Pero nosotros teníamos algo peor: un atasco en la bajante de la ducha.
Nos dimos cuenta en la tarde del día 31 de diciembre, cuando ZaraJota quiso ducharse y el desagüe, en vez de tragar agua como es su obligación, empezó a escupirla.
A chorro.
En grandes cantidades.
ZaraJota reaccionó rápidamente: salió de la ducha, agarró la fregona y empezó a dar fregonazos full power.
Yo oí ruidos, me asomé al pasillo, y me lo encontré en pelota picada, con todo colgando, fregona en ristre e impasible el ademán.
-¡¡¡ARRRGH!!! ¿¿¿QUÉ HACES???
-¡¡¡RECOGER AGUA!!!
-¡¡¡PERO ESTÁS EN PELOTA PICADA!!!
-¿¿¿YA NO TE GUSTO O QUÉ???
-¡¡¡ME GUSTAS MUCHO, PERO SI NENA-CHAN CUENTA EN EL COLEGIO QUE SU PADRE ES UN PORNOCHACHO A LA REUNIÓN CON LA DIRECTORA VAS TÚ!!!
Flashback.
Hace unos días mi padre dijo "bueno, me voy ya a trabajar, que tengo que echar gasolina al coche".
Lógicamente, mi padre se refería a que salía de casa un poco antes de lo normal porque tenía que parar en la gasolinera de camino al trabajo. Obvio, ¿no?
Bueno, pues no debe ser tan obvio, porque ahora nena-chan está convencida de que el abuelo trabaja en una gasolinera, en concreto en la de la calle Antonio López (no me preguntéis por qué).
Ahora cada vez que pasamos por delante pregunta si puede ir a ver al abuelo, y cuando le decimos que el abuelo no trabaja ahí se echa a llorar porque el abuelo no tiene trabajo.
Con esto de las profesiones hay que tener mucho cuidado.
Flashforward.
ZaraJota abandonó la pornolimpieza y se fue a vestirse.
-¡Ahora sigo! -me gritó. No sé por qué no podía seguir limpiando yo. Ah, sí, tenía a Bebé-kun enganchado al pecho. Y cuándo no.
Al rato ZaraJota salió perfectamente vestido, y me dijo con mucha satisfacción que ya había recogido el agua.
-Genial, Bebé-kun ya ha soltado la teta. Voy a arreglarme.
Me levanté, crucé el pasillo, pisé un charco de agua, resbalé y, durante lo que parecieron horas, floté ingrávida mientras mi vida pasaba ante mis ojos: preparando el desayuno, dando teta, trabajando, dando teta, haciendo la comida, dando teta, duchándome, dando teta...
Muchas, muchas tetas más tarde, aterricé de nuevo en el suelo. Pero no vayáis a pensar que caí de cualquier manera, ¿eh? Que una tiene una gracia y un saber estar que no es ni normal.
La pierna derecha se dobló en su sentido natural, de manera que frené la caída con la rodilla derecha, mientras que la pierna izquierda se retorció varias veces sobre sí misma antes de aterrizar sobre la rodilla izquierda. Y luego me caí de culo.
ZaraJota oyó los numerosos crujidos, vino a buscarme y me encontró de rodillas en el suelo, con los lagrimones cayendo, que solo me faltaba el cirio pascual para quedar estupenda en una procesión.
-Losientolosientolosientolosiento... me he debido dejar un poco de agua... ¿Te has hecho daño?
-Solo en los músculos y en los huesos...
ZaraJota no ha visto Los Simpsons, así que puedo soltarle frases de Homer cuando quiero y siempre piensa que soy muy ocurrente. Y un poco lerda.
Las cosas como son: me dolía mucho el cuerpo entero. Pero era nochevieja, era algo así como el décimo aniversario de cuando no empezamos a estar juntos, y, lo más importante de todo, tenía que estrenar mis zapatos nuevos:
Yo tengo claras mis prioridades.
-Seguro que si me quedo sentadita un rato se me pasa -le dije.
Como era de esperar, al día siguiente me dolía todo, y especialmente el tobillo izquierdo.
-Bueno, seguro que si me quedo todo el día estiradita se me pasa.
-Claro.
-Pero primero voy a hacer la comida.
-Ajá...
-Y luego tengo que planchar.
-Ajá...
-¿Me ayudas a quitar las cortinas?
Al día siguiente del siguiente tenía el tobillo izquierdo como el culo de un elefante.
-Creo que voy a ir a urgencias -le dije a ZaraJota.
-De inmediato.
-Sí, sí, en cuanto acabe de hacer las camas, fregar el baño y hacer la comida.
-Lorz, DE INMEDIATO.
ZaraJota es que es así, no tiene claras sus prioridades.
Me fui a urgencias donde, por cierto, me estaban echando de menos.
-Hola, Lorz, ¡cuánto tiempo! No te vemos desde el año pasado.
-Estuve el viernes.
-¡Pero todavía era 2016!
-Ah, claro, jo, el tiempo vuela.
-A ver, ¿qué te ha pasado ahora?
-¡Mi marido ha intentado asesinarme con un charco de agua! Sin duda pretendía que pareciera un accidente. ¡Desde que se hizo pornochacho no ha vuelto a ser el mismo! Ese trabajo te cambia...
-...
-Me he resbalado.
-Ya veo... Te has hecho un esguince.
-Ah, genial. Pensaba que sería algo chungo y que no podría ir a la cabalgata de Reyes.
-Lorz, no vas a poder ir a la cabalgata.
-Jo.
Nada más salir de la consulta llamé a ZaraJota.
-Bueno, la mala noticia es que no voy a poder ir a la cabalgata.
-¿Y la buena?
-Que ya estoy envuelta para regalo.







