15 enero 2018

El Ratoncito Pérez

Llamadme loca, pero cuando algo tiene una web tan cutre como la de la Casa Museo del Ratoncito Pérez empiezo a pensar en que si la imagen que ofrecen al mundo exterior es así como estará lo que no se ve, como, por ejemplo, el sistema de prevención de incendios, la limpieza de las alfombras o (me estremezco solo de pensarlo) el baño.
A pesar de eso, como Nena-chan ha cogido carrerilla con esto de caérsele los dientes, y el Ratoncito ya nos ha visitado exitosamente, pensamos que sería buena idea llevarla a la Casa Museo.
La web advierte que es recomendable reservar, pero también dice que no se puede reservar ni por teléfono ni por internet, hay que ir directamente allí, que no sé a vosotros, pero a mí hacer media hora de trayecto con los dos niños y subir el carrito a pulso un piso solo para comprar las entradas me da una pereza loca.
Pero bueno. He hecho cosas peores y más locas y todas con el carrito a pulso y la teta al viento, así que me fui para allá pensando que por los niños podía pasar por alto que la web sea una patata, que el sistema de reservas sea cutre, que no haya ascensor y que lo poco que se ve desde fuera dé mucho repelús, pero una vez allí vi que iban apuntando las reservas en un cuaderno y pensé, mira, os lo puedo perdonar todo, pero que despreciéis el excel, no.
Y no hemos vuelto.
No parece que el Ratoncito se haya ofendido por el desprecio, porque esta semana a Nena-chan se le ha caído otro diente.
Una vez más se le ha caído en el comedor del colegio y las cuidadoras lo han recogido en una servilleta porque la vida es así y los niños del siglo XXI van por ahí dejando que sean extraños los que les recojan del suelo las partes del cuerpo que van perdiendo.
El problema es que al llegar a casa el diente no estaba.
Pensé que la niña se lo iba a tomar mal, pero estaba supertranquila.
-Bueno -le dije-, si quieres podemos escribir una nota para el Ratoncito Pérez, explicándole que se te ha perdido el diente.
-Podemos firmarla todos como testigos -dijo ZaraJota-. Seguro que en el colegio tienen algún impreso para eso. ¿Te parece bien?
-No -nos dijo Nena-chan-, mejor que mamá me haga una fotos del bujero de la boca y se la mande al Ratoncito Pérez por el móvil.
Ay, bendita inocencia. ¿Cómo le vamos a enviar la foto por internet, si no admite ni las reservas?

10 comentarios:

Mi Álter Ego dijo...

No he podido evitar darme una vuelta por la web. Lo que más me ha molado es el blog donde no responden nunca a las preguntas de la gente. Tienen un community manager ejemplar. Jajajaja. Pero bueno, es que el ratoncito es muy tradicional; lo de las nuevas tecnologías como que no le pega... Pese a todo, a mí siempre me ha causado ternura ese museo, aunque nunca he entrado, la verdad. Besotes!!!

La bruja Pili dijo...

Jajaja,Lorz, que buena eres para alegrar el dia, pues mira, yo te pensaba de letras pero eso de que no perdones un desprecio al excel me hace cambiar un poco mi imagen de ti, un abrazo!!

dintel dijo...

Ja, ja, ja. Me ha encantado. Cuando hablo con niños pequeños, no conciben que en mi infancia no hubieran móviles. ¿De qué siglo es el Ratoncito Pérez?

Nosu dijo...

me da miedo entrar en la web de la cas amuseo del ratoncito pérez. Qué coño habrá en ese museo?? sólo puede haber miles de dientes! qué grima más gorda!!!!

Genín dijo...

Yo soy tan anciano, que el hablar de dientes ya me da mucho repelús...jajaja
Besos y salud

Maribel dijo...

Pues a mi estos sitios que parecen anclados en el s. XIX (ya ni el XX) me dan mucha ternurita. Me encanta inscribirme a algo y que me apunten con un boli en una libreta de espiral con letra de iaia.

A la mierda el EXCEL y el OUTLOOK y las agendas de GOOGLE y su p.m. en vinagre!!!

Besos!!!

Necio Hutopo dijo...

Vale que no le funcione la página, ¿pero me van a decir que al ratón ese tampo le furula el Wasp?

Twister dijo...

Pese a los inconvenientes, la visita esta chula y es curiosa. Y no, no trabajo en la casa.... La guía se mete a los niños y mayores n l bolsillo.
Lorz animate!! Pero el carrito no cabe p la casa jiji

pseudosocióloga dijo...

Ríete de la cas del Ratoncito Pérez, pero yo flipé con la emoción que embargó allí a mi hija con tres añitos.
Y no se le cayó el primero hasta los seis creo recordar.

madreconcarné dijo...

Que sepas que el Pérez tuvo un mal encuentro con una escoba este verano

http://madreconcarne.blogspot.com.es/2018/01/in-memoriam-ii.html?m=1

Así que mira a ver quién te está entrando en casa. . .