13 diciembre 2011

Es la historia de un amor como no hay otro igual 2

En capítulos anteriores...
La educación privada te da un título a cambio de dinero, cuando lo que debería hacer es darte conocimientos a cambio de dinero.


Dada la dificultad de los exámenes los hice todos seguidos, todos del tirón, sin leer los apuntes para nada y en un tiempo aproximado de una hora.
Acto seguido recibí un correo de mi tutor diciéndome que ya había aprobado y dónde y cuándo podría recoger mi título.
Como había hecho el curso en una hora y se suponía que era de 130 me sentí un poco culpable y decidí leerme los apuntes a pesar de todo, a ver si por casualidad aprendía algo.
Pues no. Aprender, lo que se dice aprender, no aprendí nada. Pero los apuntes me trajeron muchos recuerdos de juventud, concretamente de cuando me compré mis primeros apuntes de Magister: faltas de ortografía y erratas de todo tipo, información incorrecta o directamente errónea, párrafos sin ningún tipo de sentido...
Esto me tocó mucho la moral.
Pero mucho mucho.
Porque veréis, Magister tiene mucho prestigio en el mundillo. Al menos, entre lo que nunca han sido alumnos suyos.
Parte de este prestigio se debe a que la propia academia difunde el rumor de que:
a) los miembros del tribunal que examina, cuando no conoce un tema, utiliza el manual para corregir
b) los propios profesores de la academia son, en muchas ocasiones, miembros del tribunal examinador
Se supone que esto habla a favor de la academia, pero, aplicando la lógica: ,si lo

Si los miembros del tribunal no tienen ni idea de la materia
Y
los miembros del tribunal son profesores de Magister
SE DEDUCE QUE
los profesores de Magister no tienen ni idea de la materia

No lo digo yo, lo dice la Filosofía de 3º de BUP.
Pero no debe estar tan claro, porque con la velada amenaza de que Magister controla los tribunales de oposición consiguen que no haya nadie que les chiste.
Eso no puede ser. Los alumnos no somos clientes de una mafia, somos clientes de una empresa a la que pagamos porque preste un servicio, y no lo está prestando correctamente. Por ello, en lugar de agachar la cabeza y hacer la pelota al tutor ante la remota posibilidad de que esté en el tribunal que nos examine, deberíamos quejarnos.
Y en consecuencia, fui a poner una reclamación.
Mala, mala idea.
Vivo a escasos 100 metros de la academia y hago todas mis gestiones por internet porque cuando voy me tratan como a ganado. Puedo estar más de media hora esperando a que me atiendan mientras las chicas charlan entre ellas, y cuando por fin me hacen caso es con desgana y sin educación.
Tuve que ir tres veces hasta conseguir que alguna de las chicas me dirigiera la palabra.
A la tercera, muy educadamente, les pedí por favor una hoja de reclamaciones.
-¿Por qué?
-Porque quiero poner una reclamación.
-Espera.
La chica se fue y volvió con un señor con bigote. El señor con bigote traía la (y digo la porque luego me enteré de que no tenían más) hoja de reclamaciones cogida de una esquinita, como si fuera tóxica.
-¿Eres tú la que ha pedido una hoja de reclamación?
A punto estuve de decir que no, pero como no había nadie más me pareció que sería estúpido negarlo.
-Sí.
-¿Por qué?
Porque quiero escribir un haiku y me he quedado sin papel, ¿usted qué cree?
-Porque quiero poner una reclamación.
-¿Por qué?
Me hace ilusión. Es una apuesta. Me han dicho que si pongo una reclamación me dan una piruleta...
-Porque no estoy contenta con el curso que he hecho.
-¿No?
-Está lleno de faltas de ortografía.
-Eso no es cierto.
-¿Lo ha leído usted?
-Eh... Nuestro curso está hecho por grandes profesionales.
Francamente, que sean obesos no aporta nada a esta conversación. No sé por qué lo sacó a relucir.
-¿Me va a dar la hoja de reclamaciones?
-Te la doy si me explicas para qué la quieres.
-Para poner una reclamación.
-No tienes ningún motivo para poner una reclamación.
-¡El curso es infecto!
-¿Cómo te atreves a venir a MI casa a insultarme?
-No le insulto a usted, es al curso, y no es un insulto, es la cruel realidad.
-¿Ah, sí? Entonces, ¿por qué hasta ahora no ha venido aquí nadie a quejarse?
-No sé, ¿porque es un curso a distancia? ¿Me va a dar la reclamación o no?
-Te la doy, si quieres te la doy, pero no puedes ponerla. ¡Hasta ahora nunca nos han puesto ninguna!
-Pues mira que me extraña. ¿Me va a dar la hoja de reclamaciones o no?
-¡Está bien! ¡Te devuelvo el dinero del curso!
-No quiero dinero. Quiero la hoja de reclamaciones.
Esto, para mí, no era una cuestión de dinero. Era una cuestión de moral, de que quedara constancia de que esta gente no está haciendo bien su trabajo, y que no formo parte de la masa que se resigna y permite que el sistema se perpetue.
Entonces se giró a las chicas.
-¿Estáis oyendo? ¡Le estoy ofreciendo devolverle el dinero! ¡Y no lo quiere! ¡Sois todos testigos! ¡Le ofrezco dinero en lugar de la hoja de reclamaciones y no lo quiere! ¡Que quede claro que tengo testigos!
-Muy bien, ya tiene usted cuatro testigos de que ha intentado sobornarme. Ahora, ¿me puede dar la hoja de reclamaciones?
-Te la doy, si quieres te la doy, pero no puedes ponerla. ¡Hasta ahora nunca nos han puesto ninguna!
Me da la impresión de que no estamos avanzando.



Como sé que no os gusta esperar para saber el final, os lo cuento ya y me ahorro unos cuantos twits.
No conseguí que me diera la hoja de reclamaciones, y, como se puso muy violento, me fui sin conseguir rellenarla.
Una vez en la calle me di cuenta: ¡se había salido con la suya!
Volví, y con muchísima dificultad y después de llamar a la policía conseguí que me diera la hoja. La rellené, se la entregué, se retiró a su despacho y me la devolvió con un añadido: "se le ofrece el dinero y no lo quiere".
Estupendo, señor, ahora también ha dejado constancia por escrito.

Continuará...

32 comentarios:

Wed dijo...

Como nota por si en alguna otra ocasión te sucede, puedes conseguir hojas de reclamaciones en las oficinas del consumidor de tu ciudad (y en algunos ayuntamientos también las tienen, en general en los departamentos de comercio o de promoción comercial).

Sí, sé que es obligatorio que las tengan en todos lados y es obligatorio que te las entreguen, pero si quieres ahorrarte el tener que llamar a la policia, puedes llevarla tú y te aseguro que la cara que se le puede quedar al tipo que se ha negado a dártela vale la pena el viaje a la oficina del consumidor.

Por otro lado, aunque supongo que lo sabes, te comento que para que la reclamación sea efectiva es necesario que una de las tres copias de la hoja la entregues en un organismo oficial (en la parte de atrás de la hoja te suele indicar las de la zona) porque sino la reclamación no es válida.

Inés dijo...

¡Plas, plas, plas!

Me parece muy bien que pusieras la reclamación pese a todos los impedimentos.

Y lo de "Te la doy, pero no puedes ponerla" es épico.

Martes dijo...

Me parece genial lo que hiciste. Yo no sabía que si no te la daban podías llamar a la policía. Las otras veces que he pedido la hoja de reclamaciones (no en Magister, sino en Alsa y en Telefónica) me la han negado y se han quedado tan amplios. La próxima vez voy a hacer como tú.

Ahora, duda: ¿las faltas de ortografía y la inexactitud del temario se pueden considerar como una violación de los derechos del consumidor?

Burbuja dijo...

Ole, ole y ole!

Será gañán el tío, encima dejando constancia del intento de soborno! juas XDDD

Ana María dijo...

Qué gente más gilipollas, de verdad. ¡No se pueden negar a darte una hoja de reclamaciones! Yo he puesto unas pocas, sobre todo en el transporte público, y las dan como churros, palabrita.

Ah, y en Vodafone también, y ni respiraron cuando salieron con el librazo de hojas de reclamaciones. Todo absolutamente normal.

Y si ese mamarracho te dice que no la puedes poner, ergo, que no te puedes quejar, le puedes decir que no vivimos en la China maoísta, y que como eres mayor de edad y libre te quejas de lo que te viene en gana. Que las sufragistas hicieron mucho por nosotras :D

Cuando oiga maoísta y sufragista en la misma oración, colapsará xDD

Besos y cariños!

Salamandra dijo...

Nena, me parece un flipe total. Sannnnnta paciencia la tuya, yo creo que habría llegado a las manos.

Qué fuerte.

Bolboreta dijo...

Me parece tan increíble que no se ni que decirte...

estrella dijo...

¡¡Ese hombre sí que es chungo!! Muy bien por volver y poner la reclamación :)

Anónimo dijo...

Te aplaudo con las orejas !!!
bravo, bravo y bravo !!!
Yo también soy de las que deja constancia por escrito de las quejas que tengo y me molesta que la gente lo cuente como anécdotas y no reclame.Basta de pataletas y que se entere todo el mundo de las tomaduras de pelo que hay por ahí.Espero que en la hoja explicaras la negativa a dartela y que tuvo que ser obligado por la autoridad.
Felicidades, aunque no creo que te lleve a nada, que se entere cuanta más gente mejor.
caracola

Sílvia dijo...

Y si no te apetece llevarte un sofoco, puedes formular los hechos de la reclamación en cualquier papel (no es necesario que sea una hoja de reclamaciones ni tiene más presunción de veracidad un formulario determinado), adjuntas cualquier documento que acredite la relación con la academia (sería ideal el justificante de pago)y lo mandas a atenció del consumidor o como se llame en tu municipio o comunidad autónoma ....
Suerte¡

JuanRa Diablo dijo...

Te amparaba todo el derecho del mundo a poner esa reclamación, pero aún así te felicito por la valentía, pues mucha gente no pide la hoja de reclamaciones por la vergüenza ajena que da.

Intrigado por conocer desenlace.

Merengaza dijo...

Mola poner la hoja en el establecimiento porque les ves la cara que se les queda, peeero sabías que puedes hacerlo por internet??? o que te las puedes descargar e imprimirlas???

Elennim dijo...

Fliiiiiiipante O.O

Dama Tenebrosa dijo...

Esto es increíble. Te ofrecen dinero y no eres capaz de renunciar a tus principios. Tú de dónde has salido??? Yo quiero que te presentes a las elecciones próximas, aunque sé de un señor con bigotes que no te va a votar.....

Necio Hutopo dijo...

Yo es que comentaría algo, pero de nuevo tengo las manos ocupadas apludiénddote (y la gente de la oficina que me mira raro cuando le aplaudo a la pantalla)

marisa desaztre dijo...

Si eso que has hecho tú lo hicieramos cada vez que nos timan o nos tratan como a imbéciles otro gallo nos cantaría.
Otra cosa que creo que sería útil saber es qué miembros de los tribunales pueden estar relacionados con academias concretas o se dedican a preparar oposiciones y si eso puede ser motivo para denunciarlos y que queden fuera de los tribunales de oposición.
Bezozzzz, guapa.

XEIA2410 dijo...

Ostras, hasta me he puesto de los nervios leyendo el último párrafo, sólo de pensar cómo te estarías sintiendo en aquel momento. Pero qué se cree el energúmeno ese??? No me extraña que no les hayan puesto ninguna si siempre sale él a "defender el feudo" y hay que llamar a la poli.
Jo qué desagradable!!!!
Felicidades por tu "osadía"!!!! Ese tipo de "contactos" entre tribunal y escuelas hace pensar que no hemos salido de la edad media en según qué cosas...triste.

_Xisca_ dijo...

Muy bien, Lorz, así se hace; ahora que vayan más...venga chavales!! ^__^

Martes dijo...

Sobre lo de los tribunales... Yo creo que es un farol. Los tribunales se forman por sorteo; a mi madre le ha tocado dos veces, y a una conocida mía también le tocó hace tiempo. Ambas me dijeron que, precisamente, los que se preparan con academias se ven a la legua porque dicen todos lo mismo, con lo cual se les valora un poquito menos en comparación con los que te hacen una defensa genial y original. Digo yo que si hubiese habido topos en esos tribunales, ellas se habrían dado cuenta.

pseudosocióloga dijo...

Muy fuerte, muy fuerte.
Yo en dos ocsiones la he pedido, en una cafetería y en un restaurante y en uno me pagaron la consumición y me pidieron mil disculpas y en la otra hicieron lo que dos minutos antes me habían dicho que era imposible.
Ojalá hubiera más como tú, que desfachatez...el del bigotito.

lavacanacho dijo...

Pordiós, qué grande…

Me preguntan por aquí si no hay manera de compartir estas cosas por facebook si no se le pone el botoncico de la F.

Slurps!

Sdk0 dijo...

Me ha encantado, estamos contigo.
Y si hace falta, al menos yo, voy contigo a denunciar XD

Aloe dijo...

Hola
muy muy bien por tus principios y tu valentia, q el sr con bigote debia imponer mucho!!
Yo lo q he hecho a veces frente a casos parecidos es "amenazarles" con escribir cartas a los periodicos ("tengo un primo periodista que me la publica seguro", es un farol), el salir en los papeles con críticas negativas les suele molestar bastante...
Besos y p'alante!!!

lorzagirl dijo...

wed, gracias. Después de conseguir mi hoja la entregué en la oficina del consumidor. Estoy esperando respuesta y eso.

Inés, gracias. No se si fue una experiencia kafkiana o hermanos Marx.

Martes, si no te dan la hoja de reclamaciones puedes llamar a la policía. Por otra parte, todos los consumidores tenemos derecho a quejarnos por lo que queramos, otra cosa es que tengamos razón o no.

Burbuja, ya, menudo cafre.

Ana María, no se estaba negando a dármela... ¡pero tampoco me la daba!

Salamandra, me faltó muy poco para llegar a las manos, la verdad.

Bolboreta, ya, eso me dijo Zarajota, que nadie me iba a creer.

Estrella, chungo de manual.

Caracola, no, si la autoridad no tuvo ni que acudir, con hacer el amago de llamar fue bastante.

Silvia, de momento lo conseguí. No sé si me contestarán de atención al consumidor.

JuanRa, el desenlace viene de camino.

Merengaza, no es lo mismo que en directo. Imagina lo aburrido que habría sido el post.

Elenmin, exacto.

Dama Tenebrosa, en realidad, me daba miedo que si me devolvían el dinero yo tuviera que entregar el título, que será un título de m**rd*, pero hay opor este año y ya no me da más tiempo a hacer más cursos.

Hutopo, sí, sí, intenta no aplaudir a la pantalla, no hablar con el ordenador y sobre todo, no reirte solo. La gente suele tomárselo a mal XD

Marisa Desaztre, los españoles somos muy raros para eso. Despotricamos, pero luego nos da palo quejarnos de manera oficial. No nos damos cuenta de que las críticas son necesarias para mejorar.

Xeia, lo peor es que esos "contactos" entre tribunales y escuelas no son reales, ¡los tribunales no se hacen ni a dedo ni voluntarios!

Xisca, tengo el apoyo de Xisca, ¡ahora sólo necesito un bidón de gasolina y un mechero!

Martes, claro que es un farol. La mayoría de los componentes tienen cara de "por qué a mí, por qué a mí"... Los pobres se tiran semanas oyendo las mismas presentaciones una y otra vez. Pero lo que me parece peor de esta propaganda es insinuar que no tienen ni idea, y que tienen que mirar el temario de Magister.

Pseudosocióloga, los bigotitos son malísimos, y si no fíjate: todos los dictadores tienen uno XD.

Lavacanacho, pues no tengo ni idea. ¿Y si copias el enlace?

Sdko, gracias. Creo que con que vaya uno ya vale.

Aloe, yo sólo digo: "bueno, haga lo que haga pienso publicarlo".

mjjulieta dijo...

esa es mi Lorziiiiiiiiiiiiiii!!!

mjjulieta dijo...

niñaaaaa!!!! q has tocao q en cuestión de segundos te ha cambiao el blog??? eso es lo que estás tramando un domingo por la mañana???

Mae Wom dijo...

Jajaja! Qué bueno! A las barricaaaadaaaas!!
Ay, no, que me he emocionado! :)
Encima el tipo trataba de embrearte y emplumarte delante de sus compañeras, qué mala gente!

Pues eso, que has hecho muy bien! :)

Anónimo dijo...

Qué sitio tan infecto y tan ilegal. Si no tuvieran nada que ocultar no pondrían tantas pegas. A mi hermana le pasó con la academia Cima, que tenía unos temarios y unos profesores infames.Vete a otra academia, y si es mucho dinero acepta el que te querían devolver ahí. A veces hay que renunciar al idealismo en favor de lo práctico. Ánimo. Pilar, de El efecto Coriolis.

Eva dijo...

En 2012, me quejé al mismo hombre con bigote de que las sillas de las clases eran sillas para alumnos de primaria (de esas verdes pequeñitas, para niños, no para adultos, seguramente sacadas de algún colegio que las iba a tirar, a juzgar por su estado).
Se puso muy nervioso, me gritó, me amenazó...todo un cuadro. Se negó a darme la hoja de reclamaciones.
Entre que pasar unas horas allí sentada era una tortura china y que mis temarios también dejaban muchísimo que desear, nunca volví.
Ojalá no engañen a ningún opositor más!!

Eva dijo...

En 2012, me quejé al mismo hombre con bigote de que las sillas de las clases eran sillas para alumnos de primaria (de esas verdes pequeñitas, para niños, no para adultos, seguramente sacadas de algún colegio que las iba a tirar, a juzgar por su estado).
Se puso muy nervioso, me gritó, me amenazó...todo un cuadro. Se negó a darme la hoja de reclamaciones.
Entre que pasar unas horas allí sentada era una tortura china y que mis temarios también dejaban muchísimo que desear, nunca volví.
Ojalá no engañen a ningún opositor más!!

Eva dijo...

En 2012, me quejé al mismo hombre con bigote de que las sillas de las clases eran sillas para alumnos de primaria (de esas verdes pequeñitas, para niños, no para adultos, seguramente sacadas de algún colegio que las iba a tirar, a juzgar por su estado).
Se puso muy nervioso, me gritó, me amenazó...todo un cuadro. Se negó a darme la hoja de reclamaciones.
Entre que pasar unas horas allí sentada era una tortura china y que mis temarios también dejaban muchísimo que desear, nunca volví.
Ojalá no engañen a ningún opositor más!!

Eva dijo...
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