20 diciembre 2010

Los ruidos

Una noche empezaron a surgir ruidos inquietantes del piso de al lado, el Piso del Vampiro.
Lo llamamos así porque el vecino que ¿vivía? en esa casa tenía todas las persianas bajadas durante todo el día, y las persianas subidas y las luces encendidas durante toda la noche.
Era como si estuvieran intentando echar la casa abajo: madera rota a hachazos, cristales cayendo, tuberías arrancadas...
Y lo peor, una vez que acabaron empezaron a sacar los trozos en una carretilla oxidada.
Oiamos como chirriaba de lado a lado del pasillo, golpeándo las paredes y con todo el contenido entrechocando entre sí.
Todo el p*t* día.
A las doce de las noche decidí intervenir: me puse la bata (una chica decente puede ir a la playa y enseñar las tetas, pero jamás, JAMÁS, deja que la vean en pijama) y fui a la puerta de al lado, justo a tiempo para encontrarme a un chaval saliendo con un saco de escombro.
-¿Os queda mucho? -le pregunté.
-Sí.
-Es que hacéis un ruido de la leche.
-No lo puedo evitar, el Ayuntamiento me ha dicho que tengo que sacarlo todo a las doce.
-¿De un sábado?
-Sí.
-Bueno, pues daros prisita.
Cuando volví a casa ZaraJota™ no parecía nada feliz.
-Genial. Cuando el Vampiro vuelva, se encuentre la casa saqueada y nos diga que por qué no hicimos nada, siempre podrás decirle "sí que hice, fui y les dije que se dieran prisita".
Pero el Vampiro no volvió. En su lugar se instalaron Chaval 1 y Chaval 2, a los que en adelante llamaremos los Van Helsing, porque si el Vampiro no vuelve es porque lo han matado, seguro.
Los Van Helsing, además de matar al Vampiro y quedarse con su casa, han decidido reformar el cuarto de baño.
Ellos mismos.
Con una maza.
Para nuestra desgracia, el cuarto de baño comparte una pared con nuestro salón.
Durante todo el sábado la pared medianera fue atacada sin reparos por los Van Helsing.
-¿Crees que estarán haciendo un butrón? -pregunté a ZaraJota™.
-¿Para qué? Aquí no hay nada.
-No, nada aparte de tus cómics.
-Estableceremos turnos de dos horas, yo empiezo.
Tres horas más tarde...
-Bueno, espero que al menos tengamos cucarachas en esa zona.
-¿Esperan que se mueran por eso? Porque lo dudo mucho.
-No, espero que les duela la cabeza y se j*d*n.
Los golpes acabaron exactamente a las nueve de la noche, que fue cuando el vecino de abajo se decidió a empezar una fiesta y puso el chunda-chunda a todo volumen.
Para ser sincera, no puedo decir que oyera la música. Sólo oíamos los bajos. Y tampoco es que los oyéramos mucho, era una percepción más bien táctil.
La casa vibraba.
Entera.
El agua del bebedero de Arale-Chan hacía onditas como el vaso de Parque Jurásico.
Era impresionante.
Hasta que me fui a la cama, por lo menos.
Soy una persona de buen dormir: me duermo en cualquier parte, tenga sueño o no, hay ruido o no, esté cómoda o no.
Pero en esta ocasión fue imposible; el ruido hacía que me temblaran las retinas.
Y luego estaban los portazos y las risotadas.
A ver si alguien me lo explica: ¿de qué se ríe la gente en las fiestas, si con la música tan alta es imposible oir ningún chiste?
Después de media hora sujetándome los ojos para que no se cayeran me levanté, me puse mi bata y salí al pasillo, seguida de ZaraJota™. Una vez en el pasillo no tenía ni idea de por donde seguir: el chunda-chunda retumbaba por todo el edificio. Por suerte oi voces en el pasillo, bajé corriendo y me encontré a dos yogurines saliendo del ascensor con bolsas de hielo.
-¿Vais a la fiesta?-pregunté. Y aquí tengo que hacer una aclaración.
La gente, cuando me conoce, siempre piensa que soy superdulce. Esto se debe a que tengo una increible capacidad para sonreir poner ojitos de no-he-roto-un-plato-en-mi-vida.
Lo mejor de todo es que cuando más cabreada estoy más dulce y melosa parezco... hasta que ya es demasiado tarde.
ZaraJota™, que me conoce mejor, dio un paso atrás y se cubrió la cabeza con los brazos.
-¡Sí! -dijeron los chavles y se miraron uno a otro para decirse telepáticamente "a que mola".
-¡Yo también voy! -contesté, con el mismo entusiasmo y la misma sonrisa de oreja a oreja.
Los chavales estudiaron mi indumentaria y no les debió parecer apropiada. Alguna pieza diminuta encajó en su cabeza.
-¿Vas a quejarte?
-Sí -sonrisa de oreja a oreja, parpadeo inocente.
-Jijiji, vale. Eh, nosotros acabamos de llegar, jijiji. A nosotros no nos mires, jijiji.
Les adelanté y llegué al final del pasillo: una puerta frente a otra y tanto ruido que era imposible saber de dónde salía.
-¿Sabéis cual es?
-Ah, no, nosotros no te lo vamos a decir, tienes que adivinarlo.
Puse la mano en una puerta.
-¡Como mola, está vibrando!
-Jijijiji...
-Es esta, ¿a que sí?
-Jijijiji...
Llamé al timbre, y se asomó otro yogurín.
-Hola -sonrisa de oreja a oreja-, ¿crees que tengo alguna posibilidad de dormir esta noche, o debería buscarme un alojamiento provisional?
-Eh... ¿Te molesta la música?
-Sólo para dormir, vivir y esas cosas.
-Enseguida la bajo.
-Gracias. No cierres la puerta, que tienes unos colegas aquí esperando.
PORTAZO.
-Jijijiji.
Para cuando volvimos a nuestro piso, la música había parado y pude dormir como una bendita.
Esta mañana se lo estaba contando una compañera de trabajo y me ha empezado a mirar mal.
Muy mal.
-¿Qué pasa?
-¿Fuiste a quejate del ruido de una fiesta?
-Hacían muchísimo ruido, no podía dormir.
-¿Querías dormir un sábado por la noche?
No sé por qué, pero de pronto me he sentido supervieja.

24 comentarios:

Sota dijo...

A ver si alguien me lo explica: ¿de qué se ríe la gente en las fiestas, si con la música tan alta es imposible oir ningún chiste?

De los vecinos que no pueden dormir, claro.

Es evidente!

Cattz dijo...

Eres súper mansa. Yo tuve una vecina que berreaba a las 2 de la mañana para que yo apagara la luz de mi habitación. Sí, la luz, nada de música, nada de ruidos, nada de obras... la luz.
Cuando amenazaba con llamar a la policía debió notar algo en mi voz cuando le dije que por favor lo hiciera y nunca cumplió su amenaza.

Leia Organa dijo...

Pues eso de las obras es una maldición, te lo digo yo que me he pegado desde febrero hasta mayo con obras en casa...

Y lo de quejarte por el ruido de una fiesta un sábado por la noche... he de decirte que unos años atrás te hubieses unido a la fiesta por lo que... SI te estás haciendo vieja, eso si, una viejita encantadora y con una sonrisa super dulce. Jeje.

pseudosocióloga dijo...

Yo tenía una vecina que se quejaba de la cantidad de veces que yo tiraba de la cisterna en MI casa.

Cattz dijo...

Tuvimos otra que se quejaba del ruido del colchón de muelles de mi compañero de piso. Y el pobre ni siquiera ligaba.

Cattz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gatasombra dijo...

Si no estás por ahí de juerga, lo normal un sabado por la noche es querer dormir. Es lógico.

Tita dijo...

jajajajaja ¿vieja? ¡No, mujer!

Es sólo que uno no debería consentir fiestas a las que no esté invitado, o no le apetezca estar. Sólo eso jajajajajja

¡Ea!

Themila dijo...

VIEJAAAAAAAAA!! juasjuasjasujas y yo estoy igual que tu. Si, es estar viejuno ya. Pero encima tu estas casadaaaah!! En dos días te vemos haciendo calceta! ;P

EmeA dijo...

Lo de dormir el sábado por la noche no es porque estés vieja. Peor, es porque estás CASADA

Rocio dijo...

JAjajajjajajjajja siempre me rio con tus posts! tienes un sentido del humor y una forma de expresarte que me encanta :D

Alfrodo dijo...

Más que vieja, como dicen en otros comentarios, creo que será cansada. También puede ser que los viernes salgas a lo bestia y te apetezca algo tranquilo el sábado por la noche.

Necio Hutopo dijo...

Concuerdo con EmeA...
pero bueno, al menos sabes a dónde fueron los Vangelsing y por qué dejaron de martillar...

MJ Cádiz dijo...

Jo, me he superidentificado. Me ha recordado a cuando estuve de postdoc en Lisboa y me quedé en una residencia de estudiantes mientras buscaba algo mejor. Había fiestas de martes a domingo. Y yo tenía muestreos y experimentos muuy temprano. Demasiado. Y todos los días (los bichos no saben si es sábado o domingo, oyes). Una noche que mi coco no podía más me levanté, sin cubrirme el pijama ni nada, y me puse a chillar en español (no me salía enfadarme en portugués), agitando mucho los brazos. Conseguí que a partir de esa noche todos me miraran raro cuando me cruzaba por los pasillos, pero también pude dormir ese día. Eso sí, me sentí viiiieja vieja.

MJ Cádiz dijo...

Menudo rollo he soltado. Jo.

XEIA2410 dijo...

Vieja???? Nooooo (ante todo, si tu eres vieja, yo soy jurásica, y eso NEVERRRRR!!!!!).
Simplemente, reventada!!!! (por el trabajo, estudio, más estudio, casa, blog, mascota, cucarachas, quedadas con amigos, obras vecinales.....)
Ya te lo dije el anterior post: Bienvenida al cluss de los reventaos!!!! (ah, tomo nota del tapaojeras mercadona. Es curioso, cada mañana paso por "chapa y pintura" pero de eso no me he echao nunca, lo probaré!!!)
Y por último (paso de no comentar a pegar unos rollossss!!!), me encantaría tener esa dulzura en los cabreos. A mí, por desgracia, se me ven a la legua y, claro, disfruto menos del resultado!!!

O SuSo dijo...

Tu necesitas un buen sarao, que es eso de preguntarse de que se rie la gente en una fiesta, por Dios, montala ya y que no duerma nadie en el edificio del terror!!

Un abrazo agüela, estoy completamente de acuerdo con tu compi de curro, qué haces un sabado por la noche intentando dormir, no digo que tuvierias que salir, pero en casa también se puede divertir uno ;-)

Lironcillo dijo...

Pues yo te apoyo, mira. Si me quedo en mi casa un sábado es para dormir, es evidente. Si no, me iría de juerga por ahí.

Eowyn Zirbêth dijo...

Me encanta lo sutil que eres echando broncas. Yo soy más modo trol de las montañas. Golpeo primero... y golpeo otra vez.

Hay dos cosas que me han quedado claras:
La primera es que soy vieja, porque a mí los sábados lo que me apetece es dormir, no pasar sueño en lugares llenos de ruido y humo.
La segunda es que soy una indecente sin posibilidad de redención: me paseo en pijama, no ya a cantarle las cuarenta a un vecino ruidoso, sino a sacar la basura y, lo que es más, a pasar los postpartida de los roles en vivo, a beber y comer lo que haga falta, incluso a bailotear, pero en pijama. Tras doce horas o más embutida en un corsé decimonónico, o con una pesada armadura, o una máscara de metal pegada en la cara, o u maquillaje imposible a base de material para maquetas, sinceramente, una ducha y un pijama (bonito, eso sí) son la indumentaria perfecta para tomar unas copas.
Am, y por si fuera poco, jamás de los jamases haré top-less.
Lo dicho. Sin redención.

JuanRa Diablo dijo...

Ya tuvo que salir la lista de la comañera de trabajo!

Pues a la próxima, a los del superbotellón de abajo les das la dirección de esa santa solidaria superjoven, que los acoja a todos.

Estoy contigo!

eρHedro dijo...

Si es que ya te lo has/n dicho todo, hija. Sólo falta que tus amigos te inviten a retiros rurales los fines de semana...
O.M.G. ¿El que te invite también es viejuno?
Feliz fracaso (I) de la Ley Sinde a todos.

lorzagirl dijo...

Sota, aaaaaah!

Cattz, una vez un vecino le preguntó a mi padre porqué yo tenía la luz de mi cuarto encendida toda la noche. La respuesta correcta es que cuando me metía ne la cama me dormía tan rápido que no me daba tiempo a apagarla. En vez de eso, le dijo la vecino que como trabajaba todo el día me tenía que quedar estudiando toda la noche. Desde entonces me convertí en Santa Lorz del 5ºE.

Leia, hace unos años tampoco me habría unido a la fiesta, siempre he sido una aburrida.

Pseudosocióloga, encima que se preocupaba por ti y tus movimientos gastrointestinales... pobre vecina incomprendida.

Cattz, a lo mejor la señora lo que quería era beneficiarse al susodicho.

Gatasombra, ¿verdad?

Tita, pues eso.

Themila, calceta no, pero hago un punto de cruz preciosísimo XD.

EmeA, mierda. Sabía que no era buena idea. Y lo peor: ¡me acuesto con un hombre casado! ¿Me convierte eso en la otra?

Rocío, gracias.

Alfrodo, no. Soy más cena-cine que fiesta-fiesta.

MJ Cádiz, ¡¡¡SIN PONERTE LA BATA!!! ¡¡¡DESCOCADA!!!
Pd. de rollo nada.

Xeia, creo que llevo en el club de los reventaos desde los 18. Trabajar y estudiar es una caca. Trabajar, estudiar y ser esposa y madre (de la rata) es aún peor.

O Suso, para evitar que los demás duerman tengo otros métodos. Una rata gritona, por ejemplo.

Lironcillo, debe ser la edad. Llego al fin de semana pensando en jartarme a dormir... y a las 8 de la mañana, ¡plaf! despierta.

Eowyn, es que soy pequeñita. Las de talla amazona lo tenéis más fácil todo. Y si encima eres una descocada que se pasea en pijama, no te quiero ni contar. A la suegra vas.

JuanRa, pues mira, vive cerquita la nena. En la próxima fies reparto tarjetas "1 copa gratis" con su dirección.

Ephedro, claro. Siete meses más, concretamente XD.

Mae Wom dijo...

Lo tuyo no es una comunidad es un parque temático!

REDUCCION MAMARIA dijo...

jajajaja... es que no eres vieja.. lo que pasa es que molestan las fiestas que dan los demas cuando uno debe dormir! mi musica no me molesta me molesta la del vecino!!! por lo menos os podria haber invitado a la fiesta y asi todos contentos!!
me encanta como cuentas la situacion hasta que te vi en bata por los pasillos del edificio!!