19 septiembre 2010

Mis dos bodas según yo

Si una boda genera estrés imaginaros lo que es casarse dos veces: un día por el Registro Civil y otro por la Iglesia Jedi de Australia.
-Si te casas dos veces eres una bígama -insistía Hermano Pequeño, poniendo en peligro su integridad física.
Otras personas me decían que el día pasaría muy rápido y que no me enteraría de nada...
Bueno, vamos a ver.

La Boda Civil

10:00
El día amaneció nublado que te cagas, y yo no tenía ni paraguas ni nada que echarme por encima de mi espectacular vestido si refrescaba. Salí corriendo de compras.

11:00
Llega Tita del Puerto, en pleno ataque de ansiedad, para ir a casa de Be a que la reikicicen.
El ambiente en casa Be era de lo más relajante: les habían cortado el agua por una avería comunitaria, les habían abierto un agujero en el techo del baño, olía ligeramente a cloaca, y, mediada la sesión de relajación, el fontanero sintió la imperiosa necesidad de ampliar el agujero del baño a martillazo limpio.

13:00
Vuelvo a casa.
-Estoy supercansada -le digo a ZaraJota™.
-No me extraña, con la semana que llevamos.
-Me echo cinco minutitos y luego comemos, ¿vale?

16:00
Mierda.
ZaraJota™ y yo nos duchamos y vestimos a toda velocidad.
¡No hay tiempo para arreglar el pelo!
¡No hay tiempo para pintarse!
¡No hay tiempo para comer!

16:40
Vetidos de fiesta corremos para coger un autobús que casi se nos escapa.
La cara del resto de los viajeros sólo es comparable a la del conductor cuando llega a la parada y se encuentra con un montón de locos vestidos de fiesta que le hacen fotos a su autobús.

17:00
Entramos en el registo. La señora concejala, que iba muy elegante, nos dijo que nos iban a grabar en vídeo.
-¿Por motivos de seguridad?
-No, para que os quede un recuerdo.
-Ah.
-Empecemos. ¿Queréis que lea un poema?
Miré a ZaraJota™.
"¿Es una prueba? Si le decimos que no se negará a casarnos?", le pregunté telepáticamente.
"Di que sí por si acaso."
-Sí.
Leyó el poema.
Leyó los artículos del Código Civil.
-Podéis poneros los anillos.
Pero los anillos no estaban por la labor. El mío entró a presión. El suyo... En fin, digamos que ZaraJota™ tenía las manos muy hinchadas por el calor y que estuvo a punto de que le cortaran un didet para evitar que la gangrena se extendiera al resto del cuerpo.
Por suerte teníamos otro, un poco más grande, por si se hinchaban las manos o algo.
-Cuando lleguemos a casa recuérdame que coja el otro para la ceremonia jedi -le dije.
Pero no lo hizo. Por algún motivo, cuando llegamos a casa se le olvidó.

La Ceremonia Jedi

11:00
Llego a la peluquería, que está a rebosar.
Había pedido cita, pero la chica que me tenía que peinar estaba ocupada con otra clienta (que no había pedido cita, por supuesto) y no la iba a dejar a medias, pobrecita.

14:00
Por fin estoy peinada, sólo falta que me maquillen.
-Es que la chica que te tiene que maquillar está con tu tía, y no querrás que la dejemos a medias, ¿verdad?
Matarmatarmatarmatarmatarmatar...

14:30
Me van a pintar.
-Por ser tú, voy a hacer algo especial -me dicen.
Me pregunto si se lo dice a todas o habrá alguna a la que le diga "como eres una mierda de tía te voy a hacer un estropicio que te van a ladrar los perros por la calle".

15:00
En casa de mis padres.
-¿Qué comemos?
-Kebap.
-Ah, bien, comida ligerita.
-Es que me apetecía, ¿no te gusta?
-Sí me gusta, sí, pero es que hoy tengo que besar a 100 invitados y el kebap es el nº3 en el Top Ten de Comida que Provoca Regüeldos.

15:30
Mi madre decide que se le está deshaciendo un rizo y se enrolla un rulito de papel para que se mantenga.


16:00
Modorra de sobremesa. Con el peinado y la pintura no podemos apoyarnos para dormir.
Es imposible... espera, ¿qué es ese ruido?
¡Mi madre está roncando!

16:30
Hermano Pequeño me acerca el ordenador y un helado. A Tita del Puerto le da un ataque de risa. -¿Qué pasa?
-Tu madre durmiendo, tú con el ordenador... ¿no deberías estar nerviosa?

17:00
Llamo a ZaraJota™ para ver que tal lo lleva.
-¡No preguntes! Mi madre ha tenido que volver a la peluquería porque mi hermana le ha deshecho el peinado.
-¿Por qué?
-Porque se lo quería arreglar ella.
-¿Y como se lo ha tomado tu madre?
-Pues... digamos que esta noche habrá un invitado menos.

17:30
Me aburro tanto que entro en Twitter, y me entero de que Be sigue sin agua.
Me entra un temblorcillo. Las posibilidades son:
-No se duchan y vienen a mi boda oliendo a choto.
-Cinco personas aparecen de pronto en mi casa para ducharse y a ZaraJota™ le da un telele.
-Se duchan en otra parte y llegan tarde.

18:00
Me enroscan el vestido en una maniobra compleja que requiere la ayuda de mi madre y la Tita del Puerto.







De inmediato me dan ganas de hacer pis, pero me aguanto, mi capacidad de maniobra se ha reducido drásticamente.
Hermano Mediano se ha llevado el ordenador, no entiendo el mando de la tele, todo el mundo está por ahí arreglándose y no puedo hacer nada más que esperar sentada como una kiriotissa.

18:30
Llamo a la hermana de ZaraJota™, que está a cargo organizar el transporte en autobús (esta vez sí uno alquilado).
-¿Están todos?
-La familia sí, pero de tus amigos faltan dos... No sé como se llaman, son dos chicos.
-Ya sé quienes son.
-¿Nos vamos sin ellos?
-¡Ni hablar! Alguien tiene que darles una paliza de mi parte.

18:40
El autobús, por supuesto, acaba partiendo sin Ephedro y Joss.

19:00
A una hora de la ceremonia el padrino luce este modelito.

19:15
Parece que lo vamos consiguiendo.


19:30
Por fin en el coche.
Me escoltan mi padre, Marina y un sobrino (megaguapo) que sustituye a Fray Albertus, que está mayor y al final no ha podido conducir.
-Te hemos preparado música especial -dice mi padre. Pulsan el botón.
Suena Un mundo ideal. Y ya.
-¡Había más canciones! -dice mi padre.
Claaaaaaaaro. Y yo me lo creo.

19:35
En el coche, a punto de incorporarnos a la M-30, le pregunto a mi padre si se ha acordado de coger lo anillos.
-¿No los tienes tú?
Me señalo el vestido con la mano.Como no los lleve en el recto...
-Te lo di el día del registro. Casi no habíamos acabado la ceremonia y me los arrancaste de la mano al grito de ¡se te olvidará dármelos!
Padre llama a madre.
-¿Dónde has puesto los anillos?
-¿Qué anillos?
Madre cuelga.
-Estarán en el bolsillo de la chaqueta que me puse ese día.
-Pues eso espero.
-¡Es que me lo tenías que hacer recordado!

19:45
En la puerta de casa de mis padres.
Padre recoge los anillos y vuelve protestando porque nadie le recordó que los cogiera.
-Yo le abro la puerta a la novia -repite el chófer.
-No hace falta, hombre.
-¡Para eso me he puesto traje!

19:55
Llegamos a Faunia.
Nuestro organizador se acerca al coche.
-No podéis pasar.
-Oigausté, que soy la novia.
-Y yo tengo que abrirle la puerta.
-Ya, es que no están todos los invitados. Se nos han perdido dos viej... ancianas.
-Tu abuela y tita Dolores -dice mi padre, pero yo conozco mejor a mis invitados.
-La abuela y la tía de ZaraJota™.
Luego me enteré de que no se habían perdido: llegaron antes, preguntaron dónde era la boda y se metieron en el banquete... de otra boda. La novia no les sonaba de nada, pero claro, las chicas cambian tanto con el maquillaje...
Tuvieron que ir a rescatarles con un cochecito de golf.

20:00
-Ya estamos todos -dice el organizador- pero no podéis pasar todavía.
-¿Y ahora qué?
-Es que les estoy diciendo que se sienten y no me hacen caso.
-Bienvenido a la familia.

20:05
Nos dan permiso para pasar.
El sobrino de Fray Albertus viene a abrir la puerta, pero el fotógrafo no le deja.
-Baja la ventanilla y mírame -me dice.
-Matarmatarmatarmatarmatar.
-Mujer, sonríe... Ahora abre la puerta y mírame.
Empieza a sonar mi música de entrar por el pasillo y sé que sólo tengo 40 segundos para cruzar la pradera con mi padre.
-¡Vamos!
Estoy a medio camino cuando noto con toda claridad que tengo parte del forro metido por la hucha.
-Padre, para.
-A ver si te pones de acuerdo.
-¡Tengo el vestido pillado!
-¿No te lo ha colocado Marina?
-Nooooo...
-Sigue andando, a ver si te lo puedo arreglar discretamente.
-¡Seguro que se nota! ¡Y todos estos cabrones tienen cámara en el móvil!
Mi padre agarra la tela y empieza a dar tirones. Tarde o temprano aparecerá una foto en la que mi padre me mete mano camino al altar.
-¡Sigue pillado!
-Párate, párate y lo arreglo.
Nos paramos, tira de la tela. Mi hucha respira libremente.
-¡Joder!
-¿Y ahora qué?
-Que la música está acabando, y nos queda más de la mitad del pasillo.
-Mierda, ¿qué hacemos?
-¡¡¡CORRE!!!
-¡Si me dijiste que no te metiera prisa!
-¡¡¡ESO ERA ANTES DE QUE SE ME ACABARA LA PUTA MÚSICA EN MITAD DEL PUTO PASILLO!!!
Llegamos al altar sin resuello, justo en el momento en el que acaba la música.
Milagrosamente nadie ha notado nada.

20:05
Empieza la ceremonia.
A Sacerdotisa Jedi Be le tiembla la voz. Y las manos. En mitad de la lectura de Sark se echa a llorar.
-Que poco profesional -le digo a ZaraJota™.
-Sí. Voy a pedir la hoja de reclamaciones.

20:15
La Sacerdotisa Jedi Be está llorando a moco tendido. Le dejan un paquete de pañuelos en mitad del altar.
De mi perfecto y maravilloso altar.
Tengo la absoluta certeza de que ese paquete de pañuelos va a salir en todas las fotos, pero yo no llego a cogerlo.
Trato de atraer la atención de Atreides agitando las manos.
-Quita.Los.Pañuelos -gesticulo.
Atreides me saluda con la mano.

20:30
Termina la ceremonia, nos dan permiso para besarnos.
ZaraJota™ y yo habíamos hablado antes de lo que iba a pasar en este momento.
Mejor que sea un buen beso, acordamos. ¡La loca de Be es capaz de obligarnos a repetir si le parece que ha sido poco!
El resultado es que ZaraJota™ me come los morros delante de toda la familia.
De inmediato empiezan a hablar del "beso porno".

20:45
Empezamos con el tradicional posado.
Con la madre del novio. Con los padres de la novia. Con los hermanos...
-El que ya se haya hecho foto que vaya tirando para el cóctel -le digo a mi madre.
-¡¡¡TODO EL MUNDO AL CÓCTEL AHORA!!! -dice mi madre.
De pronto me quedo sola con el fotógrafo.

21:00
El cóctel.
Los invitados flipan porque han visto un pingüino, jijiji... ¡Que monos!
El maitre viene a disculparse porque el jamón ha salido seco.
-Llevo dos semanas vomitando y seis horas sin comer. ¡A mí me parece que está cojonudo!
Fin de la discusión.

22:00
Los invitados se van al comedor. Me quedo sola, despatarrada de mala manera para evitar el dolor de pues.
De pronto oigo un lejano ¡OOOOOHHHH! Jijiji, han debido ver los pingüinos.

Aparece ZaraJota™, cargado de bolsas.
-¡Me han mandado al coche a recoger los zapatos que no duelen!
Lo normal: que hace falta hacer recados, pues se manda al novio y no pasa nada.
Las camareras empiezan a desmontar y a preparar el baile mientras nosotros ensayamos el vals.

22:10
Entramos al salón. Nos acercan cava para brindar.
Como teníamos miedo de quedarnos en blanco, llevamos el brindis escrito. ZaraJota™ hace el brindis.
Queda bien.
Entonces alguien grita "que hable la novia".
Mierda.
¡ZaraJota™ me ha dejado sin brindis!
-Eh... ¿tengo hambre?

23:00
Parece que la cena va bien, aunque algunos invitados han empezado a pelearse a muerte por los carteles de las mesas.



23:00
Repartimos juguetes a los niños.
Empiezan las peleas a muerte por los pingüinos de peluche.

0:00
Los invitados van a la zona de baile.
ZaraJota™ y yo esperamos, tenemos que entrar al final para abrir el baile con un vals.
-No puedo bajar -me dice de pronto-. No puedo. No voy a poder bailar con todo el mundo mirando.
-Sí que puedes.
Bailamos el vals durante, exactamente, 18 segundos. El resto es para Los fresones rebeldes.

Nos sale fatal. Él va bien, pero yo pierdo la mitad de los movimientos porque tengo que recogerme el vestido para no pisarlo.
Al menos la gente es educada y aplaude.
Además, ¡nadie lo ha grabado!
¡MUA-JA-JA!

1:00
El DJ se dedica a poner, una tras otra, todas las canciones que habíamos vetado.
Cuando empieza a sonar King África se desata la Lorzafuria.
-La gente se lo está pasando bien, no te preocupes -dice ZaraJota™.
-No lo entiendes, ¡tuve que rellenar un formulario de preferencias!
Más tarde el DJ la emprende con música disco y electrónica. Me planteo asesinarle, pero la sangre sale fatal de la muselina. Días después me enteré de que el DJ había sufrido varias distracciones durante la noche.
Mis condolencias.

1:30
Salgo a tomar el aire y me encuentro un grupo en la puerta.
-Nos hemos salido porque dice Hermano Pequeño que los médicos le han prohibido los sonidos fuertes.
-Sí, ya. Y la coca-cola, el café, el alcohol y que le diera el sol en la cabeza. Pero bueno, supongo que una de cinco tampoco está mal.
Días más tarde me enteré de que habían salido fuera huyendo de las atenciones de cierta persona hacia ciertas señoritas. Bueno, ciertas señoritas, ciertos señores, cierto DJ, ciertos animales del zoo, algunas plantas y al menos un par de mesas. Lo que es atenciones no faltaron.

3:15
Se acaba.
Dicen que da penita, y sí, ahora me da penita porque fue tanto trabajo, y me lo estaba pasando tan bien...
Pero en el momento lo único que sentía es una indecente necesidad de quitarme el vestido. El sujetador se había escurrido hasta quedar en la cintura y me hacía un daño que para qué.
Y quería estar a solas con ZaraJota™ y probablemente hacer guarrerías de noche de bodas.

5:00
Llegamos al hotel después de perdernos varias veces y recorrer la M30 en las dos direcciones.
El recepcionista nos mira de arriba a abajo.
-¿Saben qué? Suban a la habitación y ya relleno yo sus datos.
Si hubiera tenido fuerzas le habría besado.

18 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 14

Dos semanas (dos) antes de la boda quedamos con el fotógrafo para ultimar detalles... el problema es que cuando llegamos al estudio, el fotógrafo no era el mismo fotógrafo.
-Se lo explicaré: el estudio ha cerrado porque dos de los socios eran unos sinvergüenzas.
-Ah.
-Pero no se preocupen, que lo tengo todo controlado. ¿Tienen su copia del contrato? Es que yo he perdido la mía.
-Sí, tenga.
-Ya veo, en Faunia, ¿eh? ¿Vais a meteros donde las grullas?
-No, no.
-Uf, menos mal. Una de las grullas me odia, una vez me atacó.
-Diosmíodiosmíodiosmío...
-Bueno, os voy a enseñar cómo trabajo, os pongo las fotos de otra boda y lo véis.
-Vale.
-Mira, esta es de la boda de mi cuñada.
-¡...!
-Esta niña me cae fatal. Todo el mundo dice que tengo celos, pero no es cierto, es que no creo que esa niña sea mejor que otras.
-Ya.
-Esta es mi señora. Ahora está más delgada.
-¿Hormonas?
-No, operación.
-Ah.
-Intento que las fotos sean bonitas, y si algo sale mal y puedo lo elimino -el fotógrafo pulsa el botón y vemos a los novios... junto a un bonito contador-. Andá, pues en esta no lo he quitado...
--Diosmíodiosmíodiosmío...
-¿Dónde os vais de luna de miel?
-A Grecia.
-Yo me fui a Italia. Hice más de mil fotos... Y cuando volví y las fui a pasar al ordenador, ¡pluf! ¡Se me perdieron todas!
-Eh... Las fotos de mi boda no se perderán, ¿verdad?
-No, claro que no. Y si se pierden no pasa nada, hay un programa con el que se pueden recuperar casi todas.
-Eh... creo que ya hemos visto bastante, eh, ¿me da su número de teléfono?
-Pues mira, te lo daría pero es que me lo han cortado.
La verdad es que no entiendo por qué hay novias que se ponen nerviosas antes de la boda.

17 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 13

La mayoría de la gente tiene la opinión de que preparar una boda es muy estresante.
Se equivocan.
Lo realmente estresante es preparar una boda el mismo año que te presentas a oposiciones, sin parar de ir a las clases de la autoescuela, trabajando unas sesenta horas semanales e intentando no descuidar la limpieza de la casa, tu relación de pareja, las necesidades de tu cobaya y las actualizaciones en el blog.
Para marzo de 2010 la boda se había convertido en una pequeña bolita de angustia situada exactamente debajo del esternón, a la que cariñosamente empecé a llamar Mi Pequeña Bolita de Angustia Situada Exactamente Debajo del Esternón, Mi Bolita para abreviar.
Cuando me avisaron en el trabajo que durante un tiempo iba a tener que viajar a otra ciudad, Mi Bolita se transformó en la Gran Bolaza, y, cuando superó el tamaño razonable para estas cosas, explotó.
Ese fue el momento en el que decidí ir a mi médico sirio y trascendental.
-Te voy a recetar un antidepresivo. Es muy suave, porque es un tratamiento a largo plazo, es posible que los primeros días no notes nada porque hace efecto poco a poco.
-¿Cuanto tiempo tengo que tomarlo?
-Eso depende. ¿Cuánto falta para la boda?
-Cinco meses.
-Pues tendrás que tomarlo cinco meses.
Creo que el universo está intentando enviarme un mensaje, pero no sé cual.

Pd.: Escribí esto el 30 de marzo de 2010. Parecía que septiembre no iba a llegar nunca.

16 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 12

La boda estuvo a punto de irse al peo por culpa de los detalles para los invitados.
Cuando por fin escogimos algo que nos gustaba y se lo enseñamos a mis padres, mi madre torció el gesto.
-Es que tu padre y yo ya habíamos pensado en algo.
-¿Qué?
-Unas catas con vuestro nombre.
Los catavinos o catas son unas copas específicas para beber el vino fino. Dado que ZaraJota™ y no no bebemos vino fino, en la boda n ose iba a beber vino fino, y que en general no queríamos dar ni figuritas, ni recordatorios, ni nada con nuestro nombre, la idea nos pareció espantosa (aunque el traidor de ZaraJota™ se calló como un bellaco).
-No me parece bien.
-¿Por qué?
-Porque no.
-Pues nosotros los vamos a comprar de todas maneras.
-Me parece muy bien, pero no quiero verlos en mi boda.
-¡Pues los llevaremos sin que te des cuenta!
-Te lo aviso: como ves una sola cata en mi boda, aunque sea un polizón, me levanto y me voy, y te dejo con todos los invitados preguntando por qué se ha ido la novia.
-Pues vale.
-Pues bueno.

Esa misma tarde mi madre me dijo que no me preocupara, que era mi boda, y que las cosas tenían que ser como yo quisiera, y que ella no quería ser la típica madre metijosa que tiene que hacer la boda a su gusto sólo porque no le dejaron hacer la suya como ella quería.

La semana siguiente, mi madre me dijo que tenía otra propuesta.
-Pero si no te parece bien no, ¿vale? Es tu boda y se hace cómo tu quieras.
-Vale.
-Es que hemos pensado comprar un jamón y contratar un cortador de jamón para que lo sirva recién cortadito.
-Se nos va de presupuesto.
-¡Si lo vamor a pagar nosotros!
-Entonces vale.

La semana siguiente, mi madre decidió matizar la propuesta.
-Oye, que he estado mirando la carta de vinos, y el que tienen no pega con el jamón del güeno.
-Hombre, si el jamón es de verdad güeno-güeno, pega hasta con batido de nocilla.
-Sí, pero mejor un vinito que le vaya bien...
-¿Y qué le va bien?
-Un finito de Montilla, no?
-Si tu lo dices... pero no creo que tengan habría que traerlo.
-Tu padre y yo nos ocupamos de todo. ¿Te parece bien? No quiero imponerme si a ti no te gusta la idea.
-Sí, me parece bien.

La semana siguiente...
-Oye, que hemos estado pensando lo del vino, y tenemos un problema.
-¿Sí?
-Es que ese vino hay que servirlo en la copa que le corresponde.
-No creo que tengan catas, lo servirán en copas normales.
-Ya, ya. Por eso habíamos pensado en comprarlas nosotros.
-No me lo digas: y pedir que graben nuestro nombre.
-Ah, pues si es lo que quieres sí.
Ya está, me la colaron.


16-9-2010
Con el jaleo de última hora se me olvidó cambiar esto.
Al final no hubo catas, ni con ni sin nuestro nombre, pero yo no tuve que hacer nada: el boicoteador fue Hermano Pequeño.
Cuando estuvo enfermo pensamos lo peor y no sabíamos si habría que anular la boda o no, así que paralizamos todos los preparativos. Mi madre no se atrevió a encargar las catas, y para cuando Hermano Pequeño se recuperó ya era demasiado tarde.
MUA-JA-JA!!!
Eso ha llevado a algunos a pensar que puse enfermo a Hermano Pequeño a propósito, pero por supuesto no ha podido demostrarse nada.
Todavía.

15 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 11

Lo peor de preparar una boda es el vestido de la novia.
De verdad que sí.
Empiezas pensando que vas a llevar cualquier cosa porque no quieres ir de novia, y acabas sin saber cómo con un vestido blanco inmaculado, con pedrería, encajes, drapeado y una colita... eh... bueno, al menos eso es lo que me han contado, no es que me haya pasado a mí. No. Que va.
La primera vez que fui de tiendas con mi madre para buscar vestido encontré uno perfecto, tal y como yo lo hubiera diseñado. Todavía faltaba mucho para el momento, pero convencí a mi madre para que entráramos y probármelo.
Cuando me lo puse... jo. Que bonito que era. Y que bien me quedaba. Parecía la Barbie Novia Gordita. Espectacular.
La señora de la tienda me empezó a coger alfileres por aquí y por allí y no me quedó más remedio que interrumpirle.
-No hace falta, no me lo voy a llevar ahora.
-¿CÓMO QUE NO?
-Eh, bueno, es el primero que me pruebo. Estas cosas hay que pensárselas un poquito, ¿no cree?
-¡¡¡QUITÁTELO!!! ¡¡¡QUITÁTELO AHORA MISMO!!!
No me dio tiempo a quitármelo, porque me lo arrancó ella misma en mitad de la tienda, mientras gritaba que esperaba que no hubiera venido pintada. Así fue como acabé en pelotas en medio de una tienda de barrio abarrotada de marujas y dándo gracias al karma por habérseme ocurrido depilarme.
Después de aquello se me quitaron las ganas de probarme vestidos durante una temporada, pero a medida que se fue acercando la fecha empecé a mirar de nuevo.
Lo primero que hice fue la ruta de las marcas: Pronovias, Rosa Clará...
Mala idea.
Por una parte, los modelos son sospechosamente parecidos, y no hay tantos diferentes como para estar segura de que no vas a llevar el mismo modelito que todas las chicas que se casen ese mismo año.
Por otra, no sé por qué, pero el hecho de meterme a probarme el vestido con otras treinta novias más no me hace sentir que mi boda vaya a ser diferente y especial.
Empezaba a pensar que me iba a tener que casar en vaqueros, cuando un día acompañé a mi madre a buscar un vestido tipo madre-de-la-novia. No encontramos su vestido, pero sí el mío: el vestido más bonito del mundo mundial: discreto, sencillo y monísimo.
Como todavía quedaba mucho para la boda, decidimos volver en un par de meses a por él.
Por supuesto, cuando volvimos ya no lo tenían.
Jo.
Me quedé un poco como hecha puré.
Mientras la señora de la tienda nos explicaba que había cambiado de temporada y que ahora tenía otros modelos que también eran muy bonitos, yo estaba pensando en matar, asesinar y escupir en ojos. Como no la estaba escuchando, cuando me propuso que me probara alguno acepté sin darme cuenta.
Primero me probé este.


Lo escogió mi madre y era sin duda alguna el más bonito que tenían, pero creo que llevaba un detector de cinismo incorporado que reaccionó al contacto con mi piel e hizo que me quedara como al Jorobado de NotreDame. En mi vida jamás me ha quedado tan mal un vestido.
Después, y ya con el ánimo por los suelos, me probé otro que me hizo gracia porque llevaba todo lo que yo no quería: encaje, pedrería, drapeado, varias capas de tul y un lazo enorme.
Pensé que bueno, ya que no iba a comprarlo, al menos me serviría para escribir un post sobre vestidos horrendos.
Me lo puse, y muerta de risa me miré al espejo.
-¿Cómo te ves? -preguntó la señora de la tienda.
-¡¡¡ME LO LLEVO PUESTO!!!

14 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 10

Para añadirle un toque de originalidad a la boda, ZaraJota™ y yo decidimos firmar unas capitulaciones matrimoniales, concretamente unas en régimen de separación de bienes.
La gente suele creer que la separación de bienes es para cuando te separas, pero en realidad la separación de bienes lo regula todo. Resumiendo: el matrimonin no es más que un contrato económico; si te casas sin capitulaciones el contrato es tipo estandar, si haces capitulaciones las condiciones las eliges tú.
Así de simple.
Como no tenemos nada, no había bienes que separar, pero había que decidir asuntos tan importantes como la tutela de Arale-Chan.
Para hacer las capitulaciones sólo necesitas el dni de los contrayentes y un notario. Encontrar un notario es muy fácil: habitan en unas cuevas llamadas notarías.
El día que fuimos a la notaría, se dieron una serie de circunstancias dramáticas:

Creo que yo había tenido una reunión de trabajo o algo, porque llevaba traje, taconazos e iba pintada como una puerta.

El día de antes ZaraJota™ me había pedido que le cortara el pelo con la esquiladora, pero le hice un trasquilón, intenté arreglarlo pero no pude y al final me vi obligada a raparle la cabeza. Intentó mejorar su imagen poniéndose camisa, pero le dio frío, y lo único que llevaba era una sudadera con capucha, así que se la puso encima de la camisa. Para rematar le había dado un poco de fiebre, estaba pálido y le había salido una calentura en la boca. En conjunto daba la impresión de que estaba deseando terminar con el notario para irse a darle palizas a vagabundos.
Llegamos a la notaria, escondieron la planta, nos hicieron pasar a una salita, y después de esperar tan sólo una hora y media apareció el notario.
-Antes de nada voy a explicaros lo que significa el régimen de separación de bienes. Los dos debéis aportar al matrimonio en la misma proporción, tanto en dinero como en trabajo doméstico, y los bienes comunes serán comunes, pero los bienes propios seguirán siendo propios. Por ejemplo, Lorz, si ZaraJota™ monta una empresa, cuando quiebre, tus bienes estarán protegidos. Además, si se mete o, lo que es más probable, ya está metido en drogas, o si es adicto al juego, nadie podrá reclamarte que te hagas cargo de las deudas que sin duda contraerá. Cuando deje preñada a una de las prostitutas a las que suministra droga, no te verás obligada a contribuir en el pago de la pensión alimenticia de estos hijos naturales. Además, estará obligado a ayudarte en casa, y a contribuir económicamente para que ni tus hijos ni tú estéis desprotegidos. Si no lo hace, puedes tomar medidas legales, y de hecho te recomiendo que lo vayas haciendo desde ya. ¿Lo has entendido?
Lo único que he entendido es que piensa que ZaraJota™ es un delincuente.

13 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 9

Estábamos tan concentrados preparando el bodorrio que se los había olvidado algo fundamental: los trámites para el matrimonio.
Resulta que si te casas por la iglesia no tienes más que llevar los papeles, haces un cursito en el que mientes como un bellaco y ya está.
Si te casas por lo civil la cosa se complica.
Para empezar necesitas un montón de papeles: partida de nacimiento, certificado de empadronamiento de dos años, y la fotocopia de los dnis de todos los implicados.
No parece mucho, pero si tienes que recoger una partida de nacimiento en Córdoba, otra en Barcelona, un certificado de empadronamiento y medio en Madrid, otro en Barcelona (pero no en el mismo sitio que el certificado de nacimiento), y hacer que te manden dnis desde media España, la cosa deja de parecerse a una boda, y empieza a parecer que estás coleccionando cromos.
Además no todos los papeles se entregan a la vez: entregas los dnis, te dan un papelito, entregas el papelito, te dan el certificado de empadronamiento, entregas el certificado de empadronamiento con los dnis y te dan otro papel; con ese y los anteriores tienes que volver otro día... Al final ya no parece que estés coleccionando cromos: lo que parece es que estás jugando al Zelda.
En medio de la confusión de papeles, un día te dicen que tienes que llevar un testigo.
La leche... ¿un testigo de qué?
¡Si siempre tenemos cuidado de no dejar ninguno!
En fin, después de mucho pensar, decídimo pedirle a Sark que fuera nuestro testigo.
La razón oficial fue que es una de las pocas ¿personas? de nuestro entorno que suele estar libre por las mañanas.
La razón extraoficial es que somos masoquistas.
Le avisamos de la cita con un tiempo prudencial de unos tres meses.
-Lo único que tienes que hacer es traer el dni.
-Sin problema.
-Claro, lo único que podría pasar es que lo tuvieras caducado, jijiji... ¿No lo tendrás caducado, ¿verdad?
-Sí.
-¡ARG!
-Pero tengo tiempo de renovarlo. En tres meses algún día encontraré para ir.

Una semana antes de la cita, a Sark se le ocurrió llamar para pedir hora.
-¡Para dentro de un mes! -nos contó luego- ¡no me dan cita hasta octubre!
-Bueno, no te preocupes. Nos buscaremos otro testigo.
-No, no. Me han dicho que si voy mañana a primera hora me hacen un hueco.
-Bien, bien.

Tres días antes de la cita todavía no había ido.
-No os preocupeis, mañana voy.
-No nos preocupamos.
-Claro que no. Mañana mismo voy.

Dos días antes...
-No he podido ir, se ha estropeado el termo de casapadres.
-Nos estás vacilando, ¿verdad?
-No pasa nada, mañana mismo voy. Además, no sé porqué os importa tanto, lo más seguro es que ni lo noten.
-¿Y si lo notan?
-Pues no os casais y ya está.

El día de antes.
-Oye, Lorz...
-Matarmatarmatarmatarmatar...
-He ido, pero no me lo han podido hacer.
-¿La comisaría ha explotado?
-No, es que no han dado por buenas las fotos que llevaba.
-Déjame adivinar: en ninguna parte ponía que las fotos tuvieran que ser tuyas, y has decidido llevar unas que recortaste de una revista.
-¡Así habrían aprendido a expresarse correctamente! Pero no ha sido eso. Dicen que tienen que ser fotos actualizadas, y las mías no eran actuales-actuales.
-¿Y cuánto de no-actuales eran?

Sark ahora.






La foto que llevó a la comisaria.


-Pues no muy no-actuales, la verdad. Me maravilla que hayan podido darse cuenta.


12 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 8

Resulta que además de invitar a la familia a tapeo, cena y copas hay que hacerles un regalo.
Pos vaya.
Después de revisar cientos de páginas web sobre el tema llegué a varias conclusiones:
-Regalar jabón está de moda. Se ve que existe la idea generalizada de que la familia apesta.
-También están de moda los abrecartas, navajitas y sacacorchos. Debe ser para hacer una performance temática sobre Bodas de sangre.
-Las figuritas nunca pasan de moda. ¡Pues yo me niego a traer más figuritas al mundo!
-El record de ventas lo tienen los objetos con la foto de los novios. No tengo muy claro para qué puede querer nadie media docena de posavasos con mi foto, pero eso no es lo peor: ¿qué clase de enfermo masoquista hace una piñata con su foto?

Conociendo a mi familia, llegué a la conclusión de que lo mejor que podíamos dar de recuerdo era azúcar. Mucho azúcar. Así que me fui a una de las tiendas de caramelos más famosas de Madrid, a la que, para respetar su anonimato, llamaré Caramelos Saco.
Caramelos Saco tiene dos tiendas en la misma calle, una enfrente de la otra: una está dedicada a caramelos, bombones y comestibles varios, y la otra tiene disfraces, juguetes, recordatorios y cosas así.

Llevándome por la lógica básica me fui a la tienda que vende recordatorios.
-Hola. Quiero cajas de caramelos para regalarlas a los invitados de una boda.
-Sí, aquí tenemos las cajas, pero para los caramelos tendrás que ir a la tienda de enfrente.
Estuve echando un vistazo a las cajas, pero para escoger una necesitaba saber cómo serían los caramelos, así que me fui a la tienda de enfrente.
-Hola, busco caramelos para regalar a los invitados de una boda.
-Sí, eso es en la tienda de enfrente.
-Ya, ya lo sé, pero ahí tienen las cajas vacías, y yo quiero saber qué tienen para meterlo dentro.
-Para eso necesitarás las cajas.
-Ya lo sé, pero antes de comprar las cajas necesito saber qué se puede meter dentro.
-Es que yo aquí no tengo cajas.
-Lo sé. No quiero las cajas. Quiero saber qué caramelos tienen de recordatorio de boda.
-Aquí no hay nada, es en la tienda de enfrente.
-Pe-pero...
-Aquí lo único que tengo son bolsas de plástico, y ni siquiera son bonitas, mira...
-Si es que yo no quiero bolsas, ni cajas, ni nada, lo que quiero es escoger el conteniiiiiiiiido. Para meterlo deeeeeeeentro de las caaaaaaaaaaaajas.
-De verdad, que no tenemos cajas...
-¡¡¡QUE NO QUIERO LAS CAJAS!!!
-¿Y cómo vas a comprar los caramelos, si no tienes cajas?
-¿Y cómo voy a comprar las cajas, si no sé lo que voy a meter dentro?
-Las cajas las puedes comprar en la tienda de enfrente. Aquí lo único que tenemos son los caramelos conmemorativos.
Pues ahora no los quiero.

11 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 7 (viene King Kong y te la ya sabes qué)

Ya que se iba a reunir toda la familia, y que todos traerían un aspecto más o menos presentable, pensamos que sería buena idea que viniera un fotógrafo para inmortalizarlo.
Creo que mi error fue mencionar la palabra boda, porque todos los presupuestos que recibí fueron de un parecido espantoso.
A saber:

Reportaje de boda #### Euros.

Incluye:

Novia vistiéndose.
Novio vistiéndose.
Iglesia/Juzgado.
Posado de novios en jardín cercano.
Cena.
Vals.
Bonito álbum.
Cd con las fotos.

Aluciné bastante, así que volví a enviar un correo a los diferentes fotógrafos.

Señores fotografos:
Los novios van a vestirse juntos y en la habitación no cabe nadie más, así que esa parte no la quiero.
Creo además sinceramente que si obligo a posar en un parque cercano a mi futuro esposo jamás estrenaremos el tálamo nupcial, así que podemos prescindir de eso también.
Por otra parte no va a haber vals.
Y finalmente no estoy segura de que su idea de "bonito álbum" coincida con la mía, así que me gustaría verlo antes de que sea demasiado tarde.
En cambio, lo que me gustaría es tener un indecente número de fotos con y de la familia y amigos.


Bueno, lo de los amigos es negociable.
¿Es posible?

Gracias.


La respuesta no se hizo esperar.

"Nosotros no hacemos ese tipo de cosas."

Me están llamando rara, lo sé.

10 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 6

Después de discutir por teléfono con aproximadamente un 90% de los restaurantes de Madrid un día encontramos uno perfecto.
Con un jardín para la ceremonia de mentirijillas.
Con un salón acogedor y original.
Con una pista de baile más original aún.
Por si nos quedaban dudas, se ofrecieron a enseñarnos cómo quedaba el salón ya preparado para otro evento.
El día señalado ZaraJota™, mi madre y yo fuimos a verlo, y nos quedamos impresionados.
Que bonito, jo.
ZaraJota™ y yo ya nos lo esperábamos, claro, pero mi madre se quedó boquiabierta y en shock.
Totalmente en shock.
-Y estas son las mesas -explicaba el maitre-, pueden ser de seis, ocho o diez comensales.
-Ah -decía mi madre-, ¿y de cuántos comensales es cada mesa?
-De seis, ocho o diez -repetía el maitre-. Sigamos. La minuta la ponemos nosotros, pero en este caso las han traído los novios.
-¿Las minutas las ponen ustedes? -preguntaba mi madre, acto seguido.
Y así durante veinte minutos, sin que el maitre perdiera la compostura, hasta que mi madre vio el elemento decorativo esencial: una pecera cilíndrica que llegaba del suelo al techo.
-¿Qué peces son estos? -preguntó.
-Son doradas -contestó amablemente el maitre.
-¿Son las que nos vamos a comer?
-No. Por supuesto que no.
-Ah.
Empecé a cruzar los dedos, esperando que mi madre no viera una pecera más que estaba al fondo del salón.
Pero no, oyes.
-¿Y aquellos? ¿Qué peces son?
-Lubinas.
-¿Son las que nos va...?
-¡Que no! ¡He dicho que no!
Ya verás como al final me echan de mi propia boda.

09 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 5 (¡lo del culo!)

Por fin encontramos un restaurante perfecto.
Pequeño, discreto, cerca de casa de mis padres, con un menú contundente y dispuestos a plegarse a todo.
Les llamé para concretar más detalles, y todo lo que me dijeron me pareció estupendo, hasta que llegamos a la pregunta crítica.
-¿Tienen algún espacio para poner música y bailar?
-No.
-Jo. Bueno. ¿Podremos poner música durante la cena?
-No señora.
-Jo. Es que me gustaría poner un poco de música para animar el ambiente.
-Si quiere les puedo cantar unas jotas.
Gracias. Creo.

08 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 4

Encontrar restaurante tampoco fue fácil.
Queríamos algo tranquilo, discreto, y con una zona para baile para liberar el estrés post-traumático que seguro que nos iba a entrar.
Llamé a varios sitios, pero no parecían muy dispuestos a colaborar.
-Nuestro servicio incluye coctel, cena y tarta nupcial -me decían.
-Ah, no, no queremos tarta nupcial. Que me conozco a mi familia, que si yo no como chocolate, que si yo no quiero nata, que sí sabes qué mierda come el bizcocho...
-No se preocupe, de postre le ponemos lo que quieran... La tarta es de pega para que la corten los novios.
-¿¿¿Qué???
-Es sólo para hacer el paripé de la espada.
-A ver si lo he entendido bien: nos traen una tarta de pega para que la cortemos con una espada de pega delante de nuestra familia, que fingirá que no se da cuenta de nada.
-Es lo tradicional.
-También es tradicional llegar virgen al matrimonio y como se puede imaginar... eh....
Mierda. Mis padres están leyendo esto...Rápido Lorz, piensa algo...
como se puede imaginar esa tradición la voy a cumplir, así que creo que voy a pasar del resto.
-¿No quiere tarta nupcial?
-No.
-¿Y qué va a cortar con la espada?
Déjame pensaaaaaaaaaar....

07 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 3

He estado mucho tiempo dándole vueltas a si debería publicar esto o no.
Al final he llegado a la conclusión de que a la gente hay que quererla tal y como es, con sus manías, sus rarezas y, cuando llega el momento, las chocheces.

Mis abuelas, por el apoyo que me han dado durante los dos años que he estado preparando la boda, merecen un post para ellas solas.

Una de ellas me dijo que no venía a la boda porque no le apetecía.
Al menos es sincera, la mujer.

La otra sí que viene, y además ha estado colaborando con los preparativos con acertados comentarios, a saber:

-No sé por qué la gente se entusiasma tanto con las bodas, si al final todo el mundo se separa.

-Niña, ¿tu boda cuándo es?

-El otro día saqué el vestido de novia de tu tía -de pronto me imaginé a mi abuela sacando el vestido de novia de mi tía de forma periódica para frotarse contra él y ronronear-. Está nuevecito -como si sólo lo hubiera usado una vez, como quien dice-. Y no ha pasado nada de moda -seguro que no, los ochenta están volviendo-. El otro día vi en la tele un desfile de estos de los modistos famosos, y salió uno igual -lo mismo era ese, que se había escapado-. Es que ese estilo se lleva mucho.
Nota del traductor: ¿para qué te vas a comprar un vestido nuevo, teniendo el que usó tu tía hace treinta años?

-¿Te vas a comprar un traje nuevo para eso?
Esta iba dirigida a mi padre. A fin de cuentas sólo es el padre de la novia, nadie se va a fijar en lo que lleva puesto.

-Se me ha vuelto a olvidar cuándo era la boda.

Cuando le pedí que me prestara algo suyo para ponérmelo el día de la boda, y llevar algo prestado de mi abuela, se obreció a prestarme las bragas de cuando se casó "que todavía las tengo guardadas".
Cuando se lo conté a ZaraJota se enfadó conmigo.
-Le tenías que haber dicho que sí. ¿Sabes cuánto pagaría el Museo Arqueológico por ellas?

-El otro día vi en el periódico que el restaurante ha cambiado de propietario y va de mal en peor.
-Pues yo no he visto nada.
-Que sí, salía en portada.
Menos mal que el Finantial Times decida la portada a los asuntos de los restaurantes de Madrid, que si no lo mismo me quedo sin local y ni me entero.

-La boda es en octubre, ¿no?

-Tendrás que darte rayos uva, con la piel tan blancucha que tienes.
A lo que mi madre respondió "y le ponemos lentillas marrones y una peluca, no vaya a ser que alguno de los invitados la reconozca".

-A las chicas gordas no les queda bien el blanco.

-No invites a la familia de ZaraJota, así te sale más barato el convite. Como viven fuera, no tienen por qué enterarse.
A no ser que el traidor de ZaraJota quiera, por algún oscuro motivo, contarle a su madre que se casa.

-Espero no tener médico ese día.
-No hay médico los sábados.
-¿No era un viernes?

-Sí, sí, yo también era muy feliz con tu abuelo y se murió.
Después de tan solo cincuenta años juntos. Fue el típico matrimonio efímero.

-Tienes que ponerte algo en el pelo. El otro día encontré los adornos que llevó tu tía.
Está bien, voy a tener que hablar con mi tía para que no deje sus reliquias de la boda tiradas por ahí, que se las puede encontrar cualquiera y las carga el diablo.

-Ya me avisaréis de la fecha.

Pero la mejor de todas fue cuando me dijo que no venía a la boda.
-¿Y eso? -le pregunté?
-Es que voy a morirme antes. Como ya no me queda ninguna ilusión en esta vida.
Que se case tu única nieta, ya se sabe, ni fu ni fa.

Un par de semanas más tarde mi abuela llegó toda sonriente a la comida de los domingos.
-Creo que ya no me quiero morir.
-¿No?
-No, porque ahora tengo dos ilusiones, pero no las puedo contar.
-Pues vale.
-Una es un viaje.
-¿A la Vera?
-No, un viaje de avión, pero no puedo decir dónde.
-¿Y la otra? Por que mi boda seguro que no es.
-Eh... estooooooo... sí, claaaaaaaaaaro, es tu boda. ¿Cuándo era?
Al día siguiente nos enteramos que unos de mis primos se casaba en Tenerife.
No sé por qué me da que no era mi boda la que le hacía ilusión.

06 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo, parte 2

Hola a todos;

Durante las próximas semanas estaré disfrutando de mi luna de miel en una isla caribeña, tumbada en una hamaca mientras ZaraJota™, vestido con un diminuto tanga de leopardo, me abanica y me prepara piñas coladas.
He dejado cosas escritas para que el blog no se quede abandonado y se irán publicando ellas solitas gracias a la magia de Blogger, pero no voy a tener acceso a internet, así que por favor que nadie se ofenda si no contesto a los comentarios y correos.
Pasadlo bien, ¡nos vemos a la vuelta!


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En cuanto nos hicimos pareja de hecho todo el mundo empezó a preguntar que la boda cuándo.
Podía ser peor; podían preguntar que el niño cuándo.
Al principio pensábamos que cualquier día; sólo teníamos que ir al registro y firmar.
Sencillo, discreto y efectivo.
Entonces se me ocurrió comentárselo a mi madre.
-Bueno - dijo-, pero al menos nos iremos a comer la familia cercana, ya sabes, tus hermanos, padre y yo.
-Bueno, vale.
-Y la abuela. Vive aquí al lado, no la vamos a dejar fuera.
-Vaaaaaaaale.
-Y los primos. Viven a la misma distancia que la abuela.
-Los primos también...
-Y Latita, ¿no? No vas a invitar a los primos y a dejar fuera a su madre.
-Está bien...
-Claro que si invitas a la hermana de tu padre deberías invitar a mis hermanas, ¿no?
-Madre, me parece que me la estás colando como Gandalf a...
-Y a Titapepi, hombreyá.
-Claro -suspiro de resignación-. Y a Guapo, Atractiva y Buenapersona.
-Acuérdate que Atractiva y Buenapersona tienen pareja.
-...
-Y me gustaría que fueran algunas de mis amigas. Y sus maridos. Larita tiene dos niños.
-diosmíodiosmíodiosmío...
-¿Crees que la familia de ZaraJota™ querrá venir?

Lo que yo decía: sencillo, discreto y efectivo.

01 septiembre 2010

La boda de mi mejor amigo

La culpa de todo la tiene la mierda de película de los pingüinos.

ZaraJota™ me dijo que iríamos todos juntos a verla, pero cuando llegué al cine sólo estaba él.
Jo.
Hasta entonces no habíamos hablado mucho. Bueno, en realidad sólo había hablado con él una vez... ¡para suplicarle que dejara de cantar!
Pensé en inventarme algo para irme, pero me apetecía ver la dichosa película. Y además, ¿qué puede salir mal cuando te rodean pingüinos que cantan?
No me había equivocado tanto con una película desde que dije "cucarachas que cantan, ¿qué puede salir mal?"

ZaraJota™ no dijo ni una palabra en toda la tarde, aparte de "¿quieres palomitas?" o "¿de verdad tienes que ir al baño otra vez?". Yo no paraba de hablar y me sentía cada vez más estúpida, si es que eso es posible. La película no ayudaba nada. Y la personalidad de ZaraJota™, todo sea dicho, tampoco.
A la salida del cine le dije que tenía cosas que hacer y salí corriendo, sin parar de gritar y agitar los brazos hasta que llegué a casa.
En cuanto entré le dije a Hermano Pequeño que no volvería a quedarme a solas con ZaraJota™ por nada en el mundo.
Veintisiete días más tarde, de pronto y sin aviso previo, una dramática cadena de acontecimientos me hizo cambiar de opinión.
Seis meses más y estábamos viviendo juntos.

Cuatro años más tarde, tres de ellos de convivencia, creo que estoy un poco enamorada.
No enamorada en plan oh, le adoro, es perfecto y maravilloso.
Es más bien algo como:
Le conozco.
Conozco sus muchas virtudes, que son más de las que él cree, y cada día doy gracias por tener a alguien tan maravilloso a mi lado.
Conozco sus escasos, diminutos defectos, y aunque a veces proteste los aprecio tanto como sus virtudes, porque son parte de lo que él es.
Conozco la rutina de vivir con él, y sé que es de todo menos rutinaria, porque hace que cada día sea especial, diferente, único, un tesoro para disfrutar minuto a minuto.
Conozco su forma de mirarme y de tocarme, y lo que despierta en mí cada vez que lo hace.
Conozco cómo me hace sentir y lo que siento por él.
Conozco el deseo, la necesidad, de hacerle feliz, porque si no lo es, yo tampoco puedo serlo.
Y por todo ello le adoro como adoran las tribus primitivas al sol, porque eso es lo que representa él para mí: la luz alrededor de la cual giro, extasiada, maravillada, incrédula y un poco loca.

Puede que me equivoque, y puede que salga mal, porque en esta vida todo es posible, pero desde la primera vez que me miró con los ojos derretidos no he parado de sentir que quiero pasar toda la vida con este chico raro que me llena la casa de muñequitos, se come las lentejas en bocadillo, y que canta fatal pero no le importa.

A veces incluso parece que él siente algo parecido.

Por eso, y aunque creo que el matrimonio es un instrumento creado por una sociedad falocéntrica para dominar la capacidad reproductora de la mujer y reprimir su libertad, voy a casarme con él en un futuro cercano...

... concretamente, este sábado.

Y ahora, unos minutos musicales.














Pd: Los próximos días voy a estar un poco ocupada.








3 de septiembre de 2010.
Gracias a todos por los cienes y cienes de comentarios, felicitaciones y enhorabuenas.
Ayer estuvimos en el registro civil.



Según ZaraJota™, teníamos que ir a que nos casaran.
Ya, claaaaaaaaaaro.
¡Como si la ceremonia jedi que vamos a celebrar mañana no tuviera validez!
Dice unas tonterías a veces...


3 de septiembre de 2010, más tarde.
Bueno, ya no queda nada, estamos con los últimos preparativos.
Las señoras ultiman sus tratamientos de belleza: los tintes, los tratamientos faciales, el botox...
Por suerte, yo no necesito nada de eso: ¡siempre estoy estupenda!



¡Malditos paparazzi!
¡Han sacado hasta un vídeo!








5 de septiembre 2010.
Lo de la noche de bodas es una falacia: después de las interminables horas de peluquería, la ceremonia con el césped maligno, la cena y el baile al cuerpo sólo le quedan fuerzas para doler.
Mereció la pena, y a la vuelta del viaje espero contar todo lo que no esté nublado por el vodka.
Mientras tanto voy a dar las gracias:
A todos, por ponerse sus mejores galas, por venir, en algún caso de muy muy lejos y (espero) pasarlo bien.
A Fray Albertus, que tenía que ser el chófer, y como no puedo ser mandó a un chico guapísimo y encantador para escoltarme, y además aguantó como un campeón a pesar de que le dolía todo (es que ya tiene una edad).
A nuestra sacerdotisa jedi, Be, que se empeñó en hacernos llorar a todos y tuvo dificultades en parar de llorar ella.
A los lectores: Florecilla del Campo, Jona, Noli y Hermano Pequeño.
Florecilla nos sorprendió leyendo como una profesional de los micrófonos, Jona nos sorprendió siendo él mismo sin serlo, y Noli y Hermano Pequeño nos sorprendieron como Lectores de Poemas Revelación.
Al fotógrafo, porque además de sacar fotos (espero que bonitas) hizo que todo el mundo se sintiera cómodo posando.
A todos aquellos que se enfrentaron al Césped Maligno y sobrevivieron.
A lo que se acabaron todo, todo, todo, que no era fácil.
A los que nos aplaudieron piadosamente cuando terminamos de abrir el baile.
A los que bailaron como locos sin importarles lo que les echaran... y hubo cosas como para desmoralizar a cualquiera.
Y a los que bebieron hasta el agua de las peceras. Y no quiero señalar.




Jo, se me olvidaba:
3,14, si no llega a ser por ti todavía estaría poniendo pegatinas y lacitos. Eres mi héroa, y a Indiana Jones que le pique un pollo.

Gracias al equipo de Faunia Eventos.


Y lo más importante, ¡el modelito!



A la vuelta del viaje hablamos.

27 agosto 2010

Vacaciones en el Puerto, 4 y ya

Previously in Lorz....
de vacaciones en el Puerto de Santa María, Lorz consigue llegar ella solita sin ayuda de nadie a la playa de La Puntilla.


Tumbada en la arena, con el ruido de las olas de fondo... Un momento, me estoy clavando algo, debe haber una piedra debajo de la toalla.

Olvídalo.
La temperatura supera los 30ºC, llevo dos horas al sol y empiezo a tener calor.
Creo que voy a darme un bañito...
Mientras estoy quitándome las gafas se acerca una señora gritando y agitando los brazos.
-¡Er borzo, er borzo! ¡Me han quitao er borzo!
-¿Qué?
-¡Me he ío ar agua, y cuando he vuerto no ehtaba mi borzo! ¡Que ze lo han llevao!
Que raro, me ha parecido entender que le han robado el bolso. Será mejor que no deje mis cosas aquí solitas, que como me roben las gafas voy a tener que volver a casa aparpando.
-Disculpe -le digo al señor de la toalla de al lado- ¿le importa echarle un vistazo a mis cosas mientras me doy un baño?
-Claro shiquilla -contesta. Luego se queda mirándome fijamente-. Oye, ¿tu tah eshao crema?
Estupendo: sigo sin enterarme de nada. No pasa nada, esto es como el inglés: basta con entender una palabra y deducir el resto por el contexto.
-Sí, me gusta mucho. Mejor que la nata, que además te dicen que es nata y luego es chantillí de ese.
El señor pone cara de desconcierto.
-Eh que te vah a ashisharrá, con lo blanca que ereh y la que ehtá cayendo.
Eso no lo he entendido. No importa, le sigo la corriente.
-Ajá.
-Shiquilla, que con los mishelineh que tieneh te vah a quedar roja y blanca como un shupashup.
Eso sí lo he entendido, mira tú por donde.
-Sí, también me gustan mucho los chupachups -contesto, y me señalo la boca.
-¡En la ehparda! ¡En la boca no!
¿En la boca no? ¿Y como se come los chupachups esta gente?


Pd. 1 : No le habían quitado "er borzo"; cuando subió la marea una viej...anciana lo movió para que no se mojara. La señora encontró su bolso un poco más arriba, pero con el contenido intacto. Final feliz.


Pd. 2: Alguien me podía hacer avisado de que me echara crema en toda la espalda, me eché sólo donde me llegaban las manos y este fue el resultado:

25 agosto 2010

Vacaciones en el Puerto 3

Previously in Lorz...
Hace dos semanas estaba de vacaciones en el Puerto con mi tía. Hoy estoy en Madrid cumpliendo treinta. Las vueltas que da la vida.


Mi tía no tenía vacaciones, pero antes de irse al trabajo me explicó detalladamente cómo tenía que hacer para ir a la playa yo solita sin la ayuda de nadie.
Para cuando terminé de cargar el bolso, ponerme crema y controlar mi pelo ya no me acordaba de nada, pero como soy una mujer de recursos no me arredré.
Espera, ¿esa palabra existe? Sí, existir existe, pero ¿significa lo que yo creo? Va, da igual, si es agosto y esto no lo lee nadie...
Fui a la parada de autobús muy cercana, y le pregunté a una viej...anciana:
-Perdone señora, ¿este autobús va a la Puntilla?
-¿Er doh? Pa mí que... ehpera... que caloh... ehte a la Puntilla... a los Madrileñoh va.
-Eh, gracias.
Mierda: no me he enterado de nada. Claro, como llevo cinco años sin venir, se me ha olvidado lo poco que sabía del idioma local.
Decicí esperar, a fin de cuentas sólo estábamos a 35º con una humedad relativa del 90%, lo mejor para el confort humano.
Cuando llegó el autobús le pregunté al busero.
-¿Este va a la Puntilla?
-Ehte te deha en la mihmita playa.
-...
-Sí.
-Ah, bien, ¿cuanto es el billete?
-Shentizincoo.
-...
Me daba corte preguntar otra vez, así que le di 5 € pensando que ya lo averiguaría cuando me diera el cambio.
-¿No tieneh na máh shico?
-Eh... ¿mi no hablar su idiomo?
El autobús iba vacío y encontré asiento, pero en la siguiente parada se subió una viej... anciana, pero no una corriente: la más anciana de las viej... ancianas. Era como una pasa con dos patitas y un moño. Ya no quedaban asientos libres, y acordándome de la legendaria ira de las viej... ancianas madrileñas en tales casos decidí cederle el asiento.
-Siéntese usted, señora -le dije.
La señora abrió la boca y los ojos como se le hubieran subido el precio del café con churros, se sentó y empezó a gritarle a una conocida, que iba tres asientos más adelante (y que en ningún momento se había planteado levantarse, todo hay que decirlo).
-¡Mariiiiiii! ¡Mariiiii! ¡Mira ehta! ¡Po' no me dise "siéntese usted señora"!
Estuvo riéndose el resto del camino, y me parece que se reía de mí, pero no lo puedo asegurar.
Por fin en la playa.

Molaaaaaaaaaaa...
Lo primero es lo primero: todos los madrileños, nada más pisar la arena, tenemos la obligación moral de llamar a todos nuestros contactos para decirles "¿estás trabajando? pues yo estoy en la playa". Si no lo hiciéramos sería el fin del universo. Yo tenía poca batería, así que llamé a mi madre.
-Estoy en la playa -le dije.
-Eres una petarda -y colgó.
Ahora que había cumplido, aunque sólo parcialmente, con mis obligaciones, podía concentrarme en la arena (bien!), el agua fresquita (bien!), el brillo de las conchas (bien!), los niños jugando (bien!)... Excepto porque los niños no estaban jugando: estaban agachados en las rocas con un cubo de plástico.
Decidida a practicar el idioma todo lo posible, me acerqué a ellos.
-¿Qué cogéis? -pregunté.
-Naa...
Bien, creo que voy mejorando, empiezo a entender las cosas:
"naa..."="medio kilo de cangrejos vivos y de aspecto amenazador".

23 agosto 2010

Vacaciones en el puerto 2

Hola,
Soy Luna.

Y este es Curro, un colega.
Lorz ha venido a pasar unos días a MI casa.
A pesar de que antes de autoinvitarse ni ME ha pedido permiso ni nada, he hecho todo lo posible para que su estancia fuera confortable.

He hecho limpieza...


Le he pedido a Curro que podara las plantas...

He preparado toallas limpias...

He intalado la conexión a internet...
Incluso le ayudé a deshacer el equipaje.
Tengo que confesarlo: esto de ser anfitriona es agotador.

20 agosto 2010

Vacaciones en el Puerto 1

Estas vacaciones me he ido con tita Angela al Puerto de Santa María.
Iba yo solita, porque ZaraJota™ tenía que trabajar.
Que le pique un pollo.

Para no perder ni una sola hora de sol y playa decidí irme de noche en autobús.
En mi favor tengo que decir que lo he hecho millones de veces, y que lo normal es que me quede sobada nada más subirme al autobús y no vuelva a abrir los ojos hasta que el busero grita que ya hemos llegado.
En mi contra tengo que decir que la última vez que hice el trayecto fue hace cinco años, era cinco años más joven, cinco años más loca, y todavía no me había roto el culo patinando y el tobillo bajando un escalón.
El viaje fue mal desde el principio: nada más sentarme vino una chica que dijo que ese era su asiento.
-Yo tengo el cinco -dijo ella.
-Yo también -dije yo.
-¿Y vas a San Sebastián?
-Pues claro que no -le contesté, ebria de triunfo.
-...
-Este va al Puerto, ¿verdad?
-No.
Mierda.
Me bajé del autobús, le di amablemente las gracias al conductor por haber revisado mi billete, y me subí al autobús que sí era.
Conseguí sentarme en mi sitio (¡ventanilla!) y el autobús arrancó.
Planeaba dormirme, pero no encontraba la posturita, y además pusieron una película y me enganché, porque salían Antonio Banderas y Enma Thompson haciendo de pareja y pensé, jo, seguro que es una comedia romántica.
Que bien.
Y se llama Imagining Argentina, ¡seguro que de esas de realismo mágico y tal!
Pues no lo era.
Hora y media de dramón más tarde la película se acabó y yo me quedé acunándome a mí misma en posición fetal y con los ojos muy abiertos.
Cuatro horas más tarde hicimos una parada para cambiar de conductor.
Quise aprovechar la parada para estirar un poco las piernas y ver si el aire fresco me relajaba un poco, pero no pude, porque alguien había echado no uno, ni dos, sino hasta tres chiches al suelo del autobús, concretamente en el punto en el que yo había situado mi pie izquierdo. Asquito grande.
Muchas caras de asco más tarde, el autobús se puso de nuevo en marcha. El estilo al volante del nuevo conductor se puede describir como... eh... peculiar. Diferente. Único en su especie.
Era como si estuviera jugando al Grand Thief Autobús mientras nuestros cuerpecitos rebotaban de un lado al otro. Fue más o menos en ese punto cuando me planteé que quizá mi lesión de coxis todavía no esté totalmente curada.
Aún así no estaba preocupada. Bueno, al menos, no mucho.
Llevábamos algo así como una hora jugando al pinball con nuestras cabezas cuando una viej... anciana se levantó, se acercó al busero y le preguntó:
-Perdone, ¿está usted mirando las señales de límite de velocidad?
Bien, ahora sí que estoy preocupada.

17 agosto 2010

My name is Karl 6

Previously in Lorz...
¡A Hermano Pequeño le meten cosas por el c*l*! ¡Y no había dicho cinco ni nada!


Después de varios días en el hospital, a Hermano Pequeño le operaron y le quitaron el bulto de la cabeza.
La operación fue bien y Hermano Pequeño quedó bien como antes.
Visto el resultado, mi madre, la tita del Puerto y yo decidimos tomarnos una tarde libre de hospital y nos fuimos a hace recadillos y a que mi madre se relajara un poco.
El problema es que mi madre no se relajaba ni un poco, ni mucho, ni nada.
En cuanto salimos del hospital empezó a preguntarnos.
-¿Crees que estará bien?
-Claro.
-No teníamos que haberle dejado solo.
-No está solo, está con ZaraJota™.
-¿ZaraJota™ sabrá lo que hay que hacer?
-Ha recibido instrucción militar. Estoy segura de que puede aguantar dos horas mirando como Hermano Pequeño duerme el feliz sueño de las drogas.
-¿Tú le has explicado lo que hay que hacer?
-Sí.
-¿El qué?
-Controlar que no haya más de dos visitas cada vez, que no hagan ruido, que no molesten al compañero de habitación, ayudar a Hermano Pequeño si necesita algo y avisar a la enfermera si se encuentra mal.
-¿Crees que podrá?
-Madre, esto empieza a ser un poco ofensivo.
-... ¿Y si pasa algo nos llamará?
-No. Enterrará el cadáver y nos dirá que se ha ido a por tabaco.
-¿De verdad?
-¡Pues claro que no!
Pasado el rato a mi madre se le pasó un poco.
Muy poco.
Poquísimo.
Lo justo para que además de entrar en un par de tiendas nos sentáramos en una terraza a tomar un refresco y unas patatas bravas.
Cuando volvimos al hospital Hermano Pequeño le pidió a mi madre que se sentara y le explicó que en su maternal ausencia se le había dormido un poco la cara, habían avisado a la enfermera, la enfermera al médico y el médico le había dicho que era normal.
La cara de Hermano Pequeño había vuelto a su estado habitual (o sea, dura), pero la noticia no le sentó a mi madre nada bien.
Dicen que la cara es el espejo del alma.
En el caso de mi madre no tiene un espejo, tiene un teleprompter.
"No me tenía que haber ido", decía el caraprompter de mi madre. "Mi hijo aquí, al borde de la muerte, y yo tomándome una cerveza con patatas bravas. Tenía que salir a hacer recados, eso era inevitable, pero las bravas... ojalá no me hubiera tomado las patatas bravas...".
-Madre -le dije-, ¿estás pensando que la culpa es de las patatas bravas?
-Sí.
-¡Mamá, por favor!
-¿Qué pasa? ¡Es normal que una madre piense esas cosas!
Ya se sabe, las preocupaciones habituales: que le atropelle un autobús, que se ponga enfermo, que le asesinen unas patatas bravas...


Y aquí acaba la saga de Karl.
Hermano Pequeño ha salido del hospital y está feliz como una perdiz. Los médicos dicen que apenas le va a quedar cicatriz; Hermano Mediano se ha visto muy decepcionado ya que esperaba que le hicieran una cicatriz molona, como la de Cable o algo así.
Madre se ha recuperado del susto. Eso dice. Yo la veo un poco tensa, pero prefiero no profundizar en el tema que no me apetece que me encolleje.
Una vez que todo el drama acabó empecé a verle la gracia al asunto, escribí unos cuantos post y se los mandé a Hermano Pequeño para que les diera el visto bueno.
-Puedes publicarlos -me dijo-, aunque tienen un fallo.
-¿Sólo uno?
-No has explicado lo de Karl.
-Queda claro por el contexto, ¿no? Karl el Cavernoma.
-No queda claro.
-¡Tu opinión no cuenta, te han extirpado medio cerebro!
Y ahí acabó la discusión.

16 agosto 2010

My name is Karl, 5

Previously in Lorz...
Hermano Pequeño quiere hacer porquerías también en el hospital. Es que no tiene medida.


Madrid, Día del Orgullo Gay 2010

Hermano Pequeño hace cola en la ducha comunitaria del hospital cuando se le acercan dos enfermeros.
-Hola, venimos a rasurarte la espalda.
-Es la peor excusa para meterse conmigo en la ducha que he oído jamás.
-Um... no parece que tenga mucho pelo.
-Soy un joven efebo imberbe, ¿saben?
-A ver, quítate la camiseta para que te veamos.
-¡Oiga!
-Parece que no va a hacer falta rasurar la espalda.
-¡Claro que no! ¿Para qué va a hacer falta?
-Para la operación.
-¡Pero si es en la frente!
-Es por si acaso.

Hermano Pequeño consigue ducharse (a solas) y vuelve a la habitación, donde le espera una enfermera.
-Tienes que ponerte estas medias.
-Anda ya.
-Sí, son para que circule la sangre bien durante la operación.
-Está bien.
Hermano Pequeño se pone las medias con érótico resultado.



Unas horas más tarde aparece otra enfermera.
-Hola, vengo a ponerte un enema.
-¿Un enema? ¿Qué es, una inyección?
-No, es un tubo que se mete por el culo.
-Mi familia os está pagando para que hagáis esto, ¿verdad?

Continuará...

12 agosto 2010

My name es Karl, 4

Previously in Lorz...
Hermano Pequeño se salva de ser abandonado en una gasolinera por un día.



Una vez en el nuevo hospital, a Hermano Pequeño le hicieron un montón de pruebas, y los médicos rápidamente dieron con el problema.
-Tienes un bulto en el cerebro.
-Glups... ¿Un tumor?
-No, no. Es una sonda rectal introducida por los extraterrestes.
-No puede ser.
-Sí, sí, nos pasa mucho, los extraterrestres cogen al sujeto por la noche, lo sedan y le introducen la sonda rectal por el cul...
-¡Si está en el cerebro!
-Imagínese cuánto tuvieron que empujar, pobrecillos.
-Eh... bueno, ¿y ahora qué?
-Vamos a quitártela. Es una operación sencilla, pero tendrás que quedarte aquí algunos días.
-¿Cuántos días?
-No sé, no sé... unos días... unas semanas... meeeeeeeeses...
-¿Podré tener sexo?
-Claro, claro. Una vez te recuperes podrás hacer vida totalmente normal: tener sexo, montar en bici, traficar con drogas... todo lo que hace la gente de tu edad.
-No, me refiero a si podré tener sexo mientras esté aquí.
-Eh... creo que te operaremos mañana mismo.

Continuará...

10 agosto 2010

Mi name is Karl, 3

Previously in Lorz...
Hermano Pequeño acaba en el hospital por no ver el fútbol.



Después de hacerle todas las pruebas posibles, en el hospital decidieron que aquello era muy complicado y lo mandaron a otro hospital en ambulancia.
-Has tenido mucha suerte -le dijo la ambulancionista.
-¿Sí?
-Mañana los ambulancioneros estamos de huelga.
-Anda, ¿por qué?
-Por nada en especial, estábamos un día de cañas y de pronto nos dimos cuenta de que somos el único gremio que todavía no se ha sublevado contra la Espe, y claro, no lo podíamos permitir. ¡Nuestro honor estaba en juego!
-Ah, claro. Entonces, ¿mañana no hacéis traslados de enfermos?
-Claro que sí, tenemos servicios mínimos, no se puede dejar a los pacientes desatendidos.
-Menos mal.
-Lo único es que si nos dicen que hay que trasladar a un paciente con urgencia, y luego vemos que no es tan urgente, digamos que a lo mejor es posible que en el trayecto se nos pinche una rueda.
Estupendo.

Continuará...

05 agosto 2010

Mi name is Karl, 2

No he estado presente en la mayoría de los acontecimientos de esta saga, y como nadie me los quiere contar para que no los escriba no me queda más remedio que inventármelos todos.

Un día Hermano Pequeño y Eowyn estaban haciendo guarrerías, seguro, cuando Hermano Pequeño dijo:
-Cuando eda pequeño no podía pdonunciad la edde... anda, si ahora tampoco puedo pdonunciad la edde...
-Anda ya.
-En sedio, que no puedo, mida: edde con edde guitadda, edde con edde baddid... eh... creo que tampoco me sade la ede de Dugo... Que dado, es como si se me hubiera dodmido la dengua, jijiji...
-No puede ser... A ver, sonríeme.

Y sin motivo aparente Eowyn decidió que lo mejor era ir al hospital.

El primer médico que se ocupó de Hermano Pequeño lo miró por todos lados.
-¿Estabas viendo el partido cuando te pasó? -preguntó.
-¿Partido?
-La selección.
-...
-¿España-Chile?
-...
-¿Suráfrica?
-...
-Sabes que existe un deporte llamado fútbol, ¿verdad?
-Ah, eso. No, no lo estaba viendo.
-Lástima.
-¿Por qué? ¿Tiene algo que ver?
-No, quería saber cómo iban.

Continuará...

03 agosto 2010

My name is Karl, 1

Hace unas semanas Hermano Pequeño se encontró mal, fue al médico y después de hacerle varias pruebas le dijeron que tenía un bulto en la cabeza.
"Será el cerebro", dijimos, ilusionados, pero no era el cerebro.
Ni un piojo.
Ni un hipnosapo.
Ni un sombrerito.
Ni un... bueno, resumiendo, que no era nada que molara. Más bien al contrario.
Y había que quitarlo.
Los médicos contemplaron varias opciones, desde pedirle que se fuera hasta gasearlo, pero al final optaron por extirpar.
La operación ha ido bien. Eso dicen. Al menos lo han dejado como antes, pero claro, es la seguridad social: si hubiera sido el privado a lo mejor hubiéramos podido pedir que, ya que estaban toqueteándole, nos lo mejoraran.
En fin, lo importante es que todo ha ido bien y que nos lo han devuelto sano, salvo, y considerablemente más rellenito.
No pensaba hablar aquí de esto, porque en general toda la situación me parecía una mierda, pero Hermano Pequeño me hizo cambiar de opinión desde el primer día.
-¿Vas a escribir sobre esto?-fue lo primero que me preguntó cuando me colé en boxes para verle.
-No.
-¿Por qué?
-Pues porque ahora mismo no le veo la puta gracia al asunto.
-¿Por qué?
-Porque no, y si se la viera tu madre me mataría.
-Ah. Bueno, si al final escribes algún post, que sea bueno, que los que escribes sobre mí siempre son muy sosos.
Ahora encima nos va a salir con exigencias.

Continuará...