Previously in Lorz...
La lluvia de pasillo es un puro maravillo.
Seguramente os estáis preguntando qué tiene que ver que se me inunde el piso con Eusodisney.
Pues nada.
Bueno, sí.
Mientras recogía agua, movía muebles y tenía ataques histéricos, en algún momento una de mis rodillas experimentó un ligero crujimiento.
Al día siguiente tenía agujetas en todo el cuerpo, la rodilla hinchada cual blanquecina morcilla, y serias dificultades para andar.
-Pues yo pienso irme a Eurodisney aunque sea arrastrándome -anuncié.
Además, yo no era la única que estaba experimentando dificultades técnicas...
Venga, otro flashback.
Un par de semanas AE (antes de Eurodisney) ZaraJota™ y yo nos fuimos a ver Titanic 3D.
-Jo, casi lloro -le dije a la salida.
-...
-¿Estás llorando?
-Noooo...
-¡Estás llorando!
-¡Es que me da mucha pena cuando Rose se muere y vuelve al Titanic y todos la están esperando y son felices para siempre!
Eso es un spoiler. Que no diga nadie que no avisé.
-No me lo puedo creer... ¡si has visto la película mil veces!
-¡Y siempre lloro!
Eso es verdad. ZaraJota™ llora en todas las películas con final feliz. Y con final triste. Y sin final. A veces llora hasta con los trailers.
Ahora, si lo que quieres es que se deshidrate de verdad, ponle El Rey León.
-Ea, ea, ya está... tampoco hay que ponerse así por una peli.
-¡¡¡ES QUE NO QUIERO MONTAR EN AVIÓN!!!
Eso me pilló un poco descolocada.
-¿Qué?
-¡¡¡QUE ME DA MIEDO!!!
-Pero si estas harto de montar el avión...
-¡¡¡PUES AHORA ME DA MIEDO Y NO QUIERO!!!
-A ver... si sabes que no pasa nada...
-¡¡¡YA LO SÉ!!!
-¿Entonces?
-Es que... es que... ¿qué va a ser del bebé si nos pasa algo?
-Bueno, eh, no es por desanimarte, pero ahora mismo lo llevo algo así como incorporado... si nos matamos también se mata.
-¡¡¡BUAAAAAAA!!!
-Vale, vale, no va a pasar, tranquilo...
-¿Y si nos pasa algo más adelante?
-Bueno, tampoco sería el fin del mundo, tenemos mucha familia. Seguro que mi madre estaría encantada de cuidarlo.
Mi madre está tan emocionada con su primer nieto que es posible que lo arrance de mis manos mortecinas antes de que el médico certifique mi defunción, pero eso no se lo dije a ZaraJota™.
-¡¡¡BUAAAAAAAA!!!
-Oye, ¿pero qué te pasa a ti con mi madre? Ni que fuera el Anticristo. Al contrario, todo el mundo dice que nos parecemos mucho...
-Pues eso...
-Vale, a ver, si te digo que no vamos a ir en avión, ¿te calmarías? ¿Quieres que llamemos a tu hermana y le pidamos que cambie los billetes?
-Sí.
Entonces llamé a su hermana.
-Hola, soy Lorz.
-Hola...
-¿Estás bien? Suenas rara...
-Estaba dormida.
-Anda ya, ¿tan pronto?
-Bueno, son las doce de la noche, y me levanto a las cuatro de la mañana para ir a trabajar.
-Eh... claro, será mejor que te llame en otro momento.
No sé por qué, pero me daba la impresión de que mi cuñada no iba a estar muy receptiva a la propuesta.
-No, no. Ya que me has despertado me lo cuentas.
-Es que... ¿sería muy difícil cambiar los billetes?
-¿QUÉ? ¿POR QUÉ?
-Es que a ZaraJota™ le da miedo el avión.
-Ja.Ja. Muy graciosa. Me vuelvo a la cama.
-No, no, espera, que va en serio.
-¿Y me lo dices ahora?
-Es que yo no lo sabía... mira, está muy nervioso, y dice que si tiene que ir en avión no va.
-Es broma. Sé que es broma porque te estás riendo.
-¡PORQUE TU HERMANO ESTÁ TENIENDO UN ATAQUE DE HISTERIA EN MITAD DE LA CALLE Y PUEDE QUE ME LO HAYA CONTAGIADO UN POCO, J*D*R!
-Vale, vale... Mira, va a ser muy difícil que nos cambien los billetes así porque sí... Igual si el médico te dijera que no puedes volar...
-Hecho.
-Pero tiene que ser mañana mismo.
-Sí.
-Y por escrito.
Ahora vamos a dejar clara una cosa.
A veces soy un poco mala con ZaraJota™.
No siempre soy la mejor esposa del mundo, es más, no siempre soy la mejor persona del mundo.
Realmente, según la definición de persona que uses, es posible que no sea ni una persona.
Sé que no hago todo lo que está en mi mano para que sea feliz como una perdiz, incluso puede que no pueda aspirar a más que a hacerle feliz como una lombriz.
Pobre.
Pero lo cierto es que no dejaría que nada ni nadie le hiciera daño, y desde luego no iba a dejar que se llevara otro berrinche como ese.
Haría lo que fuera por mi mudito maligno.
Lo que fuera.
Al día siguiente me fui al médico y puse cara lánguida.
-Verá, es que me preguntaba... tengo que coger un avión... y una oye taaaaaaaantas cosas... ¿seguro que es sano para mí bebé? No quisiera que le pasara nada, es tan frágil...
-¿Frágil? Tiene una corazón como una máquina, está más sano que yo y agarrado al útero como un koala a un árbol. No le pasaría nada ni aunque te tiraras en paracaídas.
Está bien, me rindo, ZaraJota™ que se busque la vida.
Continuará...
Ah, sí, el haiku...
Mi ZaraJota™
llora en todas las pelis
menudo moñas
19 mayo 2012
17 mayo 2012
Día internacional de la lavadora 2012
Mi lavadora
es combo-secadora
y mola mucho.
Especialmente mola cuando te equivocas de programa y toda tu ropa sale convertida en cartón piedra.
O cuando se te cuela algo rojo y de pronto todos modelitos tienen un moteado granate.
Pero sobre todo, sobre todo, mola la factura de la luz que llega después...
es combo-secadora
y mola mucho.
Especialmente mola cuando te equivocas de programa y toda tu ropa sale convertida en cartón piedra.
O cuando se te cuela algo rojo y de pronto todos modelitos tienen un moteado granate.
Pero sobre todo, sobre todo, mola la factura de la luz que llega después...
13 mayo 2012
La herencia Urodini 2 (B, para Gordipé)
Previously in Lorz ...
¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney!
Dos semanas AE (antes de Eurodisney):
De pronto tenemos una mancha en el pasillo. Concretando un poco más: tenemos una mancha en la recién pintada pared de nuestro recién pintado pasillo de nuestro recién pintado piso.
ZaraJota™ y yo la miramos con cara de pasmo un rato.
-Fuga comunitaria -decimos los dos a la vez.
Luego se hace un silencio incómodo.
-Está bien, ya hablo yo con el administrador -le digo.
Diez días AE:
Suena el teléfono.
-Hola, que soy el fontanero. ¿Cuándo puedo pasar a ver la mancha?
-Cuando quiera.
-Vale, pues esta tarde me paso.
Nueve días AE, o sea, al día siguiente:
Suena el telefonillo.
-Hola, que soy el fontanero, que le dije que me iba a pasar.
-Sí, ayer.
-Sí, la llamé ayer, sí.
-No, que dijo que se iba a pasar ayer.
-...
-Suba.
Mientras el fontanero sube me quito la batamanta y el pijama y me pongo ropa presentable, sin dejar de acordarme de su madre ni un minuto porque acabo de hacer la limpieza semanal y no he dejado el piso ehcamondao para que me lo llenen de barro y yeso.
-Bueno, ¿dónde está la mancha?
-En mi alma inmortal.
-La mancha de humedad.
-Sí, aquí.
-Que sitio más raro... Por ahí no pasa ninguna de tus tuberías.
-Ya, por eso pensamos que era comunitario.
-Bueno, pues le voy a abrir una cala a ver de dónde viene.
Abrir una cala es el término técnico para "abrir un agujero en la pared a martillazos".
Terminado el proceso, el fontanero me llama.
-Señora, toque.
-Mire, es que soy una mujer casada, y además no es usted mi tipo.
-...la tubería...
-¿Es obligatorio? Agacharme me hace potar. El olor a humedad me hace potar. Tocar cosas pringosas me hace potar. Resumiendo: si hay que tocar se toca, pero es que acabo de fregar.
-Ah, bueno, no... Es sólo para que vea que aquí no hay fuga.
-¿Y la mancha de qué es?
-La tubería está húmeda, pero creo que viene de más arriba. ¿Le importa que le haga un agujero en el techo?
-¿El recién pintado techo de mi recién pintado pasillo de mi recién pintado piso? Sí, abra, abra.
El fontanero abre el agujero. En su honor diré que era muy pequeño. Y que después cogió dos trocitos de cartón blanco y tapó los agujeros de la pared y casi no parecía que estuvieran ahí.
-Pues aquí tampoco está. Este trozo también está humedo, pero no veo correr nada...
-¿Y qué hacemos?
-Voy a envolver la tubería con papel. En un par de días vuelvo a venir y la miro: si está mojado es que hay una fuga más arriba, y tendremos que hablar con el vecino.
El fontanero se va.
Dos días AE:
ZaraJota™ y yo estamos jugando al parchís (sí, es un eufemismo para sexo) cuando suena el telefonillo.
Mierda.
Entre las potas, el dolor de espalda, los madrugones y los examenes últimamente jugamos poco al parchís. A veces no llegamos ni a cinco veces por semana.
-¿Es tu madre? -pregunta ZaraJota™.
Mi familia ha quedado en venir esta tarde a merendar para ver lo bonito que nos ha quedado el piso.
-No hace falta que parezcas TAN aterrorizado... ¿quién es?
-Hola, que soy el fontanero.
-¿El que iba a venir hace una semana?
-Eh... ¿subo?
-Será mejor que llames a tu madre.
Llamo a mi madre y le digo que el fontanero está aquí y que vengan un poquito más tarde.
Mientras, el fontanero sube y se pone a palpar las tuberías.
-Pues esto sigue mojado, pero fuga no hay. Voy a subir a casa del vecino de arriba a ver si se le ha derramado algo.
El fontanero sube al piso de arriba.
Oimos un martillazo.
Y de pronto...
-Creo que voy a coger la ropa del tendedero -le digo a ZaraJota™-. Parece que oigo llover.
-No hace falta. En la terraza no llueve. Es en el pasillo.
Nos asomamos al pasillo y no lo vemos porque hay una cortina de agua en medio.
-Avisa al fontanero -le digo a ZaraJota™.
ZaraJota™ sale corriendo a buscar al fontanero.
Yo salgo corriendo a buscar la fregona. Intento empapar un poco, pero el agua, sin ninguna consideración por su parte, todo hay que decirlo, cae más rápido de lo que yo recojo.
P*t* violencia estructural.
ZaraJota™ vuelve con el fontanero.
-Anda... -dice, y se va corriendo a cerrar la llave de paso comunitaria.
Mientras vuelve ZaraJota™ y yo alejamos los muebles, localizamos un montón de toallas y empiezamos a formar un dique de contención para que el agua no se extienda por todo el piso... más.
El fontanero cierra la llave de paso de la comunidad y poco a poco deja de salir agua. En mi casa y en la de todos los grifos del edificio, claro.
Es viernes por la tarde antes del puente de mayo y hemos dejado a toda la comunidad sin agua.
-No sé qué ha podido pasar.
¡¡¡PUES QUE SE HA ROTO LA P*T* TUBERÍA!!!, pienso. Pero no lo digo. En vez de eso miro a ZaraJota™. ZaraJota™ me mira. Y nos da un ataque de risa.
-Por lo menos se lo toman ustedes bien.
-Jijiji, es que verá, nos vamos a Eurodisney a pasar el puente, ¿sabe?
-Pues han tenido suerte de que reventara la tubería hoy, revienta mañana y no hay nadie aquí para enterarse.
-Y es que además... jijiji... esta tarde viene a merendar toda mi familia... jijiji... para ver lo bonito que nos ha quedado el piso... jijiji...
-...
-jijiji... está todo inundado... jijiji...
El fontanero no tiene ningún sentido del humor. Se sube a la escalera y empieza a hacer cosas de fontaneros.
Entonces es cuando el bar de abajo se da cuenta de que no tiene agua. El camarero va a portal.
-Quién habrá sido el *mb*c*l que ha cerrado la llave de paso... -se pregunta retóricamente a sí mismo.
Y la abre.
De nuevo en mi piso, el fontanero, está feliz como una lombriz.
-Señora, ya casi lo tengo.
Y de pronto empieza de nuevo a caerle agua encima. A todo chorro.
Hay tanta agua que la pared se empapa y empieza a salir por los enchufes. De pronto salta la luz.
-Voy a cerrar el agua -dice ZaraJota™-. Y a avisar a los vecinos de que está cerrada. Y a quedarme montando guardia para que nadie la vuelva a abrir.
Y se va.
El fontanero se pone a trabajar a toda velocidad, ahora con una linterna.
Y yo empiezo de nuevo: retiro los muebles, formo un dique de contención con las toallas, empapo con la fregona...
Cuando parece que está todo controlado, llamo otra vez a mi madre.
-Hola pedorra.
-Hola, filla meva.
-Que nos ha reventado una tubería, ha saltado la luz y todo. El fontanero está aquí todavía, creo que es mejor que no vengáis.
-Vale, pues vamos para allá.
-¿QUÉ? ¡¡¡NO...!!!
Tarde, ya ha cortado.
Me da la risa histérica. Sin motivo aparente, ojo. Las mujeres embarazadas somos así, nos alteramos por cualquier insignificancia.
-¿Se encuentra bien?
A ver... ¿usted que cree? ¿Eh? ¿EH?
-Sí, sí, necesitaba sentarme, es que he estado todo el día con un poco de dolor de espalda.
-¿Le duele ahora?
¿DOLERME? ¿Cómo me va a doler nada, si tengo encima más adrenalina que ajolote cabreao?
-No, no me duele nada, es lo que estaba pensando: la próxima vez que me duela la espalda reviento una tubería y ya está, mano de santo.
El fontanero me mira mal.
-Pues conmigo no cuente.
Jo, que poquita colaboración.
Continuará...
Otro haiku:
En mi pasillo
cae agua como lluvia
todo lo llena
Estoy que me salgo.
¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney!
Dos semanas AE (antes de Eurodisney):
De pronto tenemos una mancha en el pasillo. Concretando un poco más: tenemos una mancha en la recién pintada pared de nuestro recién pintado pasillo de nuestro recién pintado piso.
-Fuga comunitaria -decimos los dos a la vez.
Luego se hace un silencio incómodo.
-Está bien, ya hablo yo con el administrador -le digo.
Diez días AE:
Suena el teléfono.
-Hola, que soy el fontanero. ¿Cuándo puedo pasar a ver la mancha?
-Cuando quiera.
-Vale, pues esta tarde me paso.
Nueve días AE, o sea, al día siguiente:
Suena el telefonillo.
-Hola, que soy el fontanero, que le dije que me iba a pasar.
-Sí, ayer.
-Sí, la llamé ayer, sí.
-No, que dijo que se iba a pasar ayer.
-...
-Suba.
Mientras el fontanero sube me quito la batamanta y el pijama y me pongo ropa presentable, sin dejar de acordarme de su madre ni un minuto porque acabo de hacer la limpieza semanal y no he dejado el piso ehcamondao para que me lo llenen de barro y yeso.
-Bueno, ¿dónde está la mancha?
-En mi alma inmortal.
-La mancha de humedad.
-Sí, aquí.
-Que sitio más raro... Por ahí no pasa ninguna de tus tuberías.
-Ya, por eso pensamos que era comunitario.
-Bueno, pues le voy a abrir una cala a ver de dónde viene.
Abrir una cala es el término técnico para "abrir un agujero en la pared a martillazos".
Terminado el proceso, el fontanero me llama.
-Señora, toque.
-Mire, es que soy una mujer casada, y además no es usted mi tipo.
-...la tubería...
-¿Es obligatorio? Agacharme me hace potar. El olor a humedad me hace potar. Tocar cosas pringosas me hace potar. Resumiendo: si hay que tocar se toca, pero es que acabo de fregar.
-Ah, bueno, no... Es sólo para que vea que aquí no hay fuga.
-¿Y la mancha de qué es?
-La tubería está húmeda, pero creo que viene de más arriba. ¿Le importa que le haga un agujero en el techo?
-¿El recién pintado techo de mi recién pintado pasillo de mi recién pintado piso? Sí, abra, abra.
El fontanero abre el agujero. En su honor diré que era muy pequeño. Y que después cogió dos trocitos de cartón blanco y tapó los agujeros de la pared y casi no parecía que estuvieran ahí.
-Pues aquí tampoco está. Este trozo también está humedo, pero no veo correr nada...
-¿Y qué hacemos?
-Voy a envolver la tubería con papel. En un par de días vuelvo a venir y la miro: si está mojado es que hay una fuga más arriba, y tendremos que hablar con el vecino.
El fontanero se va.
Dos días AE:
ZaraJota™ y yo estamos jugando al parchís (sí, es un eufemismo para sexo) cuando suena el telefonillo.
Mierda.
Entre las potas, el dolor de espalda, los madrugones y los examenes últimamente jugamos poco al parchís. A veces no llegamos ni a cinco veces por semana.
-¿Es tu madre? -pregunta ZaraJota™.
Mi familia ha quedado en venir esta tarde a merendar para ver lo bonito que nos ha quedado el piso.
-No hace falta que parezcas TAN aterrorizado... ¿quién es?
-Hola, que soy el fontanero.
-¿El que iba a venir hace una semana?
-Eh... ¿subo?
-Será mejor que llames a tu madre.
Llamo a mi madre y le digo que el fontanero está aquí y que vengan un poquito más tarde.
Mientras, el fontanero sube y se pone a palpar las tuberías.
-Pues esto sigue mojado, pero fuga no hay. Voy a subir a casa del vecino de arriba a ver si se le ha derramado algo.
El fontanero sube al piso de arriba.
Oimos un martillazo.
Y de pronto...
-Creo que voy a coger la ropa del tendedero -le digo a ZaraJota™-. Parece que oigo llover.
-No hace falta. En la terraza no llueve. Es en el pasillo.
Nos asomamos al pasillo y no lo vemos porque hay una cortina de agua en medio.
-Avisa al fontanero -le digo a ZaraJota™.
ZaraJota™ sale corriendo a buscar al fontanero.
Yo salgo corriendo a buscar la fregona. Intento empapar un poco, pero el agua, sin ninguna consideración por su parte, todo hay que decirlo, cae más rápido de lo que yo recojo.
P*t* violencia estructural.
ZaraJota™ vuelve con el fontanero.
-Anda... -dice, y se va corriendo a cerrar la llave de paso comunitaria.
Mientras vuelve ZaraJota™ y yo alejamos los muebles, localizamos un montón de toallas y empiezamos a formar un dique de contención para que el agua no se extienda por todo el piso... más.
El fontanero cierra la llave de paso de la comunidad y poco a poco deja de salir agua. En mi casa y en la de todos los grifos del edificio, claro.
Es viernes por la tarde antes del puente de mayo y hemos dejado a toda la comunidad sin agua.
-No sé qué ha podido pasar.
¡¡¡PUES QUE SE HA ROTO LA P*T* TUBERÍA!!!, pienso. Pero no lo digo. En vez de eso miro a ZaraJota™. ZaraJota™ me mira. Y nos da un ataque de risa.
-Por lo menos se lo toman ustedes bien.
-Jijiji, es que verá, nos vamos a Eurodisney a pasar el puente, ¿sabe?
-Pues han tenido suerte de que reventara la tubería hoy, revienta mañana y no hay nadie aquí para enterarse.
-Y es que además... jijiji... esta tarde viene a merendar toda mi familia... jijiji... para ver lo bonito que nos ha quedado el piso... jijiji...
-...
-jijiji... está todo inundado... jijiji...
El fontanero no tiene ningún sentido del humor. Se sube a la escalera y empieza a hacer cosas de fontaneros.
Entonces es cuando el bar de abajo se da cuenta de que no tiene agua. El camarero va a portal.
-Quién habrá sido el *mb*c*l que ha cerrado la llave de paso... -se pregunta retóricamente a sí mismo.
Y la abre.
De nuevo en mi piso, el fontanero, está feliz como una lombriz.
-Señora, ya casi lo tengo.
Y de pronto empieza de nuevo a caerle agua encima. A todo chorro.
Hay tanta agua que la pared se empapa y empieza a salir por los enchufes. De pronto salta la luz.
-Voy a cerrar el agua -dice ZaraJota™-. Y a avisar a los vecinos de que está cerrada. Y a quedarme montando guardia para que nadie la vuelva a abrir.
Y se va.
El fontanero se pone a trabajar a toda velocidad, ahora con una linterna.
Y yo empiezo de nuevo: retiro los muebles, formo un dique de contención con las toallas, empapo con la fregona...
Cuando parece que está todo controlado, llamo otra vez a mi madre.
-Hola pedorra.
-Hola, filla meva.
-Que nos ha reventado una tubería, ha saltado la luz y todo. El fontanero está aquí todavía, creo que es mejor que no vengáis.
-Vale, pues vamos para allá.
-¿QUÉ? ¡¡¡NO...!!!
Tarde, ya ha cortado.
Me da la risa histérica. Sin motivo aparente, ojo. Las mujeres embarazadas somos así, nos alteramos por cualquier insignificancia.
-¿Se encuentra bien?
A ver... ¿usted que cree? ¿Eh? ¿EH?
-Sí, sí, necesitaba sentarme, es que he estado todo el día con un poco de dolor de espalda.
-¿Le duele ahora?
¿DOLERME? ¿Cómo me va a doler nada, si tengo encima más adrenalina que ajolote cabreao?
-No, no me duele nada, es lo que estaba pensando: la próxima vez que me duela la espalda reviento una tubería y ya está, mano de santo.
El fontanero me mira mal.
-Pues conmigo no cuente.
Jo, que poquita colaboración.
Continuará...
Otro haiku:
En mi pasillo
cae agua como lluvia
todo lo llena
Estoy que me salgo.
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09 mayo 2012
La herencia Urodini 1
Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...
...bueno, en Barcelona...
ZaraJota™ tenía una tía.
Y la tía tenía un marido.
Y el marido tenía una joyería. O vendía joyas. O algo así.
Un buen día el marido se fue para no volver dejando tras de sí una cajita metálica con un puñado de joyas dentro. Por lo que oído las joyas eran tirando a feas y con los años el diseño empezó a estar pasado de moda, pero la tía de ZaraJota™, que no tenía hijos, tenía la ilusión de dejar las joyas en herencia a su única sobrina, la hermana de ZaraJota™.
Unos años más tarde hubo una explosión de gas en el piso de la tía de ZaraJota™. La abuela de ZaraJota™ murió en la explosión, la tía de ZaraJota™ se salvó porque estaba al lado del único muro de la casa que no se vino abajo, el piso quedó destrozado y las joyas se churrascaron dentro de su cajita metálica.
Aún así, la tía de ZaraJota™ conservó la ilusión de dejárselas a su sobrina.
-Algo te darán por ellas -decía.
Pasaron los años y la tía de ZaraJota™ empezó a sentirse enferma. Como era una señora de carácter, en lugar de avisar a su familia o de irse al médico se metió en la cama a esperar.
-O me pongo bien o me muero -se dijo.
Pasaron los días y la hermana de ZaraJota™ empezó a mosquearse, porque estaba acostumbrada a ver a su tía en el mercado todos los días, y ahora ni aparecía, ni cogía el teléfono, ni abría la puerta de casa. Al final los mossos tuvieron que tirar la puerta abajo, y se encontraron a la buena mujer en la cama, deshidratada y con una cáncer muy avanzado que daba la cara ya casi al final.
Menudo susto que nos dio.
Aún así, a pura fuerza de voluntad, aguantó para ir a nuestra boda y a la de su sobrina, protestando porque el médico no le dejaba teñirse el pelo ni pintarse las uñas, y no quería salir en las fotos así:
-¡Es que parezco una vieja! -decía.
Al final pudo más el cáncer que ella, y la hermana de ZaraJota™ recibió su cajita de joyas churrascadas.
No muy convencida, las llevó a tasar y descubrió que el oro vale, aunque esté socarrat.
-Debe ser eso lo que llaman “oro negro” -le dije a ZaraJota™.
La oferta del joyero fue sorprendentemente alta. No la iba a hacer rica, pero era un pellizquito. Podía haberse quitado unos cuantos plazos de la hipoteca. O terminar de pagarse el coche, el primer coche de su vida que no se compraba de segunda mano. O podía cambiar los muebles del salón. O irse de viaje. O hacerse la estética. O gastárselo en marisco, yo que sé.
Pero la hermana de ZaraJota™ es una personita muy especial, y lo primero que pensó es en repartir el dinero con sus hermanos. Luego lo pensó mejor. Dividido entre tres, seguía siendo dinero, pero no era tan impresionante. Entonces se le encendió la bombilla y supo que iba a gastarse la herencia en cumplir el sueño de su vida: llevarse a toda la familia a Eurodisney.
A mí me lo dijo algo así como en septiembre del año pasado, y desde entonces he estado repitiendo “¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney!” a todo aquél que quisiera escucharme.
Y al que no quisiera, también.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía al conductor del autobús.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía al de la luz.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía a la cajera del súper.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía a ZaraJota™.
-Ya lo sé, y cómo me lo vuelvas a repetir la convertimos en tu excuñada.
-Jo.
A la última persona a la que se lo dije fue a mí abuela.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le dije.
-¿Urodini?
Mi abuela es andaluza y tiene setenta y ocho años. Um... espero haber dicho bien la edad o la próxima vez que me vea me mata.
-No, Euro... bueno, sí, da igual.
-Eso está en Barcelona, ¿no?
Seguro que estáis pensando “mira la vieja, en Barcelona, dice, no se entera”.
Por el contrario: la lógica de mi abuela es irrefutable:
Mi cuñada vive en Barcelona.
Mi cuñada me lleva a Eurodisney.
Luego...
Eurodisney está en Barcelona.
Y eso, sin estudiar ni nada. Un día de estos la matriculamos filosofía y la ponemos a escribir libros de autoayuda.
-No, abuela, en París.
-Anda, qué espléndida tu cuñada... estará forrada.
-No, bueno, es que ha heredado. ¿Te acuerdas de la tía de Zarajota? Se sentó en nuestra mesa en la boda... Pues le ha dejado un poquito de herencia y se la gasta en llevarnos a Eurodisney.
-Ah... ¿Y Zarajota qué ha heredado?
Olvidaros de la filosofía: la ponemos a estudiar económicas y que nos saque de pobres a todos.
Continuará...
Hace mucho que no escribo un haiku:
A Eurodisney
me lleva mi cuñada
con la familia.
Que arte tengo, madre mía, ¡que arte!
...bueno, en Barcelona...
ZaraJota™ tenía una tía.
Y la tía tenía un marido.
Y el marido tenía una joyería. O vendía joyas. O algo así.
Un buen día el marido se fue para no volver dejando tras de sí una cajita metálica con un puñado de joyas dentro. Por lo que oído las joyas eran tirando a feas y con los años el diseño empezó a estar pasado de moda, pero la tía de ZaraJota™, que no tenía hijos, tenía la ilusión de dejar las joyas en herencia a su única sobrina, la hermana de ZaraJota™.
Unos años más tarde hubo una explosión de gas en el piso de la tía de ZaraJota™. La abuela de ZaraJota™ murió en la explosión, la tía de ZaraJota™ se salvó porque estaba al lado del único muro de la casa que no se vino abajo, el piso quedó destrozado y las joyas se churrascaron dentro de su cajita metálica.
Aún así, la tía de ZaraJota™ conservó la ilusión de dejárselas a su sobrina.
-Algo te darán por ellas -decía.
Pasaron los años y la tía de ZaraJota™ empezó a sentirse enferma. Como era una señora de carácter, en lugar de avisar a su familia o de irse al médico se metió en la cama a esperar.
-O me pongo bien o me muero -se dijo.
Pasaron los días y la hermana de ZaraJota™ empezó a mosquearse, porque estaba acostumbrada a ver a su tía en el mercado todos los días, y ahora ni aparecía, ni cogía el teléfono, ni abría la puerta de casa. Al final los mossos tuvieron que tirar la puerta abajo, y se encontraron a la buena mujer en la cama, deshidratada y con una cáncer muy avanzado que daba la cara ya casi al final.
Menudo susto que nos dio.
Aún así, a pura fuerza de voluntad, aguantó para ir a nuestra boda y a la de su sobrina, protestando porque el médico no le dejaba teñirse el pelo ni pintarse las uñas, y no quería salir en las fotos así:
-¡Es que parezco una vieja! -decía.
Al final pudo más el cáncer que ella, y la hermana de ZaraJota™ recibió su cajita de joyas churrascadas.
No muy convencida, las llevó a tasar y descubrió que el oro vale, aunque esté socarrat.
-Debe ser eso lo que llaman “oro negro” -le dije a ZaraJota™.
La oferta del joyero fue sorprendentemente alta. No la iba a hacer rica, pero era un pellizquito. Podía haberse quitado unos cuantos plazos de la hipoteca. O terminar de pagarse el coche, el primer coche de su vida que no se compraba de segunda mano. O podía cambiar los muebles del salón. O irse de viaje. O hacerse la estética. O gastárselo en marisco, yo que sé.
Pero la hermana de ZaraJota™ es una personita muy especial, y lo primero que pensó es en repartir el dinero con sus hermanos. Luego lo pensó mejor. Dividido entre tres, seguía siendo dinero, pero no era tan impresionante. Entonces se le encendió la bombilla y supo que iba a gastarse la herencia en cumplir el sueño de su vida: llevarse a toda la familia a Eurodisney.
A mí me lo dijo algo así como en septiembre del año pasado, y desde entonces he estado repitiendo “¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney!” a todo aquél que quisiera escucharme.
Y al que no quisiera, también.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía al conductor del autobús.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía al de la luz.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía a la cajera del súper.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le decía a ZaraJota™.
-Ya lo sé, y cómo me lo vuelvas a repetir la convertimos en tu excuñada.
-Jo.
A la última persona a la que se lo dije fue a mí abuela.
-¡Mi cuñada me lleva a Eurodisney! -le dije.
-¿Urodini?
Mi abuela es andaluza y tiene setenta y ocho años. Um... espero haber dicho bien la edad o la próxima vez que me vea me mata.
-No, Euro... bueno, sí, da igual.
-Eso está en Barcelona, ¿no?
Seguro que estáis pensando “mira la vieja, en Barcelona, dice, no se entera”.
Por el contrario: la lógica de mi abuela es irrefutable:
Mi cuñada vive en Barcelona.
Mi cuñada me lleva a Eurodisney.
Luego...
Eurodisney está en Barcelona.
Y eso, sin estudiar ni nada. Un día de estos la matriculamos filosofía y la ponemos a escribir libros de autoayuda.
-No, abuela, en París.
-Anda, qué espléndida tu cuñada... estará forrada.
-No, bueno, es que ha heredado. ¿Te acuerdas de la tía de Zarajota? Se sentó en nuestra mesa en la boda... Pues le ha dejado un poquito de herencia y se la gasta en llevarnos a Eurodisney.
-Ah... ¿Y Zarajota qué ha heredado?
Olvidaros de la filosofía: la ponemos a estudiar económicas y que nos saque de pobres a todos.
Continuará...
Hace mucho que no escribo un haiku:
A Eurodisney
me lleva mi cuñada
con la familia.
Que arte tengo, madre mía, ¡que arte!
06 mayo 2012
La hipoteca que surgió del frío 9 y ya
Previously in Lorz...
Lo más sensato que puedes hacer es quedarte en casa de tus padres hasta los sesenta o setenta años.
Piso recién pintado, baldosas colocadas, suministro de luz facilitado...
Sólo faltaba la cocina.
Decíamos ayer que la expropietaria del piso se llevó todos los muebles de cocina.
Bueno, pues en realidad no se llevó todos-todos, se dejó uno, una cajonera de IKEA bastante mona y totalmente nueva, que no se pudo llevar porque tendría que haber desmontado todas las tuberías del fregadero. Ahora que lo pienso, lo raro es que no desmontara las tuberías y se las llevara también.
Nosotros decidimos aprovechar el mueble y compramos el resto a juego.
A mí me hubiera gustado que nos lo montaran los señores de IKEA, pero no pudo ser porque los pintores no acabaron a tiempo.
Visto en retrospectiva, me parece un milagro que acabaran.
Los señores de IKEA nos dejaron los muebles amontonados en mitad del salón (para que los señores pintores pudieran seguir trabajando en las paredes) y se fueron.
-No pasa nada -dijo ZaraJota™-, yo me ocupo de montarlos.
A fin de cuentas, montar los muebles de IKEA es facilísimo, ¡hasta un niño de cinco años podría hacerlo!
Con lo que no contábamos es con que la cocina-cocina, que era esta...
...vendría también totalmente desmontada, es decir, la estructura por una parte, las patitas por otra, el horno por otra, la vitrocerámica por otra, y sin enchufe.
-No pasa nada -dijo ZaraJota™-, no puede ser tan difícil.
Seis horas más tarde, las piezas seguían desperdigadas por todo el salón.
-¿Busco un niño de cinco años para que termine?
-¡No vienen las instrucciones!-gritó ZaraJota™-. ¡Hago lo que puedo!
-¿Has probado a descargarlas de la web?
-¡No están!
-¿Y si...?
-¡No! ¡Voy a montar esta cocina aunque sea la último que haga! ¡ES UNA CUESTIÓN PERSONAL!
Varios días más tarde, por fin. ZaraJota™ apretó el último tornillo y me llamó para que admirara su obra.
-¡Hala! ¡Que bonita! -le dije. Que ni bonita ni nada, era por animar.
-Mira que grande es el horno -dijo, abriendo la puerta.
-Anda, si tiene dos bandejas... ¿y esos papelotes qué son?
A ZaraJota™ le cambió la cara.
Las instrucciones.
O, mejor dicho, las p*t*s instrucciones.
-¿Estaban dentro del horno?
Durante una par de días ZaraJota™ estuvo en estado de shock, balanceándose y repitiendo "dentro del horno, dentro del horno" mientras le caía la babilla por un lateral de la boca.
Para entonces yo ya había descubierto la aterradora realidad: la vitrocerámica no funcionaba.
ZaraJota™ desmontó y volvió a montar todo, esta vez siguiendo las instrucciones, cambió el cable, cambió el enchufe... y nada.
Al final llamé al servicio técnico.
-Eso es que está mal montado -me dijo el técnico por teléfono.
-Me quedaría más tranquila si viniera a verlo.
Y vino. Por suerte, vino un día que ZaraJota™ no estaba. No sé qué habría sido de su pobre cerebrito.
El técnico desmontó la vitro y empezó a resoplar.
-Menuda chapuza le han hecho, señora...
-¿Sí?
-Lo mejor que puede hacer es llamar a IKEA y poner una reclamación.
-Es que no lo han montado los de IKEA...
-Pues tendría que haber llamado a un electricista.
-Oiga, que ha sido un electricista titulado.
Sí, el terrible secreto de ZaraJota™ sale por fin a la luz: ZaraJota™ estudió para ser técnico electricista. Que no quiere decir que se convirtiera en uno, por suerte para la humanidad.
-Señora, el que haya hecho esto no tiene ni idea de electricidad.
-Pues claro que no. Yo he dicho que tiene el título, no que le haya servido para algo.
-...
-Es mi marido, ¿sabe?
-Ya.
El técnico se dio cuenta entonces de que yo era una víctima, me dio un par de palmaditas en la cabeza, arregló la cocina y se fue.
Unos días más tarde los señores de la mudanza nos trajeron todas las cajas, nos instalamos y empezamos a vivir felices como perdices en nuestra casita nueva.
Un domingo por la tarde, mientras estábamos perreando en el sofá medio atontados por el olor a pintura y a muebles nuevos, la vecina de abajo llamó al timbre.
-Hola, es que me ha salido una mancha de humedad en el techo.
-¿Sí? ¿De dónde?
-Es el techo del salón. Creo que viene de vuestro baño.
-No puede ser... el grifo del baño goteaba, pero justo hace un rato lo ha arreglado mi marid... está bien, es culpa nuestra.
Pd para los amantes de los finales felices: cuando ZaraJota™ apretó el grifo para que dejara de gotear, aflojó sin querer la tubería de alimentación del lavabo, que empezó a gotear por la junta y le hizo a la vecina de abajo una imitación muy bonita de las caras de Bélmez. El seguro se hizo cargo de todo, y vivimos felices y comimos perdices hasta que se nos inundó el piso... pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en la nueva saga. ¡No se pierdan La Herencia Urodini, próximamente en sus pantallas!
Lo más sensato que puedes hacer es quedarte en casa de tus padres hasta los sesenta o setenta años.
Piso recién pintado, baldosas colocadas, suministro de luz facilitado...
Sólo faltaba la cocina.
Decíamos ayer que la expropietaria del piso se llevó todos los muebles de cocina.
Bueno, pues en realidad no se llevó todos-todos, se dejó uno, una cajonera de IKEA bastante mona y totalmente nueva, que no se pudo llevar porque tendría que haber desmontado todas las tuberías del fregadero. Ahora que lo pienso, lo raro es que no desmontara las tuberías y se las llevara también.
Nosotros decidimos aprovechar el mueble y compramos el resto a juego.
A mí me hubiera gustado que nos lo montaran los señores de IKEA, pero no pudo ser porque los pintores no acabaron a tiempo.
Visto en retrospectiva, me parece un milagro que acabaran.
Los señores de IKEA nos dejaron los muebles amontonados en mitad del salón (para que los señores pintores pudieran seguir trabajando en las paredes) y se fueron.
-No pasa nada -dijo ZaraJota™-, yo me ocupo de montarlos.
A fin de cuentas, montar los muebles de IKEA es facilísimo, ¡hasta un niño de cinco años podría hacerlo!
Con lo que no contábamos es con que la cocina-cocina, que era esta...
-No pasa nada -dijo ZaraJota™-, no puede ser tan difícil.
Seis horas más tarde, las piezas seguían desperdigadas por todo el salón.
-¿Busco un niño de cinco años para que termine?
-¡No vienen las instrucciones!-gritó ZaraJota™-. ¡Hago lo que puedo!
-¿Has probado a descargarlas de la web?
-¡No están!
-¿Y si...?
-¡No! ¡Voy a montar esta cocina aunque sea la último que haga! ¡ES UNA CUESTIÓN PERSONAL!
Varios días más tarde, por fin. ZaraJota™ apretó el último tornillo y me llamó para que admirara su obra.
-¡Hala! ¡Que bonita! -le dije. Que ni bonita ni nada, era por animar.
-Mira que grande es el horno -dijo, abriendo la puerta.
-Anda, si tiene dos bandejas... ¿y esos papelotes qué son?
A ZaraJota™ le cambió la cara.
Las instrucciones.
O, mejor dicho, las p*t*s instrucciones.
-¿Estaban dentro del horno?
Durante una par de días ZaraJota™ estuvo en estado de shock, balanceándose y repitiendo "dentro del horno, dentro del horno" mientras le caía la babilla por un lateral de la boca.
Para entonces yo ya había descubierto la aterradora realidad: la vitrocerámica no funcionaba.
ZaraJota™ desmontó y volvió a montar todo, esta vez siguiendo las instrucciones, cambió el cable, cambió el enchufe... y nada.
Al final llamé al servicio técnico.
-Eso es que está mal montado -me dijo el técnico por teléfono.
-Me quedaría más tranquila si viniera a verlo.
Y vino. Por suerte, vino un día que ZaraJota™ no estaba. No sé qué habría sido de su pobre cerebrito.
El técnico desmontó la vitro y empezó a resoplar.
-Menuda chapuza le han hecho, señora...
-¿Sí?
-Lo mejor que puede hacer es llamar a IKEA y poner una reclamación.
-Es que no lo han montado los de IKEA...
-Pues tendría que haber llamado a un electricista.
-Oiga, que ha sido un electricista titulado.
Sí, el terrible secreto de ZaraJota™ sale por fin a la luz: ZaraJota™ estudió para ser técnico electricista. Que no quiere decir que se convirtiera en uno, por suerte para la humanidad.
-Señora, el que haya hecho esto no tiene ni idea de electricidad.
-Pues claro que no. Yo he dicho que tiene el título, no que le haya servido para algo.
-...
-Es mi marido, ¿sabe?
-Ya.
El técnico se dio cuenta entonces de que yo era una víctima, me dio un par de palmaditas en la cabeza, arregló la cocina y se fue.
Unos días más tarde los señores de la mudanza nos trajeron todas las cajas, nos instalamos y empezamos a vivir felices como perdices en nuestra casita nueva.
Un domingo por la tarde, mientras estábamos perreando en el sofá medio atontados por el olor a pintura y a muebles nuevos, la vecina de abajo llamó al timbre.
-Hola, es que me ha salido una mancha de humedad en el techo.
-¿Sí? ¿De dónde?
-Es el techo del salón. Creo que viene de vuestro baño.
-No puede ser... el grifo del baño goteaba, pero justo hace un rato lo ha arreglado mi marid... está bien, es culpa nuestra.
Pd para los amantes de los finales felices: cuando ZaraJota™ apretó el grifo para que dejara de gotear, aflojó sin querer la tubería de alimentación del lavabo, que empezó a gotear por la junta y le hizo a la vecina de abajo una imitación muy bonita de las caras de Bélmez. El seguro se hizo cargo de todo, y vivimos felices y comimos perdices hasta que se nos inundó el piso... pero esa es otra historia y tendrá que ser contada en la nueva saga. ¡No se pierdan La Herencia Urodini, próximamente en sus pantallas!
28 abril 2012
La hipoteca que surgió del frío 8
Previously in Lorz...
4 8 15 16 23 42
Al día siguiente de protestar en la compañía suministradora, el electricista llamó a mi telefonillo.
-¿Sí?
En el telefonillo siempre contesto “¿sí?” con la esperanza de que alguien me conteste alguna vez “¡NO!”. Pero no hay manera, no. La gente no tiene sentido del humor ni del ritmo narrativo.
-Soy el electricista.
-Estupendo, pues aquí estamos para lo que necesite.
-Ya, señora, yo también estoy aquí.
-Lo que quiero decir es que estamos esperándole aquí arriba, cuando quiera.
-Y yo estoy esperando aquí abajo.
Hombre, pensé, tanto como esperando... acaba de llamar. No le dije nada porque el señor parecía muy cabreado.
-¿Necesita que baje?
-No, señora, usted quédese ahí arriba cómodamente, que ya hago yo todo el trabajo.
-Ah, estupendo.
-Señora, o baja o me voy.
Ahí ya me empecé a mosquear.
No pasa nada, me dije, tú sólo tienes que seguirle un ratito la corriente. Jijiji. La corriente. Jijiji. Al electricista. Jijiji. ¿Lo pilláis?
Baje al descansillo y me encontré al electricista en el cuarto de contadores.
-Muy bien señora, ¿cual es su contador?
-Ah, pues ni idea.
-¿Cómo no lo va a saber?
-Como que no lo sé.
-Jodeeeeeeer con la peña...
Ahí ya estaba muy mosqueada.
-Vamos a ver, ¿cómo quiere que lo sepa si (1) me acabo de mudar, (2) no tengo suministro y (3) LA ÚNICA LLAVE QUE EXISTE DEL CUARTO DE CONTADORES LA TIENE USTED?
-Sí, claro, entonces lo tendré que buscar yo.
-Si me necesita, estaré en mi piso.
Y me fui muy dignamente. O, lo que es lo mismo, corriendo y agitando los bracitos porque tenía muchas ganas de potar.
Al rato, el electricista encontró el contador y empecé a tener suministro de luz.
Y hubo gran regocijo.
Esa misma tarde vino el pintor a terminar unas chapucillas.
Como el pobre hombre llevaba un mes pintando con linterna, lavándose con agua fría y haciendo pis a oscuras, le comuniqué la gran noticia en cuanto entró:
-¡Ya tenemos luz!
Aunque lo cierto es que no se lo podía demostrar porque seguíamos sin tener los casquillos de las lámparas, pero eso es un detalle sin importancia. Al menos nos funcionaban los enchufes, y se podía cargar el móvil.
-Anda, pues si lo llevo a saber me traigo la radial.
-¿No se ha traído la radial? ¿Y cómo piensa cortar las baldosas?
-...
-...
-Mañana vuelvo.
Continuará... (ya queda poco, lo prometo)
19 abril 2012
La hipoteca que surgió del frío 7
Previously in Lorz...
Personas desconocidas pintal mal el techo de la habitación.
Decíamos ayer que la anterior propietaria se llevó todo. Y cuando digo todo, digo que se llevó parte de las baldosas, los casquillos de las lámparas y (esto se me olvidó mencionarlo la vez anterior) el contador de la luz.
Por eso lo de los casquillos nos nos importó demasiado. Total, aunque los tuviéramos nos iba a dar lo mismo, ¿no?
-Pero no os preocupéis por eso -nos dijo la de la agencia-. La expropietaria ya ha dado la orden para que la vuelvan a poner.
Dos semanas después de firmar la hipoteca seguíamos sin luz.
-Pues no entiendo porqué, si yo he dado el parte ya -nos dijo la expropietaria por teléfono-. Hasta tengo el número de incidencia: 4.8.15.16.23.42
La señora me explicó además que estaba de vacaciones y no se podía ocupar personalmente de esto, pero que con el número de incidencia podía llamar yo misma a la compañía a reclamar.
Y claro, llamé a la compañía.
-Hola, estoy esperando que vengan a ponerme el contador y no viene nadie.
-¿Tiene el número de incidencia?
-Claro: 4.8.15.16.23.42
-Ese número de incidencia no es nuestro -me dijeron.
-¿Qué?
-Que no hay ninguna incidencia abierta.
-¿Y si busca por direccîón?
-No.
-¿DNI del titular?
-Señora, que no hay nada.
-Bien... eh... si no hay nada abierto, ¿podemos tramitar un alta nueva a mi nombre?
-Claro, señora.
Tramitamos el alta a mi nombre y me dijeron que alguien se pondría en contacto conmigo en 24 horas.
Tres días más tarde nadie se había puesto en contacto conmigo, así que llamé yo.
-Sí, hola, es que hace tres días llamé para dar un alta, y no se han puesto en contacto conmigo.
-Sí, ya, no se puede tramitar el alta.
-¿Y eso?
-Porque ya hay una incidencia abierta a nombre de otra persona.
-Espere, ¿no será la 4.8.15.16.23.42?
-Señora, si ya lo sabe, ¿para qué llama?
-Eh... ¿me puede decir el estado de la incidencia?
-Está bloqueada.
-¿Por qué?
-Porque usted ha intentado dar un alta nueva, claro. Eso no se puede hacer, ¿sabe?
-Está bien, está bien, ¿pueden anular la petición de alta nueva y reactivar la incidencia?
-Claro. En 24 horas la llaman.
Adivinad qué: no me llamaron. Y volví a llamar.
-Hola, tengo abierta la incidencia 4.8.15.16.23.42 y no me han llamado.
-Sí, ya, está bloqueada.
-¿Y ahora por qué?
-Le hemos enviado documentación por carta y no podemos continuar hasta que nos la devuelva firmada.
-Pero esa incidencia la abrió la expropietaria...
-Sí, bueno, pues se la hemos enviado a ella.
-Verá, es que esa señora va a estar en casa de su hija una temporada, no va a recibir el correo.
-Bueno, pues que nos la mande cuando regrese.
-¿No podrían mandarla a la dirección de su hija?
-No, no, no. Sólo a la dirección que nos especificó el titular para el envío de cartas.
-¿Y no pueden anular esta incidencia y hacer una alta nueva?
-Bueno, le tendría que mandar una solicitud de anulación de incidencia por correo, nos la tendría que devolver firmada y entonces...
-¡Pero entonces estaría en la misma situación!
-Sí, ya.
-¿Y no le parece un poco kafkiano?
-¿Le importaría repetir la pregunta?
-Bien, escúcheme: hace un mes me compré un piso. No tengo luz. Mi termo es eléctrico, así que tampoco tengo agua caliente. Mi cocina tiene vitrocerámica, así que tampoco puedo cocinar. Me han traido una nevera y una lavadora que no sé si funcionan porque no tengo luz. Me tienen que poner el suelo y no pueden porque se tienen que enchufar la radial en el culo y sorprendentemente no funciona. ¿Y sabe que es lo peor? ¡¡¡QUE TENGO P*T*S NAÚSEAS MATUTINAS TODO EL P*T* DÍA Y CADA VEZ QUE QUIERO POTAR TENGO QUE IR AL P*T* BAÑO CON UNA P*T* LINTERNA PARA QUE NO ACABE TODO EN EL P*T* SUELO!!!
-Lo lamento, pero la Ley de Protección de Datos no nos permite tramitar su solicitud.
-Entiendo. En cambio, la Ley de Protección de Datos sí permite dejar al propietario de la vivienda sin suministro durante un mes porque un tercero que no reside en la misma ha abierto una incidencia.
-Eh...
Al día siguiente me llamó el electricista para colocar el contador.
Adoro la Ley de Protección de Datos.
Pd.: Lo malo de que las compañías españolas se lleven sus plataformas de atención al cliente al tercer mundo para ahorrarse dinero pagando sueldos tercermundistas es que se consigue una atención al cliente tercermundista.
Continuará...
Personas desconocidas pintal mal el techo de la habitación.
Decíamos ayer que la anterior propietaria se llevó todo. Y cuando digo todo, digo que se llevó parte de las baldosas, los casquillos de las lámparas y (esto se me olvidó mencionarlo la vez anterior) el contador de la luz.
Por eso lo de los casquillos nos nos importó demasiado. Total, aunque los tuviéramos nos iba a dar lo mismo, ¿no?
-Pero no os preocupéis por eso -nos dijo la de la agencia-. La expropietaria ya ha dado la orden para que la vuelvan a poner.
Dos semanas después de firmar la hipoteca seguíamos sin luz.
-Pues no entiendo porqué, si yo he dado el parte ya -nos dijo la expropietaria por teléfono-. Hasta tengo el número de incidencia: 4.8.15.16.23.42
La señora me explicó además que estaba de vacaciones y no se podía ocupar personalmente de esto, pero que con el número de incidencia podía llamar yo misma a la compañía a reclamar.
Y claro, llamé a la compañía.
-Hola, estoy esperando que vengan a ponerme el contador y no viene nadie.
-¿Tiene el número de incidencia?
-Claro: 4.8.15.16.23.42
-Ese número de incidencia no es nuestro -me dijeron.
-¿Qué?
-Que no hay ninguna incidencia abierta.
-¿Y si busca por direccîón?
-No.
-¿DNI del titular?
-Señora, que no hay nada.
-Bien... eh... si no hay nada abierto, ¿podemos tramitar un alta nueva a mi nombre?
-Claro, señora.
Tramitamos el alta a mi nombre y me dijeron que alguien se pondría en contacto conmigo en 24 horas.
Tres días más tarde nadie se había puesto en contacto conmigo, así que llamé yo.
-Sí, hola, es que hace tres días llamé para dar un alta, y no se han puesto en contacto conmigo.
-Sí, ya, no se puede tramitar el alta.
-¿Y eso?
-Porque ya hay una incidencia abierta a nombre de otra persona.
-Espere, ¿no será la 4.8.15.16.23.42?
-Señora, si ya lo sabe, ¿para qué llama?
-Eh... ¿me puede decir el estado de la incidencia?
-Está bloqueada.
-¿Por qué?
-Porque usted ha intentado dar un alta nueva, claro. Eso no se puede hacer, ¿sabe?
-Está bien, está bien, ¿pueden anular la petición de alta nueva y reactivar la incidencia?
-Claro. En 24 horas la llaman.
Adivinad qué: no me llamaron. Y volví a llamar.
-Hola, tengo abierta la incidencia 4.8.15.16.23.42 y no me han llamado.
-Sí, ya, está bloqueada.
-¿Y ahora por qué?
-Le hemos enviado documentación por carta y no podemos continuar hasta que nos la devuelva firmada.
-Pero esa incidencia la abrió la expropietaria...
-Sí, bueno, pues se la hemos enviado a ella.
-Verá, es que esa señora va a estar en casa de su hija una temporada, no va a recibir el correo.
-Bueno, pues que nos la mande cuando regrese.
-¿No podrían mandarla a la dirección de su hija?
-No, no, no. Sólo a la dirección que nos especificó el titular para el envío de cartas.
-¿Y no pueden anular esta incidencia y hacer una alta nueva?
-Bueno, le tendría que mandar una solicitud de anulación de incidencia por correo, nos la tendría que devolver firmada y entonces...
-¡Pero entonces estaría en la misma situación!
-Sí, ya.
-¿Y no le parece un poco kafkiano?
-¿Le importaría repetir la pregunta?
-Bien, escúcheme: hace un mes me compré un piso. No tengo luz. Mi termo es eléctrico, así que tampoco tengo agua caliente. Mi cocina tiene vitrocerámica, así que tampoco puedo cocinar. Me han traido una nevera y una lavadora que no sé si funcionan porque no tengo luz. Me tienen que poner el suelo y no pueden porque se tienen que enchufar la radial en el culo y sorprendentemente no funciona. ¿Y sabe que es lo peor? ¡¡¡QUE TENGO P*T*S NAÚSEAS MATUTINAS TODO EL P*T* DÍA Y CADA VEZ QUE QUIERO POTAR TENGO QUE IR AL P*T* BAÑO CON UNA P*T* LINTERNA PARA QUE NO ACABE TODO EN EL P*T* SUELO!!!
-Lo lamento, pero la Ley de Protección de Datos no nos permite tramitar su solicitud.
-Entiendo. En cambio, la Ley de Protección de Datos sí permite dejar al propietario de la vivienda sin suministro durante un mes porque un tercero que no reside en la misma ha abierto una incidencia.
-Eh...
Al día siguiente me llamó el electricista para colocar el contador.
Adoro la Ley de Protección de Datos.
Pd.: Lo malo de que las compañías españolas se lleven sus plataformas de atención al cliente al tercer mundo para ahorrarse dinero pagando sueldos tercermundistas es que se consigue una atención al cliente tercermundista.
Continuará...
11 abril 2012
La hipoteca que surgió del frío 6
Previously in Lorz..
El grifo del baño gotea.
Ya teníamos el piso, o lo que quedaba de él.
Después de meditarlo cuidadosamente, decidimos que los primero que teníamos que hacer era echarnos a llorar.
Completado el primer paso con éxito, el segundo encontrar un pintor que arreglara parte del desaguisado.
Como no conocíamos a ninguno (jijiji) contactamos con una empresa se servicios que nos dijo que le pasaría el encargo a cinco pintores diferentes para que nos dieran prespuesto.
De esos presuntos cinco pintores sólo nos llamaron tres, que insistieron en que tenían que ver el piso.
-¿No me pueden dar el presupuesto con la descripción que les estoy dando? -pregunté.
-Sí, pero si lo que cuenta es verdad no nos lo queremos perder.
Para no liarla parda, cité a los pintores a diferentes horas para que vieran el piso.
Y se presentaron todos a la vez.
Fiestaaaaa...
Y se cabrearon.
Fiestaaaa...
Y no tuvieron ningún reparo en decírmelo.
Fiestaaaa...
Y uno de ellos, además, llamó a ZaraJota™ para quejarse.
-Que sepa usted -le dijo-, que no es ético llamar a más de un reparador para hacer el mismo trabajo.
-Hombre, si le pido presupuesto es para compararlo con otros presupuestos, ¿no?
Curiosamente, este señor pintor fue el que nos ofreció mejores condiciones.
-Me da igual -le dije a ZaraJota™-. Si nos grita sin tener el trabajo asegurado, ¿qué hará cuando empiece a pintar? Que no, que no, que este es el típico que empieza a encontrar faltas en todas partes y el final acabamos pagando el doble porque la junta de las canaletas no estaba bien hecha.
ZaraJota™ estuvo de acuerdo, y contratamos a otro señor que nos prometió que podía hacer el trabajo entre el jueves y el viernes de esa misma semana.
-Pero, ¿seguro que terminarán a tiempo? Que nos traen los muebles de cocina el sábado...
-Claro señora.
ZaraJota™ se pidió libre el jueves y el viernes para ayudar en lo que hiciera falta.
El jueves los trabajos avanzaron MUY despacio.
El viernes por la mañana los trabajos avanzaron MUY despacio.
El viernes a la hora de comer el pintor habló con ZaraJota™.
-Es una tontería que esté usted aquí perdiendo el tiempo con nosotros. ¿Qué le parece si nos deja llave, nosotros terminamos de pintar esta tarde, y le devolvemos las llaves cuando quedemos para que nos pague? Así puede irse a casa y descansar un poco.
ZaraJota™ les dejó las llaves.
El viernes por la tarde ZaraJota™ y yo, incapaces de descansar, fuimos a ver cómo avanzaba la cosa... y los pintores no estaban.
-Pero... me dijeron que se quedarían hasta tarde y que acabarían hoy... por eso les he dejado las llaves.
-Te han tangao.
-A lo mejor es que van a volver mañana. ¿No?
-Claro, claro, se han escaqueado un viernes por la tarde y van a venir un sábado.
-Pero...
-Asúmelo: te han tangao.
El sábado nos trajeron los muebles de la cocina, pero no los pudieron montar porque todavía estaba todo a medio pintar y con los arreos de los pintores de por medio.
El lunes, después del trabajo, fui al piso a ver si podía hacer algo útil, y allí estaban los pintores, como si no hubiera ocurrido nada.
-¿Creen que podrán terminar hoy?
-Claro, señora.
Un par de horas más tarde entré en el salón y ahí estaban los dos pintores con los pantalones bajados.
-¡QUÉ C*Ñ*! -grité.
Salí corriendo y me encerré en el baño. Un par de minutos más tarde llamaron a la puerta del baño.
-¡¡¡NO ME VIOLEN, QUE ESTOY MUY SENSIBLE!!!
-Señora, ya nos vamos.
-Vale. ¿Han acabado?
-No, mañana.
Ay...
Al día siguiente les estaba esperando con los brazos en jarras.
-¿Le hemos hecho esperar?
-No, no, si no me importa estar tres horas de pie en un piso vacío que huele a pintura. A fin de cuentas, no es como si estuviera embazaraza. Ah, que sí lo estoy. Embarazada y de los nervios. ¿Creen que podrán acabar hoy o qué?
-Claro, señora.
-Bien. Y si se van a cambiar de ropa, o cierran la puerta de la habitación o me avisan para que yo no entre, pero intenten no bajarse los pantalones delante mía sin previo aviso, que estoy muy sensible.
-Claro que no, señora, que cosas tiene...
El martes, por fin, terminaron de pintar.
El miércoles la pintura empezó a caerse.
El jueves conseguí que uno de los pintores viniera a casa, lo cogí de una oreja y le froté los morros contra la pintura descascarillada.
-¡PINTURA CACA! ¡PINTURA CACA!
-Señora, pare ya, que no soy un caniche...
-¡La pintura se está cayendo!
-Eso es porque alguien ha pintado encima de pintura plástica sin sanear antes.
Bien, bien, bien... ¿y quién cree usted que ha podido ser ese alguien?
Continuará...
El grifo del baño gotea.
Ya teníamos el piso, o lo que quedaba de él.
Después de meditarlo cuidadosamente, decidimos que los primero que teníamos que hacer era echarnos a llorar.
Completado el primer paso con éxito, el segundo encontrar un pintor que arreglara parte del desaguisado.
Como no conocíamos a ninguno (jijiji) contactamos con una empresa se servicios que nos dijo que le pasaría el encargo a cinco pintores diferentes para que nos dieran prespuesto.
De esos presuntos cinco pintores sólo nos llamaron tres, que insistieron en que tenían que ver el piso.
-¿No me pueden dar el presupuesto con la descripción que les estoy dando? -pregunté.
-Sí, pero si lo que cuenta es verdad no nos lo queremos perder.
Para no liarla parda, cité a los pintores a diferentes horas para que vieran el piso.
Y se presentaron todos a la vez.
Fiestaaaaa...
Y se cabrearon.
Fiestaaaa...
Y no tuvieron ningún reparo en decírmelo.
Fiestaaaa...
Y uno de ellos, además, llamó a ZaraJota™ para quejarse.
-Que sepa usted -le dijo-, que no es ético llamar a más de un reparador para hacer el mismo trabajo.
-Hombre, si le pido presupuesto es para compararlo con otros presupuestos, ¿no?
Curiosamente, este señor pintor fue el que nos ofreció mejores condiciones.
-Me da igual -le dije a ZaraJota™-. Si nos grita sin tener el trabajo asegurado, ¿qué hará cuando empiece a pintar? Que no, que no, que este es el típico que empieza a encontrar faltas en todas partes y el final acabamos pagando el doble porque la junta de las canaletas no estaba bien hecha.
ZaraJota™ estuvo de acuerdo, y contratamos a otro señor que nos prometió que podía hacer el trabajo entre el jueves y el viernes de esa misma semana.
-Pero, ¿seguro que terminarán a tiempo? Que nos traen los muebles de cocina el sábado...
-Claro señora.
ZaraJota™ se pidió libre el jueves y el viernes para ayudar en lo que hiciera falta.
El jueves los trabajos avanzaron MUY despacio.
El viernes por la mañana los trabajos avanzaron MUY despacio.
El viernes a la hora de comer el pintor habló con ZaraJota™.
-Es una tontería que esté usted aquí perdiendo el tiempo con nosotros. ¿Qué le parece si nos deja llave, nosotros terminamos de pintar esta tarde, y le devolvemos las llaves cuando quedemos para que nos pague? Así puede irse a casa y descansar un poco.
ZaraJota™ les dejó las llaves.
El viernes por la tarde ZaraJota™ y yo, incapaces de descansar, fuimos a ver cómo avanzaba la cosa... y los pintores no estaban.
-Pero... me dijeron que se quedarían hasta tarde y que acabarían hoy... por eso les he dejado las llaves.
-Te han tangao.
-A lo mejor es que van a volver mañana. ¿No?
-Claro, claro, se han escaqueado un viernes por la tarde y van a venir un sábado.
-Pero...
-Asúmelo: te han tangao.
El sábado nos trajeron los muebles de la cocina, pero no los pudieron montar porque todavía estaba todo a medio pintar y con los arreos de los pintores de por medio.
El lunes, después del trabajo, fui al piso a ver si podía hacer algo útil, y allí estaban los pintores, como si no hubiera ocurrido nada.
-¿Creen que podrán terminar hoy?
-Claro, señora.
Un par de horas más tarde entré en el salón y ahí estaban los dos pintores con los pantalones bajados.
-¡QUÉ C*Ñ*! -grité.
Salí corriendo y me encerré en el baño. Un par de minutos más tarde llamaron a la puerta del baño.
-¡¡¡NO ME VIOLEN, QUE ESTOY MUY SENSIBLE!!!
-Señora, ya nos vamos.
-Vale. ¿Han acabado?
-No, mañana.
Ay...
Al día siguiente les estaba esperando con los brazos en jarras.
-¿Le hemos hecho esperar?
-No, no, si no me importa estar tres horas de pie en un piso vacío que huele a pintura. A fin de cuentas, no es como si estuviera embazaraza. Ah, que sí lo estoy. Embarazada y de los nervios. ¿Creen que podrán acabar hoy o qué?
-Claro, señora.
-Bien. Y si se van a cambiar de ropa, o cierran la puerta de la habitación o me avisan para que yo no entre, pero intenten no bajarse los pantalones delante mía sin previo aviso, que estoy muy sensible.
-Claro que no, señora, que cosas tiene...
El martes, por fin, terminaron de pintar.
El miércoles la pintura empezó a caerse.
El jueves conseguí que uno de los pintores viniera a casa, lo cogí de una oreja y le froté los morros contra la pintura descascarillada.
-¡PINTURA CACA! ¡PINTURA CACA!
-Señora, pare ya, que no soy un caniche...
-¡La pintura se está cayendo!
-Eso es porque alguien ha pintado encima de pintura plástica sin sanear antes.
Bien, bien, bien... ¿y quién cree usted que ha podido ser ese alguien?
Continuará...
07 abril 2012
La hipoteca que surgió del frío 5
Previously in Lorz...
La vendedora me quiere tangar
y yo le sigo, le sigo la corriente
porque no quiero que diga la gente
que la vendedora me quiere tangar
Después de una semana de intenso sufrimiento, la chica de la agencia nos volvió a llamar.
-¿QUÉ C*Ñ* PASA AHORA?
-Nada, que la señora ha aceptado la oferta, ahora sólo nos queda ir al notario, ¡y el piso será vuestro!
-¡Por fin! ¿Cuándo podemos firmar? ¿Mañana? ¿Pasado?
-Bueno... es que ahora se ha roto una mano.
-Pues que firme con la otra.
-No, si ese no es el problema. Es que se ve que desde que visitamos el piso por última vez lo ha estado usando de trastero, ¿sabes? Está lleno de muebles y m**rd*s diversas.
-Pero se lo llevará, ¿no?
-Pues ahí está, que con la mano rota no puede, y su hija está de viaje y hasta que no vuelva no le puede ayudar.
-Ya.
-Y luego está el tema de la pintura.
-Sorpréndeme...
-Bueno, ella quiere que tengáis el piso bonito cuando entréis a vivir, y está pensando en dejarlo recién pintado, pero no puede porque su hija no está.
-Pero, ¿no pensaría hacer que su hija lo pintara?
-No, no, pero como es mayor tiene miedo de hablar con los pintores ella sola y que la engañen.
-Ya.
-Además está el tema de la cocina.
-¿Que le pasa a la cocina?
-Nada, nada... que no hay.
-¿QUÉ?
-Se la ha llevado. Ha desmontado los muebles de madera, y se los ha llevado.
-A ver si lo entiendo: ¿la frágil ancianita que tiene miedo de hablar con los pintores ha cogido un martillo pilón, ha desmontado los muebles de la cocina, se los ha echado a la espalda y se los ha llevado?
-Más o menos...
-Mira, me da igual.
Bueno, eso pensé en el momento. Lo único que quería era acabar con la tortura psicológica de una vez, y me daba igual que el piso estuviera en ruinas.
Una semana más tarde, después de mucho sufrimiento, la suegra vino desde Barcelona con cientos de documentos de diversa índole para avalarnos, perdimos una mañana de nuestras vidas esperando a que el notario se dignara a presentarse, firmamos millones de papeles y finalmente nos entregaron las llaves del piso.
Lo primero que hicimos al sair de la notaría fue bailar el bailecito de la victoria.
Después salimos corriendo a ver nuestro recién adquirido piso.
Antes de entrar, pensamos que sería buena idea advertir a la suegra.
-Los de la agencia nos han avisado que la expropietaria ha estado usando el piso de trastero durante las últimas semanas, y no sabemos qué nos podemos encontrar. Por favor, no te asustes. El piso es precioso, no te dejes engañar por las circunstancias.
La suegra asintió, y los tres entramos.
Bien, en honor a la verdad, tengo que admitir que la expropietaria se había llevado todos los trastos.
De paso se había llevado también todos los muebles de la cocina, salvo uno, aunque al principio no nos dimos cuenta porque estaba debajo de varios estratos de roña.
Y ya que estaba, se había llevado las lámparas.
Y las bombillas.
Y los casquillos.
En realidad, era como si no hubiera podido desmontar las lámparas y hubiera dedidido cortarlas de raiz, dejando un par de centímetros de cable que sobresalía del techo.
Las paredes estaban llenas de bultos, y, encima, unas estaban pintadas de morado, otras de granate, y una, sólo una, tenía aplicado gotelé, y el suelo... bien, en el suelo se podían plantar patatas, salvo en un trozo en el que alguien había arrancado varias baldosas sin motivo aparente.
Se me vino el mundo encima. En fin, yo sabía que podía hacer de aquello un lugar habitable, pero en aquel momento no vi cómo. De todas formas, lo que más me preocupaba era mi suegra. La pobre mujer había hipotecado su piso para que pudiéramos comprar... eso.
Por un momento pensé que se enfadaría, o que al menos nos diría algo, pero no dijo nada... entonces.
-Lorz, tengo que decirte algo sobre el piso nuevo -dijo horas más tarde, cuando estábamos intentando recuperarnos del shock.
Ya está, ahí viene...
-¿Qué ha pasado?
-No sé cómo decirte esto... en tu estado... no quisiera agobiarte.
-El piso no te ha gustado, ¿verdad? -pregunté.
-No, no es eso...
-Ya.
-Es que creo que no te has dado cuenta de que tiene un problemilla.
¿Un problemilla? ¿UN PROBLEMILLA? ¡El piso es zona catastrófica!
-¿Sí? ¿Cuál?
-Verás... por favor no te lo tomes a mal, ¿vale?... no es bueno alterarse en tu estado... es que sé que estás muy ilusionada con el piso y no quiero pincharte la burbuja... pero... la cuestión es... no sé si te has dado cuenta... el grifo del baño gotea.
Pues no, la verdad es que no me había dado cuenta.
Continuará...
La vendedora me quiere tangar
y yo le sigo, le sigo la corriente
porque no quiero que diga la gente
que la vendedora me quiere tangar
Después de una semana de intenso sufrimiento, la chica de la agencia nos volvió a llamar.
-¿QUÉ C*Ñ* PASA AHORA?
-Nada, que la señora ha aceptado la oferta, ahora sólo nos queda ir al notario, ¡y el piso será vuestro!
-¡Por fin! ¿Cuándo podemos firmar? ¿Mañana? ¿Pasado?
-Bueno... es que ahora se ha roto una mano.
-Pues que firme con la otra.
-No, si ese no es el problema. Es que se ve que desde que visitamos el piso por última vez lo ha estado usando de trastero, ¿sabes? Está lleno de muebles y m**rd*s diversas.
-Pero se lo llevará, ¿no?
-Pues ahí está, que con la mano rota no puede, y su hija está de viaje y hasta que no vuelva no le puede ayudar.
-Ya.
-Y luego está el tema de la pintura.
-Sorpréndeme...
-Bueno, ella quiere que tengáis el piso bonito cuando entréis a vivir, y está pensando en dejarlo recién pintado, pero no puede porque su hija no está.
-Pero, ¿no pensaría hacer que su hija lo pintara?
-No, no, pero como es mayor tiene miedo de hablar con los pintores ella sola y que la engañen.
-Ya.
-Además está el tema de la cocina.
-¿Que le pasa a la cocina?
-Nada, nada... que no hay.
-¿QUÉ?
-Se la ha llevado. Ha desmontado los muebles de madera, y se los ha llevado.
-A ver si lo entiendo: ¿la frágil ancianita que tiene miedo de hablar con los pintores ha cogido un martillo pilón, ha desmontado los muebles de la cocina, se los ha echado a la espalda y se los ha llevado?
-Más o menos...
-Mira, me da igual.
Bueno, eso pensé en el momento. Lo único que quería era acabar con la tortura psicológica de una vez, y me daba igual que el piso estuviera en ruinas.
Una semana más tarde, después de mucho sufrimiento, la suegra vino desde Barcelona con cientos de documentos de diversa índole para avalarnos, perdimos una mañana de nuestras vidas esperando a que el notario se dignara a presentarse, firmamos millones de papeles y finalmente nos entregaron las llaves del piso.
Lo primero que hicimos al sair de la notaría fue bailar el bailecito de la victoria.
Después salimos corriendo a ver nuestro recién adquirido piso.
Antes de entrar, pensamos que sería buena idea advertir a la suegra.
-Los de la agencia nos han avisado que la expropietaria ha estado usando el piso de trastero durante las últimas semanas, y no sabemos qué nos podemos encontrar. Por favor, no te asustes. El piso es precioso, no te dejes engañar por las circunstancias.
La suegra asintió, y los tres entramos.
Bien, en honor a la verdad, tengo que admitir que la expropietaria se había llevado todos los trastos.
De paso se había llevado también todos los muebles de la cocina, salvo uno, aunque al principio no nos dimos cuenta porque estaba debajo de varios estratos de roña.
Y ya que estaba, se había llevado las lámparas.
Y las bombillas.
Y los casquillos.
En realidad, era como si no hubiera podido desmontar las lámparas y hubiera dedidido cortarlas de raiz, dejando un par de centímetros de cable que sobresalía del techo.
Las paredes estaban llenas de bultos, y, encima, unas estaban pintadas de morado, otras de granate, y una, sólo una, tenía aplicado gotelé, y el suelo... bien, en el suelo se podían plantar patatas, salvo en un trozo en el que alguien había arrancado varias baldosas sin motivo aparente.
Se me vino el mundo encima. En fin, yo sabía que podía hacer de aquello un lugar habitable, pero en aquel momento no vi cómo. De todas formas, lo que más me preocupaba era mi suegra. La pobre mujer había hipotecado su piso para que pudiéramos comprar... eso.
Por un momento pensé que se enfadaría, o que al menos nos diría algo, pero no dijo nada... entonces.
-Lorz, tengo que decirte algo sobre el piso nuevo -dijo horas más tarde, cuando estábamos intentando recuperarnos del shock.
Ya está, ahí viene...
-¿Qué ha pasado?
-No sé cómo decirte esto... en tu estado... no quisiera agobiarte.
-El piso no te ha gustado, ¿verdad? -pregunté.
-No, no es eso...
-Ya.
-Es que creo que no te has dado cuenta de que tiene un problemilla.
¿Un problemilla? ¿UN PROBLEMILLA? ¡El piso es zona catastrófica!
-¿Sí? ¿Cuál?
-Verás... por favor no te lo tomes a mal, ¿vale?... no es bueno alterarse en tu estado... es que sé que estás muy ilusionada con el piso y no quiero pincharte la burbuja... pero... la cuestión es... no sé si te has dado cuenta... el grifo del baño gotea.
Pues no, la verdad es que no me había dado cuenta.
Continuará...
30 marzo 2012
La hipoteca que surgió del frío 4
Previously in Lonz...
El banco quiere esclavizarme a mí y quedarse con mi hijo.
No nos lo podiamos creer: ¡el banco nos había concedido la hipoteca!
-Ahora sólo necesitamos que la propietaria del piso acepte la oferta de compra -dijo la agente.
-¿Y eso tarda mucho?
-No, no... tiene que dar respuesta en 10 días o se anula la oferta.
-¿Y si dice que no?
-Si dice que no, ¡tendrá que devolver el DOBLE de la señal que le habéis dado!
-Ah.
-Pero no os preocupéis, ¡sería muy estúpida si rechazara una oferta así!
-Sí, además es más fácil que pasen los 10 días sin decir ni mu y quedarse con nuestra señal -intervino ZaraJota™
-Bueno, sí, eso también.Al día siguiente...
-La propietaria ha venido hoy a la agencia, le hemos dado la señal y ha firmado la oferta. Ahora se lo tiene que pensar, pero no os preocupéis, parecía entusiasmada.
-No me extraña, le acabas de dar 3000 € en mano, en billetes pequeños y sin marcar.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria. Dice que tiene que hablarlo con su hija, que no puede tomar la decisión sóla. Es que es una persona mayor, y ya sabéis los frágiles que se sienten las señoras mayores, tiene miedo de equivocarse.
-Eso o quiere ganar tiempo para quedarse con nuestra señal.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria. Dice que sí, que lo quiere vender, pero que le da mucha pena porque el piso lo reformó su difunto marido y le trae muchos recuerdos.
-Por favor, dile que el piso es PERFECTO y lo voy a cuidar a adorar como si lo hubiera reformado mi propio difunto marido. Es más, si es necesario, obligaré a ZaraJota™ a poner una alcayata y suicidarse después, para que nos una el sentimiento.
-Mujer, no seas así, tienes que reconocer que debe ser muy duro.
-Lo que debe ser duro es tener que devolvernos la señal una vez que has tenido el dinero fresquito en la mano.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria.
-Y yo con mi farmacéutico. Dice que las embarazadas no pueden tomar tranquimacines.
-¿Perdón?
-Nada, nada, ¿qué pasa esta vez?
-Dice que le da pena vender el piso por tan poco, cuando a ella le costó el doble.
-Claro, seguro que lo compró pensando en especular y ahora la crisis le ha dado en el pandero... Mire, ese no es mi problema. A ella le puede parecer que lo está regalando, pero el precio está dentro de lo normal tal y como están las cosas, y además, ¡lo puso ella!
-Ya, bueeeeeeno, es que ella estaba conforme con venderlo por 90.000, pero como habéis pedido una rebaja...
-¡Yo no he pedido ninguna rebaja!
-Ejem... ya, la he pedido yo. Pensaba que os gustaría que os saliera más barato.
-¡Claro que me gusta! ¡Lo que no me gusta es arriesgarme a que no la acepte y perder mi señal!
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-Eh... Lorz...
-¿QUÉ C*Ñ* QUIERE LA PROPIETARIA AHORA?
-Eh... es que ha tenido un accidente y está en el hospital.
-¿QUÉ?
-Ya sabes lo que son las personas mayores... son torpes, se caen...
-¡ESA LO QUE QUIERE ES FINGIR SU PROPIA MUERTE Y LARGARSE CON MI DINERO!
-Bueno, sí, eso también.
Continuará...
El banco quiere esclavizarme a mí y quedarse con mi hijo.
No nos lo podiamos creer: ¡el banco nos había concedido la hipoteca!
-Ahora sólo necesitamos que la propietaria del piso acepte la oferta de compra -dijo la agente.
-¿Y eso tarda mucho?
-No, no... tiene que dar respuesta en 10 días o se anula la oferta.
-¿Y si dice que no?
-Si dice que no, ¡tendrá que devolver el DOBLE de la señal que le habéis dado!
-Ah.
-Pero no os preocupéis, ¡sería muy estúpida si rechazara una oferta así!
-Sí, además es más fácil que pasen los 10 días sin decir ni mu y quedarse con nuestra señal -intervino ZaraJota™
-Bueno, sí, eso también.Al día siguiente...
-La propietaria ha venido hoy a la agencia, le hemos dado la señal y ha firmado la oferta. Ahora se lo tiene que pensar, pero no os preocupéis, parecía entusiasmada.
-No me extraña, le acabas de dar 3000 € en mano, en billetes pequeños y sin marcar.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria. Dice que tiene que hablarlo con su hija, que no puede tomar la decisión sóla. Es que es una persona mayor, y ya sabéis los frágiles que se sienten las señoras mayores, tiene miedo de equivocarse.
-Eso o quiere ganar tiempo para quedarse con nuestra señal.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria. Dice que sí, que lo quiere vender, pero que le da mucha pena porque el piso lo reformó su difunto marido y le trae muchos recuerdos.
-Por favor, dile que el piso es PERFECTO y lo voy a cuidar a adorar como si lo hubiera reformado mi propio difunto marido. Es más, si es necesario, obligaré a ZaraJota™ a poner una alcayata y suicidarse después, para que nos una el sentimiento.
-Mujer, no seas así, tienes que reconocer que debe ser muy duro.
-Lo que debe ser duro es tener que devolvernos la señal una vez que has tenido el dinero fresquito en la mano.
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-He hablado con la propietaria.
-Y yo con mi farmacéutico. Dice que las embarazadas no pueden tomar tranquimacines.
-¿Perdón?
-Nada, nada, ¿qué pasa esta vez?
-Dice que le da pena vender el piso por tan poco, cuando a ella le costó el doble.
-Claro, seguro que lo compró pensando en especular y ahora la crisis le ha dado en el pandero... Mire, ese no es mi problema. A ella le puede parecer que lo está regalando, pero el precio está dentro de lo normal tal y como están las cosas, y además, ¡lo puso ella!
-Ya, bueeeeeeno, es que ella estaba conforme con venderlo por 90.000, pero como habéis pedido una rebaja...
-¡Yo no he pedido ninguna rebaja!
-Ejem... ya, la he pedido yo. Pensaba que os gustaría que os saliera más barato.
-¡Claro que me gusta! ¡Lo que no me gusta es arriesgarme a que no la acepte y perder mi señal!
-Bueno, sí, eso también.
Al día siguiente...
-Eh... Lorz...
-¿QUÉ C*Ñ* QUIERE LA PROPIETARIA AHORA?
-Eh... es que ha tenido un accidente y está en el hospital.
-¿QUÉ?
-Ya sabes lo que son las personas mayores... son torpes, se caen...
-¡ESA LO QUE QUIERE ES FINGIR SU PROPIA MUERTE Y LARGARSE CON MI DINERO!
-Bueno, sí, eso también.
Continuará...
19 marzo 2012
La hipoteca que surgió del frío 3
Previously in Lorz...
No puedo comer jamón. O sí. O sólo los días pares de luna llena. Pero no me importa, ¡porque tengo un llaverito!
-Bien -dijo la agente inmobiliaria-, para tramitar la hipoteca sólo necesitamos la fotocopia de los DNIs de los solicitantes, los contratos de trabajo y las tres últimas nóminas.
-¿Sólo?
Que bien, que fácil, no sé porqué la gente se queja tanto de los papeleos de la hipoteca, la verdad...
Al día siguiente...
-Lorz, tu contrato de trabajo no es indefinido.
-Sí que lo es.
-¿Sí?
-Claro: me pueden echar hoy, me pueden echar mañana... ¡no se puede ser más indefinido!
-Ya veo... vamos a necesitar también una copia de tu vida laboral.
Al día siguiente...
-Una copia actualizada de tu vida laboral, Lorz...
Al día siguiente...
-Lorz, necesitamos los movimientos de cartilla bancaria de los últimos seis meses.
-Ah, eso es fácil: normalmente está en el cajón, una vez al mes la cojo, la llevo al salón, pago el alquiler por internet y la devuelvo al cajón.
-Los movimientos son las entradas y salidas de dinero de la cuenta.
Al día siguiente...
-Hemos visto que hacéis transferencias periódicas a un tercero.
-Sí, el alquiler.
-Necesitamos el contrato de alquiler y los últimos recibos de las transferencias de pago del alquiler.
-Anda ya...
-El banco quiere saber que sois solventes antes de daros la hipoteca.
Al día siguiente...
-El banco no os considera solventes.
-Me lo imaginaba: me ducho todos los días y no me he disuelto ni una sola vez.
-Vais a necesitar un aval.
-¿Y eso dónde se compra?
Al día siguiente...
-Bien, pues si os va a avalar tu suegra, sólo necesitamos su DNI y la copia de las escrituras de su casa.
Al día siguiente...
-Estas escrituras están a nombre de dos personas.
-Sí, el piso lo compraron mis suegros, pero mi suegro falleció. Necesitas el certificado de defunción, ¿verdad?
-Ajá...
Al día siguiente...
-Lorz...
-Te pongas como te pongas, NO vamos a exhumar el cadáver de mi suegro.
-No, pero necesitamos el permiso de todos los herederos.
-No, no, porque los herederos renunciaron a favor de su madre.
-Entonces...
-Sí, vale, encontraremos el papel.
Al día siguiente...
-Oye, ¿tu suegra está al día del pago de la escalera?
-Más le vale, es la presidenta... También quieres el recibo, ¿no?
Al día siguiente...
-Necesitamos que mandéis de nuevo toda la documentación. Es que en las fotocopias no se ve el sellito.
Al día siguiente...
-Lorz, necesitamos...
-¿QUÉ? ¿QUÉ OS FALTA AHORA? ¿ANÁLISIS DE SANGRE? ¿PRUEBAS DE ADN DE TODA LA FAMILIA? ¿EL RECIBO DE PAGO DE MI PRIMER CHUPETE? ¿EL CORDÓN UMBILICAL DE MI PRIMER HIJO VARÓN? ¿EH? ¿QUÉ C*Ñ* NECESITAS AHORA?
-Eh... necesitamos que vengáis a firmar la hipoteca.
Claro, claro, ahora disimula.
Continuará...
No puedo comer jamón. O sí. O sólo los días pares de luna llena. Pero no me importa, ¡porque tengo un llaverito!
-Bien -dijo la agente inmobiliaria-, para tramitar la hipoteca sólo necesitamos la fotocopia de los DNIs de los solicitantes, los contratos de trabajo y las tres últimas nóminas.
-¿Sólo?
Que bien, que fácil, no sé porqué la gente se queja tanto de los papeleos de la hipoteca, la verdad...
Al día siguiente...
-Lorz, tu contrato de trabajo no es indefinido.
-Sí que lo es.
-¿Sí?
-Claro: me pueden echar hoy, me pueden echar mañana... ¡no se puede ser más indefinido!
-Ya veo... vamos a necesitar también una copia de tu vida laboral.
Al día siguiente...
-Una copia actualizada de tu vida laboral, Lorz...
Al día siguiente...
-Lorz, necesitamos los movimientos de cartilla bancaria de los últimos seis meses.
-Ah, eso es fácil: normalmente está en el cajón, una vez al mes la cojo, la llevo al salón, pago el alquiler por internet y la devuelvo al cajón.
-Los movimientos son las entradas y salidas de dinero de la cuenta.
Al día siguiente...
-Hemos visto que hacéis transferencias periódicas a un tercero.
-Sí, el alquiler.
-Necesitamos el contrato de alquiler y los últimos recibos de las transferencias de pago del alquiler.
-Anda ya...
-El banco quiere saber que sois solventes antes de daros la hipoteca.
Al día siguiente...
-El banco no os considera solventes.
-Me lo imaginaba: me ducho todos los días y no me he disuelto ni una sola vez.
-Vais a necesitar un aval.
-¿Y eso dónde se compra?
Al día siguiente...
-Bien, pues si os va a avalar tu suegra, sólo necesitamos su DNI y la copia de las escrituras de su casa.
Al día siguiente...
-Estas escrituras están a nombre de dos personas.
-Sí, el piso lo compraron mis suegros, pero mi suegro falleció. Necesitas el certificado de defunción, ¿verdad?
-Ajá...
Al día siguiente...
-Lorz...
-Te pongas como te pongas, NO vamos a exhumar el cadáver de mi suegro.
-No, pero necesitamos el permiso de todos los herederos.
-No, no, porque los herederos renunciaron a favor de su madre.
-Entonces...
-Sí, vale, encontraremos el papel.
Al día siguiente...
-Oye, ¿tu suegra está al día del pago de la escalera?
-Más le vale, es la presidenta... También quieres el recibo, ¿no?
Al día siguiente...
-Necesitamos que mandéis de nuevo toda la documentación. Es que en las fotocopias no se ve el sellito.
Al día siguiente...
-Lorz, necesitamos...
-¿QUÉ? ¿QUÉ OS FALTA AHORA? ¿ANÁLISIS DE SANGRE? ¿PRUEBAS DE ADN DE TODA LA FAMILIA? ¿EL RECIBO DE PAGO DE MI PRIMER CHUPETE? ¿EL CORDÓN UMBILICAL DE MI PRIMER HIJO VARÓN? ¿EH? ¿QUÉ C*Ñ* NECESITAS AHORA?
-Eh... necesitamos que vengáis a firmar la hipoteca.
Claro, claro, ahora disimula.
Continuará...
12 marzo 2012
La hipoteca que surgió del frío 2
Previously in Lorz...ZaraJota™ hace más caso de un palo lleno de pis que de mí.
Pocos días después de haber visto el piso nos llamaron de la agencia.
-¿Habéis tomado alguna decisión?-Sí, una carbonara con extra de queso, gracias.
-Eh... una decisión con respecto al piso que os enseñamos.
-Ah, sí. A mí me encanta, pero mi marido se niega porque es un plasta.
A ZaraJota™ le molestaban dos cosas:
La primera es que el baño del piso era tan pequeño que cuando si se sentaba en el inodoro le topaban las rodillas contra la pared.
-Yo creía que los hombres hacían sus cosas de pie.
-Bueno, también hacemos otras cosas sentados.
-¿Cuáles? -pregunté, pero se negó a darme más explicaciones. Me quedé intrigadísima. De hecho estoy pensando en poner una webcam. ¡Quiero saber qué son esas cosas secretas que hacen los hombres cuando se encierran en el baño!
La segunda cosa que molestaba a ZaraJota™ era que el piso no tenía tendedero. A primera vista no parece un problema tan grave, ¿no? El problema surge porque ZaraJota™ tenemos las labores de la casa repartidas a la mitad, a saber:
Yo cocino, él friega los platos.
Yo hago la compra, él tira del carrito.
Yo plancho, él dobla calcetines.
Yo pongo la lavadora, el tiende.
ZaraJota™ se toma muy en serio sus funciones domésticas y por eso para él la ausencia de tendedero no era una pequeña molestia: era una afrenta personal.
-No puedo trabajar en estas condiciones -declaró.
-¿Sigues ahí? -preguntó la de la agencia.
-Sí, sí, es que estaba explicándole a la gente porqué a mi marido no le gusta el piso.
-Ya. ¿y sería mucha molestia que me lo explicaras a mí?
-Bueno, no tiene tendedero.
-Podéis poner secadora.
-¿Sí?
-Es más: todos los vecinos del edificio la tienen.
-¿En serio? ¿Y por qué tienden la ropa en la terraza?
-Eh...
-Además, no le gusta el baño.
-¡Si está recién reformado!
-Ya, pero dice que no puede hacer a gusto las cosas cuando que hace cuando se encierra en el baño a solas mucho rato.
-¿QUÉ?
-No tengo ni idea, no me lo quiere decir, pero tarde o temprano me voy a enterar porque se está grabando con una webcam.
-Eh... está bien... Está claro que hay pequeños contras, pero luego hay muchas ventajas.
-No sé, no sé...
-Os haremos un descuento de 3000 €.
-No sé, no sé...
-Os financiamos el 100%.
-No sé, no sé...
-Incluiremos en el precio las tasas del notario, el seguro de la casa y de vida, y la comisíón de la agencia.
-No sé, no sé...
-Nos ocuparemos de todas las gestiones.
-No sé, no sé...
-Y os regalaremos un llaverito.
-¡NOS LO QUEDAMOS!
continuará...
Pocos días después de haber visto el piso nos llamaron de la agencia.
-¿Habéis tomado alguna decisión?-Sí, una carbonara con extra de queso, gracias.
-Eh... una decisión con respecto al piso que os enseñamos.
-Ah, sí. A mí me encanta, pero mi marido se niega porque es un plasta.
A ZaraJota™ le molestaban dos cosas:
La primera es que el baño del piso era tan pequeño que cuando si se sentaba en el inodoro le topaban las rodillas contra la pared.
-Yo creía que los hombres hacían sus cosas de pie.
-Bueno, también hacemos otras cosas sentados.
-¿Cuáles? -pregunté, pero se negó a darme más explicaciones. Me quedé intrigadísima. De hecho estoy pensando en poner una webcam. ¡Quiero saber qué son esas cosas secretas que hacen los hombres cuando se encierran en el baño!
La segunda cosa que molestaba a ZaraJota™ era que el piso no tenía tendedero. A primera vista no parece un problema tan grave, ¿no? El problema surge porque ZaraJota™ tenemos las labores de la casa repartidas a la mitad, a saber:
Yo cocino, él friega los platos.
Yo hago la compra, él tira del carrito.
Yo plancho, él dobla calcetines.
Yo pongo la lavadora, el tiende.
ZaraJota™ se toma muy en serio sus funciones domésticas y por eso para él la ausencia de tendedero no era una pequeña molestia: era una afrenta personal.
-No puedo trabajar en estas condiciones -declaró.
-¿Sigues ahí? -preguntó la de la agencia.
-Sí, sí, es que estaba explicándole a la gente porqué a mi marido no le gusta el piso.
-Ya. ¿y sería mucha molestia que me lo explicaras a mí?
-Bueno, no tiene tendedero.
-Podéis poner secadora.
-¿Sí?
-Es más: todos los vecinos del edificio la tienen.
-¿En serio? ¿Y por qué tienden la ropa en la terraza?
-Eh...
-Además, no le gusta el baño.
-¡Si está recién reformado!
-Ya, pero dice que no puede hacer a gusto las cosas cuando que hace cuando se encierra en el baño a solas mucho rato.
-¿QUÉ?
-No tengo ni idea, no me lo quiere decir, pero tarde o temprano me voy a enterar porque se está grabando con una webcam.
-Eh... está bien... Está claro que hay pequeños contras, pero luego hay muchas ventajas.
-No sé, no sé...
-Os haremos un descuento de 3000 €.
-No sé, no sé...
-Os financiamos el 100%.
-No sé, no sé...
-Incluiremos en el precio las tasas del notario, el seguro de la casa y de vida, y la comisíón de la agencia.
-No sé, no sé...
-Nos ocuparemos de todas las gestiones.
-No sé, no sé...
-Y os regalaremos un llaverito.
-¡NOS LO QUEDAMOS!
continuará...
02 marzo 2012
La hipoteca que surgió del frío 1
He estado dos semanas sin internet.
¿Eso es lo que llaman "molestias del embarazo"?
Así fue cómo pasó.
A principios de enero tenía que empezar mi momento ketchup del mes.
Tenía todos los síntomas habituales: malestar premenstrual, hinchazón premenstrual, senos premenstruales, antojos premenstruales, naúseas mañaneras premenstruales...
Bueno, a decir verdad nunca antes había tenido naúseas mañaneras premenstruales.
-Nunca es tarde para probar cosas nuevas -me dije a mí misma, y no le di más vueltas. Estaba muy ocupada potando y además las vueltas me provocaban más naúseas.
Una semana más tarde seguía teniendo todos los síndromes premenstruales y me empecé a mosquear.
-¿Todavía estás igual? -preguntaba ZaraJota™- ¿No te tenía que haber venido ya?
-Sí...
-¿Y cuánto crees que tardará?
-No sé... ¿unos nueve meses?
Entonces fue cuando me hice la primera prueba.
Resultado: no sabe/no contesta.
-¡Pero qué coñ...!
Entonces fue cuando me hice la segunda prueba.
Resultado: negativo.
Eh...
Lorzconsejo: si quieres saber si estás embarazada cómprate una rana. Es más fiable que un test de embarazo, no tienes que hacer equilibrios en el inodoro para que funcione y luego te la puedes quedar como mascota.
Para entonces el síndrome premenstrual se había convertido en un superpoder mutante: podía olerlo TODO.
Sí, como superpoder mutante quizá sea un poco chapucero. No sirve para nada. Bueno, sí: provoca más naúseas premenstruales.
Yuju.
Entretanto empecé a sentir un síndrome premenstrual nuevo y rarísimo: empecé a obsesionarme con mudarme. A una casa más grande. Mejor dicho, a una casa con una habitación extra más grande. Y ventilada. Y con más luz. Un lugar sano y bonito para criar a mi beb... a mi síndrome premenstrual. Sí, eso.
Después de varios intentos vimos uno que me gustó muchísimo.
-Quiero este -le dije a ZaraJota™ en cuanto salimos de la agencia.
-Será broma...
-No. Quiero este.
-Lorz, no tiene cocina, no tiene calefacción, no tiene tarima, no está orientado al este...
-Nadie es perfecto.
-Está lejos de nuestros trabajos, el baño es tan pequeño que si te tiras un pedo rebotas contra las paredes y lo que es peor, ¡está al lado de casa de tus padres!
-Pero tiene una habitación perfecta para el bebé.
-Lorz, seamos serios: no estás embarazada.
-Tengo todos los síntomas: naúseas, hinchazón... Estoy embarazada, lo sé. Lo siento en mi cuerpo. Lo siento en el aire. Lo siento en el viento. Lo siento en...
-Vale, vale, peeeero esos síntomas pueden ser de cualquier otra cosa. Algo que te ha sentado mal, nervios... El test salió negativo.
-¡Te fías más de un palo lleno de pis que de mí!
-No es eso, es que...
-¡¡¡YA NO ME QUIERES!!! ¡¡¡HAS DEJADO DE QUERERME PORQUE ESTOY MUY GORDA!!! ¡¡¡BUAAAAAAA!!!
-Está bien, me has convencido.
-¿Sí?
-No, pero me estás dando mucho miedo ahora mismo.
¡Bien! ¡Por fin tengo un poder mutante premenstrual que mola!
Continuará...
¿Eso es lo que llaman "molestias del embarazo"?
Así fue cómo pasó.
A principios de enero tenía que empezar mi momento ketchup del mes.
Tenía todos los síntomas habituales: malestar premenstrual, hinchazón premenstrual, senos premenstruales, antojos premenstruales, naúseas mañaneras premenstruales...
Bueno, a decir verdad nunca antes había tenido naúseas mañaneras premenstruales.
-Nunca es tarde para probar cosas nuevas -me dije a mí misma, y no le di más vueltas. Estaba muy ocupada potando y además las vueltas me provocaban más naúseas.
Una semana más tarde seguía teniendo todos los síndromes premenstruales y me empecé a mosquear.
-¿Todavía estás igual? -preguntaba ZaraJota™- ¿No te tenía que haber venido ya?
-Sí...
-¿Y cuánto crees que tardará?
-No sé... ¿unos nueve meses?
Entonces fue cuando me hice la primera prueba.
Resultado: no sabe/no contesta.
-¡Pero qué coñ...!
Entonces fue cuando me hice la segunda prueba.
Resultado: negativo.
Eh...
Lorzconsejo: si quieres saber si estás embarazada cómprate una rana. Es más fiable que un test de embarazo, no tienes que hacer equilibrios en el inodoro para que funcione y luego te la puedes quedar como mascota.
Para entonces el síndrome premenstrual se había convertido en un superpoder mutante: podía olerlo TODO.
Sí, como superpoder mutante quizá sea un poco chapucero. No sirve para nada. Bueno, sí: provoca más naúseas premenstruales.
Yuju.
Entretanto empecé a sentir un síndrome premenstrual nuevo y rarísimo: empecé a obsesionarme con mudarme. A una casa más grande. Mejor dicho, a una casa con una habitación extra más grande. Y ventilada. Y con más luz. Un lugar sano y bonito para criar a mi beb... a mi síndrome premenstrual. Sí, eso.
Después de varios intentos vimos uno que me gustó muchísimo.
-Quiero este -le dije a ZaraJota™ en cuanto salimos de la agencia.
-Será broma...
-No. Quiero este.
-Lorz, no tiene cocina, no tiene calefacción, no tiene tarima, no está orientado al este...
-Nadie es perfecto.
-Está lejos de nuestros trabajos, el baño es tan pequeño que si te tiras un pedo rebotas contra las paredes y lo que es peor, ¡está al lado de casa de tus padres!
-Pero tiene una habitación perfecta para el bebé.
-Lorz, seamos serios: no estás embarazada.
-Tengo todos los síntomas: naúseas, hinchazón... Estoy embarazada, lo sé. Lo siento en mi cuerpo. Lo siento en el aire. Lo siento en el viento. Lo siento en...
-Vale, vale, peeeero esos síntomas pueden ser de cualquier otra cosa. Algo que te ha sentado mal, nervios... El test salió negativo.
-¡Te fías más de un palo lleno de pis que de mí!
-No es eso, es que...
-¡¡¡YA NO ME QUIERES!!! ¡¡¡HAS DEJADO DE QUERERME PORQUE ESTOY MUY GORDA!!! ¡¡¡BUAAAAAAA!!!
-Está bien, me has convencido.
-¿Sí?
-No, pero me estás dando mucho miedo ahora mismo.
¡Bien! ¡Por fin tengo un poder mutante premenstrual que mola!
Continuará...
18 febrero 2012
I have a secret
Sí, yo tenía un secreto, uno de los gordos. Sólo lo sabían ZaraJota™ y la Tita del Puerto.
-Deberías decírselo a tu madre -me decía la Tita del Puerto.
-No, no, cuando vuelva.
Mi madre ha estado un mes en El Puerto con la Tita del Puerto, batiendo el record de la fiesta de pijamas más larga de la historia.
-¡Pero es que queda mucho!
-Ya, pero no quiero decírselo por teléfono.
Y al día siguiente...
-¿Es que no tienes ganas de contárselo?
-Claro que sí, pero quiero contárselo bien, a la cara.
Y al otro...
-A tu madre le haría mucha ilusión saberlo.
-Seguro. En cuanto lo sepa va a empezar a pensar que está allí contigo en vez de estar aquí conmiguito y va a estar sufriendo por volver, pensando que necesito que me cuide.
-¿Y no necesitas que te cuide?
-¡¡¡POR DIOS, NO!!!
Y al otro...
-¡¡¡ES QUE NO SÉ CÓMO AGUANTAS SIN CONTARLO!!!
-¡¡¡YO TAMPOCO!!!
-¡¡¡O SE LO CUENTAS TÚ O SE LO CUENTO YO!!!
-¡¡¡TE MATO!!!
Un mes más tarde...
-Deberías decírselo a tu madre.
-En serio, ¿no hemos tenido ya esta conversación? ¿Todos los días? ¿Durante un mes?
-Le haría mucha ilusión.
-Si eso es lo que más miedo me da...
-Le alegraría la carita. ¿Sabes? Está un poco deprimida.
-¿Y eso?
-Bueno, está aquí cuidándome, lejos de casa, y os echa mucho de menos.
-Es que quería decírselo a la cara...
-Si se lo dijeras se animaría mucho.
-Bueno, ahora la llamo y se lo digo.
-No, no la llames, que estamos en la peluquería y le están poniendo las mechas.
Y por eso acabé contándole a mi madre el gran secreto por mensaje de móvil. Llevaba una foto y decía así:
Pensé que me llamaría ipso facto, pero los minutos pasaban y no me llamaba.
A que la he matao del susto, pensé.
Llamé a mi madre.
-¿Has visto un mensaje que te he mandado al móvil?
-No, me estaba poniendo las mechas.
-Míralo y me llamas, ¿vale?
-Vale.
Esta vez sí, mi madre me volvió a llamar en cuestión de nanosegundos.
-¡PERO QUE TONTA ES MI HIJA!
-Lo sabía...
-¡Mira que decirme una cosa así por sms!
-Te lo quería decir cuando volvieras, pero como estás un poco depre...
-¿Depre? Yo no estoy depre.
-Pásame a la Tita. AHORA.
-¡Hola gordi!
-Mi madre dice que no esta depre.
-No, ya.
-¿Entonces?
-¡Es que no aguantaba más!
Ya me la han vuelto a colar.
-Deberías decírselo a tu madre -me decía la Tita del Puerto.
-No, no, cuando vuelva.
Mi madre ha estado un mes en El Puerto con la Tita del Puerto, batiendo el record de la fiesta de pijamas más larga de la historia.
-¡Pero es que queda mucho!
-Ya, pero no quiero decírselo por teléfono.
Y al día siguiente...
-¿Es que no tienes ganas de contárselo?
-Claro que sí, pero quiero contárselo bien, a la cara.
Y al otro...
-A tu madre le haría mucha ilusión saberlo.
-Seguro. En cuanto lo sepa va a empezar a pensar que está allí contigo en vez de estar aquí conmiguito y va a estar sufriendo por volver, pensando que necesito que me cuide.
-¿Y no necesitas que te cuide?
-¡¡¡POR DIOS, NO!!!
Y al otro...
-¡¡¡ES QUE NO SÉ CÓMO AGUANTAS SIN CONTARLO!!!
-¡¡¡YO TAMPOCO!!!
-¡¡¡O SE LO CUENTAS TÚ O SE LO CUENTO YO!!!
-¡¡¡TE MATO!!!
Un mes más tarde...
-Deberías decírselo a tu madre.
-En serio, ¿no hemos tenido ya esta conversación? ¿Todos los días? ¿Durante un mes?
-Le haría mucha ilusión.
-Si eso es lo que más miedo me da...
-Le alegraría la carita. ¿Sabes? Está un poco deprimida.
-¿Y eso?
-Bueno, está aquí cuidándome, lejos de casa, y os echa mucho de menos.
-Es que quería decírselo a la cara...
-Si se lo dijeras se animaría mucho.
-Bueno, ahora la llamo y se lo digo.
-No, no la llames, que estamos en la peluquería y le están poniendo las mechas.
Y por eso acabé contándole a mi madre el gran secreto por mensaje de móvil. Llevaba una foto y decía así:
"La primera foto de tu nieto. ¡SORPRESA!"
Pensé que me llamaría ipso facto, pero los minutos pasaban y no me llamaba.
A que la he matao del susto, pensé.
Llamé a mi madre.
-¿Has visto un mensaje que te he mandado al móvil?
-No, me estaba poniendo las mechas.
-Míralo y me llamas, ¿vale?
-Vale.
Esta vez sí, mi madre me volvió a llamar en cuestión de nanosegundos.
-¡PERO QUE TONTA ES MI HIJA!
-Lo sabía...
-¡Mira que decirme una cosa así por sms!
-Te lo quería decir cuando volvieras, pero como estás un poco depre...
-¿Depre? Yo no estoy depre.
-Pásame a la Tita. AHORA.
-¡Hola gordi!
-Mi madre dice que no esta depre.
-No, ya.
-¿Entonces?
-¡Es que no aguantaba más!
Ya me la han vuelto a colar.
12 febrero 2012
Carta a un político español
Estimado señor
dos puntos.
He estado revisando un poquito por encima la reforma laboral, y creo que algunas de las medidas podrían generar un poco de confusión.
Por ejemplo, la reducción de la indemnización por despido, que pasa de 45 a 33 días por año trabajado en caso de despido improcedente, y se queda en 20 o menos en el procedente. Siento que es mi deber advertirle que ciertas personas insidiosas pueden llegar a pensar que abaratar el despido no conduce necesariamente al aumento de la contratación. Es más, ciertas personas insidiosas podrían argumentar que, incluso en el caso de que aumente la contratación, no sirve de nada si los despidos van a aumentar a la par.
También está ese detallito de que cualquier empresa puede acogerse a un ERE sin dar demasiadas explicaciones. No sé, ciertas personas insidiosas opinan que es necesario un control sobre los EREs, porque si no cualquier empresa podría ponerse a despedir gente a troche y moche sin indemnización mínima a la primera de cambio, y después contratar por la mitad de precio y seguir con su actividad tan pancha. La gente es que es muy mal pensada y tiende a desconfiar de los empresarios, ¿sabe usted?
Por otra parte, eso de que los contratos temporales sólo puedan prorrogarse durante un máximo de 24 meses me parece muy bien, pero debe haber un pequeño error, porque no pone que después sea obligatorio hacer un contrato indefinido. Tal y como está redactado ¡parece que pasados los dos años te despiden y ya está! Les ruego que modifiquen este pequeño error, antes de que ciertas personas insidiosas se atrevan a insinuar que esta medida beneficia la temporalidad en lugar de luchar contra ella.
Por último, hay algo que me tiene muy intrigada: según la nueva ley, las personas que estén cobrando la prestación por desempleo deberán "realizar servicios de interés general en beneficio de la comunidad". Seguro que es una idea estupenda, pero, ¿no sería mejor que dedicaran su tiempo a buscar empleo?
Otra cosa que no me queda clara, cuando dicen "servicios", ¿se refieren a "trabajos"? Por que si lo que van a a hacer son trabajos ya no están desempleados, ¿no? ¿No habría que hacerles un contrato y pagarles un salario acorde con el trabajo que están realizando?
Además, la prestación por desempleo no es algo que se reparte a cualquiera, como si fuera caridad. Es un dinero que cuando trabajamos ingresamos en la Seguridad Social a cuenta por si nos quedamos en paro, como un seguro de desempleo, ¿no? Si para cobrar este dinero que hemos ahorrado tenemos que realizar "servicios", ¿no es como si tuviéramos que pagar para trabajar gratis? Por no hablar de que ciertas personas insidiosas podrían llegar a pensar que lo único que están buscando es ahorrarse dinero en la contratación de funcionarios públicos, claro.
En resumen, la ley está muy bien aunque ciertas personas insidiosas digan lo contrario. Algunos se han atrevido incluso a insinuar que lo único que quieren es seguirle el juego a los empresarios reduciendo los derechos de los trabajadores para que los que paguen la crisis sean los españoles de a pie, y no los peces gordos que la han provocado. Ya se sabe: las personas insidiosas, siempre insidioseando.
Creo que una forma de acallar a estas personas es dar a la ley un respaldo. Que no parezca que esta ley se ha hecho sólo para que se beneficien unos pocos, sino que ustedes la han pensado así porque de verdad piensan que va a solucionar el problema del desempleo.
Un buen respaldo sería ofrecer una garantía personal, por ejemplo:
"Juro sholemnemente que shi en un año no he reducido el deshempleo a la mitad me cortaré la pilila con una cuchilla de afeitar oxidada".
Eso, señor, convencería a cualquier persona insidiosa de que está usted realmente comprometido con la lucha contra el desempleo y que cree firmemente en que esta ley es la solución.
Mientras tanto, me temo, las personas insidiosas seguirán insidiando libremente. De momento. Porque, ¿sabe usted?, ya que han tenido ustedes la valentía de validar por ley los trabajos forzados, les animo de manera ferviente y entusiasta a que se decidan de una vez a suprimir la libertad de opinión.
Atentamente,
Lorz
dos puntos.
He estado revisando un poquito por encima la reforma laboral, y creo que algunas de las medidas podrían generar un poco de confusión.
Por ejemplo, la reducción de la indemnización por despido, que pasa de 45 a 33 días por año trabajado en caso de despido improcedente, y se queda en 20 o menos en el procedente. Siento que es mi deber advertirle que ciertas personas insidiosas pueden llegar a pensar que abaratar el despido no conduce necesariamente al aumento de la contratación. Es más, ciertas personas insidiosas podrían argumentar que, incluso en el caso de que aumente la contratación, no sirve de nada si los despidos van a aumentar a la par.
También está ese detallito de que cualquier empresa puede acogerse a un ERE sin dar demasiadas explicaciones. No sé, ciertas personas insidiosas opinan que es necesario un control sobre los EREs, porque si no cualquier empresa podría ponerse a despedir gente a troche y moche sin indemnización mínima a la primera de cambio, y después contratar por la mitad de precio y seguir con su actividad tan pancha. La gente es que es muy mal pensada y tiende a desconfiar de los empresarios, ¿sabe usted?
Por otra parte, eso de que los contratos temporales sólo puedan prorrogarse durante un máximo de 24 meses me parece muy bien, pero debe haber un pequeño error, porque no pone que después sea obligatorio hacer un contrato indefinido. Tal y como está redactado ¡parece que pasados los dos años te despiden y ya está! Les ruego que modifiquen este pequeño error, antes de que ciertas personas insidiosas se atrevan a insinuar que esta medida beneficia la temporalidad en lugar de luchar contra ella.
Por último, hay algo que me tiene muy intrigada: según la nueva ley, las personas que estén cobrando la prestación por desempleo deberán "realizar servicios de interés general en beneficio de la comunidad". Seguro que es una idea estupenda, pero, ¿no sería mejor que dedicaran su tiempo a buscar empleo?
Otra cosa que no me queda clara, cuando dicen "servicios", ¿se refieren a "trabajos"? Por que si lo que van a a hacer son trabajos ya no están desempleados, ¿no? ¿No habría que hacerles un contrato y pagarles un salario acorde con el trabajo que están realizando?
Además, la prestación por desempleo no es algo que se reparte a cualquiera, como si fuera caridad. Es un dinero que cuando trabajamos ingresamos en la Seguridad Social a cuenta por si nos quedamos en paro, como un seguro de desempleo, ¿no? Si para cobrar este dinero que hemos ahorrado tenemos que realizar "servicios", ¿no es como si tuviéramos que pagar para trabajar gratis? Por no hablar de que ciertas personas insidiosas podrían llegar a pensar que lo único que están buscando es ahorrarse dinero en la contratación de funcionarios públicos, claro.
En resumen, la ley está muy bien aunque ciertas personas insidiosas digan lo contrario. Algunos se han atrevido incluso a insinuar que lo único que quieren es seguirle el juego a los empresarios reduciendo los derechos de los trabajadores para que los que paguen la crisis sean los españoles de a pie, y no los peces gordos que la han provocado. Ya se sabe: las personas insidiosas, siempre insidioseando.
Creo que una forma de acallar a estas personas es dar a la ley un respaldo. Que no parezca que esta ley se ha hecho sólo para que se beneficien unos pocos, sino que ustedes la han pensado así porque de verdad piensan que va a solucionar el problema del desempleo.
Un buen respaldo sería ofrecer una garantía personal, por ejemplo:
"Juro sholemnemente que shi en un año no he reducido el deshempleo a la mitad me cortaré la pilila con una cuchilla de afeitar oxidada".
Eso, señor, convencería a cualquier persona insidiosa de que está usted realmente comprometido con la lucha contra el desempleo y que cree firmemente en que esta ley es la solución.
Mientras tanto, me temo, las personas insidiosas seguirán insidiando libremente. De momento. Porque, ¿sabe usted?, ya que han tenido ustedes la valentía de validar por ley los trabajos forzados, les animo de manera ferviente y entusiasta a que se decidan de una vez a suprimir la libertad de opinión.
Atentamente,
Lorz
03 febrero 2012
Ante la duda IV
Previously in Lorz...
Nunca hagas cosquillas al dragón que duerme.
Lo peor de tener titas es que para ellas nunca creces.
El sábado nos dijeron que las acompañáramos al supermercado.
¡PLA-NA-ZO!
Les acompañamos. Pero cuando llegamos a la puerta, Titatrini se volvió a nosotros.
-Vosotros quedaros aquí.
Y señaló a un punto en el que había un banco y un montón de prepúberes aporreando una máquina de bolas.
-¿Por qué? ¿No podemos entrar?
-No mujer, si es por vosotros...
-¿Porque nos vamos a aburrir dentro? ¿Vamos a ponernos nerviosos y portarnos mal? ¿Quieres que nos quedemos aquí fuera jugando con los otros niños?
-Sí.
-¿O nos vas a atar a a la farola como las viejas a los perritos?
-Jijiji... habría que veros.
-¿Qué pasa, os molestamos?
-Eh...
Entonces, ¿para qué hemos venido?
-Para cargar con las bolsas.
Lo mejor de tener titas es que siempre puedes contar con su brutal sinceridad.
PD:Fue un fin de semana muy muy muy largo. Para darle más emoción, algo me había sentado mal y me lo pasé potando en diferentes arriates (en la puerta del supermercado, en la puerta del todo a cien, en la puerta de la joyería, en la puerta de la tienda de ropa, en la puerta de la cafetería y en la puerta de al menos tres zapaterías diferentes). Llegó un momento en que no podía andar por Avenida del Ejército sin tener que esquivar mis propias potas.
Para que os hagáis una idea de la experiencia, lo mejor fue el sábado por la noche, cuando unos desconocidos nos secuestraron y nos llevaron a un pinar de aspecto sospechoso.
¡Pero se negaron a descuartizarnos y acabar con nuestro sufrimiento!
Que mala gente...
En fin, lo importante es que la Tita del Puerto está bien, y que madre volverá pronto a casa.
PDII. Es muy posible que me vaya a mudar en breve (o quizá no) y esté unos días sin internet.
El horror el horror.
PDIII. El Apalabrados ha devorado la memoria de mi patatófono y hasta que no vaya cerrando partidas no puedo continuar con las más gordas ni aceptar nuevos retos. ¡Espero estar disponible en breve para proseguir con mi humillación pública!
sacabó!
Nunca hagas cosquillas al dragón que duerme.
Lo peor de tener titas es que para ellas nunca creces.
El sábado nos dijeron que las acompañáramos al supermercado.
¡PLA-NA-ZO!
Les acompañamos. Pero cuando llegamos a la puerta, Titatrini se volvió a nosotros.
-Vosotros quedaros aquí.
Y señaló a un punto en el que había un banco y un montón de prepúberes aporreando una máquina de bolas.
-¿Por qué? ¿No podemos entrar?
-No mujer, si es por vosotros...
-¿Porque nos vamos a aburrir dentro? ¿Vamos a ponernos nerviosos y portarnos mal? ¿Quieres que nos quedemos aquí fuera jugando con los otros niños?
-Sí.
-¿O nos vas a atar a a la farola como las viejas a los perritos?
-Jijiji... habría que veros.
-¿Qué pasa, os molestamos?
-Eh...
Entonces, ¿para qué hemos venido?
-Para cargar con las bolsas.
Lo mejor de tener titas es que siempre puedes contar con su brutal sinceridad.
PD:Fue un fin de semana muy muy muy largo. Para darle más emoción, algo me había sentado mal y me lo pasé potando en diferentes arriates (en la puerta del supermercado, en la puerta del todo a cien, en la puerta de la joyería, en la puerta de la tienda de ropa, en la puerta de la cafetería y en la puerta de al menos tres zapaterías diferentes). Llegó un momento en que no podía andar por Avenida del Ejército sin tener que esquivar mis propias potas.
Para que os hagáis una idea de la experiencia, lo mejor fue el sábado por la noche, cuando unos desconocidos nos secuestraron y nos llevaron a un pinar de aspecto sospechoso.
¡Pero se negaron a descuartizarnos y acabar con nuestro sufrimiento!
Que mala gente...
En fin, lo importante es que la Tita del Puerto está bien, y que madre volverá pronto a casa.
PDII. Es muy posible que me vaya a mudar en breve (o quizá no) y esté unos días sin internet.
El horror el horror.
PDIII. El Apalabrados ha devorado la memoria de mi patatófono y hasta que no vaya cerrando partidas no puedo continuar con las más gordas ni aceptar nuevos retos. ¡Espero estar disponible en breve para proseguir con mi humillación pública!
sacabó!
27 enero 2012
Ante la duda III
Previously in Lorz…
El lecho del dolor ya no es lo que era.
El fin de semana nos juntamos en el Puerto la Tita, Titatrini (se dice así, tojunto), mi madre, ZaraJota™ y yo. Mi padre tuvo que irse porque le salió un compromiso urgente.
Claaaaaaro, claaaaaaaro…
Lo cierto es que mi madre y sus tres hermanas son muy especiales.
Pero mucho mucho.
Y cuando se juntan, digamos, su especialidad se multiplica por el número de elementos implicados, en este caso tres, porque la cuarta hermana está hecha una pupa y no pudo venir.
-Es como un dragón de tres cabezas que no paran de hablar a gritos–le explique a ZaraJota™.
Y lo peor es que no necesariamente están manteniendo la misma conversación. A veces hay tres, cuatro o doce conversaciones diferentes teniendo lugar al mismo tiempo, de manera aleatoria y discontinua. Seguir el hilo de todas las conversaciones es agotador, pero a ellas no les importa porque total, de todas maneras no se están escuchando las unas a las otras. A veces, alguna de las implicadas consigue llamar la atención del resto y vivir un breve momento de protagonismo en el que consigue unir de manera efímera todos los hilos de conversación, aunque estos momentos son escasos.
Y si entre ellas no se escuchan, a los elementos externos menos. Cuando “las hermanas” se juntan generan una especie de campo de fuerza a su alrededor que impide la entrada a cualquier elemento externo. La única forma de conseguir hablar con ellas es esperar agazapado en la oscuridad hasta que uno de los elementos se separa y es más fácil tenderle una emboscada. Y a veces ni así, porque siguen hablándose a gritos aunque haya una pared de por medio.
Como ZaraJota™ nunca había vivido la experiencia “las hermanas” nos fuimos a pasar la noche a un hotel para amortiguar el impacto. A la mañana siguiente, después de desayunar, nos fuimos al piso de la Tita. Llamamos al telefonillo para que nos abrieran la puerta y contestó Titatrini.
-¿Quién?
-Lorz y ZaraJota™.
-Ah, sí.
Nos abrió la puerta y subimos a pata porque el ascensor da miedito.
-No podéis pasar –nos dijo cuando abrió la puerta del piso.
-¿Qué?
-Es que acabo de fregar y todavía no se ha secado.
-¿Y no lo podías haber dicho cuando estábamos abajo?
-Noooo… jijijijii… ¿No podéis ir a dar una vueltecita?
Una vueltecita, un sábado a las diez de la mañana en pleno invierno, mi plan ideal.
-Si no queda más remedio…
-Podéis ir a por el pan.
-Vale, ¿cuánto traemos?
-No sé –se giró a la puerta del baño cerrada- ¿CUÁNTO PAN HAY QUE TRAER?
-¿QUÉ? –contestó una voz amortiguada por la puerta y lo que parecía ser un secador de pelo.
-¡QUE TU HIJA VA A COMPRAR EL PAN!
-¡VALE, ASÍ NOS DA TIEMPO A IR DE COMPRAS!
-¡QUE CUANTO PAN TRAEN!
-¡NO LO SÉ!
-¿CUÁNTO GASTAMOS AYER?
-¡DOS BARRAS!
-¡QUE SEAN YODADAS! –irrumpe la tercera voz desde detrás de la puerta cerrada del dormitorio, sin importarle que el esfuerzo pueda afectar a sus puntos de sutura.
-¡HABRÁ QUE TRAER MÁS!
-¡PERO ESAS SON EN OTRA TIENDA!
-¿A ZARAJOTA™ LE GUSTAN YODADAS?
-¡SÍ, EN LA DE MÁS ARRIBA!
-¡ES QUE LAS YODADAS ESTÁN MÁS RICAS!
-¿SABEN DONDE ESTÁ?
-¡TENÍAN UN SABOR ESTUPENDO!
-¡SALES POR AQUÍ, GIRAS A ESTE LADO… ! - empieza a explicar una de las voces, ajena al hecho de que no estoy viendo a dónde señala.
-Vale, vale…
Nos fuimos a por el pan.
-De lah yodah no quea niuna –dijo el panadero-¿Suh impohta pasahsen una miahita?
Volvimos al piso. Llamamos al telefonillo.
-¿No podéis daros otra vueltecita?
Volvimos al pan.
-Eh que nah veníol camión… a lah dose o así creo yo quehtará.
-¿Qué hacemos? –preguntó Zarajota™- ¿Compramos de las normales?
-Ni hablar. ¿Sabes lo que va a pasar si llevamos de las normales? “Bueno, las otras estaban más sabrosas, pero claro, sí no hay…”, dirá una. “El normal está bueno, pero no es lo mismo”, dirá la otra. “Yo prefería de las otras, pero claro, como habéis traído del normal”, dirá la tercera. Y entrarán en un bucle retroalimentado y estarán repitiéndolo toda la tarde hasta que cortocircuiten ellas o cortocircuite yo. Y yo paso. Nos esperamos lo que haga falta y llevamos las yodadas.
Pero el tiempo pasaba y pasaba y el camión del pan yodado no aparecía. Volvimos al piso y esta vez conseguimos permiso para subir.
-¿Y el pan? –preguntó Titatrini.
-Es que no habían traído las barras yodadas todavía.
-Pues traer del normal.
-¿No os importa?
-Bueno, las otras estaban más sabrosas, pero claro, sí no hay…
Ya está, la liamos, el dragón de tres cabezas ha despertado.
Continuará…
El lecho del dolor ya no es lo que era.
El fin de semana nos juntamos en el Puerto la Tita, Titatrini (se dice así, tojunto), mi madre, ZaraJota™ y yo. Mi padre tuvo que irse porque le salió un compromiso urgente.
Claaaaaaro, claaaaaaaro…
Lo cierto es que mi madre y sus tres hermanas son muy especiales.
Pero mucho mucho.
Y cuando se juntan, digamos, su especialidad se multiplica por el número de elementos implicados, en este caso tres, porque la cuarta hermana está hecha una pupa y no pudo venir.
-Es como un dragón de tres cabezas que no paran de hablar a gritos–le explique a ZaraJota™.
Y lo peor es que no necesariamente están manteniendo la misma conversación. A veces hay tres, cuatro o doce conversaciones diferentes teniendo lugar al mismo tiempo, de manera aleatoria y discontinua. Seguir el hilo de todas las conversaciones es agotador, pero a ellas no les importa porque total, de todas maneras no se están escuchando las unas a las otras. A veces, alguna de las implicadas consigue llamar la atención del resto y vivir un breve momento de protagonismo en el que consigue unir de manera efímera todos los hilos de conversación, aunque estos momentos son escasos.
Y si entre ellas no se escuchan, a los elementos externos menos. Cuando “las hermanas” se juntan generan una especie de campo de fuerza a su alrededor que impide la entrada a cualquier elemento externo. La única forma de conseguir hablar con ellas es esperar agazapado en la oscuridad hasta que uno de los elementos se separa y es más fácil tenderle una emboscada. Y a veces ni así, porque siguen hablándose a gritos aunque haya una pared de por medio.
Como ZaraJota™ nunca había vivido la experiencia “las hermanas” nos fuimos a pasar la noche a un hotel para amortiguar el impacto. A la mañana siguiente, después de desayunar, nos fuimos al piso de la Tita. Llamamos al telefonillo para que nos abrieran la puerta y contestó Titatrini.
-¿Quién?
-Lorz y ZaraJota™.
-Ah, sí.
Nos abrió la puerta y subimos a pata porque el ascensor da miedito.
-No podéis pasar –nos dijo cuando abrió la puerta del piso.
-¿Qué?
-Es que acabo de fregar y todavía no se ha secado.
-¿Y no lo podías haber dicho cuando estábamos abajo?
-Noooo… jijijijii… ¿No podéis ir a dar una vueltecita?
Una vueltecita, un sábado a las diez de la mañana en pleno invierno, mi plan ideal.
-Si no queda más remedio…
-Podéis ir a por el pan.
-Vale, ¿cuánto traemos?
-No sé –se giró a la puerta del baño cerrada- ¿CUÁNTO PAN HAY QUE TRAER?
-¿QUÉ? –contestó una voz amortiguada por la puerta y lo que parecía ser un secador de pelo.
-¡QUE TU HIJA VA A COMPRAR EL PAN!
-¡VALE, ASÍ NOS DA TIEMPO A IR DE COMPRAS!
-¡QUE CUANTO PAN TRAEN!
-¡NO LO SÉ!
-¿CUÁNTO GASTAMOS AYER?
-¡DOS BARRAS!
-¡QUE SEAN YODADAS! –irrumpe la tercera voz desde detrás de la puerta cerrada del dormitorio, sin importarle que el esfuerzo pueda afectar a sus puntos de sutura.
-¡HABRÁ QUE TRAER MÁS!
-¡PERO ESAS SON EN OTRA TIENDA!
-¿A ZARAJOTA™ LE GUSTAN YODADAS?
-¡SÍ, EN LA DE MÁS ARRIBA!
-¡ES QUE LAS YODADAS ESTÁN MÁS RICAS!
-¿SABEN DONDE ESTÁ?
-¡TENÍAN UN SABOR ESTUPENDO!
-¡SALES POR AQUÍ, GIRAS A ESTE LADO… ! - empieza a explicar una de las voces, ajena al hecho de que no estoy viendo a dónde señala.
-Vale, vale…
Nos fuimos a por el pan.
-De lah yodah no quea niuna –dijo el panadero-¿Suh impohta pasahsen una miahita?
Volvimos al piso. Llamamos al telefonillo.
-¿No podéis daros otra vueltecita?
Volvimos al pan.
-Eh que nah veníol camión… a lah dose o así creo yo quehtará.
-¿Qué hacemos? –preguntó Zarajota™- ¿Compramos de las normales?
-Ni hablar. ¿Sabes lo que va a pasar si llevamos de las normales? “Bueno, las otras estaban más sabrosas, pero claro, sí no hay…”, dirá una. “El normal está bueno, pero no es lo mismo”, dirá la otra. “Yo prefería de las otras, pero claro, como habéis traído del normal”, dirá la tercera. Y entrarán en un bucle retroalimentado y estarán repitiéndolo toda la tarde hasta que cortocircuiten ellas o cortocircuite yo. Y yo paso. Nos esperamos lo que haga falta y llevamos las yodadas.
Pero el tiempo pasaba y pasaba y el camión del pan yodado no aparecía. Volvimos al piso y esta vez conseguimos permiso para subir.
-¿Y el pan? –preguntó Titatrini.
-Es que no habían traído las barras yodadas todavía.
-Pues traer del normal.
-¿No os importa?
-Bueno, las otras estaban más sabrosas, pero claro, sí no hay…
Ya está, la liamos, el dragón de tres cabezas ha despertado.
Continuará…
22 enero 2012
Ante la duda II
Previously in Lorz…
A partir de los 45 años revisiones ginecológicas a porrillo. Hombreyá.
A la Tita del Puerto le operaron para quitarle un tumor de un pecho. La operación salió bien, aunque no hay que perder de vista lo más importante: el pelo lo tenía estupendo.
Dos días más tarde le dieron el alta. El médico le recomendó que hiciera vida normal, que se distrajera y saliera de paseo. O eso me dijo mi madre. Cada vez que llamaba por teléfono me decían “la Tita está estupenda”, pero la verdad es que no me fiaba mucho debido a que mi familia tiene tendencia a no contarte las cosas graves “para que no te preocupes”, sin pensar que la gente se preocupa igual, que la única diferencia es preocuparse por la incertidumbre o preocuparse por la certeza.
Por eso ZaraJota™ y yo decidimos ir el fin de semana para consolar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor, o acompañar a mi madre mientras acompañaba a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor. O algo.
Como el Puerto de Santa María está un poco lejos, no tenemos coche y nuestros horarios de trabajo son muy complicados, tuvimos que hacer malabarismos. En mi trabajo se portaron superbién y me hicieron un favor de los gordos, porque comprendieron que en esas circunstancias quería acompañar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor.
Me levanté a las 6:00 para dejarlo todo preparado, cargué con la maleta al trabajo y después a la estación, donde me encontré con ZaraJota™, comimos a toda prisa, y nos subimos en el tren, deseando llegar. Estaba tan preocupada por llegar cuanto antes para acompañar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor que sólo pude dormir dos horas de siesta en el tren.
Cuando por fin llegamos al Puerto llamé a mi madre.
-Ya estamos, cogemos un taxi y vamos para el piso de la Tita.
-¿Al piso? No, al piso no vengáis, que no hay nadie.
-¿Ha pasado algo? ¿Habéis tenido que ir a urgencias?
-No, no, hemos salido de compras.
Espero que al menos se hayan llevado con ellas el lecho del dolor.
Continuará…
A partir de los 45 años revisiones ginecológicas a porrillo. Hombreyá.
A la Tita del Puerto le operaron para quitarle un tumor de un pecho. La operación salió bien, aunque no hay que perder de vista lo más importante: el pelo lo tenía estupendo.
Dos días más tarde le dieron el alta. El médico le recomendó que hiciera vida normal, que se distrajera y saliera de paseo. O eso me dijo mi madre. Cada vez que llamaba por teléfono me decían “la Tita está estupenda”, pero la verdad es que no me fiaba mucho debido a que mi familia tiene tendencia a no contarte las cosas graves “para que no te preocupes”, sin pensar que la gente se preocupa igual, que la única diferencia es preocuparse por la incertidumbre o preocuparse por la certeza.
Por eso ZaraJota™ y yo decidimos ir el fin de semana para consolar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor, o acompañar a mi madre mientras acompañaba a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor. O algo.
Como el Puerto de Santa María está un poco lejos, no tenemos coche y nuestros horarios de trabajo son muy complicados, tuvimos que hacer malabarismos. En mi trabajo se portaron superbién y me hicieron un favor de los gordos, porque comprendieron que en esas circunstancias quería acompañar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor.
Me levanté a las 6:00 para dejarlo todo preparado, cargué con la maleta al trabajo y después a la estación, donde me encontré con ZaraJota™, comimos a toda prisa, y nos subimos en el tren, deseando llegar. Estaba tan preocupada por llegar cuanto antes para acompañar a la Tita mientras estaba postrada en el lecho del dolor que sólo pude dormir dos horas de siesta en el tren.
Cuando por fin llegamos al Puerto llamé a mi madre.
-Ya estamos, cogemos un taxi y vamos para el piso de la Tita.
-¿Al piso? No, al piso no vengáis, que no hay nadie.
-¿Ha pasado algo? ¿Habéis tenido que ir a urgencias?
-No, no, hemos salido de compras.
Espero que al menos se hayan llevado con ellas el lecho del dolor.
Continuará…
18 enero 2012
ANTE LA DUDA I
Este domingo, cuando me despedí de mi madre y de la Tita del Puerto en la estación de tren, mi madre agitó ante mí su Dedo de Amenazar.
-A ver lo que cuentas de este fin de semana.
-Madre, yo siempre digo la verdad.
-¡Pero la distorsionas como te da la gana!
Todo empezó cuando a la Tita del Puerto le detectaron un tumor en el pecho. Como es una buena chica y se hace revisiones muy a menudo, el tumor fue descubierto cuando todavía era chiquitín y manejable.
Lorzconsejo: a partir de los 45 años revisiones a porrillo.
Lo primero que hizo la Tita fue reducir considerablemente el consumo de tabaco, que fue de manera inmediata sustituido por un roijo continuo.
Llegó un momento en que cada vez que le llamaba por teléfono en lugar de saludarle con un “hola” le saludaba con un “¿qué estás comiendo ahora?”
-Pipas –contestaba.
Y al día siguiente:
-Gominolas.
Y al otro:
-UD PODVODÓN.
Apenas un mes más tarde citaron a la Tita para la operación y mis padres se plantaron allí.
¿Para apoyarle? ¿Para ayudarle? ¿Para darle consuelo?
Bueno, sí, pero sobre todo porque en esta familia se tiene que hacer todo así, en comandita.
Como yo no estaba allí esos días sólo puedo contar lo que oía por teléfono. Y el resto me lo invento, que para eso escribo yo.
Dos días antes de la operación llamé a mi madre para tantear el panorama.
-Mañana por la tarde tenemos que ir a que le hagan la última prueba y después la ingresan.
-Jo, vaya rollo, ¿no? Toda la mañana esperando, con los nervios…
-No, mejor, así aprovechamos para ir a la peluquería.
-¿A la peluquería?
-Claro.
-¿No podéis dejarlo para otro día?
-Claro que no. ¡No vamos a ir al hospital con estos pelos!
El día de antes de la operación volví a llamar a mi madre.
-¿Qué tal?
-Fatal, porque le han dicho que vaya a hacerse la prueba por la mañana y que luego le ingresan por la tarde.
-Mejor, ¿no?
-Que no, que no, que no nos da tiempo a ir a la peluquería.
-Nomelopueodocreer… ¿y la Tita cómo está?
-Pues te puedes imaginar…
-Ya, preocupada por la operación.
-No, lavándose el pelo a toda velocidad, la pobre, es que hay que ver, ¿no se dan cuenta de que no podemos ir con esos pelos?
El día de la operación recibí un sms de mi padre:
“TITA TETA FUERA”
Es que hay veces que no hace falta ni distorsionar.
Continuará…
-A ver lo que cuentas de este fin de semana.
-Madre, yo siempre digo la verdad.
-¡Pero la distorsionas como te da la gana!
Todo empezó cuando a la Tita del Puerto le detectaron un tumor en el pecho. Como es una buena chica y se hace revisiones muy a menudo, el tumor fue descubierto cuando todavía era chiquitín y manejable.
Lorzconsejo: a partir de los 45 años revisiones a porrillo.
Lo primero que hizo la Tita fue reducir considerablemente el consumo de tabaco, que fue de manera inmediata sustituido por un roijo continuo.
Llegó un momento en que cada vez que le llamaba por teléfono en lugar de saludarle con un “hola” le saludaba con un “¿qué estás comiendo ahora?”
-Pipas –contestaba.
Y al día siguiente:
-Gominolas.
Y al otro:
-UD PODVODÓN.
Apenas un mes más tarde citaron a la Tita para la operación y mis padres se plantaron allí.
¿Para apoyarle? ¿Para ayudarle? ¿Para darle consuelo?
Bueno, sí, pero sobre todo porque en esta familia se tiene que hacer todo así, en comandita.
Como yo no estaba allí esos días sólo puedo contar lo que oía por teléfono. Y el resto me lo invento, que para eso escribo yo.
Dos días antes de la operación llamé a mi madre para tantear el panorama.
-Mañana por la tarde tenemos que ir a que le hagan la última prueba y después la ingresan.
-Jo, vaya rollo, ¿no? Toda la mañana esperando, con los nervios…
-No, mejor, así aprovechamos para ir a la peluquería.
-¿A la peluquería?
-Claro.
-¿No podéis dejarlo para otro día?
-Claro que no. ¡No vamos a ir al hospital con estos pelos!
El día de antes de la operación volví a llamar a mi madre.
-¿Qué tal?
-Fatal, porque le han dicho que vaya a hacerse la prueba por la mañana y que luego le ingresan por la tarde.
-Mejor, ¿no?
-Que no, que no, que no nos da tiempo a ir a la peluquería.
-Nomelopueodocreer… ¿y la Tita cómo está?
-Pues te puedes imaginar…
-Ya, preocupada por la operación.
-No, lavándose el pelo a toda velocidad, la pobre, es que hay que ver, ¿no se dan cuenta de que no podemos ir con esos pelos?
Ese mismo día, un poco más tarde, volví a hablar con mi madre.
-¿Qué tal?
-Muy bien, muy bien; hemos acabado muy pronto y nos ha dado tiempo a ir a la peluquería.
-¿Y la Tita está bien?
-Sí, sí, tendrías que haberla visto en la peluquería con las gafas de sol puestas.
-¿No estaría llorando? Por los nervios y eso.
-No, no, es que se ha quedado dormida y se ha puesto las gafas para que no se le notara.
-Anda ya.
-Ya, ya, es una tontería, total, si se le nota porque tiene la boca abierta y babea…
El día de la operación recibí un sms de mi padre:
“TITA TETA FUERA”
Es que hay veces que no hace falta ni distorsionar.
Continuará…
12 enero 2012
Zumochirri
Si Álex de la Iglesia conociera a mis vecinos, La Comunidad no habría sido una película sino un folletín de cien capítulos.
Por un lado tenemos al Vampiro, que tiene todas las ventnas cerradas y las persianas bajadas a tope durante todo el día, y que las abre de par en par y enciende todas las luces durante la noche.
Por otro están los Fiesteros Maquineros. Ruido, lo que se dice ruido, no hacen, pero el bajo del chunda-chunda de las narices hace que tiemble todo el edificio.
Luego están los Apartamento para Tres, tres estudiantes que comparten piso y que suelen tener broncas memorables los sábados sobre las ocho de la mañana, cuando llegan a casa pedo después de toda la noche de marcha.
Y por último, el más muy mejor de todos, el C*br*n del Reggaetón, que sólo tiene un disco, y lo pone una vez, y otra y otra... ahora que lo pienso, quizá sean distintos discos, a mí todas las canciones me parecen iguales. Hace tiempo que sospechaba que para soportar este tipo de música hay que estar colgado, y gracias al C*br*n del Reggaetón lo he confirmado: es poner el disco y liarse el porro. Y claro, para que no se le atufe la casa, abre la ventana del salón, que da justo debajo de mi tendedero.
Resumiento: cuando recojo la ropa del tendedero huele a porro.
Al principio me enfadaba mucho, pero he aprendido que si hundo la cara en un recién destendido y aspiro con fuerza de proooontooo pienshooo que en realidaaaad no tiene importansssshia.
Jijijijijiji....
Jijijijiiji...
Ji...
¿Por dónde iba?
Ah, sí.
El C*br*n del Reggaetón sólo está en casa los fines de semana, por eso la mejor manera de conseguir que la ropa limpia huela a limpio es tender entresemana.
Y ahí es donde interviene la vecina Zumochirri.
Un día tendí la ropa, me fuí a hacer los deberes, y cuando estaba toda concentradamirando twitter estudiando empecé a oir llover.
Fui corriendo a destender la ropa, pero cuando llegué al tendedero y me asomé en la ventana vi que hacía un día estupendo, con su sol brillante y todo.
Volví a los deberes, y nada más sentarme, otra vez, ruido de lluvia.
Otra vez al tendedero...
Miré arriba: sol radiante.
Miré abajo: charco gigante en el suelo del patio.
Saqué la cabeza por la ventana, me contorsioné y miré a los tendederos de más arriba.
-¿Qué c*ñ...?
Gotas. Gotas de agua fría en la cabeza. Procedentes, al parecer, de un par de bragas tendidas un par de pisos más arriba.
Aquel día pensé que había sido un error, que la lavadora de la vecina no había centrifugado bien, que no se había dado cuenta... yo que sé.
Al día siguiente volvió a pasar...
Y al siguiente...
Y al siguiente...
Al final llegué a la conclusión de que se trataba de la típica viej...anciana mayor que vive sola, y que para no poner una lavadora para cuatro cosillas las lava a mano, las tiende tal cual y deja que el agua chorree.
El problema es que no sólo chorreaba agua.
Si usaba lejía, goteaba agua con lejía SOBRE MI ROPA.
Si era un trapo de cocina o una bayeta, lo que caía era agua con grasa o con suciedad SOBRE MI ROPA.
Pero eso no es todo.
Si la viej... anciana no es capaz de lavar a conciencia una bayeta, ¿quién me asegura que es capaz de lavar a conciencia sus bragas?
Es decir, ¿Cómo sé que cuando mete las bragas en remojo las limpia de verdad? ¿Cómo sé que lo que hace nos es, digamos, diluir sus fluidos corporales, sin eliminarlos? ¿Cómo sé que cuando tiende sus bragas están limpias? ¿Cómo sé que lo que cae sobre mi ropa, y ocasionamente sobre mi cabeza, es agua-agua?
No lo sé.
A medida que pasaban los días estaba cada vez más segura de que lo que caía no era agua-agua: era Eau de Chirri. Esencia de Chirri. Zumochirri, para los amigos.
Y claro, empecé a tomar medidas, porque una cosa es que la ropa te huela a porro, y otra que te huela a Eau de Chirri Añejo. París.
Al principio intenté usar sólo la parte del tendedero en la que no caía agua, pero claro, sólo podía tender un par de calcetines por vez.
Después intenté poner la lavadora de noche, y me levantaba de madrugada a destender.
Finalmente dejé de usar el tendedero "de fuera", y usaba sólo el tendedero plegable de emergencias.
Al final ZaraJota™ tomó cartas en el asunto.
-Creo que te estás obsesionando sin motivo.
-¡No es sin motivo! CAE. CONCENTRADO. DE CHIRRI. EN MI ROPA.
-Eso dices tú. El agua puede ser de cualquier cosa. Deberías ir a hablar con ella y aclararlo.
-¿Y por qué no subes tú?
-Porque me importa un colín que caiga agua en la ropa.
-Ah, claro.
-Venga, háblalo con ella, seguro que no es nada. Cuanto antes lo aclares mejor.
Y eso hice: subí al último piso, me asomé a la ventana del pasillo para asegurarme de que el tendedero chorreante correspondía a esa puerta y llamé al timbre.
-¿Quién?
-Soy la vecina.
Entonces me abrió la puerta una viej... anciana. No una cualquier, la más viej...anciana de las viej... ancianas.
-¿Qué quieres?
-Es que, verá, me está cayendo agua sobre el tendedero.
-Ah, debe ser de mis bragas.
ZaraJota™ tenía razón: no hay nada como dejar las cosas claras.
Pd. La vecina me prometió que iba a tender en otra zona que no coincide con mi tendedero. Al día siguiente volvió a tender exactamente en el mismo sitio. Ahora no sé si debería volver a aclarar las cosas con ella o es mejor vivir en la feliz ignorancia.
Por un lado tenemos al Vampiro, que tiene todas las ventnas cerradas y las persianas bajadas a tope durante todo el día, y que las abre de par en par y enciende todas las luces durante la noche.
Por otro están los Fiesteros Maquineros. Ruido, lo que se dice ruido, no hacen, pero el bajo del chunda-chunda de las narices hace que tiemble todo el edificio.
Luego están los Apartamento para Tres, tres estudiantes que comparten piso y que suelen tener broncas memorables los sábados sobre las ocho de la mañana, cuando llegan a casa pedo después de toda la noche de marcha.
Y por último, el más muy mejor de todos, el C*br*n del Reggaetón, que sólo tiene un disco, y lo pone una vez, y otra y otra... ahora que lo pienso, quizá sean distintos discos, a mí todas las canciones me parecen iguales. Hace tiempo que sospechaba que para soportar este tipo de música hay que estar colgado, y gracias al C*br*n del Reggaetón lo he confirmado: es poner el disco y liarse el porro. Y claro, para que no se le atufe la casa, abre la ventana del salón, que da justo debajo de mi tendedero.
Resumiento: cuando recojo la ropa del tendedero huele a porro.
Al principio me enfadaba mucho, pero he aprendido que si hundo la cara en un recién destendido y aspiro con fuerza de proooontooo pienshooo que en realidaaaad no tiene importansssshia.
Jijijijijiji....
Jijijijiiji...
Ji...
¿Por dónde iba?
Ah, sí.
El C*br*n del Reggaetón sólo está en casa los fines de semana, por eso la mejor manera de conseguir que la ropa limpia huela a limpio es tender entresemana.
Y ahí es donde interviene la vecina Zumochirri.
Un día tendí la ropa, me fuí a hacer los deberes, y cuando estaba toda concentrada
Fui corriendo a destender la ropa, pero cuando llegué al tendedero y me asomé en la ventana vi que hacía un día estupendo, con su sol brillante y todo.
Volví a los deberes, y nada más sentarme, otra vez, ruido de lluvia.
Otra vez al tendedero...
Miré arriba: sol radiante.
Miré abajo: charco gigante en el suelo del patio.
Saqué la cabeza por la ventana, me contorsioné y miré a los tendederos de más arriba.
-¿Qué c*ñ...?
Gotas. Gotas de agua fría en la cabeza. Procedentes, al parecer, de un par de bragas tendidas un par de pisos más arriba.
Aquel día pensé que había sido un error, que la lavadora de la vecina no había centrifugado bien, que no se había dado cuenta... yo que sé.
Al día siguiente volvió a pasar...
Y al siguiente...
Y al siguiente...
Al final llegué a la conclusión de que se trataba de la típica viej...anciana mayor que vive sola, y que para no poner una lavadora para cuatro cosillas las lava a mano, las tiende tal cual y deja que el agua chorree.
El problema es que no sólo chorreaba agua.
Si usaba lejía, goteaba agua con lejía SOBRE MI ROPA.
Si era un trapo de cocina o una bayeta, lo que caía era agua con grasa o con suciedad SOBRE MI ROPA.
Pero eso no es todo.
Si la viej... anciana no es capaz de lavar a conciencia una bayeta, ¿quién me asegura que es capaz de lavar a conciencia sus bragas?
Es decir, ¿Cómo sé que cuando mete las bragas en remojo las limpia de verdad? ¿Cómo sé que lo que hace nos es, digamos, diluir sus fluidos corporales, sin eliminarlos? ¿Cómo sé que cuando tiende sus bragas están limpias? ¿Cómo sé que lo que cae sobre mi ropa, y ocasionamente sobre mi cabeza, es agua-agua?
No lo sé.
A medida que pasaban los días estaba cada vez más segura de que lo que caía no era agua-agua: era Eau de Chirri. Esencia de Chirri. Zumochirri, para los amigos.
Y claro, empecé a tomar medidas, porque una cosa es que la ropa te huela a porro, y otra que te huela a Eau de Chirri Añejo. París.
Al principio intenté usar sólo la parte del tendedero en la que no caía agua, pero claro, sólo podía tender un par de calcetines por vez.
Después intenté poner la lavadora de noche, y me levantaba de madrugada a destender.
Finalmente dejé de usar el tendedero "de fuera", y usaba sólo el tendedero plegable de emergencias.
Al final ZaraJota™ tomó cartas en el asunto.
-Creo que te estás obsesionando sin motivo.
-¡No es sin motivo! CAE. CONCENTRADO. DE CHIRRI. EN MI ROPA.
-Eso dices tú. El agua puede ser de cualquier cosa. Deberías ir a hablar con ella y aclararlo.
-¿Y por qué no subes tú?
-Porque me importa un colín que caiga agua en la ropa.
-Ah, claro.
-Venga, háblalo con ella, seguro que no es nada. Cuanto antes lo aclares mejor.
Y eso hice: subí al último piso, me asomé a la ventana del pasillo para asegurarme de que el tendedero chorreante correspondía a esa puerta y llamé al timbre.
-¿Quién?
-Soy la vecina.
Entonces me abrió la puerta una viej... anciana. No una cualquier, la más viej...anciana de las viej... ancianas.
-¿Qué quieres?
-Es que, verá, me está cayendo agua sobre el tendedero.
-Ah, debe ser de mis bragas.
ZaraJota™ tenía razón: no hay nada como dejar las cosas claras.
Pd. La vecina me prometió que iba a tender en otra zona que no coincide con mi tendedero. Al día siguiente volvió a tender exactamente en el mismo sitio. Ahora no sé si debería volver a aclarar las cosas con ella o es mejor vivir en la feliz ignorancia.
04 enero 2012
Reyes Majos 2012
Estimado Santa Claus,
Soy usuaria de los Reyes Majos de Oriente desde hace muchos años. Bueno, no tantos. Quiero decir, que una todavía es joven, ¿eh? Hoy me han llamado señora en una tienda, sí, pero no era porque me haya visto mayor, es porque se ha dado cuenta de que era una señora casada. Sí, eso. Se ha dado cuenta por la alianza. Por supuesto. La verdad es que no la llevaba puesta... ¡Ha debido notar la imperceptible marca que deja en el dedo cuando me la quito! ¡Es eso! Porque no tengo aspecto de señora, ¿eh? ¡Ni se te ocurra insinuarlo!
¡QUE TE HINCHO A COLLEJAS AQUÍ MISMO!
¡A TI Y AL MOÑAS DEL RENO!
Eh... ¿por dónde iba?
Ah, sí.
He sido usuaria de los Reyes Majos de Oriente toda la vida.
Eso está mejor, no des detalles que luego ya sabemos lo que pasa.
Y la verdad es que no estoy nada satisfecha con el servicio.
Nada en absoluto.
Para empezar, nunca me traen lo que les pido. Y mira que les doy a elegir: me da igual que sea Orlando Bloom, Johnny Depp o Russell Crowe (el de Gladiator, el de ahora no que está lorzón).
Además, los plazos de entrega son larguísimos: he estado echando cuentas, y sólo hacen entregas una vez al año. Dicen que sólo trabajan en navidad. No es cierto: generalmente los regalos me llegan, como mínimo, una semana pasada la nochebuena.
Y por si eso fuera poco, los gastos de envío no son gratis. ¡Sólo consigo que me lleguen los regalos después de un rato de aguantar a mi familia! Ya sé que no es como pagar en dinero... ¡pago en daños psicológicos, que es peor!
Por todos estos motivos estoy estudiando realizar un cambio de proveedor, y antes de tomar una decisión en firme me gustaría conocer la oferta del mercado.
Siendo la competencia más directa, me dirijo a usted para preguntarle:
si solicito la portabilidad, ¿me va a traer un iphone o qué?
Gracias de antemano y, si eso me va a garantizar el iphone, de antepie.
Soy usuaria de los Reyes Majos de Oriente desde hace muchos años. Bueno, no tantos. Quiero decir, que una todavía es joven, ¿eh? Hoy me han llamado señora en una tienda, sí, pero no era porque me haya visto mayor, es porque se ha dado cuenta de que era una señora casada. Sí, eso. Se ha dado cuenta por la alianza. Por supuesto. La verdad es que no la llevaba puesta... ¡Ha debido notar la imperceptible marca que deja en el dedo cuando me la quito! ¡Es eso! Porque no tengo aspecto de señora, ¿eh? ¡Ni se te ocurra insinuarlo!
¡QUE TE HINCHO A COLLEJAS AQUÍ MISMO!
¡A TI Y AL MOÑAS DEL RENO!
Eh... ¿por dónde iba?
Ah, sí.
He sido usuaria de los Reyes Majos de Oriente toda la vida.
Eso está mejor, no des detalles que luego ya sabemos lo que pasa.
Y la verdad es que no estoy nada satisfecha con el servicio.
Nada en absoluto.
Para empezar, nunca me traen lo que les pido. Y mira que les doy a elegir: me da igual que sea Orlando Bloom, Johnny Depp o Russell Crowe (el de Gladiator, el de ahora no que está lorzón).
Además, los plazos de entrega son larguísimos: he estado echando cuentas, y sólo hacen entregas una vez al año. Dicen que sólo trabajan en navidad. No es cierto: generalmente los regalos me llegan, como mínimo, una semana pasada la nochebuena.
Y por si eso fuera poco, los gastos de envío no son gratis. ¡Sólo consigo que me lleguen los regalos después de un rato de aguantar a mi familia! Ya sé que no es como pagar en dinero... ¡pago en daños psicológicos, que es peor!
Por todos estos motivos estoy estudiando realizar un cambio de proveedor, y antes de tomar una decisión en firme me gustaría conocer la oferta del mercado.
Siendo la competencia más directa, me dirijo a usted para preguntarle:
si solicito la portabilidad, ¿me va a traer un iphone o qué?
Gracias de antemano y, si eso me va a garantizar el iphone, de antepie.
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