13 enero 2015

Un cuento de mierda

Cuando era pequeña mi abuela solía contarme un cuento.
Matizo. Cuando era pequeña mi abuela, que probablemente llevaba toda la tarde aguantando a cinco nietos gritones y estaba ya hasta el orto, nos decía:
-¿Queréis que os cuente un cuento?
-¡Sí!
-Pues os voy a contar el cuento de María Sarmiento...
Vamos a hacer esto bien, porque el cuento de María Sarmiento se merece un análisis en profundidad:

Os voy a contar el cuento
de María Sarmiento
Obsérvese con qué valor el poeta abre esta pieza con una ritma consonante, sin miedo a la pesada carga que supondrá en versos futuros.

que fue a cagar y perdió el tiento.
Este verso siempre me ha intrigado: ¿de qué perdió el tiento? Eso es que hizo caca de más o de menos?
Una vez mi abuela me explicó que en su época no había cuarto de baño sino que hacían sus cosas en cuclillas al fondo del patio. "Perder el tiento" es estar en cuclillas y perder el equilibrio... con resultados que no voy a detallar porque lo mismo estáis comiendo.

Y cagó tres pelotillas:
Decepción. Visto el nivelón del cuento yo esperaba que soltara un truño, un ñordo o un mojón, no "tres pelotillas" de mierda (nunca mejor dicho).

una para Juan...
Jajaja, pringao.

otra para Pedro...
Jajaja, otro pringao.

y otra para el que hable primero.
¡Mierdaaa (nunca mejor dicho)! Por muchas veces que mi abuela nos contara el cuento, siempre me llevaba la sorpresa al final:
¡¡¡QUE NO ES UN CUENTO, QUE ES UNA TRAMPA PARA QUE NOS CALLEMOS!!!
¡Será hijafruta, la abuela! ¡Que nos ha distraído con la mierda (nunca mejor dicho) de las pelotillas y el tiento y nos la ha colao bacalao!Ayer
Miraba a mis hermanos y primos en plan "¿habéis visto la hijafruta?" pero claro, no podía decir nada porque si era la primera que hablaba me llevaría la pelotilla... Aunque ahora que lo pienso, siempre me acababa llevando la pelotilla de todas formas, así que no sé por qué no aceptaba lo inevitable y punto.
En fin.
Ayer me encontraba un poco mal y ZaraJota™ me mandó a la cama.
-Yo me ocupo de Bebé-chan -dijo mientras me arropaba. Y se fue.
Volvió en menos de cinco minutos.
-Que no me acordaba de que me tengo que duchar. ¿Puedes vigilar a la nena un rato?
-Claro. Traémela a la cama y le cuento un cuento.
ZaraJota™  se lo pensó.
-¡El de María Sarmiento?
-¡De eso nada!
Que seguro que me vuelve a tocar a mí la pelotilla.




Pd: Ayer pregunté en twitter quién había escuchado este cuento alguna vez y hubo diversidad de opiniones. Se ve qué a más de uno le ha tocado la pelotilla alguna vez XD

32 comentarios:

Genín dijo...

jajajaja De verdad que yo no conocía el cuento, los de mojones nunca se me olvidan :)
Besos y salud

ALEJANDRA dijo...

Jaja, conocía el cuento pero a mí me lo contaban separado. La segunda parte siempre era cuando íbamos a casa de mi abuela y a la hora de acostarnos nos hablábamos de una a otra habitación y no dejábamos dormir a nadie. Con la historia de las peloticas acabábamos picaos y nos callábamos.
Otro, a ver si lo sabes: -¿Quieres que te cuente un cuento recuento que nunca se acabe?
-Sí
-Yo no digo que digas que sí, yo digo que si ¿quieres que te cuente un cuento recuento que nunca se acabe?
El propósito era el mismo, aburrirte a ver si te callabas o te dormías...

pseudosocióloga dijo...

En mi casa se acababa con un "y yo puedo hablar porque tengo las llaves del cielo", lo cual le dejaba mucho margen a mi abuela....

Alba Galarza dijo...

Yo conocía el de mafia sarmiento que fue a cagar y se la llevo el viento (la mía más dramática)

Sauron Bloom dijo...

En mi caso, doña Maria Sarmiento tambien eligio un dia ventoso para defecar al aire libre

serenidadolasyarena dijo...

Jajajaja, yo no recuerdo ningún cuento parecido, pero mis hijos tienen una canción que dice así "debajo de un puente, hay un moco verde, quien hable primero, se lo comerá, a partir de ¡ya!".
Nos ha servido alguna vez para tener silencio en el coche unos 40 segundos, más o menos :D

PGS dijo...

A la mía se la llevaba el viento

Anónimo dijo...

Yo lo conozco con Periquito Sarmiento y acaba con yo puedo hablar, reir y cantar porque tengo las llaves de san Nicolás. Mi madre nos lo decía cuando estaba harta de nosotros

lorzagirl dijo...

Pero a ver, ¿os tocaba pelotilla o no?

Fantasma de la Opera dijo...

"Silencio en la sala
que el burro va a hablar.
El primero que hable
burro será."

De pequeño mis hermanos y yo jugábamos mucho a esto, sin darnos cuenta de que así nos "censurábamos" a nosotros mismos.

Sin embargo paradójicamente siempre era un adulto el que rompía el silencio, y si era nuestro padre, que estaba "por encima de todas las cosas", nos dábamos con un canto en los dientes. No podíamos burlarnos porque entonces nos ganábamos un bofetón.

Estela Santos dijo...

Yo tb el q conozco es el de silencio en la sala jJajaja

Necio Hutopo dijo...

Pues no, el de la chica esta sin equilibrio (o a la que se llevó el viento,según otras versiones) no lo conocía... Por acá tenemos al tigre de Santa julia, un asaltante de caminos en los primeros años del siglo XX, que según la leyenda, fue asesinado por elementos del ejército mientras defecaba entre la nopalera... Y una cancioncilla infantil cuyo estribillo cuestiona "¿quién iba a pensar, quién iba a pensar, que por una meada lo iban a matar?"...
Pero, como puede verse, ambos casos son escatología simple, pura e inocente, sin trampas para hacer que los niños se callen... Para tal propósito, lo único que se me ocurre es el juego de los Elefantitos Dormilones.

Anónimo dijo...

en mi casa se decía otra canción:
¿quieres que te cuente un cuento de pan y pimiento de rábano asao?
-si
-Yo no te digo ni que si ni que no, solo que si quieres que te cuente un cuento de pan y pimiento de rábano asao...
y así hasta el infinito y la jartura del adulto y del niño.

Marina dijo...

En mi casa también se decía la versión ventosa. Como yo siempre he sido más parlanchina que mis hermanos me llevaba la pelotilla con cierta frecuencia.
Y en cuanto al folklore escatológico, entre mis primos tenía bastante éxito aquello de
"A mi me gusta
Cagar en alto
Y ver la mierda
Cómo da saltos"

o la jota rustico-arquitectónica
"El puente tiene cuatro ojos
Yo tengo tres solamente,
dos que son para mirarte
y uno para hacer de vientre"

ALEJANDRA dijo...

Nos tocaban pelotillaS, muchas! jaja

anarcotradicionalista dijo...

Mi abuelo era más aficionado a preguntar si teníamos frío:
-¿Tienes frío?
-Sí/No/NsNc....
-Pues vete al río
donde está tu tío
con la manta cagada
y el culo frío.
Una nada elegante manera de mandarte a la mierda...

Perfida Canalla dijo...

Jo! Yo era la reina de la pelotilla...

Mi Álter Ego dijo...

Yo lo conocía como "El cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y se la llevó el viento". No había pelotillas ni pérdidas de tiento ni nada. Jajajaja. Besotes!!!!

Ali EB dijo...

A mi me suena Maria Sarmiento, pero esto de la mierdecilla y tal no me suena... quizás me ha tocado muchas veces y mi mente ha eliminado esta parte del recuerdo para no hacerme sufrir...
Besos!

PGS dijo...

Mi abuela nos decía:
-¿Quieres que te cuente un cuento recuento que nunca se acabe?
- S/N/NsNc
- No te he dicho que me digas ni que sí ni que no. Quiero que me digas que si quieres que te cuente un cuento recuento que nunca se acabe
...
Y así ad eternum.

Bettie Jander dijo...

Jajaja, a mí también me lo contaban, pero en lugar de perder el tiento se la llevaba el viento. Lo de perder el tiento tiene bastante más sentido xD

Nosu dijo...

la versión en mi casa era "que se fue a cagar y se la llevó el viento, cagó 3 bolitas... Juan y pedro siempre pringaban

Chache dijo...

Yo en mi casa lo conocía como
"este es el cuento
de María Sarmiento
que fue a cagar
y se la llevó el viento".

Y ahí acababa. Fin. No conocía la versión del director.

exseminarista ye-ye dijo...

A mí me suena ligeramente, allí, perdido en la distancia, así que supongo que si me lo contaron.

Aunque no descarto ninguna otra posibilidad.

Uma dijo...

que bueno!
a mi me contaban (y yo cuento) el de maria sarmiento que nunca se acaba...pero este me lo apunto, Vaya que si! lo de los 40 segundos suena de lo más tentador....
Por variar el de silencio en la sala...

Y hablando de cosas escatologicas vs dramaticas vs curiosas ¿alguien ha escuchado una cancion de jugar a la goma que dice asi?

"Somos las tuberculosas, las que más las que mas nos divertimos y a cada paso que damos echamos sangre echamos sangre y escupimos...(....una lara...larara larara )...y un vaso de pus caliente para hacer para hacer la digestión!"

Curioso no??

Besos

Laurina dijo...

La frase de mi madre eran:

-Mamá tengo hambre.
-Pues alza la pata y lame.

Muy fina ella.

Anónimo dijo...

Mi abuela contaba este:
-quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?
-si
-este era un rey que tenia tres hijas las metió en tres botijas y las tapó con pez, quieres que te lo cuente otra vez?
-si
-este era un rey.... y asi hasta el infinito.

Sonia dijo...

Mi padre me decía, El cuento de Maria Sarmiento que fue a cagar y se la llevó el viento!!!! jijijiji

Remorada | Purple Prose dijo...

El de María Sarmiento (también se la llevó el viento pero ella hacía bolitas, no pelotillas) me lo enseñó el que hoy es mi marido, ya no hay seductores como los de antes!

Anónimo dijo...

Ah, pues puestos a incrementar la sabiduria popular os diré que a mi María Sarmiento se la llevaba el viento sin más y el cuento interminable era:

-¿Quieres que te cuente el cuento de Paparapules que tenía las bragas azules y el culo al revés, quieres que te lo cuente otra vez?

- Sí/no

-Que no te digo que me digas ni sí ni no, sólo que si quieres que te cuente el cuento de Paparapules...

¡pobrecitos niños, nos trataban como tarados!

Anónimo dijo...

La versión de mi abuela:

"Te voy a contar un cuento:
tres cagadas en un cesto,
una pa Juan,
una pa Pedro
y otra para el que hable primero."

La versión de María Sarmiento es un poco como la caja de Pandora, el mal que se expande por el mundo. Esta es más como el destino ciego, sin origen, sin propósito, ciego.

Y felicidades por el embarazo :)

Lord Darkmoon dijo...

Recuerdo vagamente un cuento eterno que era algo así:

"Era una noche oscura y tormentosa. Los bandidos estaban sentados junto al fuego. De repente, el jefe se levantó y dijo: X [nombre de otro niño], cuenta ese cuento que tan bien sabes y tan mal cuentas..."

Entonces X se levanta y cuenta lo mismo...