12 mayo 2006
Pesssssscado
Cuando el cliente pasaba por la caja a que le cobraran, la sufrida cajera tenía que deshacer el nudo maligno como buenamente pudiera, trastear con las manos sucias en el pescado, atrapar la alarma y sacarla de allí ante el espanto de la concurrencia.
-Señorita, ¿por qué me quita eso?
-Es una alarma, tengo que quitarla para que no le pite al salir.
-No me diga.
-Sí, mire, ¿ve? Es una alarma.
-Ah, pues es la primera vez que me pasa -dijo el señor cliente, total y absolutamente convencido.
Esta era una excelente oportunidad para decirle que sí, que era una norma nueva, para que se fuera a casa contento y, a ser posible, en breve.
¿Qué hice yo?
-No, la ponemos siempre -dije-. Lo que pasa que a lo mejor no se ha dado cuenta.
-Mire, señorita: le aseguro que cuando hurgan en mi pescado me doy cuenta, y estoy seguro de que hasta ahora nunca me habían puesto una alarma en el pescado.
Llegado a este punto una de las señoras que esperaban su turno se decidió a meter baza.
-Pues a mí si me la ponen, y todos los días.
-Será a usted -contestó el señor, mirando a la señora como si fuera una ladrona de fama internacional-. A mí, nunca.
La señora, por su parte, miró al señor como si fuera un chicle pegado en un zapato.
-A lo mejor -dijo-, al pescado barato no le ponen alarma.
El señor empezó a ponerse colorado mientras las venillas de la frente se iban hinchando más y más.
-¿Qué insinua usted, señora?
La cosa se estaba poniendo muy fea y pensé que lo mejor que podía hacer era utilizar mis inmensas dotes de pacificadora internacional e intervenir antes de que la cosa fuera a más.
-Lo que quiere decir -expliqué- es que usted no puede permitirse otra cosa.
No sé por qué, pero eso no solucionó nada.
10 mayo 2006
Falso rumor
-¿Qué te pasa?
-No me dejan pasar, me han echado.
-¿Que te han echado? ¿Por qué?
-Porque... porque... una compañera dijo que trabajo poco...
Aluciné.
Despedirla por lo que diga otra... ¡eso no es motivo suficiente!
Además, la mayoría de los empleados somos mujeres. Si hubiera que despedir a una chica cada vez que otra habla mal de ella habría que renovar la plantilla al completo cada semana.
Y me indigné.
¿Qué se creen?
¿Qué pueden cogernos, utilizarnos y después tirarnos cuando se hartan de nosotras, como si fuéramos la última rebanada del pan de molde, toda verde y con pelusa, utilizando la primera excusa estúpida que se les ocurre para justificar un despido para el que no hay motivo ninguno, porque no lo hay, eso seguro?
¿Eh?
-Quehijaputaaa... -dije, así en general.
-Sí -dijo ella-. Así que fui, le partí la nariz de un puñetazo, le agarré de los pelos y le arrastré por el pasillo hasta que me cansé de tirar.
Ah.
Va a ser que sí había motivo.
Epílogo:
Para sustituirla entró un chico nuevo. Como es menor de edad todavía no diré que está como un queso, el niño.
El primer día tuve algunos problemas con un pack de leche rebelde que se negaba a abandonar el carrito de la compra y aproveché que el chico nuevo pasaba por allí para pedirle ayuda.
-¿Te importaría sacármela, por favor?
Le he estado esquivando desde entonces.
07 mayo 2006
05 mayo 2006
Incidencia técnica
Este es mi ratón.

Es sinalámbrico, no tiene cable, por eso el gato lo tira cada vez que se aburre.
Esto es la cosa de apretar.

Se enchufa al ordenador para que el ratón sinalámbrico funcione.
Lo único que hay que hacer es acercarlos y apretar un momento el botón gris.

Entonces la luz roja del ratón se enciende, y puedes dejar caer la cosa de apretar detrás de la mesa, que ahí no estorba.

Jo, lo que me costó comprender todo esto...
El sábado pasado estaba tan feliz con mi ratón y de repente, ¡plaf!, tortazo with the flower... no, no era eso... y de repente, hala, la flechita blanca de la pantalla dejó de moverse, y ahí se quedó, parada en el centro, y por más que yo agitaba y sacudía el ratón ahí seguía, impasible.
Pensé que a lo mejor eran las pilas pero, bueno, como la tapa del ratón está muy dura y no tengo muy claro de dónde hay que tirar y eso pensé que lo mejor era sacar la cosa de apretar y apretar, que para eso sirve. Así que toda feliz apreté y apreté hasta que al ratón casi se le salieron los ojitos, pero la flecha blanca siguió ignorándome de la peor manera.
Entonces pensé que a lo mejor la cosa de apretar se había soltado de su agujero en el ordenador, y que con encajarla se solucionaba; lo único que tenía que hacer era apartar la mesa de la pared.
Casi nada.
Cuando tiré de la mesa los altavoces del ordenador, un lapicero con bolígrafos que no pintan y una caja de cds decidieron experimentar por su cuenta las tesis de Newton y se precipitaron en bloque tras la mesa, donde permanecerán para no levantarse nunca más.
Entonces, viendo que no tenía sitio para meterme detrás de la mesa, bordeé el obstáculo por arriba, esto es: me apoyé en el radiador, me encaramé sobre la mesa y en una postura cómoda y femenina a la par empecé a hurgar entre los cables, lo que me temo que provocó que el ordenador se apagara.
Como todo el mundo sabe, es mucho más seguro trastear con aparatos eléctricos cuando están escendidos, así que me aseguré de enchufarlo de nuevo, y de que la electricidad estuviera circulando correctamente antes de continuar. Debió ser más o menos entonces cuando, al estar en contacto con los cables y la pantalla del ordenador por un lado, y el radiador por otra, mi cuerpo decidió hacer de toma de tierra, y recibí una ligera descarga que hizo que me temblaran los empastes.
¿Iba a rendirme por eso, eh? Pues no. Seguí intentándolo hasta que conseguí apretar el cable de la cosa de apretar, pero la flecha blanca de la pantalla seguía sin moverse.
Jo.
El plan B (apagar y fingir que no había pasado nada) estaba empezando a tentarme cuando vi el minúsculo ratón del portátil de Hermano Mediano encima de la mesa, llamándome...
Volví a encaramarme sobre la mesa, enchufé el ratoncito... ¡Y la flecha blanca de la pantalla empezó a moverse!
Estaba deseando que llegara Hermano Mediano para contárselo y entonces (no podía creer mi suerte) llegó Hermano Mediano.
-¿Qué haces con mi ratón? -preguntó, con esa cara de "esperemos lo peor" que pone cuando me ve cerca de cualquier cosa eléctrica.
-Es que el otro no funciona y he puesto este -le expliqué, toda orgullosa de mí misma.
-¿Y no se te ha ocurrido, no sé, cambiarle las pilas?
Listillo.
03 mayo 2006
Fies de erratas: la respuesta
¿Memocracia? Hombre, no es que Bush sea muy listo, pero tampoco hay que faltar.
Que un presidente americano esté a favor de la libre disposición de los pueblos (sobre todo si es a libre disposición de Estados Unidos) no es muy sorprendente, pero creo que en este caso Wilson se refería a la libre determinación de los pueblos.
Aunque parezca mentira, la táctica del salchichón existió. La pusieron en práctica los rusos en la Europa del Este, durante y después de la II Guerra Mundial. No tengo muy claro qué era lo que hacían, pero he estado consultando las fuentes a mi disposición y esto es lo que he averiguado: 28 abril 2006
Fies de erratas
26 abril 2006
Ocho
Hay una abuelita encantadora que viene todos los días al super a comprar su leche desnatada y sus ensaimadas, que nos conoce a todas por el nombre, nos trae caramelos de menta, y nos pregunta qué tal nos va en nuestras vidas.
Un día compró comida como para un regimiento.
-Es que vienen mis hijos a comer -me dijo.
-¡Qué bien!
Los viejitos de hoy en día están muy, muy, muy solos. Los veo comprar su tomate, su kiwi y sus 100 gramos de jamón york porque "ya ves, como es para mí solo si llevo más se pone malo", y me da una penita tremenda.
-Tengo una foto, ¿quieres verla? -dijo la señora, y antes de que pudiera contestar ahí estaba, una foto sepia con un montón de niños sonrientes.
-¡Qué guapos! ¿Son todos suyos?
-Sí, los ocho. Pero ahora son ya mayores. Este es médico, este arquitecto, este abogado... Y las niñas están casadas.
-Vaya. ¿Y cómo se apañaba con tanto crío? No daría abasto.
-No crea, eran niños muy buenos.
-Menos mal- dije, porque ya me estaba imaginando a la pobre mujer con cuatro Hermanos Medianos y cuatro Hermanos Pequeños y me estaba poniendo mala.
-La verdad es que he tenido mucha suerte -contestó-. Con ocho hijos, y ninguno me ha salido drogadicto ni homosexual.
Para que te fíes de las abuelitas encantadoras.
24 abril 2006
Supermegafies
Problema Uno:
Los amigos del colegio tenían una despedida de soltero. Todos ellos. Se nos olvidó preguntar si era la misma o diferentes, o si es que no se les ocurrió una trola mejor, o por lo menos llamarse por teléfono para que fueran diferentes.
3, 1416 no podía venir porque estaba profanando tumbas en vete tú a saber dónde.
Florecilla del Campo se iba de viaje y no sabía si volvería a tiempo.
M tenía una cena.
Como 3,1416, Florecilla y M no venían, Lore dijo que a ver que pintaba ella con la familia de Novio, y se excusó.
El resto no contestaban a los mensajes, las llamadas, las amenazas ni las palizas.
En un momento dado los únicos que íbamos a la fiesta éramos Novio y yo, y decidimos celebrarla de todas maneras, jijijiji.
Entonces todos decidieron por separado que no podían dejarle solo el día de su 30 cumpleaños.
Ten amigos para esto.
Problema Dos:
La compra para la fiesta llegó a casa de Novio parcialmente y en su mayor parte a trozos.
Novio estaba hecho un basilisco.
Como siempre, más o menos.
Problema Tres:
La mayor parte de la familia de Novio parece haberse escapado de un anuncio de Tommy Hilfiger. La mayor parte de los amigos de Novio, incluida yo, parece haberse escapado a secas.
Juntarlos a todos en una habitación prometía resultados tan desastrosos como desayunar nocilla con aceitunas rellenas de anchoa (podéis confiar en mi testimonio: no es buena idea).
Y sin embargo, resultó bastante mejor que desayunar nocilla con aceitunas rellenas de anchoa.
Al menos nadie ha sufrido lesiones estomacales graves.
23 abril 2006
Día del libro
Judith Merkle Riley; Una mujer en la tormenta.
- [...] ¿Qué sabe de la última guerra con Norteamérica?
-No mucho, señor, aparte de que los franceses y los españoles entraron en ella y recibieron su merecido.
-Es cierto. ¿Sabe cómo empezó?
-Fue por el té, porque ellos no quisieron pagar impuestos. Gritaron: "No hay reproducción sin copulación", y tiraron el té en el puerto de Boston.
Jack frunció el entrecejo, reflexionó unos momentos y dijo:
-Bueno, lo cierto es que en aquel periodo hicieron poco en el mar.
Patrick O'Brian; Trece Salvas de Honor.
A veces me recuerdas a James. En público, él lo llamaba mi "pequeño problema peludo". Mucha gente creía que yo tenía un conejo travieso.
J.K. Rowling; Harry Potter y el misterio del príncipe.
Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, disponte a morir.
William Goldman; La princesa prometida.
En los pensamientos de las visiones nocturnas he visto largas filas de ángeles en el paraíso, cada uno con una jarra de esperma en las manos.
Herman Melville; Moby Dick.
NO PIENSE EN ELLO COMO MORIR, dijo Muerte, SINO TAN SOLO COMO IRSE TEMPRANO PARA EVITAR EL ATASCO.
Terry Prattchet y Neil Gaiman (cómo no); Buenos Presagios.
Y por favor, ¡no me cocinen, amables señores! Yo mismo cocino muy bien, y soy mejor cocinero que cocinado, si entienden lo quiero decir. Les prepararé un hermoso desayuno, un desayuno perfecto, si no me comen en la cena.
J.R.R. Tolkien; El hobbit.
22 abril 2006
¡¡¡Feliz cumpleaños!!!
(ooooooooooooh)
Pensaba agasajarle contando alguna anécdota ridícula y humillante, pero entonces intervino la voz de mi conciencia:
-¿Pero que haces, so esgraciá? ¡Que nos va a dejar sin pillar toa la vida!
Ante semejante argumento he decidido que lo mejor era dedicarle un emotivo haiku:
Jo, seguro que se emociona y todo cuando lo lea.
21 abril 2006
Munia, munia
Ji, ji-ji-ji, ji...
Mejor otro día, que esto lo leen los niños.
20 abril 2006
Renta
-Si desea ser atendido en castellano, pulse uno. Si desea ser atendido en catalán, pulse dos. Si desea...
Como tenía prisa, pulsé uno. Otro día voy a llamar para oir el mensaje entero y ver si se puede hacer la declaración en klingon.
-Espere mientras queda libre una de nuestras operadoras.
-Vale.
-Tuuuuuuuuut... Tuuuuuuuuut... Tuuuuuuuuut... Bon dia, diguim?
-¡¡¡ARG!!! ¡¡¡Soy discalcúlica!!!
-¿Perdón?
-Nada, que quiero hacer la declaración de la renta.
-Por favor, indíqueme sus datos personales.
-Sí, claro: un metro cincuenta y siete, pelo castaño...
-El nombre y el DNI...
-Ah, esos datos personales.
Jo, qué complicado es esto.
-Le sale a devolver.
-¿A devolver? -con mi sueldo no se trata de que me tengan que devolver: es que deberían disculparse.
-Sí, ¿me indica su cuenta bancaria?
-No, quiero renunciar a la devolución a favor del Estado Español -esto es un consejo para los niños que me ven desde casa: NO leas NUNCA el folleto de hacienda, que luego te entran ideas raras.
-¿Está segura?
-Sí.
-¿De verdad?
-Que sí, mujer, que sí...
-¿No prefiere pensárselo un poco?
-No.
-¿Seguro? Espere, que le pongo música de pensárselo: ta-ta-ta, ta-ta-ta, ta-ta-ta ta-ta-ta, ta-ta-ta ta-ta ta-ta, ta-taa...
Una de las cosas que tiene la atención telefónica (el telemarketing ese) es la "excelencia telefónica", que consiste en tratar al cliente como si fuera idiota. Esta chica tenía un nivel de excelencia telefónica outstanding, como poco.
-Seguro. Quedeselo. No lo quiero. Por favor.
-Pues si está conforme con todo tengo que grabar la conversación, ¿de acuerdo?
-Vale...
-Un momento... Ya está: buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
Anda, un deyaví de esos.
18 abril 2006
Días de pesca
-Ji, ji, ji...
Un piso más abajo entró también Vecina con Perro.
-¿Qué, vas de pesca? -preguntó.
-Sí, voy ver si pillo algo.
-Ji, ji, ji...
-¿Vas solo?
-No, con un amigo. Me está esperando abajo.
-Ji, ji, ji...
-Ya son ganas, con el frío que hace...
-No, mujer, se entra en calor enseguida.
-Ji, ji, ji...
-¿Y pescas mucho?
-No, si la cantidad es lo de menos. Lo importante es disfrutar.
-¡¡¡JUA, JUA, JUA!!!
-¿Y a la joven que le pasa, que está tan contenta?
Nunca debí ver Brokeback Mountain.
16 abril 2006
El regreso
Ha llegado el momento de volver.
Por fin.
Claro que ahora empieza la tortura psicológica:
"Qué buen tiempo hacía."
"Mira que morenita vengo."
"Estaba la playa fabulosa."
"Nos lo hemos pasado más bieeeeeen..."
Pues aquí también nos lo hemos pasado en grande, ea.
Y si no, mirad lo que os habeis perdido:

14 abril 2006
Ed abril bocos bil (y dodos cabed ed bi dariz)
Be llorad la darid, y be boquead lod oguitod.
Y yo que pedzaba que be dolía la cabeda podque tedía dezaca...
Biedda de flodecillas.
12 abril 2006
Semana Santa
¿Todo? ¡No!
Algunos irreductibles madrileños resisten heroic...
¡Yo quiero irme de puenteeeeeeeeeee!
¿Por qué yo, por qué?
¡Quiero irme a la playaaaaaaaaaaaaa!
Mis padres se han ido al pueblo, a ver a la familia. Ya. Y de paso, darle un tiento a los gahorroh, los pehtiñoh, las mahdalenah y las floreh que hace la tita, que lo sé yo.
Mi Querido Pero Susceptible Novio (a partir de ahora, Novio a secas), que tiene la misma afición a los desplazamientos que los champiñones tomateros, se ha ido a su pueblo. Mi madre siempre me había dicho que más ata pelo de c*ñ* que maroma de b*rc*, y ahora descubro que tristemente las madres también se equivocan.
3,1416 está ocupada. Eso me pasa por echarme amigas más inteligentes que yo.
Florecilla del Campo tiene sobrinos. Según mis últimos cálculos, unos tropecientos. Y la adoooooran. Eso me pasa por echarme amigas más simpáticas que yo.
Y luego está ese malvado traidor que se ha ido a la playa. Pues va a llover, que lo sepas.
Así que me quedo en Madrid, con un gato hiperactivo y dos postadolescentes que no me dejarán tocar el mando de la tele ni con un palo de a metro.
No me va a quedar más remedio que ponerme a estudiar.
Caiga sobre vuestras conciencias.
10 abril 2006
Pervertidos
Por ejemplo mi Querido Pero Susceptible Novio, que no me tiene en favoritos y esa se la guardo, teclea "lorzagirl", y yo entro en mi cosa de ver visitas y veo esto:
El problema es descubrir que la gente también teclea otras cosas, por ejemplo:
Vale. De compras por internet. Lo entiendo.

Eh... Amigos de los animales. Eso es. Pura y simple amistad. Ya está. Perfectamente comprensible.
Ahora, lo que no perdono es esto:

Bien.
Taquíhemosllegao.
Esto es un mensaje para los cacho carne que se dedican a buscar en internet semejante cosa, y probablemente en horas de trabajo:
AQUÍ NO HAY BUFAS.
Ni las va a haber, porque pienso dedicar cada minuto del resto de mi vida a buscar a vuestras madres y contarles a lo que os dedicais.
So pervertidos.
07 abril 2006
El gato, el hamster y la tele
-Mamá, si ya te la sabes...
-Es que me hace mucha gracia...
La prima de mi madre tiene un hermano muy guapo y otro que es muy buena persona (¿contentos, so plastas?).
Antes también tenía un hamster y quería deshacerse de él porque mordía a todo lo que se le ponía a tiro.
-Nos lo quedamos -dijo mi madre en cuanto le llegó la noticia.
Mi madre, al igual que mi padre, es absolutamente incapaz de hacerle daño a ningún bicho. Sin embargo, mientras mi padre suele optar por mantenerse a una prudente distancia, ella es más partidaria de darles cariño, tanto si quieren como si no.
Después de pasar un par de semanas en casa, el hamster, Gus-Gus, ya se había dado cuenta de que toda resistencia era inútil, y ni mordía ni nada.
-Mira, lo he domesticado -decía mi madre.
-¿Domesticado? Se ha rendido, mamá, como todos.
Una vez tuvimos que irnos al pueblo y dejamos al hamster solo en casa... con el gato, claro. A estos bichos les dejas agua, pienso y un lugar dónde hacer sus cosas y ni te echan de menos ni nada.
Cuado volvimos a casa el domingo por la tarde el gato estaba muy nervioso.
-¿Que te paaaaaaaaasa, que te han dejado soliiiiiiiiiiita?
Es parte del ritual. No importa que nos hayamos ido sólo cinco minutos: a la vuelta hay que coger al gato en brazos y soltarle esa chorrada, así como para disimular, y acompañada de un "qué malos son, qué malos son" conmiserativo.
Esta vez el gato pasó del ritual: sacó las uñas y se fue a mirar la tele apagada mientras nosotros íbamos soltando bártulos y mi madre hacía la típica ronda de a-ver-como-está-todo-de-sucio.
-Hala, Mini, cuánto has comido -gritó desde la cocina, mirando el comedero casi vacío.
Mis padres al gato lo llaman Mini. Yo lo llamo Saquito de Alegría, Hermano Pequeño lo llama Bolita de Pus y Hermano Mediano ha optado por Máquina de Matar Peluda. Lo que viene a ser su nombre se lo pusimos de adorno: sólo lo usa el veterinario, y así le va al pobre.
-¿Y Gus-Gus, tiene comida?
-Pueeeeeeees...
Comida sí tenía, sí, concretamente desparramada por la terraza, junto con la arena, la casita, la rueda, el bebedero y la base de la jaula. Lo único que quedaba en su sitio, enganchada a la pared a una altura prudencial, era la parte superior de la jaula.
-¿Se ha abierto?
-¿Cómo se va a abrir? Parece como si algo se hubiera enganchado y... ¿gato?
El gato estaba mirando la tele.
-Gato, ¿no te habrás comido a Gus-Gus?
El gato no contestó. La quinta enmienda es lo que tiene.
-Si se lo hubiera comido habría sangre -dijo Hermano Mediano.
-Oye, que mi gato es muy limpio -dijo mi madre.
-Pues entonces andará por ahí.
-¿Cómo que andará por ahí? -personalmente, la idea de tener ese bicho sediento de sangre por ahí suelto no me hacía ni tanto así de gracia.
Los demás parecían estar pensando lo mismo.
-¡Mis comics! -exclamó Hermano Mediano.
-¡Mis libros! -exclamó mi padre.
-¡Meu! -exclamó gato, sin moverse de delante de la tele.
-...
-Eh... ¿No estará metido detrás de la tele, verdad?
Con cuidado, y bajo la atenta mirada de gato (que se alejó un poco, por si acaso), movimos el mueble de la tele, y allí estaba: el bicho, un nido hecho con pelusas, y pienso de gato en cantidades suficientes como para aguantar un largo asedio.
-Ven, Gus-Gus -dijo mi madre, y el hamster, con un suspiro resignado, se dejó coger.
Entonces nos volvimos al gato.
-¿Cómo se te ha podido escapar en las narices, gato?
-Mira, si te ha robado comida y todo...
-Seguro que ha estado paseándose por el piso a sus anchas, y tú mientras roncando por ahí.
-Es verdad, ¿para qué tienes el instinto?
Gato nos miró a todos e hizo una demostración en directo de para lo que le sirve el instinto: para lamerse los genitales.
Qué práctico, oyes.
05 abril 2006
Superman
De verdad que no quería hablar más de comics. Incluso tenía listo mi post, una bonita anécdota sobre mi madre, de esas que hacen que me sacuda collejas a discreción.
Iba a ponerla hoy, y...
Y entonces llegó Hermano Pequeño con esto:

¡Qué vergüenza!
¡Qué descaro!
En mis tiempos esto no pasaba.
En mis tiempos respetábamos a Superman.
Y bebíamos calimocho, que es más barato.

















