02 febrero 2014

On fire

-Jo, Lorz, tú antes molabas.
-¿Antes molaba? ¿Y me lo dices ahora? Eres peor que mi abuela, que solo te dice que has perdido peso si después puede añadir “pero ahora has vuelto a engordar”.
-Es que solo escribes chorradas sobre Bebé-chan.
-Bueno, acabo de escribir una historia sobre el bluray de ZaraJota™.
-Chorradas sobre Bebé-chan, chorradas sobre ZaraJota™... Es la misma mierda siempre.
-Vale. A ver qué te parece esto...
Entonces, para demostrarle al mundo (léase Sark) que era capaz de escribir otras cosas, escribí un post porno.
MUY porno.
Tan porno que solo lo ha leído ZaraJota™, y desde entonces me sonrojo cuando me mira.
Bueno, eso ya me pasaba antes, y no tiene nada que ver con el porn...
Ejem. 
Lo importante aquí es que he aprendido una valiosa lección: cualquier idiota puede escribir porno, pero nadie escribe chorradas sobre Bebé-chan y ZaraJota™ como yo.
Aclarado este punto, voy a contar una historia en la que aparecen mencionado Bebé-chan y ZaraJota™. Y al que no le guste, que no mire.

Durante toda mi vida he pensado que depilarse era una decisión personal que cada uno tomaba según le apeteciera, pero esta semana, gracias a un sesudo debate en twitter, he aprendido que el futuro del feminismo internacional se esconde en nuestros matojos íntimos, a saber:
1.- No te depilas: eres una guarra.
2.- Te depilas: eres una víctima de la sociedad falocéntrica imperante y deberías salir a la calle y quemar tu sujetador de inmediato. A ser posible lejos de un área infantil, gracias.
Con lo feliz que era yo pensando que lo que pasara en mis sobacos era solo asunto mío, y ahora vivo atenazada por la angustia de no saber si mis sobacos son políticamente correctos.
Mi único consuelo es que, sea cual sea el veredicto, mi herencia genética tiene mucho de lo que responsabilizarse.
Por una parte, mi madre. Mi madre tiene tan poco vello corporal que para ella depilarse consiste en coger unas pinzas y contorsionarse en busca de algún pelillo rebelde.
Por otra, mi padre. Mi padre tiene exactamente tres pelos en el pecho. Tres. Y le han salido pasados los cuarenta años. Los tres pelos de mi padre se consideran Especie Protegida: una vez se tiró de uno y Greenpeace organizó una protesta. El vello facial sigue la misma tónica: por lo general la decisión de dejarse barba implica un plan quinquenal.
-Lo que pasa es que estoy muy evolucionado -suele decir mi padre cuando sale el tema.
La teoría de la supuesta evolución de mi padre no se sostiene, entre otras cosas, porque su hijo, Hermano Mediano sí tiene pelos: todos en la cara. Como es moreno y de pelo rizado, cuando se dejaba la barba mi madre lo llamaba "mi pequeño talibán". La broma dejó de tener gracia después del 11-M: de pronto no podía subirse al metro con una mochila sin que los cabrones racistas  seguratas se le echaran encima.
Luego está Hermano Pequeño. Hermano Pequeño no tiene pelos en la cara. Ni uno. Cada vez que intenta dejarse barba se pasa meses oyendo "tienes algo raro en la barbilla". En cambio sí tiene pelos en el cuerpo. No es que se los hayamos visto: lo sabemos porque hemos oído historias terroríficas sobre cómo se los quita. Obviamente, Hermano Pequeño necesita salir a la calle a quemar su sujetador YA.
Y por último estoy yo, que me he dejado a mí misma en último lugar porque soy muy educada.
Mi historia con el vello corporal es tosca y se mete por doquier.
No, no era eso.
Da igual.
Yo no tengo pelo en la cara.
No importa lo que os haya dicho Sark: no tengo bigote.
Es un efecto óptico, ¿vale?
De vez en cuando voy a la peluquería a que me quiten cuatro pelos de las cejas, y lo hago principalmente porque luego me dan un masaje que me deja nueva.
El resto del cuerpo lo tengo a parches.
Nunca he tenido mucho pelo en las piernas, pero después de usar medias seis días en semana durante cuatro años (por motivos laborales) los pocos pelos que tenía empezaron a crecer raquíticos y luego dejaron de crecer. Ahora solo me salen algunos parches en las zonas en las que las medias no rozaban. Hace unos años le pedí a mi peluquera que me hiciera la cera.
La peluquera me miró las piernas con el ceño fruncido.
-Tenemos que esperar a que te crezcan un poco.
Seguimos esperando.
Tampoco tengo mucho pelo en las axilas. Una es casi calva porque tengo una cicatriz; y si no me depilo la otra me siento desequilibrada: como andar con una zapatilla en un pie y un zapato en el otro. Eso me llevó hace unos años a probar la depilación láser. Solo aguanté cuatro sesiones, así que no os preocupéis: el feminismo universal está a salvo por esa parte.
Lo que me da más problemas es el piticlín. Tampoco es que haya mucho donde rascar ahí. Además, las señoritas no se rascan ahí.
A la mierda el feminismo universal.
Los problemas vienen por causas ajenas a mi voluntad: por ejemplo, cuando me hicieron la cesárea las enfermeras decidieron que, para lo que había, "no merecía la pena rasurar". Luego me pegaron encima todo el esparadrapo de las vendas. Y luego... me lo quitaron. Entre la cicatriz de la cesárea y la depilación en seco del esparadrapo mi piticlín ya no es lo que era: ahora pasa muchísimo más frío.
Con todo, lo más dramático que le ha ocurrido a mi vello corporal no ha sido una depilación, sino un teñido.
(Esto ya lo conté una vez hace mucho tiempo en los comentarios, así que los lectores más veteranos se lo pueden saltar)
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, me compré un bikini de color blanco.
-Eso en cuanto se moje se va a transparentar -profetizó mi madre.
Así que me metí en la ducha con el bikini puesto, para demostrarle que no tenía razón.
Y la tenía.
¡Maldita sea! ¿Por qué las madres siempre tienen razón y ahora que yo soy madre no la tengo nunca?
En aquel momento mis opciones eran limitadas:
No podía devolverlo porque ya me había bañado con él.
No podía comprar otro porque me iba de vacaciones al día siguiente y no me daba tiempo.
Mi única salida era atacar la raíz del problema: los pelos.
Primero pensé en depilarme, pero estaba segura de que cuando volviera a crecer iba a picarme un puñao. Además existía la remota posibilidad de que a mi novio de entonces le gustara el resultado y se empeñara en que lo llevara depilado siempre, y la verdad, pasarme la vida quitándome pelos del piticlín me parecía un coñazo (literal y figuradamente).
Así que me lo teñí de rubio. Usé crema andina y no importa lo que te digan: escuece una barbaridad.
CHIRRI ON FIRE.
Big time.
Es una pena que por entonces todavía no existiera la canción de Alicia Keys, porque me había venido que ni al pelo (literal y figuradamente) para expresar mis sentimientos al respecto.


Incluso después de quitarme la crema (con agua HELADA) tuve que estar un buen rato abanicándome el piticlín, y estuve andando como John Wayne al menos semana.
Ahora sí, me quedó monísimo. Gran éxito de crítica y público. Una pena que enseguida empezaron a verse las raíces...
Bueno, no a verse: por lo general no se veían. A ver, que una es muy decente, y por lo general sale a la calle con las bragas (limpias) puestas.
Pero estaban ahí, como acechando.
Por entonces tenía una compañera de trabajo a la que le encantaba la expresión "rubia de bote, chocho negrote". Para mí que sospechaba algo, pero no acababa de saber el qué.
En fin, que así en general no tengo una política muy firme en lo que a vello corporal se refiere: me depilo si me apetece, me dejo greñas si quiero, me tiño cuando no tengo aprecio a mi bienestar físico...
Y esto me lleva a preguntarme: si a mí no me importa lo que pasa en mis sobacos, ¿por qué tendría que importarle al feminismo internacional?








27 comentarios:

Akede dijo...

Jajaja jope Lorz me parto con tus entradas, siempre me sacas una sonrisa.

Ains los pelánganos, el eterno dilema, es como las venas ¿me las corto o las dejo largas? XD

Jum suerte que tienes de tener cuatro cosas, yo en invierno como me deje soy Chewbacca jajaja.

Genín dijo...

jajaja No importa el tema de tus entradas, siempre son geniales!
Besos y salud

Vanedis dijo...

Tú tampoco me has aclarado al final si hay que depilarse el "piticlin" (jaja, me ha encantado la palabra !) o no, pero lo que es seguro que puedes quedarte tranquila, que se te da igual de bien hablar de bebe-chan como de cosas tan trascendentales como el vello público.
Por cierto, sé de que entrada hablas, yo también la leí y me reí mucho, como con la tuya.
Besos !

Scarlett Witch dijo...

¡¡QUE HICISTE QUÉ!! Eres una incosciente... XP
Yo no he querido comentar nada de todo esto porque creo que me iban a escupir por twitter y, claro, soy muy sensible y luego lloro. Solo una cosa.
Me hubiera gustado oir a alguna despotricar contra la depilación si tuvieran el vello que tenía yo en mi adolescencia. ¡Que parecía un puñetero huargo! ¡Y que se me debilitó cuando empecé con las antibaby que resultan ser machistas! ¿En qué me convierte eso? En fin...

No dejes de contar cosas de
Bebe-chan, que mola mil. XD

borraja dijo...

Como si me hubieras hablado de pijos, ahora también siento el piticlín on fire y necesito r... perdón una señorita no habla de eso.
Bebe-chan y ZaraJota molan mil

Tita dijo...

Chirri on fire JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Lo de los pelos y el feminismo internacional, es la perfecta demostración de que cuando el demonio no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas, que decía mi abuela.

Anónimo dijo...

De los creadores de "Rubia de bote, chocho morenote", de "El color de la ceja marca el de la almeja", de "El color de la pestaña marca el de la castaña" llega su última producción: "Si hay pelo en el entrecejo, imagina en el conejo".(puestos a ser bastos...)XD

Abisal dijo...

Me ha encantado el post, y la naturalidad con la que hablas de todo. Cuando he leído piticlín y Andina tan cerca una de otra me ha escocido la entrepierna sólo por la asociación de ideas.

Respecto a este radicalismo feminismo que está surgiendo me parecen, así para acabar rápido y pronto, un puñado de inseguras victimistas que no tienen mejor forma de intentar subir su baja autoestima que exigiendo a las demás que hagan lo que a ellas les parece. Por supuesto que hoy en día hay comportamientos y actitudes machistas hacia las mujeres pero me asquea esa gente que sólo porque me veo más guapa con las axilas depiladas me vengan a hablarme de sometimiento al hombre y no sé qué más historias. Me recuerdan mucho a una religión. Y yo soy atea.

Viva la libertad de hacer cada una lo que quiera con sus pelos (teñirselos con Andina incluído).

Ana María dijo...

Jo, Lorz, si se meten en lo que hacemos con nuestros piticlines, cómo no van a decirnos si debemos depilarnos o no...

Qué rollo todo. Yo me depilo, y no me siento subyugada, palabrita.

Mua!

B. dijo...

Chirri on fire con Alicia Keys de fondo, esa imagen es im-pa-ga.ble, jajajaajajajaja!

Dí que sí, que tus pelos son tuyos, y cada una los lleva o no los lleva como gusta.

Griselda dijo...

Sólo un pequeño matiz sobre el final de esta entrada: fenomenal que a tu no te importe el pelo de tus sobacos pero CREO, sólo CREO que al que le importa es al machismo internacional. El pelo de tus sobacos, de tus piernas y de tu piticlin. La lucha del feminismo internacional, coñas aparte, es para que el machismo internacional se calle la puta boca porque a la única que le tiene que preocupae el pelo de tus sobacos es a ti. Que te depiles si quieres sin que nadie te llame guarra por no hacerlo.

Creo que la clave del asunto es cuando explicas que existía la remota posibilidad de que a tu novio de entonces le gustase más el conejo rasurado e INSISTIERA en que lo llevaras así siempre, haciéndote de alguna forma (quizá sin intención) sentir mal si no lo haces, o agobiada por el coñazo de hacerlo, pero en cualquier caso sin poder tomar una decisión libre sobre tus matojos. A eso voy. Que una cosa es darle un capricho de vez en cuando, y otra muy distinta sentirte presionada para hacer algo que no te apetece. Esa creo que es la clave de todo.

Feminismo no es dejarte los pelos como Chewaka, feminismo es que en tus pelos mandes sólo tú.

Por cierto, Scarlett: las antibaby son una conquista del feminismo, por fin nosotras podemos decidir sobre nuestra propia natalidad. Lo que es machismo es negarse a ponerse condón pensando sólo en su propio placer ("es que no siento lo mismo","es que se me baja", "es que me corta el rollo") sin tener en cuenta a la otra persona y poniéndola en peligro no ya a un embarazo no deseado sino a multitud de ETS. Las antibaby son feminismo, negarse a usar condón es machismo.

Lo siento por la chapa, pero es que la equidistancia en algunos temas me subleva, y que nos perdamos en los matices me da mucho por saco.

Besos reina :)

Bettie Jander dijo...

Jajaja, Lorz, molas. Hables de lo que hables.

En cuanto a lo demás, estoy con Griselda. Tan mal me parece que me digan que soy una esclava del machismo imperante si me depilo, como que me llamen guarra o me miren mal si no lo hago. Me ha ocurrido más lo segundo.

Lo suyo sería, pues eso, que a cada una le importe su pelo en la medida que decida y obre en consecuencia sin que nadie le toque los pelillos.

Muá.

Mi Álter Ego dijo...

Ayyyy. Me ha escocido sólo de imaginármelo. Jajaja. Besotes!!!

Anónimo dijo...

Madre mía que valiente! Andina en el piticlín!!!!
Qué dolor!
Sinceramente, un piticlín con pelos de dos centímetro, rizadillos.... A mi no me gusta.
Qué pasa? Ahora soy rara y una guarrilla? A mi todo lo q pasa de 7mm me molesta y no me parece higiénico.
Que los médicos dicen q es mejor... Mentira!
Que cuando ves a alguien con esa pelambrera hasta para explorar es un incordio y en un quirófano para sondar, etc...
Todo el mundo es hipócrita con esto.
No conozco un sólo médico que me diga que prefiere encontrarse un paciente no rasurado, incluida yo misma.
Blanch

Nuria A dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Path CR dijo...

Cada vez que paso por tu blog me da la risa y no puedo parar. Yo usaba andina cuando tenía doce años y mi madre no me dejaba quitarme el bigote... Y tenía mucho, muchísimo bigote, gracias a dios mi padre se compadeció de mi y me pagó el láser, pero oye cada uno con sus pelos que haga lo que le parezca.

pseudosocióloga dijo...

Justo ahora que acabo de oir los comentarios sobre las axilas de las féminas que asustaron ayer a Rouco Varela.

lorzapadre dijo...

Por alusiones
Cierto que mi barba necesita un plan quinquenal.
Pero después de casi 34 años de casado es la primera vez que lorzaabuela, lorzamadre y la tita han estado de acuerdo en que me queda bien algo, ahin que a callar.
Del resto no opino....

lorzapadre dijo...

Por alusiones
Cierto que mi barba necesita un plan quinquenal.
Pero después de casi 34 años de casado es la primera vez que lorzaabuela, lorzamadre y la tita han estado de acuerdo en que me queda bien algo, ahin que a callar.
Del resto no opino....

Anónimo dijo...

Maldita, yo soy peludísima. Te odio.

Anónimo dijo...

Pues será que tengo un entorno desafortunado de narices, pero cada vez que me he dejado pelito lo más suave que he escuchado son coñas sobre por qué estaba castigando a mi pareja, si no directamente "ay, qué asco"; y yendo depilada nunca nadie se ha metido conmigo. Añado que tengo poquito pelo y que, desde la adolescencia, el 95% del tiempo he llevado una depilación integral.

Que igual esas feministas quemabragas se están usando más como cosa de la risa que existiendo realmente.

Necio Hutopo dijo...

Pues seré raro, pero a mi es que eso del chirri depilado no me pone nada (o bueno, tampoco discrimino, pero se entiende que lo prefiero al natural)... Por lo demás, centrar la lucha del feminismo en que si la mujer se depila o no es malentender el feminismo... Y no lo digo por ti, lo digo por quienes lo hacen; que, finalmente, tienes toda la razón, el pelo es de cada quién y cada quien hace con su vello lo que le sale del chirri.
Por lo demás, me gustaría leer el post porno aquel, que seguro mola mogollón.

Lord Darkmoon dijo...

Muy divertido...

Lo que es una pena es que se piense que el aborto es una victoria del feminismo... cuando en realidad es una victoria del machismo...

Por lo demás, un blog y unos comentarios geniales.

Necio Hutopo dijo...

Ay diso... Podría discutir tanto sobre el último comentario... Ay la firgen.

Anónimo dijo...

Muy buena argumentación y además con un sentido del humor que ya quisieran para si "talbanes varios"

Un abrazo.

Alicia sánchez dijo...

jajajaja anda que teñirte de rubiooooo

Anónimo dijo...

Jajaja, di ke si! Ya le vale al feminismo universal de meterse en nuestra intimidad! K una cosa es proclamar nuestros derechos (pelos, porke no!? Depilacion, pork no!?) y otra muy distinta obligar. K bueno lorz!