05 noviembre 2012

Poner a parir XI


Previously in Lorz...
Niños, no compréis drogas. Haceros una cesárea y os las darán GRATIS...
Si vuestra madre atina con el botoncito, claro.

Para entender el resto de la historia hace falta un flashback.

15:00 del 25 de agosto de 1980.
Córdoba.
45 ºC a la sombra.
La familia en pleno se dispone a comer cuando mi madre empieza a tener contracciones.
Se plantean si ir al hospital o comerse el cocido que tienen preparado.
En serio.
¿A quién se le ocurre hacer cocido cuando se está a 45 ºC a la sombra?
¿Y dárselo a una embarazada?
¿Querían matarla o qué?
No me extraña que mi madre se pusiera de parto: ¡casi me pongo yo sólo de pensarlo!
En fin, al tema.
Mi madre dice que no va a ninguna parte sin comer y se zampa su plato de cocido con su pringá.
Seguro que hasta mojó sopas y todo, como si la viera. Con lo peligroso que es mojar sopas cuando se está embarazada, que todas las manchas acaban en la tripa.
-Los demás no comimos nada, de los nervios -declaró la Tita del Puerto más tarde-, pero ella se comió el cocido tan tranquila.
Que digo yo que si la parturienta en cuestión estaba tan tranquila, a cuento de qué se ponen nerviosos los demás, pero es que en mi familia se hace todo así, en comandita.
A las cinco de la tarde se fueron para el hospital, y a las siete nací yo.
-Tu madre, tan tranquila -declaró mi abuela más tarde-, ella tiene los hijos como el que se tira un pedo.
Mi madre, en cambio, me dio otra versión:
-Cuando tú naciste lo pasé fatal -me dijo un día.
-Pero... ¡si todo el mundo dice que fue un parto estupendo!
-Claro, claro, nadie se da cuenta de lo que sufrí...
Que mi madre se quejara me preocupó muchísimo, porque mi madre... no sé cómo decirlo... mi madre es muy burra.
Voy a poner sólo un ejemplo: una vez se partió un dedo, se puso una tirita y se arregló para salir, porque “no era para tanto”. Se fue a la calle a por una cerveza y volvió con una escayola... y porque mi padre la obligó a ir al médico, que si no ella tan feliz con su tirita.
Así que si mi madre dice que lo pasó mal en el parto es de verdad, no como esas señoras que tiene hijos sólo para poder quejarse del parto durante el resto de sus vidas.
-¿Qué pasó? -le pregunté- ¿Hubo alguna complicación?
-No, no, todo estupendo, saliste muy rápido... enseguida te tenía en brazos...
-¿Entonces?
-Pues nada, que no me subieron a la habitación hasta las ocho.
-No lo entiendo.
-¡Pues que ya habían repartido la cena, y no me dieron nada de comer hasta el desayuno!
Una experiencia espeluznante, sin duda. 

Continuará...

12 comentarios:

pilarrubio dijo...

Como mi madre, que lo único que cuenta del día que me tuvo a mí es el gusto con el que se comió las croquetas que le pusieron después. Un abrazo Lorz.

Tita dijo...

jaaaaaaaaaaaaaaaaaa jajajajajajajja

Tu madre es de las mías: cuando me puse de parto con la primera a las 3 de la mañana, me fui desayunada...por si las moscas, y menos mal, que nació a las 11.23, imaginaté qué hambre con todo ese trabajo!!

Y luego me subieron a las 14.00, y yo lloraba más que mi niña del hambre que tenía, y la enfermera me dijo que ya habían pasado con la comida (de verdad, ¿se plantean dejar a una recién parida después de horas de desvelo, esfuerzo, dolor y ayuno sin comer?) así que yo, taaaaaaaaaaan contenta de no tener que comer comida de hospital, le dije al santo delante de ella:

-Fenomenal, bajaté al bar y subemé una barra rellena de JAMÓN

Me vió tan contenta, a él tan decidido, que dijo no no no no no no...esperad un momento, que seguro que hay algo!

A los 3 minutos tenía una paella (era domingo) fría que me supo a gloria.

Creo que era la suya, pero oye, la que había parido era yo!!

Tita dijo...

Pd. Las visitas, encantadoras, a mí no me molestaron: mis mejores amigas y mis compis del curro, me trajeron jamón, jamón en lonchas de la gasolinera, bocatas de jamón...el paraiso del jamón era aquello!!!

Bettie Jander dijo...

¿Y nadie le pudo subir un bocadillo a esa buena mujer? Pobre...

:P

Okok dijo...

Cuando yo tuve a mi hijo, había un amigo mío en el mismo hospital por otra historia.
Al día después del parto me dijo "La que llamó a Telepizza fuiste tú, ¿no?"
Sí. Fui yo. Y logramos que le dejaran pasar aunque fuera de horas de visita. Que no jueguen con una recién parida con hambre! XD

Anónimo dijo...

No, con el hambre que no jueguen... yo rompí un poco aguas (solo tenía la bolsa fisurada) a las 14.30, pero comí y a las 16.00 fuimos al hospital.A las 19h nació mi niña, menos mal que había comido porque no me dejaron ni beber agua, en Mayo, en Murcia, una sed!!
Eso sí, la cena sí que me la trajeron y me supo deliciosa!!

Besos,
Ana D.

Camaleona dijo...

Pues menos mal que se zampó el cocido...

Misaoshi dijo...

¿No notabas nada raro mientras mojabas el caldo? xDDD

Madre mía, lo de tu dedo... de verdad que eres burra.

Necio Hutopo dijo...

Cómo? Sólo el flashback? Y el resto de la historia presente?

XEIA2410 dijo...

Ya lo pasé mal cuando me bajaron a quirófano a las 9,30 SIN desayunar....para darme un calducho y un puré FATAL a las 22,00. Qué jambre poddiosss!!! Cuánta razón tiene tu madre!!!

Mahel dijo...

Yo lo último que cené fue una triste ensalada, eso a sobre las diez de la noche del sábado. A partir de ahí más de doce horas de suero, zumo y acuarius, mi hija nació a las 15:30 del domingo. Así que yo quería cenar!!! Menos mal que me subieron a planta antes de que la repartieran. El hambre es muy mala...

pseudosocióloga dijo...

Ahora lo entiendo...¡de tal palo tal astilla!.
Es lo que tiene ir de atrás para "alante".