24 septiembre 2011

¡Ah del castillo!

Como a ZaraJota™ no le entusiasma la playa, decidimos que también haríamos excursiones.
-Podemos ir a ver el castillo -propuso la Tita.
-No, porfi, el castillo no, que lo he visto muchas veces -le dije.
En realidad el problema no es que haya ido muchas veces, sino que como dentro hay una bodega, cada vez que he ido he salido a gatas. Y no es plan. Que soy una mujer casada. Jo.
-Pues podemos hacer una excursión a Cádiz en el vaporcito.
-¡Sí, porfi!
El vaporcito es era un barco que hace hacía el trayecto entre El Puerto de Santa María y Cádiz. Es Era lento, es era ruidoso, es era incómodo, pero el ruido del motor y la forma en que se balancea balanceaba entre las olas tiene tenía su encanto.
-Pues mañana vamos.
Esa misma noche, la Prima Dinamita recibió una llamada de su hermana.
-¡Anda ya! -la oímos decir. Y luego colgó el teléfono y vino a buscarnos al salón.
-Que dicee mi hermanaa que sa hundidoo el vaporcitoo.
-¡Anda ya! -dijimos la Tita, ZaraJota™ y yo a coro. Parecía que lo habíamos ensayado, pero no: lo que pasa es que tenemos un talento natural para estas cosas.
-¡Que sí, que lo haan vihto en la telee!
Encontes ZaraJota™ hizo lo que siempre hace en momentos de crisis: mirar en internet.
-¿Dicen algo? -le pregunté.






-Eh... creo que mañana no vamos a ir a Cádiz en el vaporcito.
-Jo. ¿Qué hacemos?
-Bueno, en El Puerto hay muchas cosas que ver. Está lo de Alberti, está Puerto Sherry, está el castillo.
-¡El castillo no!
-Que perra te ha dado con el castillo. Bueno, pues el castillo no.
-¿Podemos dar una vuelta por el centro SIN entrar al castillo?
-Vale. Y pasado vamos a la playa.
Así que al día siguiente dimos una vuelta por el centro SIN entrar al castillo, y al otro amaneció lloviendo.

Lloviendo a todo llover, por cierto.
Por lo que nos dijeron, la nube estaba localizada justo encima del Puerto, y en el resto de la provincia hacía un día estupendo, pero la Tita había tenido que volver al trabajo, no contábamos con el coche, y no podíamos coger el cercanías porque no nos admitían el abono transporte.
-¿Qué hacemos? ¿Intentamos salir? Hay varias cosas que podemos ver por el centro.
-Sí, he oído que hay un castill...
-¡QUE HE DICHO QUE NO!
-Vale, vale...
Salimos a la calle. Para entonces ni siquiera chispeaba y no cogimos el paraguas. Nos fuimos andando al centro (esto es: andamos dos manzanas) y vimos el Museo Arqueológico, la Fundación Alberti...
Y al salir de no sé donde descubrimos que había empezado a llover.
A lo bestia.
No había donde guarecerse y, por supuesto, no teníamos paraguas. Tampoco nos hubiera servido de nada.
-¿Qué hacemos? -preguntó ZaraJota™ mientras miraba de soslayo como el agua que corría por la calle me llegaba por los tobillos.
-Aix... podemos entrar en el castillo. Al menos hasta que esto pase.
-¡Bien! ¡Siempre he querido guarecerme del peligro en un castillo!
Corrimos/chapoteamos hasta el castillo, y cuando llegamos nos encontramos la puerta cerrada.

-Hay un cartel.

-Espero que sean los horarios.
-¿Qué pone?
ZaraJota™ no habla andaluz. Es un defecto que tiene. Está intentando aprender, y empieza a entender los rudimentos básicos, pero no acaba de hacerse con las sutilezas del idioma.
-Dice "QUE PAASA, QUE SÓLO NOH DA GAANA DE ENTRAAR EN EL CAHTILLO CUANDO LLUEEVE, ¿NOO? POH AHORA SUH HODEIH".
-Lorz, pone "CERRADO POR VACACIONES".
Lo que yo decía: no se hace con las sutilezas del idioma.

17 septiembre 2011

El ratoncito asustado

Una vez que ZaraJota™ accedió a que pasáramos las vacaciones en casa de mi tía empecé a preparar el terreno para que el impacto fuera lo más leve posible.
-Mi tía habla mucho -le expliqué.
-Le dijo la sartén al cazo*.
-¿Qué?
-Nada, nada...
-Como decía antes de que me interrumpieras (para variar), mi tía habla mucho. La parte buena es porque puedes mantener con ella conversaciones de bajo mantenimiento.
-¿Y eso que quiere decir?
-Que exigen muy poca intervención por tu parte. Apenas necesita que hables. Bueno, en realidad sólo habla ella.
-Eso no es una conversación, es un monólogo.
-No, no, no. A veces hay que asentir con la cabeza y eso.
A ZaraJota™ le pareció muy bien, porque, aunque no lo parezca, es muy tímido y odia a la gente. Unos días antes del viaje, mi tía me anunció que también estaría allí una de mis primas, la única prima adolescente que me queda. A ZaraJota™ le horrorizó la idea.
-¡Que no la conozco de nada! -me dijo.
-No te preocupes: yo tampoco.
La prima Dinamita nació un mes antes de que me mudara a Madrid, y después de eso nos hemos visto en bautizos, comuniones y bodas. Mas concretamente, en su bautizo, en su comunión y en mi boda.
-Pero por lo que recuerdo de ella, es una niña supertímida, que se hace una bolita y te mira como un ratoncito asustado.
-Si es tan buena, ¿por qué la llamas "Dinamita"?
-No sé, sus padres la llamaban así cuando era pequeña. Siempre han tenido un sentido del humor muy raro.
Después de aquello se tranquilizó un poco.
Pasaron los días, nos subimos al tren, llegamos al Puerto, y en el andén nos estaban esperando la Tita del Puerto y la prima Dinamita.
-Hol... -empecé.
Y no me dio tiempo a acabar, porque se me adelantó la prima.
-Holaa, ¿quetalelviahee? Habeisllegadomuyprontoo, andaa, quemenudahorapahllegaar, contoalafrehcaa. Ymiiraqueaquiidentroohasefrehquitoo, yaverahelcocheecomoehtáaquelohemohdejadoenmitaalachicharrillaa. Menohmaalqueencasalatitatieneairee, ahoraahacemuchoocalorparaestarenlacaalle. ¿Luegocuandorefrehquepodeemohiralohpuehteciitoh? Ehquemequierocompraarotrapulsera. ¿Hahvihtoocuantahtengoo? Bueno, ¿Vosotrohcomoehtaaiih?
-Eh... ¿aturdidos?
-Claaro, lohviajeescansanmuchoo. Ahoradescansaaiihunratitooyluego...
Y así siguió, y siguió... y a la vez que hablaba, se movía, jugaba con cualquier pitraquito que se hubiera encontrado por ahí, cambiaba de postura, nos hacía mimos a su manera... Era como ver a una Supernena atiborrá de tripis.
Para cuando anocheció me dolía mucho, mucho la cabeza.
-Me duele mucho la cabeza -dije, aprovechando que la prima Dinamita había parado durante medio nanosegundo para respirar.
-Debe ser por el cambio de presión -intervino mi tía.
Sí, seguramente es por eso.


Aquella noche, cuando la niña cayó rendida, mi tía se fue a dormir, y nos quedamos solos por fin, ZaraJota™ me miró muy serio.
-Exactamente -me dijo-, ¿cómo son los ratoncitos de tu pueblo?







*"Aparta que me manchas", le dijo la sartén al cazo. Es una bonita expresión popular que sugiere que la persona que habla está criticando un defecto que ella misma posee. En este caso su uso es totalmente desafortunado. Yo no hablo tanto. ¿Verdad? ¿Eh? ¿Eh?

10 septiembre 2011

El prepucio de Zarajota

Este año ZaraJota™ y yo nos hemos ido de vacaciones, los dos juntitos, al Puerto de Santa María, y como a ZaraJota™ no le caben las patitas bien en el autobús, y son muchas horas, y tuve una experiencia traumática el año pasado, nos hemos ido en tren, en un Alvia, que es como el Ave pero para pobres.
Nada más subirnos al tren descubrimos con horror que nos habían tocado los asientos del final del vagón, y que en vez de estar en fila india como les corresponde, unos detrás de otros, así...




...estaban unos frente a otros, así:



Los asientos así son un rollo. No puedes estirar las piernas por miedo a darle al de delante, y te pasas todo el viaje con las patitas encogidas hasta que te dan calambres y dejas de sentirlas, por no hablar de lo incómodo que es tener a un desconocido mirándote durante cuatro horas, especialmente si tienes la costumbre de coger la posturita y dormirte con la babilla colgando.
Para empeorar la situación, nuestros asientos, que eran de cara a la marcha, estaban ocupados por una pareja de viej...ancianos.
-Creo que estos son nuestros asientos -les dije.
-Sí, sí, es que los nuestros son los que van de espaldas a la marcha, y a mi marido no le van bien por la lumbalgia, y hemos pensado que si no os importara cambiarlos...
Lo primero que pensé es que la viej...anciana era maquiavélica. En lugar de esperarse en su asiento y preguntarnos si lo podíamos cambiar cuando llegáramos, se había aposentado en el nuestro y apostado por la política de hechos consumados.
-Claro, claro, no importa -le dije. Y nos sentamos en sus asientos.
Lo segundo que pensé fue que ahora que habíamos establecido contacto verbal, digamos, la situación iba a ser mucho más tensa.
¿Tenía que decir "hasta luego" cada vez que me levantara?
¿Debía ofrecerles gominolas?
¿Era necesario que entablara conversación?
¡La vida no te prepara para estas situaciones!
Mientras yo me debatía en un mar de dudas protocolarias, el viej...anciano sacó un ABC y empezó a leerlo. Crucé los dedos para que la señora sacara el Hola! o el libro de crucigramas que les regalan a los viejos cuando compran un billete de tren, pero nada. La señora, que se sentaba frente a mí, se quedó mirando al vacío, impidiendo que me concentrara lo suficiente como para echarme una siestecita.
Entre tanto, ZaraJota™ inició movimientos en torno a la mochila.
-Voy a leer un rato -anunció.
-¿Qué libro te has traido?
Que me importaba un pimiento, era por dar conversación.
-El del prepucio.



-¡No puedes sacar eso! -le grité en voz baja. Es una técnica que se me da muy bien: consiste en murmurar agitando los bracitos. Así, con disimulo.
-¿Por qué no?
-¡Porque tienes delante a un viej...anciano leyendo el ABC!
-Pero no es nada pornográfico, es la biografía de un señor judío...
-¡Peor me lo pones!¡Si sospecha que eres un enemigo de la fe es capaz de matarte con sus manos desnudas!
-Que lea la biografía de un señor judío no quiere decir que sea judío.
-En serio, ¿has visto tu nariz?
-Bueno, ¿y qué quieres que haga?
-Pues de entrada, ponerlo boca abajo.


-Lorz, la que estás liando por nada. El señor está leyendo su ABC y ni nos mira. Y si nos mira y nos ve murmurando con la mochila en la mano no va a pensar que somos judíos: va a pensar que somos terroristas islámicos.
-Voy a ver si puedo tapar el título con algo.
-Ahora que lo pienso, tenía una solapa.
-Vamos a intentar ponérsela delante del título... ya está.



Ya no pensará que somos enemigos de la fe.

03 septiembre 2011

Aniversario 2011

En septiembre del año pasado me casé con ZaraJota™, el día 2 en privado y por lo civil y el día 4 en público y por lo jedi.
Esta variedad de fechas ha llevado a ciertos desacuerdos sobre cuándo debemos celebrar nuestro aniversario, si el 2 o el 4, si es más importante la boda "de verdad" o la boda "con la familia", si tiene más validez la boda por el Código Civil Español o por la Alianza Galáctica, si el vestido que llevaba el día 2 era más bonito que el del día 4, y otras consideraciones de similar importancia.
En lo único que estamos de acuerdo es en que nuestros sentimientos no han cambiado, y si lo han hecho es sólo para hacerse más fuertes.
Y es que lo que siento por ZaraJota™ es tan grande, tan fuerte, tan intenso, tan puro, que sólo puede describirse en todos sus matices con una canción.
Allá vamos.




Ya se sabe: los midiclorianos los crían y ellos se juntan.

27 agosto 2011

El final del verano

Finales de agosto.
Por todas partes de ven las señales que anuncian el final del verano: el metro vuelve a ir abarrotado por las mañanas, la M-30 va recuperando el tráfico espeso, ya casi no se encuentra dónde aparcar...
Vas por la calle y notas que algo falta, hasta que de pronto lo echas de menos: las tiendas de helados han desaparecido. En unas semanas el hueco los llenarán las castañeras, por llamarlas de alguna manera. El año pasado vi una que vendía castañas, boniatos y cds.
En los supermercados el helado empieza deja sitio a los prefritos. Las legumbres se ponen de oferta. Parece que pronto nos va a apetecer un caldito.
En las tiendas, es imposible encontrar ropa de verano. Mientras sudas la gota gorda en la calle, al otro lado de los escaparates los maniquís han decidido ponerse los jerseys, los abrigos y los calcetines de lana, en un intento desesperado de hacernos llegar el mensaje: "se acerca el invierno".
Al llegar a casa, lo único que encuentras en el buzón son folletos de la vuelta al cole. Donde niños imposiblemente felices posan con diferentes variantes de uniformes, rodeados de un muestrario igual de imposible de lápices de colores y mochilas.
Ves todo eso y te resistes. "¡No!", le gritas al folleto, "Todavía es verano! ¡Todavía hace calor!"
Pero de nada sirve intentar convencerte a ti mismo. En el fondo ya hace días que notas una brisita que huele a final de verano, y por más que intentes gritarle al folleto es una mera cuestión de tiempo que tengas que admitir que el verano se acabó, y con él las vacaciones.

A no ser.... que hayas sido previsor y te hayas dejado unos días libres en estas fechas, en las que las vacaciones tienen el valor añadido de cruzarte en la carretera con la gente que vuelve y gritarles "ahí os quedáis, pringaos" .

Me voy a la playa.


¡Nos vemos a la vuelta!





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19 agosto 2011

Credo

Creo que la vida es un derecho, no un deber; y que cuando la vida se convierte en una carga insoportable merecemos poder elegir, si así lo deseamos, una muerte digna.

Creo que el preservativo salva vidas. Quizá no todas, porque no es infalible, pero sí salva muchas más que no usarlo.

Creo que los anticonceptivos ayudan a crear familias felices, porque un niño no deseado nunca podrá ser un niño feliz.

Creo que tenemos derecho a controlar nuestro propio cuerpo, porque es el vehículo de nuestra alma, no de la de los demás.

Creo que abortar es una decisión difícil y dolorosa tanto física como psicológicamente, que una mujer que aborta debe tener motivos muy poderosos para hacerlo, y que por ello merece apoyo y comprensión.

Creo que la mujer es igual al hombre en su espíritu, si no en su cuerpo, y que las mujeres que apoyan a una institución que las discrimina se denigran a sí mismas y le hacen un flaco favor a las mujeres que están por venir.

Creo que el sexo es una forma como otra cualquiera de placer, siempre que sea entre personas adultas y de mutuo consentimiento, sean hombres o mujeres.

Creo en la masturbación como una forma de encontrar placer y conocer el propio cuerpo de manera que seamos más capaces de dar placer a otros.

Creo en el amor como fuerza que une a las personas, independientemente de su raza, sexo, edad, religión o color de pelo.

Creo que la mejor forma de creer en dios en creer en las posibilidades de la raza humana, pensar siempre lo mejor de los demás y tratar de ser la mejor persona posible en cada momento.

Creo que el arrepentimiento no sirve de nada si no va acompañado de deseos de mejorar y enmendar lo que se ha hecho mal.

Creo que las creencias se elaboran por un proceso que se desarrolla a lo largo de toda la vida, que pueden variar según nuestras circunstancias, y que no están determinadas por ceremonias.

Creo que todo el mundo tiene derecho a tener sus propias opiniones y expresarlas, y a que los demás expresen su acuerdo o desacuerdo de forma respetuosa.

Creo que ninguna persona debería autodenominarse portavoz de la opinión de dios, de ninguno de ellos, porque aparta de dios a todas las personas que opinen de una forma diferente.

Creo que las personas tienen derecho a elegir su religión, y que si una religión bautiza bebés, que no tienen capacidad para expresar su consentimiento, es porque debe tener muy poca confianza en su capacidad para convencer a sus fieles.

Creo que la fe debe ser algo íntimo, un diálogo interno, algo que compartir con las personas a las que quieres, no algo que se imponga a los demás, de lo que se haga alarde y que se exhiba con orgullo, porque el orgullo lleva a un sentimiento de superioridad que se parece mucho a la xenofobia.

Creo que la piedad no consiste en rezar, sino en ser buen ciudadano, en pensar en el bien de los demás y no sólo en el de uno mismo, en sentir el dolor de otros y desear aliviarlo.


Y por todo ello tengo la sospecha de que el Papa no viene a verme precisamente a mí.

14 agosto 2011

La llamada misteriosa de la misteriosa viej...anciana

Una tarde de estas, casi a la hora de cenar, sonó el teléfono de casa.
-Seguro que es mi madre -le dije a ZaraJota™-. Hace casi dos días que no hablo con ella.
Y fui a coger el teléfono, pero cuando lo descolgué resultó que no era mi madre.
-Residencia de los Jotas, dígame.
-Oigaaaaa...
Una viej...anciana.
Seguro que ya lo he contado: mi número de téléfono se parece mucho al del centro de salud del barrio. Recibo llamadas de viej...ancianas cada día, pidiendo cita, o preguntando por su médico, o simplemente confirmando que ese sigue siendo el número del centro de salud.
Que no lo es.
Y es imposible explicarles que se han equivocado. Porque ellas ya iban a ese centro médico antes de que yo naciera, y quien me creo yo para decirles que ese número no es. Y que qué insinúo con que se han equivocado. Ellas marcan perfectamente. Es que la juventud ya no tiene educación, ni respeta a sus mayores, ni sabe qué número de teléfono tiene que tener.
Depende del humor del que esté, les explico con paciencia que se han equivocado, o directamente les digo "no es aquí" y les cuelgo.
Últimanente he optado por colgar casi siempre. Malo para mi karma, bueno para mi estrés.
Sin embargo esta vez me lo pensé dos veces y decidí no colgar, porque lo que tenía al otro lado del teléfono no era sólo una viej...anciana: era la más viej...anciana de todas las viej...ancianas, con un hilillo de voz temblorosa de viej...anciana a las puertas de la muerte.
-¿Sí?
-¿Viiiiiiive ahí la señoriiiiiita Loooooooorz...?
Ostras. A lo mejor la viej...anciana no se había equivocado. Aunque no me podía ni imaginar que podía querer una viej...anciana de mí, aparte de que le donara un órgano.
-Sí, soy yo.
-Hooooola niñaaaa... soy tu abueeeela...
M**d*. A ver cómo le explico a esta señora que me llamo como su nieta, pero que yo, definitivamente, no soy su nieta.
-Perdone señora...
Y de pronto la viej...anciana empezó a reirse. Así, con ganas. Ya no paredía una viej...anciana a las puertas de la muerte para nada. Más bien parecía una de esas señoras que salen en las noticias porque deciden aprender a saltar en paracaidas con ochenta años.
-Ya sé quien eres -le dije.-¡ZaraJota™! Ponte que es tu abuela...
-¿Has visto? ¡esta vez te he llamado por tu nombre!
La abuela de ZaraJota™ desde que me conoció me ha llamado Paula, por motivos que sólo ella comprende. En los últimos meses me ha llamado por mi nombre dos veces seguidas: parece que estamos en racha.
-Sí, por eso no la he reconocido al principio, jajaja... te paso con tu nieto.
Y la pasé con ZaraJota™.
-Hola abuela, ¿que tal?
-Bien, rey, bien, ¡le he gastado una broma a Paula!
Se acabó la buena racha.

06 agosto 2011

La cita telefónica

-Bienvenido al centro de concertación de cita telefónica.
Eso suena un poco porno...
-Si quiere pedir cita con su médico o pediatra habitual diga UNO.
Eh... ¿Y cómo van a saber si es para el médico o el pediatra?
-UNO.
-Por favor, diga el nombre y los apellidos del paciente.
-Lorzagirl.
-Disculpe, no le he entendido.
Ya, nadie me entiende.
-LORZAGIRL.
-Usted quiere pedir cita para LORZAGIRL. Si es correcto, diga UNO.
-UNO.
-Por favor, introduzca su fecha de nacimiento.
¿Para qué? ¿Para saber si necesito un médico o un pediatra?
-Veinticinco de agosto de mil novecientos ochenta.
-¿Quiere usted solicitar la primera cita disponible? Si es correcto diga UNO.
¿No puedo decir simplemente SÍ?
-UNO.
-La primera cita disponible es para el MARTES A LAS 18 HORAS 16 MINUTOS.
Estoy llamando el sábado a las 11:30 de la mañana. Por suerte, no es urgente. Sólo tengo que recoger unos resultados, y hablar un rato con mi médico, que llevo casi una semana sin ir y lo echo de menos.
-Si está de acuerdo, diga UNO. Si prefiere más tarde, diga MÁS TARDE.
-MÁS TARDE.
-La cita disponible más tarde es el MARTES A LAS 18 HORAS 16 MINUTOS.
¿Qué?
-Si está de acuerdo pulse UNO. Si prefiere otro día, diga OTRO DÍA.
-OTRO DÍA.
-Por favor, diga el día en el que quiere solicitar la cita.
-Miércoles.
-Disculpe, no le he entendido. Diga el día en el que quiere solicitar la cita.
-MIÉRCOLES.
-Disculpe, no le he entendido. Diga el día en el que quiere solicitar la cita. Por ejemplo, LUNES, MARTES, MIÉRCOLES.
-¡¡¡MIÉRCOLES!!! ¡¡¡MIÉRCOLES!!! ¡¡¡EL P*T* MIÉRCOLES!!!
-Disculpe, no le he entendido. Diga el día en que quiere solicitar la cita, o diga UNO para la primera cita disponible.
...
-UNO.
-La primera cita disponible es el MARTES A LAS 18 HORAS 16 MINUTOS.
Sorprendente.
-Si está de acuerdo, diga UNO.
-UNO.
-Ha escogido usted ser atendido el MARTES A LAS 18 HORAS 16 MINUTOS.
¿Escogido?

28 julio 2011

Riñoncito strikes back 5 y ya

Previously in Lorz...
Esta ya es la última. Lo prometo.

Resulta que la seguridad social en la Comunidad de Madrid va por puntos, como las cartillas de los periódicos para conseguir el cojín de tu equipo de fútbol: hasta que no estuve seis veces en Urgencias por diferentes cólicos nefríticos no conseguí los puntos necesarios para que me hicieran una ecografía.
Dada la situación, además, me dieron cita urgente. Sí. Para un mes más tarde.
La cita urgente tocaba hoy.
Que te hagan una ecografía es más o menos como ir al ginecólogo pero con las braguitas puestas, lo que es de agradecer. Todo lo demás es igual: la camilla, el instrumental frío, una plasta peguntosa que no se quita ni con disolvente.
-Túmbate en la camilla y deja la tripa al aire -me dijo el médico.
Intenté subirme en la camilla pero me enredé en el papel que ponen para proteger y cuando intenté quitármelo tirando lo que cayó fue la falda.
Por suerte el médico estaba con el instrumental y pude recolocarme la falta sin que se diera cuenta, pillándome de paso el papel en el cintillo, pero eso no lo descubriría hasta más tarde.
Estaba ya tumbada en la camilla con la tripa al aire cuando el médico dejó de tocar botones y se volvió a mí.
-Así que has tenido un cólico nefrítico.
-Sí.
-¿Cuándo ha sido?
-El último, hace tres días.
-Ah... vale, entonces sí. Te sorprendería la gente que dice que ha tenido un cólico nefrítico y si les preguntas que cuándo te dicen "pues hará ya quince años".
-No, no, yo lo tengo un poco más reciente.
-Duele un poco, ¿eh?
¿Un poco?¿UN POCO? VOY A METERTE UNA CUCHARA PARA HELADOS POR EL C*L*, A VER SI "DUELE UN POCO".
Bueno, eso fue lo que pensé. Lo que dije fue:
-Sí, duele un poco.
-Bien, pues vamos a ver tu riñón.
El médico empezó a arrastrar instrumental frio y pegajoso por mi tripa, y luego giró la pantalla del ordenador.
-Mira, esto es tu riñón.
-Parece una mancha gris.
-Anda ya, ¿no te acuerdas de cuando dabas ciencias naturales en el cole? ¡Es clavadito a los dibujos!
-Mis libros eran en color, ¿sabe?
-Y mira, esto blanco del medio es grasa.
-Lo sabía: cualquier excusa es buena para llamarme gorda.
-No, mujer, todos los riñones tienen grasa. ¿Nunca has comido riñones al jerez?
-No...
-Pues la grasita de dentro es lo mejor.
-No lo sabía. Eh... ¿Hay alguna piedra?
-Aix, riñones, que manjar. Antes te los ponían en cualquier tasca por cuadro duros, ¿sabes?
-Verá, es que a mí me preocupaba mi piedra...
-Y ahora, como no te vayas a un restaurante de postín, ni los encuentras, ¡y encima te cubran un dineral!
-Sí, pero verá...
-Anda mira, aquí están tus piedras. Son poca cosa.
-¿De verdad?
-Como arenilla. Si te estuvieras comiendo el riñón, ni la notarías.
Creo que voy a morir aquí dentro.






Pd.: Conseguí salir. Pero no vuelvo a hacerme una ecografía ni aunque me abduzcan los extraterrestres.

21 julio 2011

Riñoncito strikes back 4

Previously in Lorz...
Estar embarazada es absurdo.

Salí del hospital igual que había entrado. Bueno, no: peor. Ahora parecía que podía estar embarazada, pero no me decían si sí o si no o si todo lo contrario.
La primera parada fue la farmacia.
-Jooooo, no puedo entrar -le dije a ZaraJota™.
-Si entras cada semana, incluso varias veces. Creo que si nos mudamos tendrán que despedir a una manceba.
-Es que me da vergüenza pedir el test de embarazo.
-De verdad, Lorz, no se si preguntarte por qué...
-¡Pues porque pensarán que estoy embarazada!
-No, como mucho pensarán que crees que estás embarazada.
-¡Seguro que me miran mal! ¡Seguro que piensan "mira, mira, otra de esas adolescentes que se van un finde a la sesión infantil de Kapital, se pillan un moco con calimocho y tripis, se tiran en el cuarto de baño al primero que se les acerca y agarran un bombo y un coctel de enfermedades de transmisión sexual"!
-No creo que te confundan con una adolescente.
-¿ME ESTÁS LLAMANDO VIEJA?
-Yo no...
-¡Pues quepas que puedo coger una enfermedad de transmisión sexual cuando quiera! ¡Incluso ahora mismo! ¡Eh, usted, señor!, ¿tiene un rato libre?
-Aix... ¿Entramos en la farmacia?
-Vale.
Entramos en la farmacia y nos acercamos al mostrador.
-¿Qué queréis?
-¡¡¡NADA!!! -dije, y salí corriendo sin parar de gritar y agitar los bracitos hasta que llegué a casa.
Al rato llegó ZaraJota™ con el test de embarazo en la mano.
-Que dice la farmaceútica que si vas a volver a hacer eso que avises, que le estaban tomando la tensión a una viej... anciana y le ha dado un subidón que casi se queda en el sitio.
-¡Las mantengo con mis impuestos! ¡Puedo hacer con ellas lo que quiera!
-Vale, sí, lo que tu digas... toma, hazte el test.
El test de embarazo es un cosa muy seria y no voy a hacer bromas sobre el tema.
Hice pis en el palito, y casi no tuve que esperar para ver el resultado negativo.
-No estoy embazarada-le dije a ZaraJota™.
-Pues claro que no. Llevo horas diciéndotelo.
-Jo.
Después de eso tuve que bajar de nuevo a la farmacia a comprar los medicamentos que me habían recetado en caso de que NO estuviera embazarada. Me acerqué al mostrador y le di los papeles a la manceba.
-Buscamina, augmentine, norfloxacino, metamizol... pero, ¿tú no estabas embarazada?
No sé de dónde habrá sacado esa absurda idea, la verdad.





Pd. Este iba a ser el final de la saga, pero hoy me he vuelto a pasar el día en urgencias así que no sé. Ya veremos.

16 julio 2011

Riñoncito strikes back 3

Previously in Lorz...
Que país este. Te sacan la sangre en el trabajo, te saca la sangre hacienda... y cuando vas al hospital, ¿qué hacen? ¡Te sacan sangre!

Cuando acabaron "la extracción", como lo llaman para disimular, me volvieron a mandar a la sala de espera.
Y esperé...
Esperé...
Esperé...
Al final me llamaron por megafonía y volví a la consulta del médico, que estaba mirando mis análisis con mucha atención.
-Tienes una infección de caballo -dijo.
-Mira, ya no sé como decirlo: es imposible. No he estado cerca de un caballo en mi vida, y aunque lo hubiera estado no se me hubiera ocurrido hacer guarrerías con él, y aunque las hubiera hecho siempre uso protección.
Cuando entré en la pubertad mi madre me enseñó a ponerle preservativos a un plátano. Desde mi punto de vista se lo podía haber ahorrado: hasta ahora la vida nunca me ha puesto en la tesitura de tener que ponerle un preservativo a un plátano.
Además, madre, exactamente, ¿qué querías que hiciera después con el plátano?
No, mejor no me lo digas...
Al menos aquellas lecciones tuvieron una aplicación inesperada, porque una vez que conoces el uso básico de un preservativo lo puedes aplicar a otras cosas.
Resumiendo:
-Que no tengo una infección de caballo, jo.
-Eh... vale. Verás, el problema es que no te puedo mandar medicación estando embarazada.
-¿ESTOY EMBARAZADA?
-No lo sé.
-¿No lo dicen los análisis?
-No. No hemos hecho prueba de embarazo.
-Pe...pero... si todo el objetivo de los análisis era descartar un embarazo. De hecho, por eso estoy aquí. Es decir ¡llevo buscapina en el bolso y no me la he tomado porque quería que me viera un médico de verdad!
-Es que en urgencias no podemos pedir pruebas de embarazo.
Lorzconsejo: Si estás embarazada y tienes intención de llegar inconsciente a urgencias, hazte un tatuaje de "bebé a bordo" en la frente, porque si no no se van a enterar. Dado que es una situación muy difícil de prever, lo más recomendable es hacerse el tatuaje en cuando sepas que estás embarazada, para evitar percances. Además, como usuaria de metro te lo agradeceré muchísimo, porque a veces no me atrevo a ceder el asiento a las señoras con tripita por miedo a que no estén embarazadas sino gordas y me maten. Fin del lorzconsejo.
-Entonces, -pregunté-, ¿tengo que aguantar el dolor por si acaso estoy embarazada?
-No, no, eso sería absurdo. Lo que vas a hacer es irte a una farmacia, te compras un test de embarazo, haces el test, y, si estás embarazada te tomas un paracetamol, y si no lo estás te tomas una buscapina.
Y eso no es absurdo, ¿no?




Continuará...


Pd. El resultado fue negativo. Estropeo la sorpresa pero gano en salud mental.

11 julio 2011

Riñoncito strikes back 2

Previously in Lorz...
No puedo estar embarazada porque soy tonta perdida.

Volviendo a la consulta filtro, el médico me dio un tubito y me dijo que hiciera pis dentro.
-¡Pero no aquí! ¡Vete al baño! Señorquecruz... Cuando lo tengas lo llevas a la consulta 1.
Me fui al baño, llené el tubito y fui a entregarlo a la Consulta 1.
-¿Cómo te llamas?
-Lorz.
-Lorz... Lorz... pues no te tengo.
-Es que he pasado por el filtro hace menos de cinco minutos.
-Entonces no ha dado tiempo a que lleguen tus papeles.
-¿Puedo dejar aquí mi pis de todas maneras?
-No, no puedo admitirlo sin los papeles. Espera un ratito en la sala de espera y te llamo cuando estén, ¿vale?
Así fue como acabé en la sala de espera con un tubo de orina en una mano y un e-book en la otra. La gente me miraba, claro: ¡mi e-book es tan bonito!
Al rato me llamaron por megafonía y volví a la Consulta 1
-Ya puedes darme la orina -dijo la enfermera- y siéntate aquí que te voy a sacar sangre.
-¿Por qué?
-El médico ha pedido una analítica completa.
-Maldito traidor.
-No te preocupes, no duele nada y es sólo un poquito.
Admito que no dolió nada, pero no me sacaron sólo un poquito. Cuando la enfermera enchufó el cuarto bote me rebelé.
-Oiga, ¿cuánta sangre me va a sacar?
Que es mía, jo.
-No te quejes, cuando es una donación sacámos muchísima más.
Así me gusta: motivando a los donantes.

Continuará...

07 julio 2011

Riñoncito strikes back 1

Después de varias semanas de tregua, el lunes empezó a dolerme de nuevo el riñoncito. Bueno, más o menos. Tenía retortijones en la tripa, naúseas, y ganas de hacer popó.
-Ve al médico -me decían mis compañeras de trabajo.
Pero yo no quería, porque últimamente he tenido que faltar mucho al trabajo, porque cuando falto no cobro, porque no me gusta ser un porcentaje del absentismo laboral, y sobre todo porque con esos síntomas lo más seguro es que se tratara de que me había sentado mal la mayonesa del día anterior, y no quería que el médico pensara que soy una histérica y se riera de mí.
Entonces, después de comer, me metí en una de las "salas de pensar" para llamar por teléfono, me senté, y cuando quise volver a levantarme no me podía enderezar del todo, sino que iba como la Torre de Pisa, si la Torre de Pisa pudiera lamentarse y ponerse las manos en los riñones.
-Ve al médico AHORA -me dijeron mis compañeras de trabajo.
Me fui al médico, que me palpó por todas partes y me dijo la frase que más veces me han dicho en la vida:
-Toma este papel y vete al Hospital de la Paz.
-Mierda.
-No, mierda no, La Paz.
Para entonces me dolía tanto que no me podía sentar, ni tumbarme, ni andar, sólo podía estar de pie, inclinada hacia delante, con la mano en los riñones, como si fuera a cantar una saeta. Sólo de pensar en el traqueteo del metro me ponía muy malita. Eché un vistazo a mi monedero y me aventuré a coger un taxi.
-A La Paz, por favor.
-¿Vas a ver a alguien? -preguntó el taxista.
-Sí, a un médico.
Los taxistas a veces preguntan unas tonterías...
Cuando casi estábamos llegando me llamó ZaraJota™ .
-¿Que tal estás?
-Fatal, encima con el traqueteo del taxi me están dando unas ganas de potar que no veas.
-¡Señorita ya hemos llegado!-interrumpió el taxista.
-Que va, si estamos superlejos.
-No, no, sólo tiene que cruzar la carretera de Burgos, atravesar la m-30 y andar un par de manzanas.
-¿No me puede acercar más?
-¡Si estamos cerquísima!
-Es que no me apetece andar, tengo muchas naúseas y...
-¡HE DICHO QUE YA ESTAMOS!
Jo. Veinte minutos de caminata más tarde, llegué a urgencias, y me atendieron muy rápido (ZaraJota™ dice que es porque tengo la tarjeta de Socio VIP). En menos de cinco minutos estaba en la consulta filtro. Y ahí es cuando la cagué. Figuradamente.
-¿Existe la posibilidad de que estés embarazada?
-Sí -contesté.
Más tarde, ZaraJota™ me echó la bronca.
-¿Cómo se te ocurre decir que sí?
-Porque preguntó si existía la posibilidad. Si hubiera dicho "estás embarazada" o "es probable que estés embarazada" habría dicho que no, pero preguntó "si era posible", y posible es, ¿no? soy una mujer sana, saludable y en edad fértil.
-¡LO QUE ERES ES TONTA PERDIDA!
-Eso tampoco lo preguntó, ves. Si lo hubiera preguntado se lo habría dicho.

Continuará...

01 julio 2011

La voz de mi conciencia

El viernes pasado ZaraJota™ se fue de viaje al extranjero.
Al principio me dio mucha pena que se fuera, porque tener un marido es muy práctico: mata bichos, abre botes de mayonesa y alcanza los estantes altos.
Pero mientras volvía a casa en metro me di cuenta de que era mi primer fin de semana sola en casa en cuatro años, y dejó de darme pena de pronto.
-¡Voy a pasarme todo el fin de semana leyendo novelas de highlanders y comiendo helado! -exclamé.
-Lo que usted quiera, señorita, pero si vuelve a gritar llamo a seguridad -dijo uno de los pasajeros. Jo, la gente es superborde.
Esa misma noche empecé mi novela de highlanders, me enganché, me dieron las tres de la mañana leyendo, y cuando me quise ir a dormir toda la casa estaba oscura y silenciosa.
Me metí en la cama, y los minutos pasaron... y no me podía dormir. Al final tuve que levantarme e irme a la habitación de Arale-chan.
-Rata-chan, creo que hay un monstruo debajo de mi cama.
-No te preocupes, si te conoce en lo más mínimo no se atreverá a salir.
-Creo que quiere matarme.
-Si no me dejas dormir yo también querré.
-¿No se supone que eres un animal nocturno?
-¿No se supone que eres un animal inteligente?
Cabizbaja, volví a la cama y me tapé la cabeza con las sábanas, porque todo el mundo sabe que los monstruos salvajes y asesinos con las patas llenas de garras y la boca llena de dientes no son capaces de atravesar una sábana de algodón.
A la mañana siguiente me levanté sin ganar de leer novelas de highlanders.
En cambio, mientras desayunaba llegué a la conclusión de que era totalmente necesario e indispensable que cambiara los muebles de salón de sitio, tarea que calculaba que me llevaría aproximadamente media hora.
Doce horas más tarde seguía colocando dvds, libros y figuritas de Picolo, me dolía la espalda, me picaban los ojos, y estaba tan cansada que no me quedaban ganas ni de comer helado.
En estas, recibí varios mensajes de "oh, pobrecita, estarás sóla en casa triste y aburrida, podíamos quedar".
Agradecida y emocionada por el interés de mis amigos, les envié una respuesta que expresaba mis sentimientos:
"mi no hablo su idiomo, tú equivocar persona"
Esa noche estaba tan cansada que no podía dormir, y para hacer un poco de sueño abrí un rato mi novela de highlanders.
A la mañana siguiente, después de desincrustarme el e-book de la espalda, me levanté, fui al baño a empolvarme la nariz, y una vez allí me di cuenta de que tenía plancha pendiente.
Estuve toda la mañana planchando, luego estudié un rato, y cuando llegó la tarde me di cuenta de que me había pasado todo el fin de semana trabajando en casa en lugar de leyendo helado y comiendo novelas de highlanders, o lo que fuera que hubiera planeado al principio.
-Se acabó. Voy a hacerme palomitas, ponerme algo fresquito de beber, y tirarme en el sofá a leer mi novela.
-No lo hagas. ZaraJota™ se enfadará -dijo la voz de mi conciencia, o sea, la rata.
-ZaraJota™ no tiene por qué enterarse.
-Acuérdate de lo que pasó la última vez -insistió la muy petarda.
-¡Por una vez que quemé un microondas me pusieron matamicroondas!
-Han sido tres veces.
-Que te la pique un pollo.
-A ti otro, y el perrito piloto.
Metí las palomitas en el microondas, lo programé siguiendo cuidadosamente las instrucciones y me fui a leer mi novela de highlanders.
Al rato me empezó a llegar un tufillo a quemado.
-Mierdaaaaaa...
-Te lo dije.
Abrí el microondas, saqué las palomitas churrascadas y humeantes, y las metí en una bolsa para impedir que saliera más humo y se atufara todo.
La bolsa de plástico se derritió.
Intenté meterla en otra, que sufrió el mismo destino, y de paso me quemé un didet.
Toda la cocina olía a palomitas quemadas, a plástico quemado y a carne quemada.
Abrí todas las ventanas para que ventilara, con el resultado de la lógica expansión del humo y el tufo al resto de las habitaciones y de paso, al patio de vecinos.
-¿No huele como a quemado? -oí decir a un vecino.
-Yo no huelo nada -le contestó la mujer-, pero me están entrando unas ganas de comer palomitas...
Todo olía a palomitas quemadas: los muebles, la ropa recién planchada la comida, mi pelo, el pelo de la rata...
-Espero que hayas aprendido la lección -dijo Arale-chan.
-Sí: las novelas de highlanders son malas

23 junio 2011

El pólipo que nunca fue (2 y ya)

Previously in Lorz...
El ginecólogo pretende meterse entre mis piernas así, de pronto, sin sacarme a cenar ni comprarme flores ni nada.

Después de un rápido examen el ginecólogo llegó a la misma conclusión a la que ya había llegado sin examinarme, por lo que me podía haber ahorrado el número.
-Es una ligera irritación que a veces aparece como efecto secundario de la píldora anticonceptiva. Deja de tomarla unos días hasta que desaparezca el sangrado.
-Pero, si dejo de tomarla, ¿no tendré la menstruación?
-Sí.
-Entonces, ¿cómo sabré si he dejado de sangrar o no?
-Eh... ¡lo hizo un mago!
-Ah. Vale.
-Y deberías plantearte tomar precauciones.
-Ya lo hago: siempre miro a izquierda y derecha antes de cruzar.
-Me refiero a durante el coito.
-...
-Cuando tengas relaciones.
-...
-¿Puedes decirle a tu marido que entre un momento?
-Como usted quiera, pero creo que pierde el tiempo: sospecho que no tiene vagina.
El resultado de aquella conversación es que tuve que dejar de tomar la píldora anticonceptiva.
Jo.
Me gustaba tomarla: es rosa.
Al día siguiente en el trabajo me preguntaron por mi visita al médico y les conté que había dejado de estar químicamente castrada.
-Pues dicen que un efecto secundario de dejar de tomar la píldora es que te pones caliente como una perra -me dijeron.
Esta es la cuestión: resumiendo y simplificando mucho, la píldora anticonceptiva impide que te quedes embarazada engañando a tu cuerpo para que piense que ya lo estás. Por eso la mayoría de los efectos secundarios de la píldora se parecen sospechosamente a los del embarazo.
El engaño se consigue a través de hormonas, cuidadosamente medidas y reguladas. Al interrumpir el tratamiento de pronto, el cuerpo se da cuenta de que no está embarazado, y tiene que reajustar el nivel de hormonas. Y hasta que lo consigue, el cuerpo está en una especie de montaña rusa emocional.
Durante unos días, ZaraJota™ estuvo conviviendo con esto:




Después empezamos con el bajón emocional:
-¡No puedo salir a la calle!-le decía.
-¿Por qué?
-¡Estoy muy GORDA!
-Sí, ya lo sé, no cambies de tema, ¿por qué dices que no puedes salir a la calle?
-¡Tú también piensas que estoy gorda!
-Mujer, no es cuestión de pensar, es cuestión de tener ojos.
-!YA NO ME QUIEREEEEEEEES!
Y más tarde mi estado mental empezó a caer en barrena.
-¿Qué haces?-le preguntaba a ZaraJota™.
-Contesto a un twit de Lironcillo.
-Últimamente hablas mucho con ella, ¿no?
-Es la primera vez que le contesto algo.
-¿Qué pasa, las estás contando?
-¿Te encuentas bien?
-Estaría bien si MI marido no fuera por ahí engatusando a otras chicas.
-¿Engatusar? ¿En 140 caracteres?
-Ya veo que has dedicado mucho tiempo a pensarlo...
-Lorz, creo que estás paranoica.
-¡No es eso, lo que pasa es que todo el mundo me odia!
-Mira, si me prometes calmarte y dejar de pensar tonterías bajo a comprarte un helado.
-Vale.
-Prométeme que escribirás ninguna tontería en twitter mientras estoy fuera.

M**rd*, ¿cómo habrá sabido lo que iba a hacer?

Pasados unos días me llamó mi madre.
-¿Cómo estás de lo tuyo?
-Ahora mejor, pero he pasado unos días un poco premenstrual.
-Pobre ZaraJota™.
-¿Pobre? ¡Lo que faltaba! ¡Con lo que le he tenido que aguantar!

19 junio 2011

El pólipo que nunca fue

Primero empecé a orinar sangre.
Después ya no hizo falta que orinara para que saliera sangre y empecé a preocuparme un poco.
Una semana más tarde, 100% segura de que no se trataba de una menstruación, pedí cita con el ginecólogo.
Ahí vamos.
Casi todo el mundo le tiene miedo al dentista. Yo no. Supongo que porque durante años he tenido un dentista argentino que te haaaaaabla y te haaaaaaaaabla y te sume en una especie de trance en el que no te enteras de nada y vuelves a casa medio flotando. Bien pensado, es posible que no tenga nada que ver con que hable sino con que es generoso con la anestesia.
En cambio odio, odio, odio ir al ginecólogo.
Casi todas las chicas le tienen manía al ginecólogo por una cuestión de pudor: tienes que quitarte la ropa, abrirte de piernas y dejar que un extraño te meta mano. A mí por lo general no me importa.
Espera… creo que ha sonado un poco mal.
Lo que quiero decir es que no tengo pudor.
No, eso también suena mal.
No considero al ginecólogo como a una persona.
Eh…
Para mí el ginecólogo no es una persona, sino un médico, y no tengo ningún problema es desnudarme. Lo que me preocupa es el Instrumental Grande y Frío.
Cuando entré en la consulta estaba acojonada.
-¿Qué te pasa? –preguntó el ginecólogo.
-Que estoy acojonada.
-Me refiero a por qué has venido.
-Ah, sí, tengo una pequeña hemorragia.
-¿Cómo de pequeña?
-Pueeeeeeeees… ¿sabes el chiste de la dinosauria que inventa los tampones poniéndose una oveja?
-Ya veo. ¿Tomas anticonceptivos?
Solo que yo no oí eso. Lo que yo oí fue:
-¿Tomas anticongestivos?
-No, no, tengo un poco de alergia pero no lo bastante como para tomar nada.
-¿Qué?
- No tomo anticongestivos.
-¿Anticongestivos?
-¿No es eso lo que ha preguntado?
-No, he preguntado por los anticonceptivos.
-Ah… no le había oído bien.
-Mujer, qué tendrá que ver la nariz con los genitales.
Bueno, ambos son orificios, ambos tienen mucosa, y en ambos se pueden meter otras partes del cuerpo, pensé, pero no dije nada para que no pensara que soy rara.
Una vez aclarada la cuestión de los anticonceptivos, el diagnóstico fue claro.
-Lo que te pasa es por la píldora, deja de tomarla unos días y volverás a estar bien.
-Imposible: hace unos años me pasó lo mismo, y era por un pólipo, sea lo que sea eso.
-¿Y no se te ha ocurrido pensar que podía ser por la píldora, y casualmente se encontraron un pólipo que no tenía nada que ver?
-Jo, pues pobre pólipo, que no había hecho nada malo y se ha estado llevando las culpas todo este tiempo.
-De todas formas, para que te quedes tranquila, te voy a hacer una exploración.
-¡FUE POR LA PÍLDORA! ¡NO HAY NINGUNA DUDA! ¡EL PÓLIPO FUE UN CHIVO EXPIATORIO!
-Anda, súbete a la camilla.
Ja. “Camilla”, dice. “Silla del horror” lo llamo yo.
Con las rodillas temblando me subí a la silla del horror, abrí las patitas y puse un pie en cada estribo.
-Eh… Lorz, quizá deberías quitarte las braguitas antes de subirte a la camilla.
Mierda, se ha dado cuenta.

16 junio 2011

Con mucho arte

El último examen de arte fue un rollo repollo: todo lo que cayó era normal y aburrido. No merece la pena contarlo. En cambio, voy a poneros lo que me hubiera gustado que cayera.



Tipo con el torso semidesnudo se pone a bailar sevillanas en mitad del campo ante la mirada estupefacta que una señora que pasaba por ahí.




Goku superguerrero sin pantalones.



Señora pierde una lentilla en una fiesta. Los asistentes tienen que quedarse todos quietosparaos para no pisar la lentilla mientras la señora la busca, al mismo tiempo que intentan darle consejos del tipo "has mirado en...".



Niña feísima jugando al piedra-papel-tijeras con un señor más feo todavía. Los demás no sé que pintan, debe ser para rellenar hueco.


Señora con casco metida en una bolsa de cadáveres, niño en caja y vaca (?) dentro de un queso de tetilla al que rodean un montón de figuritas. La teoría más probable es que el autor había comido setas ese día, sí, pero de las alucinógenas.



Bragas de cuello vuelto con un estampado horroroso.



Tipo en pelota picá secuestra a un Papá Noel aparentemente borracho.


Para esta se me ocurren unas cuantas explicaciones, pero no las voy a decir que hay niños mirando.




Pd: ¿Alguien se atreve a adivinar los títulos (erróneos, por supuesto) que se han dado a estas obras?














12 junio 2011

Pasea por Ikea

Hoy hemos ido a Ikea con el firme propósito de comprar un mueble de cocina que al final no hemos comprado, porque no había.
En cambio hemos vuelto a casa con un millón de chorradas que no pensábamos comprar, pero que eran bonitas y brillantes y no nos ha quedado más remedio que comprarlas. Entre ellas, otra concubina para Arale-Chan. Esta es gris, que es un color más sufridito.
En nuestra misión nos han acompañado Sheena, Towsend y el bebé de ambos (presuntamente), cuyo objetivo era comprar un sofá, y que se han vuelto sin sofá, pero con una millón de chorradas que no pensaban comprar.
Después de deambular durante horas entre muebles de diseño sueco con nombre de flema conseguimos salir.
-Necesito. Cafeína. Ahora -le dije a ZaraJota™.
-Vamos a la cafetería-le dijo ZaraJota™ a Towsend.
-Pues quédate con la niña, que nosotros vamos a entrar a la tienda de alimentación.
-Vale.
Y así fue como me hice con los mandos del carro.
-Holaaaa bebeeeeeee... Soy Looooooorz... Voy a ser tu nueva mamá porque Sheena ya no te quiere.
De primeras, a la cría le hizo mucha gracia la broma y empezó a reírse y a hacer ruiditos.
Cuando me puse en marcha, se puso seria.
"Muy graciosa, ja,ja, ya nos hemos reído todos, ahora devuélveme con mi mamá", parecía decir.
Cuando sus padres se convirtieron en dos bultos pequeñitos en la lejanía, arrugó el entrecejo.
"En serio, esto ya no tiene gracia, llévame con mi mamá".
Y cuando nos paramos, lejos lejos lejos de su mamá, empezó a berrear como una loca.
Es curioso, cuando llevas un bebé que llora, notas como TODO el mundo te mira. Y no solo te mira: TE JUZGA. "Mira esa madre. A saber qué le habrá hecho a la niña. ¿Es que no la va a coger? Lo que pasa es que tiene hambre. ¿No vez que tiene frío? Desde luego, hay madres que son de lo que no hay".
Miré a la niña, que berreaba, miré alrededor, y supe lo que todos estaban pensando:
ERES UNA MALA MADRE.
Jo. Que presión.
Intenté calmar a la niña como pude. Le hice cucamonas, intenté cantarle una canción, le di una patata frita*...
Pero nada.
La gente seguía mirando, y al final no pude más.
-¡No soy una mala madre! -le grité al aire-. ¡La niña ni siquiera es mía, me la he llevado mientras su mamá estaba comprando!
No sé por qué, pero la gente me empezó a mirar peor.








*No le di una patata frita. No soy idiota. Sé que los bebés no comen patatas fritas si no llevan ketchup.

08 junio 2011

Mis mejores amigos

Ya he acabado los examenes.
¡Bieeeeeeen!
Bueno, hasta septiembre, porque me he dejado dos.
¡No tan bieeeeeeen!
Y ahora, por petición popular, una anecdotilla que me pasó hace unas semanas y que no he tenido tiempo de contar.

Hace unas semanas me empezó a doler mucho mucho la cabeza. Me dolía tanto que estaba medio mareada y tenía la tripa revuelta y NO, no estaba embarazada.
Que os veo venir.
Me fui al médico de urgencias, y me pidió que hiciera pis en un frasco.
Con lo fácil que es hacerlo en baño, de verdad, los médicos son tan raros...
Hice pis en el frasco de inmediato (nunca cabrees a un tío que puede ponerte una inyección cuando quiera) y me dieron los resultados en menos de cinco minutos.
-Lorz, estás meando sangre.
-Ah, eso es bueno, ¿no? Así no hay que sacarme sangre, con el análisis de orina hacemos un dos por uno.
-No es bueno. Tienes una infección de caballo.
Quise decirle que era imposible, porque no he estado cerca de un caballo en mi vida, pero me callé (nunca cabrees a un tío que puede mandarte a revisión ginecológica cuando quiera).
-Te voy a mandar unas pastillas.
-Será mejor que me lo apunte, porque seguramente no me voy a acordar.
Y me lo apuntó. Ponía:
pirula 1 + pirula 2 + pirula 3 en cada comida y cada dos días doblar la dosis
Empecé a empirularme esa misma tarde.

El primer día me sentí mejor.

El segundo día me sentí mucho mejor.

El tercer día los anuncios de compresas cobraron sentido para mí. Comprendía perfectamente a qué huelen las nubes, a qué sabe el arcoiris, cómo suena el árbol que cae en mitad del bosque cuando no hay nadie para oirlo y el camino secreto al Mágico Reino de la Piruleta.

A mitad de la jornada laboral mi jefa vino a hablar conmigo.
-¿Te encuentras bien? -me preguntó.
-Eresh mi mejor amiiiiigo...
-Llevas una hora abrazada a la columna.
-La columna esh mi mejor amiiiiigo...
-Creo que deberías ir al médico.
-El médico esh mi mejor amiiiiigo...
-Y a ser posible, ve en taxi.
-El tashi esh mi mejor amiiiiigo...
Bueno, puede que no ocurriera así; lo cierto es que no recuerdo casi nada. Lo que sí es seguro es que me fui derecha al médico. Bueno, puede que no muy derecha. Puede que fuera haciendo eses y que me detuviera de vez en cuando para abrazar una farola para decirle que era mi mejor amiga. Lo que sí es seguro es que fui al médico, porque lo siguierte que recuerdo es que estaba con mi médico de cabecera.
-Eresh mi mejor amiiiiigo -le dije. Estaba claro que aquel día no me iban a dar el Oscar a mejor guión.
-Bien. Suéltame. Deja de frotarte... Para... ¡Para! Mejor. Señorquecruz. Dime, ¿qué te has tomado?
Por suerte soy un desastre y todavía llevaba el papelito con las instrucciones en el bolso y se lo di para que viera que había sido una niña buena y había seguido las instrucciones al pie de la letra. Por una vez y sin que sirva de precedente.
-Creo que el médico de urgencias se ha equivocado.
-El médico de urgenciash esh mi mejor amiiiiigo...
-Esto no puede ser, esto son demasiadas pastillas.
-No shon para mí, shon para un amiiiiigo...
-El tratamiento tiene que ser "pirula 1 O EN SU DEFECTO pirula 2 O EN SU DEFECTO pirula 3 en cada comida y cada dos días DIVIDIR la dosis por la mitad". No me extraña que estés así.
-...
-Que estás colgada. Drogada. Persiguiendo al dragón. Buscando a las hadas.
-Las hadash shon mis mejores amiiiiigassh...
-Mira, olvídate de todo esto. Te voy a recetar una pastilla, sólo una, y te la tomas cada ocho horas hasta que se te acabe la caja.
-¿Sholo una?
-Una. Y suavecita.
Creo que el médico de urgencias me cae mejor.

31 mayo 2011

Mitología e Iconografía

Tengo un montón de exámenes atrasados por contar.

La semana pasada me presenté a Mitología Clásica e Iconografía Cristiana.
-¿De qué va?-preguntó ZaraJota™.
-Va de los mitos griegos y de los testamentos cristianos
-Ah. O sea que en tu facultad ponen la mitología al mismo nivel que la historia sagrada.
-¡Estás manipulando la información! ¡Todos los ateos sois iguales!
-¿Yo soy ateo? ¿Y tú que eres?
-¡Demasiado guapa para plantearme esas preguntas!

Y así fue como acabé estudiándome los testamentos.

El día del examen resultó que no tendría que haber estudiado tanto, porque me sabía de antes todas las preguntas, a saber.

1.- El nacimiento de Afrodita.
Superfácil:
Cogieron a la Jacinta
la moza de mejor pinta
y en mitad la plazoleta
la pusieron en porreta
y la echaron al pilón
sin mayor vacilación

2.-El pecado original
¿Original? ¡Si en esta vida ya está todo inventado!

3.-Comenta las imágenes



Eh... relieve de señora sin cabeza y tipos de p*l*l* pequeña en posturas raras.
A juzgar por el estado de conservación debe ser griego. El verano pasado estuve en Grecia y todo, TODO, estaba roto. No me extraña que al país le vaya como le va, esa gente no sabe cuidar sus cosas.


Señor calvo con cara de no ser muy espabilado se dispone hacer guarrerías con un chaval cuando es interrumpido por un tío en pelotas que le dice que eche el freno, que la cabra pidió antes la vez.




Y ahora a esperar mi sobraliente.