07 septiembre 2015

Operación Timey Wimey, 1

Como sabéis, hicimos una porra para adivinar cuándo nacería Bebé-kun, y ZaraJota intentó amañarla haciéndome bailar el día que él había elegido, sin éxito. 
Mientras tanto, en el último control del embarazo, el médico me había dicho que pensaba que tal y como iban las cosas era muy probable que me plantara en la semana 42 de embarazo y que me lo tomara con calma. 
Ese era el estado de la cuestión cuando el 25 de agosto, que es mi cumpleaños, y tras dos meses de lenta agonía, me desperté sintiéndome muy bien. Tan bien, que en lugar de dedicar el día a arrastrarme agónicamente de la cama al  sofá me fui de paseo con Bebé-chan, y como no me cansé, nos fuimos al  supermercado para comprar cuatro cosillas y hacer una merienda un poco especial, solo para nosotras, y luego pensé qué coño, que se venga toda mi familia, que treinta y cinco (lo del culo) no se cumplen todos los días. 
Esa tarde, cuando llegó mi familia, yo estaba en la cama, y al ir a incorporarme FUF, se me escapó un poco el pipí.
-Anda -le dije a ZaraJota-, entretén a mi familia un rato, que estoy fatal de lo mío y se me ha ido el punto. 
Estaba cambiándome de braguitas cuando me agaché y FUF, se me escapó otra vez.
-Jijiji -le dije a ZaraJota-, qué lerda soy, se me ha vuelto a escapar. 
Y justo cuando me estaba ajustando las braguitas por segunda vez FUF. O, mejor dicho, FUUUUUUUUUF.
-Estoy gilipollas -le dije a ZaraJota-. Pues no voy y me meo encima.
ZaraJota me acercó una toalla y se abstuvo de hacer comentarios.
Me duché y cuando estaba poniéndome de nuevo las braguitas, FUF, otro escape. 
Para entonces había llegado a tres conclusiones:
1 me estaba quedando sin bragas limpias
2 lo más sensato era que me pusiera una compresa también
3 estaba batiendo el récord mundial de producción de orina, y mi esfínter no estaba colaborando en retenerla
-Esto no es normal -le dije a ZaraJota-. Creo que mi vejiga ha perdido por fin las ganas de vivir. 
-A ver si vas a tener infección otra vez.
-Pues no te digo yo que no, que tengo como un picor de bajo sospechosísimo. 
Y entonces me acordé de que el médico me había advertido de que a veces las infecciones de orina provocan pequeñas roturas en la bolsa y que debía estar atenta.
-¿Has notado pérdidas de líquido? -me había preguntado. 
-Hombre, estamos a 50° y peso unos 100 Kilos -le había dicho-. Pierdo líquido continuamente, sobre todo por los sobacos.
El médico me tranquilizó explicándome que es físicamente imposible perder líquido amniótico por los sobacos, pero me insistió en que a la menor señal de infección de orina saliera corriendo a urgencias. 
Así que consulté con mi familia, que para eso la tenía a toda de cuerpo presente y llegamos a la conclusión de que lo mejor es que fuera a urgencias. 
-Deberías ir -dijo Hermano Pequeño-. Así te quedas más tranquila tú. 
-Deberías ir -dijo ZaraJota-. Así me quedo más tranquilo yo. 
-Deberías ir -dijeron mis padres-. Así nos quedamos con la niña nosotros.
Y acto seguido cogieron a Bebé-chan en brazos y salieron corriendo y agitando los bracitos. 
-Eh...
A mí lo de pasar la tarde de mi cumpleaños en urgencias por haberme hecho pis encima no me hacía demasiada ilusión, para qué nos vamos a engañar. Pero eran cuatro votos contra uno, y seguía haciéndome pis encima, y no me quedó más remedio que ir. 
Eso sí, con calma.
Primero me depilé y me duché y me puse bragas limpias, otra vez; luego me comí mi merienda de cumpleaños con tarta incluida, y después ZaraJota y yo nos fuimos al hospital en autobús y con lo puesto. 
Cuando llegamos al hospital empecé a sentirme realmente estúpida, y más cuando me tocó explicar por qué estaba allí. Y encima me exploraron; ya sabéis a qué me refiero. Estaba subida al potro de tortura y con una mano ajena en mi interior cuando la matrona me dijo que había roto aguas. 
-Lo que estás perdiendo no es orina, es líquido amniótico. 
-Entiendo, cómo lo recupero?
-Eh... ya no lo recuperas.
-Entonces me voy a casa y hago reposo absoluto hasta que...
-No, no: si no te pones de parto esta noche hay que provocártelo.
-Entonces me voy a casa y mañana...
-No, no. A ver cómo te lo explico... La única forma de que te vayas a casa es con un bebé en brazos.
Pues a ver de dónde saco yo un bebé a estas horas.

17 comentarios:

Greconavarra dijo...

Primer!!!
Qué recuerdos!! Yo con el segundo estuve yendo al baño cada 5 minutos de las 11 de la mañana a las 4 de la tarde, evidentemente había roto la bolsa, después de 2 horas en urgencias me lo confirmaron.
Menos mal, yo sólo pensaba en la vergüenza que me iba a dar que me mandaran a casa porque me había hecho pis ><

Necio Hutopo dijo...

"A ver de dónde saco yo un bebe a estas horas"... Bueno, se me ocurre un lugar...

remorada dijo...

menos mal que encontraste un bebé ¡y además pudiste recuperar a bebechan!

ALEJANDRA dijo...

No sé si habrá un bebé-? Tercero, por si las moscas, un truquillo, que yo hacía desde la semana 38: cuando iba a hacer pis, contraía a medias para ver si podía cortar el chorro. Si podía era pis, si no, estaba rompiendo aguas. Fue un consejo de la matrona en las clases pre parto. Me parto con tus entradas! Espero que te mimen mucho!. Besicos lluviosos!.

Holden dijo...

¡Enhorabuena otra vez! ¡Y enhorabuena a quien haya ganado la porra! :)

Mi Álter Ego dijo...

Pena que no hayas ido con toda la familia a urgencias. Hubiera sido una escena digna de película de Almodóvar. Jajajaja. Besotes y felicidades de nuevo!!!

Genín dijo...

¡Que despistada eres!
Mira que estar buscando un bebé para irte del hospital y no darte cuenta de que lo llevabas ya puesto...jajaja
Besos y salud

Marta M. dijo...

Hola. muchas felicidades y fue un momento inolvidable que siempre recordareis y además un precioso regalo de cumple. seguimos en contacto

La_Haine dijo...

A mí me pasó igual... empecé a hacerme pis cada minutos y medio, así que cuando fui a urgencias y me dijeron "tose"....me entró la risa. Pero allí que me quedé hasta que salió mi morconcito 😆😆

Raquel Arce dijo...

Felicidades!!! Comienza la juerga!! XD

pseudosocióloga dijo...

¿Y ahora nos tendrás ooooootra semana esperando para saber si te pusieron o no epidural.....ainsssss...santa paciencia.

Bettie Jander dijo...

Desde luego, nunca hay un bebé a mano cuando lo necesitas... xDDDD

Anónimo dijo...

Hola! Acabo de descubrir tu blog y me parto de risa con tus post!! Yo soy mama de un niño de 9,5 meses y me encanta como le dais ese punto de ironía al asunto de ser padres y de las consecuencias derivadas de ello jejejej.

Clarita dijo...

Jajajajajajajajajajajaja!

Violeta K dijo...

Y como te depilaste mujer de dios! Que yo estoy de 34 semanas solo y ya no me veo! >.<

lorzagirl dijo...

Greconavarra, ya, imagínate el palo.

Hutopo, jijiji

Remorada, dos por el precio de uno.

Alejandra, para el siguiente ya lo sé : )

Holden, gracias!

Mi álter ego, calla, calla, que con pasar vergüenza sola ya tengo bastante.

Genín, es como cuando estás hablando por teléfono y de pronto entras en pánico porque no encuentras el móvil en el bolso : )

Marta, gracias.

La Haine, la culpa es de las películas, que nos hacen creer que cuando se rompe aguas se inunda la casa.

Raquel, gracias!

Pseudosocióloga, paciencia!

Bettie, está todo muy mal pensado.

Anónimo, gracias, o nos lo tomamos a risa o no sobrevivimos.

Clarita, : )

Violeta, con mucho cuidado y un espejo.

lorzagirl dijo...
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