel en la portería para que apuntáramos el teléfono todos los vecinos, y yo aproveché un momento que el portero no estaba y me apunté.
Al día siguiente el portero llamó a mi timbre.
-Hola, vengo porque necesito el número de teléfono para lo de las obras, y nos lo ha dado todo el mundo menos tú.
-Si yo ya lo he dado...
-De eso nada, mira: falta el 3º b.
Entonces vi que el momento de la revancha había llegado.
-Yo soy el 3º c.
¡JA!
Al dia siguiente salí de casa toda digna, dispuesta a emanar cantidades ingente de superioridad moral cuando me cruzara con el portero, pero por desgracia el portero no estaba. Iba a irme con mi dignidad a otra parte cuando me acordé de que la casera había prometido dejarnos unas llaves en la portería.
En aquel momento pensé que a lo mejor el portero las tenía en su portero cueva, así que pensé en asomarme a ver si estaban por allí.
Desde luego que no pensaba registrar ni nada, sólo mirar por encima.
Las llaves estaban en un cajón, con un letrero en el que ponía "3º c".
Desde mi superioridad moral pensé, jo, ya le vale, dejar las llaves aquí donde las puede ver cualquiera...
Al menos cualquiera que se suba a un taburete, abra un cajón, levante papeles varios y encuentre la llave...
En fin, que decidí que sería mejor que me las llevara.
Total, estaba ahí con toda la manaza metida en el cajón de la portero-cueva cuando lo oí:
-¿Se puede saber qué estás haciendo?Pues perder mi superioridad moral.

04 octubre 2007

Obras

Estamos de obras.
Jo.
Van a cambiar las cañerías de toda el edificio, supongo que para adaptarlas a la temporada otoño-invierno.
Jo.
Parece que soy gafe: hace unos años también cambiaron las de la casa de mis padres (nota mental, esta frase me hace parecer vieja) y fue una experiencia horrible.
Todos los días cortaban el agua de 9 de la mañana a 6 de la tarde, y al principio yo pensé que era porque los fontaneros trabajaban mucho, así que estaba encantada, pero los días que estuvieron picando en nuestra casa pude comprobar que la jornada de trabajo era la siguiente:
10:00 llegaban a casa, se metían en la cocina y empezaban a dar martillazos
11.00 bocata
12:00 volvían del bocata y daban más martillazos
13:00 comida
15:00 martillazos
16:00 fin de jornada
Además en aquella época yo trabajaba por la tarde, así que lo de poner lavadoras y lavavajillas nocturnos se convirtió en una costumbre.
Para ducharme me iba al gimnasio y era horrible, porque para disimular no me quedaba más remedio que hacer ejercicio, jo, tenía que haber demandado a la comunidad de propietarios por daños a la integridad de la persona (yo). Al menos creo que esto sólo me afectaba a mí, porque me parece que lo de ducharse para mis exvecinos era una costumbre exótica (#).
Aquello duró meses,
y meses,
y meses,
y meses...
Desde entonces las obras me dan como un poco de repelús, pero esta de momento va bien, en gran parte porque la presidenta lo ha organizado todo estupendamente: desde el primer día puso un cartel en el ascensor en el que se explicaba lo que se iba a hacer y cómo, pedía la colaboración de los vecinos y al final añadía:

“si tienen alguna duda contacten con la presidenta, no hablen con los operarios para no dificultar su trabajo”.

Yo estaba de acuerdo con la señora presidenta porque si cada vecino va a hacer que paren el trabajo para pedirles explicaciones la obra no se acaba nunca.

Um... va a ser eso lo que pasa en la Sagrada Familia...

El primer día de la obra los albañiles empezaron a picar y descubrí con entusiasmo que no ponen Camela, silban estupendamente y además son muy cuidadosos: cada vez que tienen que hacer algo en el pasillo retiran todos los felpudos y los vuelven a poner después.
Al final ya me dio cargo de conciencia y fui a preguntarle a uno de los chicos:
-Perdona, ¿quito el felpudo para que no os moleste?
El chico me miró con cara de espanto.
-¡No hablar! ¡No hablar! -dijo.
Y se fue.

Jo.

Ahora la obra no se acabará nunca, y será culpa mía.

(#)Un martes a las doce de la mañana me fui a duchar y estábamos sin agua caliente. Bajé (me vestí antes) y se lo dije al portero. “Pues hasta ahora nadie se ha quejado”, dijo, como si estar sin agua caliente fuera un capricho que me hubiera dado a mí de pronto. Al rato me avisó de que habían cortado el agua caliente la noche de antes y se habían olvidado. Yo después de aquello decidí llevar un bote de ambientador encima para cuando tuviera que subir con alguien en el ascensor.

01 octubre 2007

La línea telefónica

Lo primero que hicimos cuando nos dieron las llaves del piso fue ir allí con el ordenador portátil y comprobar si teníamos algún vecino generoso dispuesto a compartir con nosotros su conexión inalámbrica a internet.

Um... bueno, realidad lo que hicimos fue salir de la agencia con toda la dignidad del mundo y en cuando estuvimos a una distancia prudencial levantamos los brazos e hicimos el bailecito de la victoria, pero claro, eso no es relevante para la historia.

El caso es que ninguno de nuestros vecinos tiene conexión inalámbrica a internet.

Jo.

Se ve que me he mudado a los años ochenta.

No nos quedó más remedio que conseguir internet por nuestros propios medios, y eso implicaba contratar una línea telefónica. Resultó muy difícil, porque la línea telefónica se contrata por teléfono y nosotros no teníamos, y si nuestros vecinos no estaban dispuestos a prestarnos internet lo del teléfono iba a estar chungo, pero al final lo solucionamos llamando desde otro teléfono porque mi padre me explicó que no era necesario llamar por teléfono desde la casa en la que quieres poner el teléfono...

Creo que me he perdido.

Contratamos la línea un día y al siguiente teníamos en casa a un señor con mono azul en casa.
-¿Dónde está la roseta? -preguntó.
Que bien, una pregunta que me sé.
-Ahí.
-Eso no es una roseta.-¿No?
-Las rosetas son de otra manera.
-Ah...
-Pero no pasa nada, podemos buscarla -dijo el señor del mono-, tengo un aparato que detecta por dónde pasa el cable -explicó-. Sólo tenemos que seguir el cable hasta la roseta.
ZaraJota y yo íbamos detrás de él, flipando en colores y preguntándonos qué clase de técnico necesita un aparatito para detectar por dónde pasa un cable que está a la vista.

El técnico siguió el cable hasta la cocina (se subió al taburete para pasar el aparatito por encima de los muebles de la cocina), luego pasó al dormitorio, y finalmente se metió en el armario empotrado para llegar a la conclusión de que la roseta estaba exactamente dónde le había señalado que estaba.


Se ve que para los hombres cualquier excusa es buena para sacar el aparatito.


Esa misma tarde empezó a funcionar nuestra línea telefónica, y a la mañana siguiente, a las ocho de la mañana, empezaron nuestros problemas.


Nuestro número de teléfono es, pongamos por caso, 91 111 11 11.


El número de teléfono del centro de salud del barrio es 91 111 11 12.


El número de torpes de nuestro barrio es infinito.


Cada día, entre las ocho y las once de la mañana, recibimos llamadas de gente que quiere cita con el médico, la matrona, la enfermera o cosas peores.

Yo les digo muy educadamente que se equivocan y que llamen al otro número de teléfono, y normalmente la gente se lo toma bien, pero hay gente que se enfada o, peor aún, que llama y llama y llama y llama y llama y llama hasta que se aseguran de que realmente se han equivocado de número de teléfono y no es que la recepionista sea una vaga y con tal de no trabajar es que es capaz de cualquier cosa, es increible, la seguridad social está cada vez peor...


En fin...


El caso es que como mi barrio es, digamos, étnicamente interesante, llama mucha gente que tiene problemas con el idioma, así que a veces se me plantean algunas dificultades, por ejemplo:


-Buenos días, yo quería pedir cita con la enfermera.
-Disculpe, se equivoca.
-¿No se dice así?


Sí que se dice así, lo que no se dice es aquí.
Hace unos días una viej... anciana me sacó de la ducha tres veces para preguntarme que si podía mandar a su hija a por unas recetas y yo ya estaba un poco harta, así que cuando sonó el teléfono por cuarta vez lo cogí dispuesta a masacrar.

-Perdone, ¿estoy llamando al centro médico?
-No señora -contesté-, está usted llamando a mi casa.



Que a gusto me he quedado, oyes.

26 septiembre 2007

Huelga de transporte

Me he acostumbrado a que el tren de y seis pase algunos días a en punto y otros días a y diez.

Acepto la idea de que es normal que el de y diez llegue a destino un cuarto de hora más tarde que el de en punto porque oye, el espacio y el tiempo son relativos.

Asumo que la llegada de mi tren sólo se anuncie cuando ya esté en el andén y sea imposible llegar a tiempo, y que el tiempo de espera que marcan los letreros sea meramente orientativo.

Tolero que las maquinitas de acceso se nieguen a leer mi billete y me lo escupan invariablemente, y me he empezado a tomar a broma lo de saltar los tornos para entrar porque la taquilla de la estación suele estar cerrada.

Lo de que los vagones tengan la calefacción puesta en verano tiene incluso su gracia, y ayuda a reducir la retención de líquidos, y cuando les da por poner el aire acondicionado a todo trapo es bueno para las arrugas, sin duda alguna.

He cogido en hora punta y no punta, me he metido en vagones en los que mi bolso no cabía y hacía el viaje colgando fuera de la puerta y en vagones desiertos.

He oído prácticamente toda la música clásica del mundo.

He leído cientos de libros y me he dormido en todas las posturas imaginables. Una vez me desperté al notar mi propia babilla enfriándose en el cuello y me encontré a mi profesor de Moderna en el asiento frente al mío. Otra vez me dormí sobre un señor que se inclinó para que estuviera más cómoda, y varias veces se han dormido sobre mí.

Y cuando ya creía haberlo visto todo, me salen con esto:





Señores viajeros, Cercanías les informa de que debido a los paros convocados los días 25 y 26 de septiembre el servicio mañana 25 de septiembre se prestará de la forma habitual.



No sé si es una forma descarada de negar la realidad o una forma discreta de aceptarla.

23 septiembre 2007

Estrella invitada XXI

La boda de Florecilla fue salvaje, uno de esos acontecimientos de los que la gente suele decir que imposible captar su intensidad a través de las fotos.
Yo no podría decir tanto, ya que la única foto que fui capaz de hacer refleja exactamente todo lo que recuerdo:



Además hoy me he levantado con un extraño dolor de cabeza, ojos irritados, sequedad de garganta e intolerancia a los ruidos. Debí comer algo que me sentó mal.
Estaba segura de que no iba a poder escribir nada, y entonces...
¡Hal Jordan va y se ofrece voluntariamente a escribir por mí!
¡Y voluntariamente de verdad, no como los otros!

A ver si cunde el ejemplo, hombreyá.

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Madrugada del martes al miércoles. 4:40. El susodicho, es decir, yo, al que llamaremos el Injustamente Tratado Por Su Familia (ITPSF, qué guay es usar siglas), llega a su casa tras ejercer de psicólogo/consejero/amigo en plan"québuenrollitoyquémajonoserásgay".

Dado que tiene que levantarse a las 6:30, decide pasar las horas que quedan sentado dormitando en el sofá, vestido, con zapatos y todo, para poder dormir media hora más y levantarse a las 7:00.

Coge su mantita, y al grito de "ñamñammantitabuena", se acurruca, planta las piernas encima de la mesa, se acomoda en el sofá, se arrebuja, y se queda sopa a las 5:00.

6:30. Despierta sobresaltado al oír un grito estridente:

"¿¿PERO QUÉ **ÑO HACES AHÍ??"

Abro un ojo. Dos. Veo a mi padre (a partir de ahora, el Bastardo Que Debería Irse Buscando Un Asilo, para abreviar, BQDIBUA)
Pienso: "o es mi padre, o es Freddy Krueger; y Freddy no tiene ojos que resplandecen en la oscuridad como brasas, debe ser mi padre"

Intento enlazar frases."mskdajfksdj he llegado hace 2 horas mschhhhsss paso de irme a la cama porque me quedaría totalmente roque pschmssmsm---"

"¿TÚ NO ESTÁS BIEN, VERDAD???¡¡TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN, TÚ NO ESTÁS BIEN!!" (así, tres veces, como si estuviera invocando a Candyman)

"¿Y CON LOS ZAPATONES??¿¿Y CON ESE CUERPO????"(vale, papá, no soy Johnny Depp o Christian Bale, pero tampoco estoy tan mal, joe)
"EN FIN...!!!"

BQDIBUA se aleja hacia el cuarto de baño, echando pestes.

IJTPSF empieza a desconectar la alarma del móvil.

Vuelve BQDIBUA.

"¿¿QUÉ HACES AHORA CON EL MÓVIL???"

IJTPSF: "estoyy mssccchhshss (intentando no volverte los cataplines del revés, que eres mi padre, y eso, pero jodeeeerrr)apagando la alarma...(e intentando recuperar la media hora que me has jodido, mamón)..."

BQDIBUA: "de verdad, en fin...tú no estás bien..."(que síii que ya ha quedado claro; estás pegando unas voces que ríete tú de los gritos de guerra uruk-hai, a las 6y30 de la mañana, haciendo preguntas chorras en vez de pasar de largo y volver a la cama a dormir, como alguien normal, y yo soy el que "no está bien"...)

IJPSF se vuelve a acurrucar, se reboza en su manta acogedora donde todo es bonito y nada puede hacerle daño...

...para descubrir que es hora de mover el culo y levantarse.

NCHSSS.

Perros...

Papá, ni regalo de cumpleaños ni del Día del Padre;y cuidado no confundas"accidentalmente" el frasco del azúcar con el de la sal y te eches 2 cucharadas en el café.

Aaahhh qué a gusto me he quedado...


¿Será delito
cometer parricidio
por necesidad?

(haiku!)

20 septiembre 2007

Florecilla de blanco

Esta es Florecilla del Campo





No, no va disfrazada.

Florecilla y yo nos conocimos en la universidad y nos hicimos amigas gracias a un profesor cuya erudición y fama sólo es comparable a su capacidad para dormir al auditorio.
Nosotras no nos perdíamos ni una sola clase, y nos las pasábamos básicamente haciendo el moñas. Menos mal que estaba 3,1416 para dejarnos los apuntes, que si no no sé qué habríamos hecho ese año (y el siguiente, y el siguiente... luego, por razones que no acabo de entender, decidió cambiarse de especialidad y nos abandonó a nuestra suerte).

Hace unos meses Florecilla anunció que se casaba y me pareció muy bien.
También me pareció muy bien cuando me dijo que me invitaba a la boda, e incluso acepté alegremente la idea de que había que hacerle un regalo.
Entonces las otras amigas de Florecilla empezaron a planear la despedida, y eso ya no me hizo tanta gracia.

Igual que Be, yo ya me veía difrazada de cerdita, con una diadema-pilila en la cabeza, y cenando puré de patatas en forma de bufa y salchicha en forma de, ejem, salchicha, en un antro penoso en el que de postre sacarían a una masa de músculos a dejarse sobar por un montón de futuras esposas borrachas.

¿Puede haber algo peor?

Lo hay:
un fin de semana multiaventura en una casa rústica.

Sol. Aire puro. ¡¡¡Ejercicio!!!

Como no podíamos faltar sin ofender a Florecilla (la mala baba que tiene cuando se pone, oyes), 3,1416 y yo lo que hicimos fue poner una excusa para llegar lo más tarde posible:
3,1416 dijo que tenía clase (¿un sábado por la mañana? no se lo cree ni ella).
Yo dije que prefería quedarme en casa durmiendo.
No creo que nadie sospechara nada.
Calculamos exactamente el tiempo para llegar a la hora de la barbacoa, pero nos salió mal: nada más bajarnos del coche nos dijeron que no habían podido hacer todo el rafting y que para compensar el guía les llevaba a hacer espeleología.

Yo no tenía muy claro que era eso, pero pensé que con ese nombre no podía ser nada sano, así que dije que bueno, que vale.

Jo.

Resulta que lo de la espeleología consistía en dar un paseo por el campo, todo lleno de verde, brisa saludable y sol, para recorrer una cueva y disfrutar de la vista.

Se me pone la piel de gallina y todo al acordarme.

Tanto aire limpio no me dejaba respirar, y el sol hizo que me saliera una cosa muy rara en la piel que el médico dijo que se llama "melanina".
Jo.
Después de eso tardé meses es recuperar mi blanco amarillento habitual.

Cuando por fin acabamos de hacer ejercicio me sentí muy aliviada, sin saber que mis desdichas no habían hecho sino empezar:

En la casa rústica había un karaoke...

No pasa nada, me dije, en condiciones normales nunca canto en público.

sangría Don Simón en abundancia...

Vale, me he pillado un pedo y he cantado La chica ye-ye, pero no pasa nada porque las demás estaban peor que yo y no se van a acordar.

y 3,1416 tenía una cámara de vídeo y nos grabó a todas sin decir nada.

Cacho guarraaaaaaaaa!!!!!!





Florecilla del Campo se casa por fin este sábado.

Y 3,1416 y yo no vamos a llorar en la ceremonia.

No. Casi nada.




Pd: Acabo de recibir un correo de Florecilla: por razones de seguridad el cura-párroco ha prohibido que se tire arroz a los novios. Menos mal que había comprado un saco de peladillas por si acaso.

17 septiembre 2007

Ropa tendía

-Lorz, tenemos un problema con el tendedero.
-¿Nos hemos vuelto a quedar sin pinzas? Si a mí sólo se me han caído dos o tres docenas...
-No, esta vez lo que se ha caído es la cuerda del tendedero.-¡¡¡Mi ropa!!! ¡¡¡Mi bienamada ropa!!! ¡¡¡En el suelo del patio de vecinos, junto a los calzoncillos añejos que nadie ha reclamado!!!
-La ropa no se ha caído; se quedó colgando de la cuerda y la pude rescatar sin problemas.-Joquesustomenosmaaaal... ¿Dónde está?
-La he tendido en el cuarto de baño, no te preocupes.-Claro. En el cuarto de baño. Eh... pero si no tenemos tendedero en el cuarto de baño.
-Ya...





Y claro, después de esto no me queda más remedio que llevarle la ropa sucia a mi madre.

12 septiembre 2007

Vacuna (de vaca)

He ido por fin a que me pongan la antitetánica; ahora ya puedo salir a la calle sin bozal o algo así.
Además ya no tengo que volver a ponérmela hasta el año que viene, y eso me parece muy bien porque creo que la enfermera me ha cogido un poco de manía.
Para empezar no se creía que yo fuera yo, jo, ya es que me pasa como a las famosas.
-¿Lorzagirl?
-Sí.
-¿Seguro?
-Pues mira, sí.
-No puede ser.
-Eso mismo dijo la matrona...
-En mi ordenador pone que tienes sobrepeso.
En el tuyo, en el mío, en el de todo el mundo. Internet es lo que tiene.
-Bueno, ¿y qué?
-No te veo con sobrepeso.Eso se debe a la ley de la relatividad, no sé si me explico.
-No soy gorda, soy fuertecita.
-Ven, que vamos a pesarte.
-Nononononono...
-No me seas infantil, venga a veeeeeer... 60 kilos. 157 cm. Estás en tu peso.-¡Y una mierda!
-Voy a ponerlo en el ordenador.
-¡De eso nada! ¡Señora, que yo tengo una imagen! ¡Que me hunde!
-Es que rellenan las fichas como les da la gana, voy a tener que actualizarlo todo... ¿Edad?-27.
-Ves, ponía 26.
Porque los cumplí hace dos semanas, arruinavidas.
-Ya.
-¿Alergias?
-Si me pongo menos de cuatro cucharadas de colacao en la leche se me inyectan los ojos en sangre y salgo a la calle dispuesta a matar. ¿Eso cuenta?
-¿Última menstruación?-AHORA.
-Ya me lo parecía. ¿Usas algún método anticonceptivo?
-No.
-¿Cómo que no?
-Que no. Que el médico me dijo que hasta que no me vacunara no me daba nada.
-¡Pero eso no es excusa! ¿Es que ni siquiera usas preservativo?Mierda.
Seré idiota.
Y yo que todos estos años he estado convencida de que el preservativo había que ponérselo al chico.

10 septiembre 2007

Al juzgado

Este se lo dedico a Sheena y a Towsend.
Compartimos vuestro sufrimiento.

Literalmente.



-¿Supermercadodigamé?
-Señorita, llevo más de media hora esperando que me llegue el pedido y aquí no ha aparecido nadie.
-¿Cuándo hizo usted el pedido?
-¿Es usted tonta o no se entera? -espero que sea una pregunta retórica-. Lo hice hace media hora.
Suspiro de resignación...
-Los pedidos se entregan a partir de las tres de la tarde.
-¡Eso no es lo que me dijo la señorita!
-Bueno, son las condiciones que usted aceptó al firmar el talón de pedido.
-¿Que yo qué? Mire señorita, mándeme ahora mismo al chico de reparto, que le voy a partir la cara.
-Comprenderá que no voy a mandar al chico si tiene usted intenciones de agredirle...
Que sólo tenemos uno, caramba.
-Señorita, ¡son ustedes una panda de sinvergüenzas! Ahora mismo voy a ir y les voy a dar una paliza que les voy a matar, empezando por usted -que honooor-. Y que sepa que estoy grabando esta conversación y la voy a llevar al juzgado para que la escuchen y tomen las medidas oportunas.
-Me parece bien, estoy segura de que en el juzgado les encantará oir como nos amenaza de muerte.
Entonces colgó el teléfono, y nunca sabré por qué.

06 septiembre 2007

Atrapados en el ascensor

Nunca compro el pan; de eso se encarga mi compañero de piso, que es un poco maniático para las migas, pero hubo un día que decidí salir al mundo exterior y comprar el pan yo misma, así que salí de casa, llamé al ascensor, el ascensor vino, saludé a la señora y la chica que había dentro, las puertas se cerraron... y el ascensor se desplomó hasta el primer piso, donde después de un muy poco esperanzador ¡¡¡BUM!!! se detuvo.
Con cara de pasmo nos miramos, nos preguntamos unas a otras si estábamos bien y nos estiramos las faldas, porque las chicas, en momentos así, siempre se estiran las faldas.
Probamos a abrir las puertas pero no hubo manera: estábamos total y absolutamente encerradas.
Si hubiera sido una película una de las ocupantes se habría dejado llevar por el pánico, la otra se habría puesto a filosofar y nuestra heroina (yo, por supuesto) habría decidido replantearse su vida y partir en busca del hombre al que amaba, sin saber que en ese preciso instante le estaría atropellando un autobús escolar.
Como no era una película, lo que hicimos las tres fue coger el teléfono móvil: la señora para decirle a su marido que iba a llegar tarde a comer, la chica para anular la cita con el médico, y yo para llamar al número de emergencias y pedir que nos sacaran de allí, que me había dejado la olla en el fuego y se me debían estar haciendo carboncillo las lentejas.
La operadora de emergencias me hizo repetir la dirección tres veces.
-Disculpe -dijo al final-, es que no la oigo bien.-A lo mejores porque estoy dentro de un p*t* ascensor.
Al final la operadora me dijo que enviaría a alguien "lo antes posible". Cualquiera que haya trabajado en telemierding en algún momento de su vida sabe que "lo antes posible" significa:
a) "no tengo ni idea"
o bien
b) "cuando al operario le salga de la pirula"
así que me empecé a poner un poco nerviosa.
Además la señora se había sentado en el suelo y estaba hiperventilando, y yo, que conservaba la calma (es un decir), me vi en la obligación de tranquilizarla.
-No se preocupe -le dije-, nos van a sacar muy pronto.
-¿Y si se cae?
Jo, yo no había pensado en eso.
Mira que si la m**rda del ascensor va y se cae (más).
¿Qué va a ser de mí?
¿Qué va a ser de mis lentejas?
-No se va a caer...
Mentirijilla piadosa, lo llaman.
-Ha hecho un ruido muy raro.
-Eso ha sido el freno de emergencia, al parar la caída.
Eso ya no era un mentirijilla: era un peaso mentira que echa para atrás del espanto.
-¿De verdad?
-...
-¿A qué altura estamos?-Ni idea, pero el suelo está ahí mismo, ¿ve?
El suelo quedaba a la altura de mis hombros, lo que desde mi punto de vista estaba bien porque en cuanto abrieran la puerta sería muy fácil sacarnos. La señora, en cambio, se puso aún más nerviosa.
-¡No voy a poder salir! -repetía.
La chica y yo empezamos a decirle que no se preocupara, que nosotras empujaríamos desde abajo para que saliera, pero la señora no estaba conforme.
-No lo entendeis... ¡es que llevo tanga y se me va a ver todo!


Pd: La señora se acordó de que llevaba braguitas de repuesto en el bolso y se las puso allí mismo (yo me di la vuelta para dejarle intimidad... y me encontré de cara al espejo).
Cuando el técnico nos sacó nos dijo que era la primera vez que rescataba a gente que se estuviera riendo.

02 septiembre 2007

La vuelta al cole

Este es un mensaje para mis lectores en edad escolar de San Se (y de todas partes):
¡¡¡apagad el ordenador ahora mismo y poneos a estudiar, hombreyá!!!


Nocon troles, miformadecantar porque es to-tal yatodoel mundo gusta...

-¿Umf?
-¿Profe?
-Creo que sí.
-¿Estabas dormida?
-No. Por supuesto que no. Para nada.
-Es que quería saber a dónde vamos mañana.
-¿Ma...mañana?
-Sí... que qué museo nos vas a enseñar, es que he perdido el papel... ¿dónde vamos?
Mierda, mierda, mierdaaaaaaaaa...
No he preparado nada para mañana, y a estas alturas no voy a conseguir que me den cita en ningún museo.
Y aunque lo consiga, no me dará tiempo a estudiar lo suficiente como para poder dar la clase.
No puedo creer que me haya pasado esto, ¡si yo siempre me preparo las clases con antelación!
En año pasado me planeé todo el curso en septiembre y...

un momento...

aquí hay algo que no encaja...

-¡Si las clases no empiezan hasta octubre!
-¡¡¡JA JA JA!!! Es que quería llamar a mi madre, pero me he equivocado al marcar y te he llamado a ti... ¿A que ha tenido gracia?
-Sí. Mucho.

Eh... ¿se puede suspender a un alumno con caracter retroactivo?

31 agosto 2007

Independence Day - Epílogo




"Borra esa pintura de MI suelo de inmediato"






pd: gracias a ZaraJota por el dibujo, y por otras cuestiones en las que no creo necesario ahondar.

29 agosto 2007

Independence Day X

Esto de la independencia ha sido más difícil de lo que esperaba.

Para empezar hubo que amueblar el piso.

Debido a que mi compañero y yo somos bastante, estoooo, especiales, al principio nos costó establecer nuestras prioridades, de ahí que durante aproximadamente una semana nos encontráramos con:

-Tres ordenadores portátiles y ninguna nevera.

-Un lector de dvd y un cacharro de esos para la televisión digital terrestre... pero ninguna televisión.

-Dos armarios (de uno de ellos he cedido generosamente un cajón a ZaraJota) y ningún colchón.

Y eso es sólo el principio: cuando Be y su amó trajeron una botella de vino descubrimos que no teníamos sacacorchos; cinco minutos después, al ir a pedir uno prestado, ¡descubrimos que tampoco teníamos vecinos!

En fin, a estas alturas esas cuestiones han sido solucionadas, pero han surgido otras, mucho peores, que han hecho que me dé cuenta de las dificultades que la vida adulta entraña.

La primera tiene que ver con la nevera, y me ha quitado el sueño durante semanas: el estante destinado a los huevos sólo tiene siete orificios.



He investigado, y resulta que los huevos sólo se venden en paquetes de seis, diez y doce.
¿Cómo se supone que voy a hacer para llenar toda la huevera?
¿Qué clase de personaje alejado de la realidad ha diseñado esta cosa?
¿Qué meto en el agujero que siempre, indefectiblemente, queda vacío?

Por si esto no fuera suficiente, me encontré con el problema de las pinzas.
Por más que las coloque y recoloque siempre acaban así:



Y claro, luego la comida me sale... interesante.
La culpa es de las pinzas, jo.
Seguro que ahora sale algún listo diciendo que no puedo hacer responsable a las pinzas porque no se usan para todo. Pero es que están ahí, observándome, totalmente estrábicas, y me ponen nerviosa, hombreyá.

Por último hay un asunto que todavía no he conseguido resolver:
¿dónde leches está el grifo de mi bidet?


Sí, mi bidet es rosa, ¿qué pasa?
En cuanto acabe el tapetito de ganchillo que le estoy haciendo va a quedar monísimo.

27 agosto 2007

Independence Day IX

-Lorz,hija, ¿cuándo te mudas?
-Cuando tengamos algún mueble. Una cama, por lo menos.
-Eso es fácil. Lo que tienes que hacer es decir en la tienda que te los manden y...
-Mamá, no empieces a organizarme la vida.
-¡No te organizo la vida! Sólo te digo lo que puedes hacer.

Ah, no había captado la sutil diferencia.