15 junio 2014

Habilidades asociales

Le prometí a mi jefa que no contaría aquí cosas de la ofi, y técnicamente esto no es una cosa de la ofi porque técnicamente ocurrió fuera de la ofi y técnicamente estaba en mi tiempo libre.
Así que supongo que ahora pueden pasar dos cosas: que mi jefa aprecie la sutil diferencia o que me mande al paro para que la aprecie yo.



Hace unos días estaba paseando por la feria del libro y pasé por delante de una caseta donde estaba firmando [SUPRIMIDO POR RESPETO]. Más que firmando estaba esperando para firmar, porque no tenía a nadie esperando, y no me extraña, porque en la misma caseta firmaba también [SUPRIMIDO POR FALTA DE RESPETO] que como escritor no sé cómo será, pero que sale mucho en la tele y por eso tenía bastante gente alrededor. Y digo alrededor porque [SUPRIMIDO POR FALTA DE RESPETO] no estaba discretamente sentado firmando detrás del mostrador, sino que se había plantado delante de la caseta y estaba abrazando ancianas, besando bebés y en general montando un circo que impedía ver, reconocer o acercarse al resto de autores en un radio de unos cien kilómetros (así, sin exagerar) a su alrededor.
Me dio vergüenza ajena, y penita y rabia, y pensé, pues voy a acercarme a saludar a este señor, pobrecillo mío. Lo que demuestra que soy tontalculo profunda, porque seguramente el buen hombre estaba pensando que mira que bien, un ratito para descansar y pensar en mis cosas.
El problema aquí es que mis habilidades sociales, por decirlo finamente, son una mierda.
Aunque nadie se lo cree cuando lo digo, la verdad es que soy muy tímida, súper tímida, lo más tímida que hay. Lo que pasa es que hay dos tipos de tímidos: los que se ponen tan nerviosos que se bloquean, se encogen y son incapaces de decir ni mu, y los que se ponen tan nerviosos que empiezan a hablar sin parar y a decir tonterías y cuantas más tonterías dicen más nerviosos se ponen y más hablan y más tonterías dicen.
Yo pertenezco al segundo grupo. Es una pena, porque si perteneces al primero la gente se da cuenta enseguida de que eres tímido, mientras que si perteneces al segundo la gente se da cuenta enseguida de que eres tontolculo.
Que no digo que no sea el caso, pero vamos, podían esperar un poco antes de juzgar a los demás, digo yo.
¿A qué venía todo esto?
Sí, a que mis habilidades sociales son una mierda.
Así que me acerqué al pobre señor, que estaba tan tranquilo sin meterse con nadie, y le dije:
-Hola, no me conoces, pero trabajo con [SUPRIMIDO POR AMOR A MI INTEGRIDAD FÍSICA].
-¿Sí? ¿Dónde?
-En su misma oficina.
-No te he visto nunca.
-Jajaja, es que me tiene escondida, jajaja.
Para que no meta la pata, principalmente.
-¿Y qué haces?
Pues así, resumiendo mucho, meter la pata. A jornada completa.A veces hago horas extra y todo; es que cuando me pongo no tengo freno.
-Un poco de todo. Por ejemplo, hice el [SUPRIMIDO POR... YA NO ESTOY MUY SEGURA DE POR QUÉ, ESPERO QUE FUERA IMPORTANTE] de tu libro.
-Vaya, lo siento. Creía que eso lo hacía un robot.
Anda que no molaría que hubiera un robot que hiciera mi trabajo.
Eh... Espera un momento...
-Hombre, no, que me quedo sin trabajo, jajaja...
-¿Haces eso todo el día?
-No, también hago otras cosas...
Hace años, cuando aún tenía turno de noche, fui a una entrevista de trabajo. La parte buena es que estaba citada a media mañana y me dio tiempo a dormir un par de horas. La parte mala es que me levanté con una contractura en el cuello y me tuve que tomar no-sé-qué. Para cuando llegué a la entrevista la mezcla noche-en-vela/mandanga-de-la-buena había hecho un maravilloso efecto. Creo que me pasé gran parte de la presentación de la empresa cabeceando (me daba el sol en la espalda y era muy agradable) y del resto solo recuerdo que me preguntaron qué programas informáticos manejaba y contesté algo así como "ese que lo pulsas y se abre". Digo que algo así porque realmente no recuerdo apenas nada, salvo que tuve que decir algo sumamente lamentable, porque no me dieron el trabajo A PESAR DE QUE MI TÍA ERA LA DIRECTORA DEL DEPARTAMENTO. No digo más.
Bien, pues ese día en la feria del libro había dormido bien y no había tomado drogas, así que no sé por qué he contado esto, salvo porque me he acordado y me ha hecho mucha gracia.
El caso es que me atasqué en
-Hago otras cosas...
Y no fui capaz de dar con nada más. Empecé a sentirme realmente estúpida, que tiene su mérito, porque cualquiera diría que a estas alturas ya me tendría que haber acostumbrado, y pensé en salir por la vía de en medio.
-¿Te importa que te haga una foto? Es para twitter.
-No, claro.
Me puse a revolver el bolso buscando el móvil, hasta que me acordé de que le había dado el móvil a Bebé-chan para que lo usara de mordedor.
-Eh...
Mirando el lado positivo, ahora debe entender por qué suelo estar escondida.






Pd: Es el último día de la Feria del Libro de Madrid. Acercaos, que es gratis, leche. No hace falta que compréis un libro. Y si por un desgraciado accidente os veis obligados a comprar alguno, tampoco es obligatorio leerlo. Eso sí, si os vais a empeñar en comprar, al menos que sea en la caseta 298, que llevo comisión.


Pd a la Pd: ¿Cómo que no llevo comisión? ¿Qué quieres decir con eso?







9 comentarios:

MEG dijo...

¿Sabes lo malo de la Feria del Libro de Madrid? Que es en Madrid. En provincias no nos pueden pasar estas cosas tan divertidas.

lorzagirl dijo...

He vivido en un pueblo de Córdoba durante 17 años. En provincias puede pasar de todo y más XD

(MIRAD, MIRAD, DE PRONTO EL ORDENADOR ME DEJA COMENTAR EN MI PROPIO BLOG)

Genín dijo...

A mi es que la capital del reino me queda un poco lejos... :(
Besos y salud

B. dijo...

Me pilla lejos, la Feria del Libro de Madrid es algo que echo de menos, así que aprovecho las de mi zona.
Gracias por la anécdota.

NáN dijo...

Cuando me acerco a la FdL, comienzo a sudar y tener taquicardias, así que no me queda otra que sentarme en una terraza a beber cerveza y tomar aceitunas rellenas.

Será porque fui editor 3 años y me pegué 3 ferias dentro de mi caseta calculando el precio del mercado de órganos corporales para poder pagar las deudas.

Si eres capaz de ser una inútil en una librería, o bien has mentido con el número de caseta o eres una persona excelentísima.

Bettie Jander dijo...

Ya me gustaría a mí pasarme por la feria del libro, ya...

Yo no creo que sea cosa de Madrid vs. provincias. Creo que Lorzagirl tiene un imán especial para estas situaciones.

Fdo: Tímida del grupo 2 (u.u)

MEG dijo...

Creo que me expresé mal, quería dar a entender que esas cosas divertidas no pasan en las ferias de los libros de provincias, porque, normalmente, aquí no viene ni dios a firmar.
Como mucho, van al Cortinglés en horarios casi imposibles para los mortales que trabajamos.

viñu dijo...

Que buena eres.
Me repito de Twitter. Respecto al nuevo vídeo, no se castaña y sin gafas, pero rubia y con boa estás bien maja y ya digo, que la única "decepción" ha sido la ausencia de lorzas. Tan ton presumir... ;-)

Vanedis dijo...

Lo que daría yo por tener una feria...qué digo, media feria de esas, en mi ciudad ! Pero no tengo ni tendré esa suerte nunca, asi que me alegro de que tú disfrutaras (o no ) de la experiencia.
Me quedo sin saber quien había en la caseta 298, hala !
Besos !